¿A Uds. también les ocurre que, inmersos en la indefensa y casi total ignorancia de la tecnología y sus avatares, solicitan de su hija (como joven experimentada en los arduos laberintos de "Internete") cierta ayuda y que, en ocasiones, la espera, la antesala, la insistencia necesaria semejan una suerte de barreras casi insalvables?
O sea, ¿como que incluso la impaciente juventud de más insuperable nexo de unión "pasa"de uno, se demora y desmemoria, se dispersa y se hace de rogar?
¿Y que, a pesar de todo ello, la seguimos queriendo a morir?
¡Ufff...!
Y bueno (venna, anna), más vale tarde que nunca.
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