… que no es gran cosa el que nos queda, el cáncer contra la Constitución que constituye este desgobierno infame tendrá que remitir algún día; y entonces habrá que corregir muchos desafueros, enmendar muchas “merdés”, revocar cantidades de leyes, decisiones, imposiciones, sancionar corrupciones y abusos que de manera impune esta pandilla de desgraciados está cometiendo.
Costará
esfuerzo y sacrificios, luchando contra las aviesas resistencias que pondrán en
marcha desde el primer día los canallas desalojados. Ojalá que entonces no
prevalezcan los hechos consumados de tanta arbitrariedad y tanto expolio,
porque ya nos dijeron con pulcra, con decente sabiduría
Gregorio VIII
(Re.5): Quid latente aut per vim, vel
aliter illiciter introductum est, nulla debet stabilitate subsistere.
Y Licinio
(L.210): Quae ab initio inutilis est
institutio, temporis tractu convalescere non potest.
-Abocados a
esta vertiginosa sima, ¿qué podemos hacer?