domingo, 11 de enero de 2026

Cuando el río suena ...

 

Mucho más que rumores cercan a ese joker de sonrisa sardónica, de apellido Zapatero, que se ve que ha estado muy mucho “a sus zapatos”.

Las imágenes publicadas de sus contactos y entrevistas preferentes con el recientemente “extraído” en Caracas no lo dejan en decente lugar, sino en “pringao” notorio de esos atropellos y en señaladísimo sospechoso de graves manejos y transacciones que mucho apestan a eso del tráfico de influencias y a comisiones de puerco escándalo.

Convendría revisarle las cuentas a este ejemplar, al que, en discreta órbita, aludía mi canción de 2006 “El Jefe” (sin ánimo de señalar), cuando tal personaje aún podía parecer más idiota que temible; y aunque no hiciera falta mucha perspicacia para barruntar en sus maniobras la condición de turbio fullero que ahora resulta indisimulable.

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