miércoles, 30 de junio de 2021

Pedro y el lobo

 

Largo el discurso de tu comparecencia hoy.

Relleno hasta el empacho de manoseados lugares comunes, de pautas estupendas si el gigantesco descrédito de tus criminales antecedentes de mentiroso incansable no las convirtieran, una a una, en humo estéril, en desoladora nada.

Nadie te cree (porque todos te hemos visto prometer una cosa y hacer luego la contraria, infinitas veces). No te creen  ni tus matones interlocutores del separatismo que escandalosamente y con agresiva insolencia te contradicen, y te inflan a diario la otra mejilla, a punta de bofetones. Que no creas que no te los mereces.

Nadie te cree porque eres un menda que no tiene palabra.

Así que sólo conservas el aplauso servil y sumiso de tus palmeros, por más teñido de hipocresía y ficciones que vaya sonando.

La más nutrida hemeroteca te impide esconderte. ¿Con qué ojos de vergüenza y disimulo te miran tus propios parientes, tu familia, algún amigo decente que hayas podido tener?          

domingo, 27 de junio de 2021

Prioridades

 

Muy audaz, disparatada y surrealista debe ser la ley Trans (ese apócope) para que el más o menos feminismo más o menos galopante ponga el dolorido alarido en el cielo.

Y muy mal de la cabeza se diría que están los diseñadores del manicomio de la deconstrucción nacional cuando parecen empeñados en formular sucesivamente inéditos e imaginativos experimentos, estando como está la casa por barrer.

¿Pensionistas, agricultores, sanitarios, inmigrantes de diversa legalidad, inseguridad en las calles, en los colegios? ¿Corrupción, narcotráfico, salarios canijos, economía sumergida? ¿Paro, juvenil y del otro, insuficiencia de medios en la Justicia, en los Cuerpos y Fuerzas, etc? ¿La agria y nefasta rapiña de los políticos? Suma y sigue.

Pero no caigamos en el error de atender a estas “minucias” hasta que no quede a satisfacción resuelta la cuestión esa de la ley Trans.

Aunque, como espectáculo, mucho mejor la corrida de toros de ayer en Badajoz, cuya transmisión por la “tele” hay que agradecerle a Canal Sur.        

viernes, 25 de junio de 2021

Revuelo

 

y desbocadas carreritas por los pasillos de esa Unión Europea que no consigue ser mucho más que el mercado común de intereses materiales que siempre ha sido.

La “progresía” estalla en chillidos de “dragqueen” porque el húngaro legisla lo que a ella no le gusta.

Consideraciones:

1.-Partiendo del hecho de que los políticos que nos manipulan (un país con otro) rarísima vez pasan del nivel de basura, ellos y sus ideologías demagogas, cualquier padre (o madre, o “progenitor”, como los idiotas pretenden que sea la “nomenklatura” oficial y obligatoria de su pensamiento único), cualquier padre, digo, con “dos deos de frente” preferirá orientar a sus hijos en materia tan delicada y decisiva como el sexo y las conductas a él anexas, antes que poner a los chicos en las manos, sucias con frecuencia, del equipo sectario en el poder: del que hay y del que venga, no hago distingos.

2.-La educación es tan fundamental como la deseducación tendenciosa es siempre perversa. Cuidado con eso.

3.-El argumento de la conveniencia, de la bondad, de que la enseñanza abra las mentes a todas las posibilidades y opciones, es tramposo si no se añaden por igual el conocimiento y la enseñanza de otras realidades: ¿la poligamia, por ejemplo?

4.-Alguna otra cosita: si vamos a setas, Josechu, si vamos a mayorías, que se lo cuenten a los SOLAMENTE 2 millones de quejosos que el separatismo catalán ha sembrado, contra los 45 millones de españoles que faltan por tener en cuenta, acuérdate, falso “valiente” del sillón, mindundi máximo.      

miércoles, 23 de junio de 2021

Dios no lo quiera

 

Puesto que ya sabemos cómo te las gastas, a nadie engaña tu redomada hipocresía. Así que ni concordia ni niño muerto.

El propio Rufián, tan capicúa, ya te ha refregado por la cara (la caradura) que lo tuyo es “por necesidad”. Y nada nuevo en el coro de los delincuentes que continúan asegurando que no descartarán fórmula alguna para lo suyo.

Te tienen agarrado por donde sabes. Seguirán, ya ves, con el “apreteu” ese, que parece que es como le dicen.

Y si un día no les basta con agredir a la policía, volcar contenedores, cortar carreteras, provocar incendios, etc. uno de esos mocitos/as de los disturbios, radicales y fanáticos, igual le da por acordarse de Kennedy y del pavo que le disparó desde la azotea.

Aunque eran otros tiempos. Y otra talla, desde luego.

Dios no lo quiera.  

martes, 22 de junio de 2021

Demasiado rancio el queso con el que pretendes dárnosla

 

Escasa la vaselina

-y cicatera y mezquina-

de ese recorte canijo

del precio de la factura

de la luz y su tortura.

¿Para cuándo y cuáles son

los tortuosos requisitos

que tendrá sin ton ni son

ese descuento cortito?

¿Depende de la potencia

que tengamos contratada?

Hará falta mucha ciencia

para que no quede en nada.

Y qué poca vaselina,

después de tanta tardanza

y que ni siquiera alcanza

tampoco a la gasolina.

 

Una segunda noticia

redondea la primera:

qué “oportuna” maravilla,

qué casualidad que ahora

se quiten las mascarillas.

 

Pero burla tan grosera

y de tan torpe malicia

ya no esconde tus sevicias

ni el conejo en la chistera,

los indultos y la mierda

y toda la peste de este

gobierno de falsa izquierda.

jueves, 17 de junio de 2021

Precisiones

 

-¿Conque tóxico y mariquita?

-Y me quedo corto.

-O sea que lo de la corrección política…

-Esa es una frivolidad de lo más cursi; y una inconvenientísima manera de manipular, de camino que se enmierda todo. Con los disimulos hipócritas usurpando la bondad, la verdad y la belleza del idioma, siempre iremos a peor.

-De modo que lo de “tóxico”…

-Vale por andar mezclando con la sarta incansable de mentiras dosis de venenito disfrazado, de marrullerías y subterfugios que procuran blindarse en el escondrijo de cualquier grieta legal que tolere un despropósito, una injusticia, una barbaridad pendiente de bisturí.

-Y lo de “mariquita”…

-Lo veo apropiado para el ridículo de un vanidoso afantasmado: imagínate, lidiar con un desecho de tienta que a lo más que llega es a cobardear en tablas…

-¡Castizo y olé!

-Ya. Pero si Dalí levantara la cabeza…

miércoles, 16 de junio de 2021

¿Y para eso te pagamos?

 

Da asco escucharte repitiendo el profuso catálogo de tus mentiras miserables, con la “simiasabia” que a tu lado se sienta cabeceando (como los muñequitos en el salpicadero de los automóviles) su aquiescencia ignorante y servil.

Jefe tóxico y mariquita de toda nuestra desgracia, ¡qué vergüenza, oyes!

martes, 15 de junio de 2021

Para reflexionar

 

Es notorio lo mucho que proliferan los concursos en la “tele”. Descartando los más pedestres, muy de otro nivel es la franquicia que supone “GOT TALENT”, que nuestros remolcables imitadores celtíberos no han encontrado forma de traducir con decoro, o sea que lo han fusilado (al título me refiero) sin el más mínimo sonrojo.

No soy en absoluto espectador habitual de esa variedad del espectáculo. Vaya por delante mi reconocimiento sin ambages a la considerable lista de personas notabilísimas que, en general, participan y dan sentido a esa corriente, con la demostración de sus admirables dones. Pero me resulta difícil soportar la condescendiente suficiencia, la tremenda artificialidad de esas mediocres “figuras” que ofician de jurados, de tribunal que valora el talento ajeno, cuando a menudo da muestras de incompetencia y de lo muy por debajo que suele estar de los participantes.

Eso no quita para que la casualidad nos depare, por “internete”, impresionantes anécdotas sueltas de esas entregas.

Atentos, así pues, a la conmovedora y hermosa intervención, en el formato americano, de NightBirde, nombre artístico de una mujer que, cantando su “It’s OK” y respondiendo con luminosa firmeza y aplomo a las preguntas del jurado de turno, nos ha dado un ejemplo de valentía personal y musical delicadeza, de las que andamos, ay, tan escasos.

Cuentan de un sabio, que un día…

lunes, 14 de junio de 2021

Entre "seniors"

 

Era una noche de estas

que van aproximándose a San Juan

con sus fiestas y hogueras.

Una noche que era

la de, por fin, tomar la decisión

-a tope el corazón-

tras los preliminares, aplazada.

(Luego la recordamos

como la noche en que nuestras miradas

daban luz de confianza

a la suma de nuestras almohadas.)

 

Así que a los temblores

que daban paso al gesto y los pudores

y los detalles del sujetador,

el dulce ensueño de tu tierno encanto

(que yo anhelaba al borde de tus blusas

de verano, planchadas, impecables)

fue ya para mis musas

un tema memorable

en estos versos que, de tanto en tanto,

todavía te escribo,

absorto y pensativo

como un indio sentado en la pradera

que recuerda lo que esa noche era.

 

Como los indios, contaré por lunas

el tiempo que le falta a tu regreso;

que ya están las vacunas

y vuelven los abrazos y los besos.

martes, 8 de junio de 2021

Un destino alternativo

 

Orondo y republicanote, aunque sin resolverse a ser abiertamente campechano, el señor Junqueras expende (con palabras tranquilas y casi sin alterarse, con escasas concesiones al tumulto verbal) la mercancía de sus propósitos que, como el movimiento se demuestra andando, solamente engañan a los ingenuos, los imbéciles y los que parecen ladinamente interesados en aparentar que le creen.

Quiere hacer con el público eso que ahora con irritante frecuencia llaman pedagogía, lo que, en la seudopolítica presente, vale por lavado de cerebro metódico para que el personal vaya tragando con las numerosas ruedas de molino que se le proponen.

Quiere convencernos de que los graves delitos que comete, y por los que le han metido en la cárcel, son apenas comprensibles aspiraciones que irán calando como el mensaje de un profeta, de un “gurú”, para lo cual insiste en las frases sencillas y el tono a medias rumoroso.

Pero se ve que el encierro ya le aprieta. Así que, por si ayudara, acaba de formular un cambio de dirección, un destino alternativo: ahora plantea que sean los suyos, cuando antes eran los otros, quienes “se metan los indultos por donde les quepan” (sic).

¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!                          

domingo, 6 de junio de 2021

Daños colaterales

 

-Era de temer.

-¿Qué cosa?

-Un par de veces me asomé por la Barca de Vejer (venta de carretera que, largas y dichosas épocas, impartió magisterio de buen yantar y especialidades con fundamento que aquí ya se han citado) contemplando con desolación temerosa el aire de naufragio que durante meses se enseñoreó del sitio, con la monserga del puto virus. Permanecía cerrado desde noviembre, según supe ahora, sufriendo la brutal represión que a la hostelería, y a otros sectores, les ha caído encima como una ruina.

Ayer me pasé por allí de nuevo. Estaba abierto ya, me dicen que desde el pasado jueves, pero al entrar me dio un pálpito cuyos penosos detalles “se veían de venir”.

Las escasas e inéditas camareras afirman que la empresa es la misma, que sólo ocurre una cierta reducción de personal que visiblemente ha eliminado a los veteranos que llevaban años acogiéndome con la familiaridad que se establece con los parroquianos asiduos.

Algo más: optando por la deprimente elementalidad y el pragmatismo descafeinado que echan a perder nuestro tiempo, la carta, otrora fecunda y plural, ha quedado esquematizada en cartelón con una docena de opciones entre las cuales no constan ya la insuperables croquetas de cocido que fueron una de sus jubilosas delicias; ni, con seguridad, otros ases de la cocina casera que cimentaba su garantía.

Estas ya descubiertas melancólicas modificaciones, creo que rebajan muchos enteros el atractivo que ejerció La Barca. Quizá el descuido arrasador que está de moda disminuya (¿por qué, “minimice”?) las consecuencias de estos rudos reciclajes; y que los nuevos, cada vez más nuevos, viajeros clientes, en su ignorancia neófita e indocumentada, aceptarán sin más el fenómeno. No así, quienes, lo que ve el que vive, tuvimos la fortuna de disfrutar de lo que aquello ha sido.

-El agua de tu acuario, Hipocampo, tiene ya muchas ondas de elegía.

-No es para menos, “oyes”.   

viernes, 4 de junio de 2021

La gran tarde de toros

 

Cuando Pedro el calamitoso, prometiendo engaños con toda la jeta, se hizo con la presidencia, fiel a su acreditada granujería y en pago de apoyos y connivencias, se volvió loco nombrando más ministros que nunca.

De ellos (y ellas, venga, moninas, que el dilema preferente consiste en determinar quién plancha, no tanto a qué hora), los más notorios han exhibido un largo surtido de renuncios, torpezas y chapuzas; otros han sido casi invisibles: ¿alguien sabe, por ejemplo, qué labor ha desarrollado el tal Garzón?

 

Ahora asoman rumores de remodelación, aunque la mejor sería una destitución en masa, un “siniestro total” como en los partes del seguro del coche. Y para el “jefe inmarcesible”, una dimisión de urgencia.

Pero la gran tarde de toros que los aficionados con ansia esperan y necesitan, qué contrariedad, no va a producirse. Queda agonía; y de fondo, la pregunta interesante puede ser: ¿se van a ajustar, con buena memoria, las cuentas de este desorden, el día que toque votar? ¿O sólo, con mansedumbre inerte, nos amoldaremos a los sábados de lavadora?

miércoles, 2 de junio de 2021

Que venga la tuna con el de la pandereta

 

La aparatosa “merdé” de ese jefe o lo que sea, Polisario, que nos traemos al hospital, con lo humanitarios que “semos”, dizque para curarlo, y que luego había que juzgarlo pero resulta que quizá no había causa suficiente, así que medio lo dejan en libertad y además le habían dado el alta médica, o él mismo consigo mismo se la tomó por su cuenta, y más adelante se lo vuelven a llevar fuera, un avión no cuela pero otro diferente, sí…

…toda esa madeja, mucho más ridícula y cutre y atropellada que misteriosa, como no da para un poligonero James Bond de todo a cien, termina siendo “explicada”, con otras cucamonas y monerías ectoplasmáticas, por MªJesús Montero, con sus acostumbrados silogismos (que con otra desenvoltura aspirarían al retruécano), con su firme acento de caseta de Feria de abril en Sevilla, potenciado por un vestuario de estampada añoranza flamenca y veraniega, entre otras desorientadas semicorcheas.

La confusión del equipo desgobernante, balbuceante, tanteador y reculador depende del día, otras veces empecinado en delirios y errores de índole diversa, tiene uno de sus más ejemplares exponentes en esta señora que con apenas pestañeos nos sirve generosas dosis de estupor, cotas altísimas de esa risa floja que promueve el absurdo.

Habrá que agradecérselo con una serenata o rondalla que la jalee interpretando para ella la mejor versión de “Clavelitos” y otras piezas musicales de repertorio.