martes, 29 de noviembre de 2022

Al trapo, sin que sirva de precedente

 

¡Gonzalo de Berceo, Mester de Clerecía,

socorredme a este punto, en esta estrecha vía!

Que un interlocutor, piadoso y circunspecto,

pretende de mi numen alardes de arquitecto:

sutiles composturas, versos elaborados,

alejandrinos pulcros de hermoso cincelado.

Y cuando, nebuloso, en sueños me desvelo,

no se me ocurre otra que picar el anzuelo

ensartando palabras y llamándome a andana

tal cual y como si nunca hubiera un mañana.

 

¿Qué disparate es éste, qué inéditas propuestas,

qué desafío aciago, qué cantares de gesta?

¿No embarullan bastante la “tele” y sus dislates?

¿Y encima vengo yo con mis mañas de vate?

Sugiero de inmediato parar esta deriva,

buscar en el silencio la paz alternativa.

 

-Pero si es que te encantan los fuegos de artificio…

-¡Ay, si sólo tuviera este virtuoso vicio!

lunes, 28 de noviembre de 2022

Dodecasílabos por la callecita central de las palmeras

 

Esas olas de espuma, alborotadas,

de este fin de noviembre que ya se aleja

me prestan el pretexto, casi en bandeja,

de un parangón de fiesta embelesada.

Al llegar hoy a casa, me sugirieron

un cabalgar de potros desordenados.

-No olvides a las jacas, que la Montero

enseguida te acusa de patriarcado.

-Tú deja que prosiga, que desvarías,

y estos versos no quieren tal vecindario

sino un mero ejercicio, libre de arpías,

que juega a un ajedrez de vocabularios.

 

Caballos  jerezanos, caracoleos

en las vibrantes grupas de blanca luz.

El “ballet” asombroso del rejoneo

de un jinete que sabe ser andaluz.

-No veo por do divagas, hoy no te sigo

ni alcanzo a ver propósito en este “blog”.

-Solamente son “flashes” que en el reloj

sueñan con los antojos del tal Rodrigo.

domingo, 27 de noviembre de 2022

Estos renglones

 

Por increíble que parezca, hay lectores atentos a estos renglones. Gente caritativa, quizá algo desocupada o meramente curiosa de los meandros que trazan las reflexiones del Hipocampo.

A la torre (es metáfora), lo que del mundo llega es, sobre todo, el montón de mentiras que prodiga y difunde la “caja tonta”, de cuyo soporífero hartazgo proviene esta discontinuidad reiterada. Así te lo explicaba anoche, por teléfono, incapaz de otro sentimiento que la desolación. A comentar otros temas, me exhortabas, comprensivo como un colega predicador y, a la sazón, escaso de flotadores. Y…

 

Desde el sillón episcopal que los deudos más íntimos me conocen, hoy me pareció que, al desayuno, que serví dentro del horario de costumbre, remoloneaban los invitados. Los veía inquietos, revolotear entre las ramas del seto de los vecinos, pero han tardado en acudir.

Cautela insólita, inédita, en absoluto justificada, porque mi puesto de observador respetuosísimo era el de cualquier día, a la distancia habitual, así como mi actitud, en confiable reposo.

Luego, inspirados finalmente, como que son de buen apetito, han ido acercándose, enviando previamente dos o tres exploradores, como los guías indios de la caballería yanqui de las “pelis”, para catar (y no, no es el mundial) los riesgos de la tentación que, para su bien, son inexistentes.

Tiempo en calma; algo de lumbago; paracetamol, 1 gramo. Beatus ille. Lo que sea, menos los puercos políticos, esos verdugos ¡¡¡sonrientes!!!

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Pablo Milanés: sigamos como si nada

 

Exponente indiscutible del talento y la sensibilidad musicales con que parecen estar dotados los cubanos, el gran Pablo Milanés que tantas veces nos encantó es otro trovador eminente que causa baja.

Una generación (con los relativos límites elásticos) está desapareciendo. Ley de vida, le dicen; igual sería más preciso llamarlo ley de muerte. Pero vivimos huyendo de tantas cosas que hasta las palabras dan miedo: y ésa, con mayores motivos.

Que sabemos -y no hay otra que seguir andando como si nada- la sola salida que a todos nos aguarda y el cachondeíto añadido del sorteo caprichoso y la ruletita de la (mala) suerte.

Y mientras, seguimos como tontos asombrados con cada noticia de ésas que hacen que nos sintamos cubitos de hielo que bailan, deshaciéndose entre traspiés y tintineos, en los vasos tallados de cristal de Bohemia del último vals.                                                                                                                        

lunes, 21 de noviembre de 2022

Ahí lo dejo

 Claro que también hay públicos y públicos.

Y el que su música convoca ya tiene la buena disposición, el ánimo tranquilo, la oyente sensibilidad a punto. El comportamiento que excluye los excesos, la estridencia, el histérico y hortera frenesí que a cuento de qué viene…

Se trata en esos momentos de disfrutar sin aditivos ni colorantes, sin artificios cuya esencia postiza nunca debiera imponerse, falseando así las 7 notas naturales que deben llegarnos al corazón natural.

Casi recuerda a una congregación el proceder de ese público, cuando escucha, respetuoso, atento y conmovido, la hermosura invencible de “Wild mountain thyme” que Kate -decíamos ayer- recrea y extiende, como mansa y delicada lluvia, con su bendita voz de ángel.

domingo, 20 de noviembre de 2022

La prevalencia del encanto

 

De algunas características de los britanos discrepo notoriamente.

(Sabido es lo suyos que son, que ni Adriano con su muro ni la luminosa seducción romana pudieron con ellos.)

Aunque un no sé qué remoto, cuya explicación desconozco, me los acerca de vez en cuando. Y no es solamente el whisky.

Y es que son isleños irreductibles, enamorados de su campo húmedo y verde (a eso me apunto) y de sus canciones folclóricas tradicionales (a eso, también) de general templanza, incluso en sus aires más festivos.

Ahí está Kate Rusby, en su Documentary que difunde internete: repentina risa cascabelera y caracolillo de rizo rebelde, sujeto con mínima pinza de niña que el tiempo (a quién no) después le ha dejado huella, pero nunca le ha quitado ese detalle.

Ni los gestos de natural sencillez; ni la voz limpia en la que la noble lengua inglesa (que lo es aunque otras veces tanto nos satura y tortura) suena como una tierna caricia confortable.

 

Qué lejos de las uñas de bruja, del exceso de los maquillajes bizarros, de tantas otras cosas. Qué lejos de las “rosalías”.

Gracias, Kate, porque para nuestro descanso prevalezca el encanto sobre la epidemia de algunos “sexys” más que discutibles.    

sábado, 19 de noviembre de 2022

¿Sociedad de avestruces?

 

Más que la atropellada y sectaria urgencia con la que se están impulsando las reformas a la baja del código penal, debiera preocuparnos la tendencia que pretende, so capa de “buenismo”, imponer una moda, una actitud, que nos deja perversamente inermes a merced de unos delincuentes que medran al amparo de estúpidas y “comprensivas” indulgencias.

Las directrices que establecen los mandamases son, cada vez más, cualquier cosa menos lógicas y cualquier cosa menos regidas por lo que solía ser el sentido común. Que el “pensamiento único” haya ido desparramándose por gran parte del planeta sólo acentúa la inconveniencia de un fenómeno, de unos tiempos en los que se lleva al huerto a la gente de bien (hipócritas: abstenerse de demagogias, que hasta el más tirado tiene grabado en su conciencia lo que vale, lo que significa esa expresión), favoreciendo por contra a cuanto desalmado, criminal y “reinsertable” (¡?¡) infecta el mundo con sus comportamientos, o si se quiere ser tiquismiquis, sus desvíos.

 

Que en nuestros lares I. Montero (que sí, fingidos “despistaditos”, que indubitablemente por ella iba lo de Pumba) y sus palmeros la caguen con sus leyes defectuosas es, aunque lamentable, lo que cabe esperar de los bufones. Pero el público, ¿va a reaccionar?

Los delitos, ¿merecerán sanción que no descarte sin más el rigor, meramente aritmético de una ley del talión (ya que tanto se clama por la “proporcionalidad”) o la blandenguería estéril de una época tan confusa como caprichosa? Que se lo pregunten a las víctimas.

¿La pagará, verdadera y cabalmente, el que la haga?

¿O somos una impasable sociedad de huidizas avestruces?                                                                                                                   

jueves, 17 de noviembre de 2022

Pumba, todo lo tuyo es gas ("El rey león")

 

Crasa pollina o rústica avutarda

son los posibles súcubos que anidan

en tu interior. Y así vas por la vida

con tu insolencia menguada y petarda

leyendo una cartilla majadera

a nada menos que la friolera

de los jueces de cuanto tribunal

no se ajuste con tu berenjenal.

Según tú, sideral desnortada,

¿qué formación falta a los magistrados?

¿Y qué desbarre a tope te permites

en tu ignorante y descarnado envite

de jugadora tramposa a los dados?

 

Date un punto en la boca

para que nadie piense, como ahora,

que además de tus mañas timadoras

estás como una cabra, tía loca.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Ahora vas y lo votas... otra vez

 

Mentir sin tasa, correosamente;

falsificar las ideologías;

fomentar la cochambre permanente

premiando, cínico, las fechorías.

Comprar con corruptoras perversiones

la mísera adhesión de tus canallas;

y cometer las más puercas traiciones

empecinado, adicto a la morralla.

 

¿Y esta gota malaya, esta tortura,

esta impasible y cerril caradura

hemos de tolerar como corderos

que, inermes y cobardes,

se dejan transportar al matadero?

¿La cosa está que arde

y en medio de este alarde de palmeros

no habrá tapón para tal agujero?  

martes, 15 de noviembre de 2022

Defraudado

 

por la tomadura de pelo (era previsible) que han significado promesas incumplidas y canijas “soluciones” mal o escasamente aplicadas, un sector de los transportistas repite lo que ya plantearon el pasado mes de marzo.

Se repiten también el ninguneo y la chulería de quienes debieran atender y resolver el problema, tildando a esos trabajadores de “minoría” con reiterada intención despectiva que corean casi todas las cotorras de la comunicación. Se repite también el sistemático desmarque de las organizaciones “oficiales” del gremio, típicamente mansas y resignadas (¿eso conviene?) a la pringue y la sumisión.

Y como, para los abusos, no hay bastantes inspectores que vigilen el cumplimiento de la dizque “normativa”, se insta a los perjudicados a denunciar; lo que implicará arriesgado autoseñalamiento y agotador y disuasorio calvario en un pantano de pleitos que ya vamos viendo, en todos los ámbitos, los frutos que da.

Por otra parte, con desfachatez se les recrimina que “no es buen momento”: la postiza idiotez del black friday, las navidades y otras tentadoras serpientes del consumo más imprudente, frívolo y enloquecido. Ese egoísmo insolidario y desentendido también pesa ya contra lo que fue contundente “minoría” de marzo.

¿A Vuesas Mercedes no les parece que es como "pa cagarse en tó"?                                                                                                                 

domingo, 13 de noviembre de 2022

Bohemios con filtro

 

Cuanto consuelo procuren mi pluma

y mi intención leal y solidaria,

será apenas la espuma

que, con insuficiencia de plegaria

escasa, intenta iluminar la bruma.

 

La persona que cuidas

en esa apuesta firme y de por vida,

sabemos que no huye: es que es difícil

encontrar la galaxia de salida.

¿Y es un pretexto, un tema,

un recuerdo retórico al relente?

¿Nos aluden emblemas

de los que acaso no somos conscientes?

¿Y por qué nos conmueven

esa noble gramática latina,

el velado color aguamarina

y el laurel, tan lejanos de la plebe?

 

Hay “gorilas” en esta discoteca

y portero de noche, en este hotel;

y ujieres, para que en las bibliotecas

no se cuelen los asnos

porque no saben apreciar la miel.

sábado, 12 de noviembre de 2022

"Beati Hispani quibus bibere vivere est"

 

El rito del “Martini” vespertino,

es el lance metódico y taurino,

el galardón apenas, franciscano,

para que tu notable abnegación

mantenga el rumbo con derecha mano.

 

De tus vicisitudes y virtudes

se podrá debatir; mas el balance

ordenado y airoso te acredita,

valiente defensor de tu garita

en la piedra ostionera de ese trance.

 

Manirroto de versos y de arena,

por hoy voy terminando la faena:

la estocada final de este morlaco

es que, entre laudatorios arrumacos,

con guirnaldas de pámpanos de Baco

desde esta pleamar yo te corono,

escorpión circunspecto, PíoNono.

viernes, 11 de noviembre de 2022

La gastronomía en el "cumple"

 

Expreso como un café

de los que anuncia la “tele”

va este reconocimiento

a doncellas y donceles

que otorgaron un momento

-en la jornada de ayer-

para expresar sus atentos

parabienes.

Que se han dejado caer,

estas nenas y estos nenes,

con su felicitación

(requeridos de Internet

o memoriosos de suyo),

constituyendo un ballet

al que en verso hoy retribuyo

con cordial aplicación.

 

Conque juntos bailaremos

esta peculiar mazurca

porque de sobra sabemos

que el callejón de la vida

para nada se bifurca

y sólo da una salida.

 

COLOFÓN:

Ponle al viento buena cara

y no comas cosas raras.

¿Tres cuartos de siglo, apenas?

Te dejo una sugerencia

de toda mi preferencia:

MIEL DE CAÑA Y BERENJENAS.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

La visita

 

Ver como sale el sol por Antequera,

requiere disponerse en carretera

a unas horas tempranas,

con lo que se aprovecha la mañana

saliendo, con las claras, de Chiclana.

 

Con el parón que la pandemia impuso,

el viajero incansable que yo era

hoy parcialmente se encuentra en desuso;

mas todo es empezar, que la afición

nunca se desvanece por completo

entre correcaminos de respeto.

Conque hasta Vélez Rubio, de un tirón,

que Andrés el marinero/panadero

allí es ejemplo de hospitalidad,

fuente de anécdotas siempre abundantes

y amistad firme, como las de antes.

 

El tiempo pasa y ya quedamos pocos.

Y puede que veamos lo que vemos:

pero “no estamos locos,

que sabemos lo que queremos”,

como dijo Ketama

en unos atinados pentagramas.                                                                                                                 

lunes, 7 de noviembre de 2022

Estar en babia

 

Aunque los tiempos se han vuelto más confusos en relativamente pocos años (va tan rápido todo), no eras entonces muy diferente de otras del gremio, incluso de las que han perseverado en él.

Un grupete con formación y propósitos similares y las aspiraciones de relevo generacional que con naturalidad se comparten, reemplazo (como le dicen en la “mili”) tras reemplazo. Pero cada río, cada arroyito tienen en ocasiones una corriente que fluye solapada y sale, o no, para nuestra sorpresa, por más desgastada que ya venga quedando. Y con no poco de carambola, se vio cómo dabas el salto inesperado. Menudo cambio, tú.

No porque “tó el mundo” sea bueno, que para nada es verdad; pero cupo el inicial beneficio de la duda, bien que matizado, como debe ser, por su inherente reserva. Y ahora, desplegada ya una visible trayectoria, te encontramos en exceso tocada de aparente, al menos, celo por la imagen: quirófano va y obstinado gimnasio viene, fomentando con ello la inveterada trivialidad -algo boquiabierta, con verdad o fingimiento admirativo- de los medios de desinformación, ese mundo “caprichoso, superfluo, absurdo y banal” (la Singular Debilidad que Solera dixit) en el que de modo consensuado, casi unánime, terminarás siendo apenas más que un referente de modistos de moda, que con dificultad será tomado en serio, a otros efectos, serios, de representación y cometidos institucionales.

Si éstos se descuidan, con un imprudente barniz de frivolidades, se está dando munición a ese enemigo que tan ansioso está de derribaros. Nada tan frágil como una burbuja, como lo postizo de un ascenso, como un vanidoso y decepcionante estar en babia.