martes, 30 de marzo de 2021

Carretas 2.0

 

Muy inseguras deben sentirse de sus razones, de la calidad de su pensamiento, del porqué de sus protestas, para elegir como estandarte, o como ariete, de cualquier objetivo o pretensión el campechano gesto de echar al aire las “domingas”.

Para las pintadas, ya están las paredes y las tapias.

Para llamar la atención, erótica vía, ya tuvimos el destape muchos años atrás y, como toda frivolidad, su efecto ha disminuido visiblemente.

Para demagogia, ya hay de sobra con la, también desgastada, retórica falsa y machacona de las arengas políticas, las soflamas revolucionarias y el victimismo patético de los separatistas.

 

En un pintoresco pasaje de la Mitología hay mención de que las Amazonas, para mejor atinar con las flechas de sus arcos, se amputaban un seno, opción quirúrgica que, sólo de pensarlo, da mucho repelús y parece de una radicalidad nada recomendable.

Alivia dar por sentado que no se trata de llegar a tanto, gracias a Dios, con las reivindicaciones ocasionales de estas excéntricas y leves “heroínas”, en este tiempo de carnaval, pan nuestro de cada día, viña del Señor en la que caben tanto la alucinación extraterrestre de Flos Mariae como las aguerridas, y puede que aburridas, manifestantes que hoy dan pie a este “blog”.

domingo, 28 de marzo de 2021

Superbiden

 

Con tu más que notorio decanato,

tan discreto y modoso

ha sido todo tu comportamiento

en este primer tramo del mandato

que hasta en los noticieros más chismosos

han faltado argumentos

con los que desmentir con fundamento

la hablilla de que tu veteranía

alterado te había

llevándote al estado gaseoso.

 

Y cuando andábamos en tal zozobra

nos llega la visión desconcertante

de tus espiritadas maniobras

subiendo y tropezando en la escalera:

¿es tu imagen, en ese Air Force One,

lo más enérgico que en ti se espera?

 

Por cierto, la avalancha de inmigrantes

en la frontera de México Lindo,

¿la vas a resolver como Trump antes?

¿Te caerás del guindo

mientras Kamala ve cómo resbalas?

(Y si el Imperio así se tambalea,

“chochea y chapotea”…

¡Imagínate aquí

teniendo que bailar con la más fea!)

sábado, 27 de marzo de 2021

Soliloquio

 

¿Es por tanto silencio

que a veces habla solo?

 

Si, fregando los platos

del impar desayuno,

con algún gesto torpe

se siente inoportuno,

no echa la culpa al gato

(al gato que no tiene)

sino a una distracción

de mente o corazón

que quizá no conviene.

Y suelta un comentario

de cónsul honorario,

cualquier interjección

o casual palabrota

que suena a “déjà vu”

o día de la marmota.

 

¿Son señales de aviso

de la atención que huye,

de menguados reflejos

a los que de improviso

-sin pedirse permiso-

el motivo atribuye?

 

Es verdad que no ayudan

el largo abatimiento

del virus carcelero

ni su deriva ruda

que aquieta el sentimiento

y el viento “pa” el velero.

 

-Mientras que sólo hables…

-Y que no sea en bable…

-Tienes el día gris.

-¿A que “sís”?

jueves, 25 de marzo de 2021

Petrus mendax

 

Usurpador sin paliativos, mediante componendas miserables, de un cargo cuyo título se arrogó a base de mentiras y del apoyo trilero de sus socios extorsionadores, se ha enrocado en su intrínseca cobardía, como un peligroso manso que recula en tablas y, para no caer antipático, estrategia estúpida e inútil, echa el marrón de las medidas restrictivas, impopulares, encima de los jefes de los gobiernos regionales.

 

Los electores, el día de las urnas, ¿tendrán en cuenta (y la ajustarán como corresponde) esa interminable lista de inconsecuencias, embustes, trampas y cinismo? ¿Tendrán memoria? ¿O serán de nuevo los borreguitos imbéciles e hipnotizados que anteponen el señuelo ideológico de la estafadora “progresía” a la salvaguarda del bolsillo personal y colectivo y las cosas de comer?  

miércoles, 24 de marzo de 2021

Memorial o así

 

Como voz que clama en un desierto que, en este caso, comporta la paradójica condición de ser acuario mojadísimo, el Hipocampo, ocasional iluso de causas perdidas, acoge con fruición la inquietud recientemente formulada en el Congreso por el infante Errejón, acerca de las señales preocupantes que evidencia la salud mental de los españoles.

Y considerando que el solo ejemplo del munícipe (cuyos probables complejos, manías y residuos de malas digestiones le han llevado al despropósito de desmontar del callejero a almirantes insignes) vale como muestra de las patologías aludidas por el mozo de Más Madrid, porque quisiéramos con piedad soslayar un diagnóstico que definiera al iconoclasta como individuo de inteligencia menguada y/o malas pulgas de típica conducta rastrera…

 

Desde estas líneas que de antemano sabemos muy humildes, osamos, entiéndase que con respeto, proponer la importación masiva de psiquiatras, preferiblemente argentinos, que son los más locuaces y elaborados, para que nos ayuden en el tratamiento de esta ola, también poderosa y letal, de desequilibrios y comezones y depresiones que, en colaboración con los idiotas, pretenden destruirnos a todos con tenacidad extraordinaria.

 

Lo que el firmante comedidamente expone como sugerencia o arbitrio ante la instancia que corresponda…  

martes, 23 de marzo de 2021

De siempre

 

descartó las frutas y verduras para cuya inclusión en la dieta nunca ha conseguido encontrar argumentos: la mera posibilidad le parece inexplicable y, en su opinión, inadmisible.

Y aunque reconoce una intensa atracción por el pescado y, viviendo en Cádiz, bueno sería que no bendijese con admirativo gozo el prodigio y la delicia del género y los tratamientos correspondientes que con firmeza ha ido incorporando…

… lo verdaderamente suyo es la espontánea, precoz y resuelta condición carnívora, que ha dictado la hegemonía a lo largo de las décadas contables que sobre su estructura han ido acumulando los estratos y achaques de rigor.

Consciente dello, cuando, de mozo, empezó a dirigir su rumbo (que luego ya tiene aprendido lo inaprehensible de tal autoengañifa, lo mudable que se muestra la conducta y lo efímero y transitorio de cualquier decisión), ha ido adquiriendo, como utensilios “ad hoc”, un variado surtido de tablas (que prefiere a los platos convencionales) y una desusada y casi inquietante colección de cuchillos con los que manejar los suculentos “cortes” que constituyen lo más granado, selecto, frecuente y estimulante de su alimentación.

Dada su edad considerable y su apego a tales tradiciones personalistas, parece que ya no abandonará esa querencia, de modo que también ese color en el prisma habrá de subrayar lo de “genio y figura”.

Las sagaces y bienintencionadas recomendaciones que recibe de su sector crítico no han obtenido mayor éxito a fecha de hoy. Y eso que, para su desconcierto, su hija unigénita volvióse vegana, pocos años ha; lo que entiende como una paradoja esotérica o extravagante y fina ironía del Destino.   

lunes, 22 de marzo de 2021

Las semillas envenenadas

 

Encenagar la mente de las personas mediante engaños.

A veces se le dice a eso manipulación; adoctrinamiento; lavado de cerebro.

Con seguridad es una de las actividades más execrables y criminales de las que con espanto todos somos testigos. Por lo menos, testigos; con frecuencia, grave y directamente afectados.

Ocurra en detalles singulares o con programación y métodos perversos y de manera sostenida, el daño que se produce es a menudo irreversible: una vez deformada la conciencia del bien y del mal, casi no quedan posibilidades de arrancar desde las raíces el árbol monstruoso que carcome y parasita una conducta y una vida.

En la política, por cierto, el separatismo lo viene haciendo durante años, echando a perder generaciones enteras, a base de inocular odio e ignorancia. Sembrando falsedades.

En los casos particulares, cualquiera de nosotros conoce - incluso padece - ejemplos sangrantes de matrimonios separados utilizando con crueldad a los hijos para sus desgraciados enfrentamientos.

Y aunque las escasas golondrinas de Tele5 no hagan verano, puede que lo de anoche convenga. Que, si no sobra, tampoco esté de más.

domingo, 21 de marzo de 2021

Pasatiempo para un redactor desocupado

 

Abierto mirador contemplativo,

un claro cielo azul; las gaviotas,

dibujando su lento vuelo altivo,

vigilando lo que en la mar se mueve,

lo que a ras de las aguas se alborota.

 

Consentimos que el tiempo nos resbale

y erosione la vida y sus relieves

como un parsimonioso lenitivo

en el que casi nada y todo vale,

ya que el sueño es demasiado breve.

 

Verde el gramón, cúpula octogonal,

la vela blanca en esta barca quieta.

Arriba, la veleta

se oxida bajo el sol primaveral.

Cruza diagonal la solería

el compás raudo de una lagartija;

y es la tarde de un día

en que no me propongo idea fija.

Ningún metódico reloj a mano

mide las horas hoy en el jardín.

Y este “blog” artesano,

predominantemente cotidiano,

es, con Los Pekenikes,

algo embustero y algo bailarín.

 

Y desde aquí de nuevo reivindico

que están enfrente, por la mar “alante”,

Santo Domingo, Habana, Puerto Rico…

viernes, 19 de marzo de 2021

El contraste

 

De desaguisado en desaguisado, los españoles, muy a nuestro pesar, nos vamos entrenando en el estupor. Lo cual es un asco, pero si no se le da una vuelta radical al esquema, así vamos y así iremos.

Innumerables, los ejemplos que a diario contemplamos con desolación para asegurar dicho fenómeno.

Cito uno de los recientes, presentes, vinculados al “puente” de estas jornadas: ¿qué mierda es ésta de que los aeropuertos sean el coladero de turistas foráneos mientras se nos prohíbe e impide movernos a los de casa? ¿No vienen acaso esas descoloridas gentes de fuera, de países que también andan encharcados en el espanto del virus?

Dicen los idiotas de los mandamases que se les controlará. Pero es mentira y lo parece. Dicen que hay que activar (¿ya se acordaron?) el turismo y que el sector lo necesita con urgencia. Cierto. Pero tanto se llenarían las plazas de alojamiento y los restaurantes con clientes nacionales; sólo hace falta que no los obliguen a permanecer encerrados.

Normas que están sonando a capricho, arbitrariedad y discriminación, a ignorancia, torpeza y mala fe, ¿hasta cuándo?

¡Qué lejos, qué inocultable contraste entre la asombrosa moderación mayoritaria del público, y la gestión enloquecida de estos indignos e indignantes dirigentes!  

miércoles, 17 de marzo de 2021

Pulpo, como animal de compañía

Ya había un considerable recelo con el tema de las vacunas. Desde que llamarlas de ese modo no parece un prodigio de precisión y huele a camuflaje de lo que sea; y que la palabra sirva para entendernos con más familiaridad (los profanos, que somos/son casi todos) puede ser, si añadimos otra vez el plus de buena fe que tan a menudo nos ha sido defraudado. O sea, si no escarmentamos.

Rematando inseguridades, se suspende ahora cautelarmente una de las marcas en danza, a tenor de casos de efectos colaterales muy adversos sobre cuyo número y gravedad hay sospechosa desigualdad de opiniones. Y quizá el criterio de aplicación, el “protocolo” de prioridades también tuvieran y tengan algún (incluso si menor fuere) matiz a debate.

Así las cosas, desde luego que corresponde reprobar con todo rigor la conducta de quienes se han colado, de los frescos ventajistas que se han saltado los turnos establecidos. Tramposos y/o canallas, a elegir.

Pero no es lo mismo (A. Sanz dixit) la persona que es vacunada en  otro país de los que, AY, nos llevan la delantera; y que, resolviendo su caso individual, ni retrasa ni estorba a las demás, antes deja libre una dosis de las que aquí sean disponibles.  

No veo otra consideración neutral para este aspecto del asunto. Para las encendidas reacciones en contra que profusamente han aflorado, refranero que es el Hipocampo, puede que valgan lo del rábano por las hojas; lo del perro del hortelano.

Puede que ética e insolidaridad -en el “exquisito” despecho de los fariseos y los más bastardos manipuladores- tampoco sean palabras precisas, como lo de “vacuna”.

En cambio, todavía puede que haya otra: la envidia, que se ha definido como tristeza (¿sería mejor inquina?) del bien ajeno.

¿Nos lo pensamos?


martes, 16 de marzo de 2021

Bando en versos (que acota algunos detalles y advierte de sus consecuencias posibles)

 

Los posos del rencor que te envenena

pronto han entrado en tal ebullición

que, erizada de sierpes la melena

-que tienes de Gorgona y de gangrena-,

te han rebotado desde tu sillón.

Y entrando atropellada por la escena

ya llega tu ordinaria cantilena

de rancio bolchevique trasnochado:

ya has proferido sapos y culebras,

al fastidioso modo acostumbrado

que el vulgo te jalea y te celebra.

 

Y al ser notorios tu menguado estilo,

la burda trama de tus zurdos hilos,

la furia sorda de tus alharacas

y tu entidad genuina de cloaca…

 

                 Los versos de este BANDO hacen saber

                 para todo lo que haya menester:

 

La Capital y todos sus vecinos,

que a buen recaudo pongan la cartera;

porque anda suelto por la carretera

este salteador de los caminos.

lunes, 15 de marzo de 2021

Los bandazos

 

Si te parece idea luminosa

ser arrimada al sol que más calienta,

lo que olvidas con ese tienta-tienta

es la parte que tiene, indecorosa,

y que, fijo, te pasará la cuenta.

 

Para aliarte con AlíBabá,

a tus añitos no eres tan novata:

¿no es escaso el maná

a cambio de meter tanto la pata

dando bandazos de acá para allá?

Tu menguante caudal de seguidores

no sabe ni a qué santo encomendarse;

medrosos están ya tus paladines,

demudados de rostro y de colores,

reacios a adentrarse

en semejantes lóbregos jardines.

 

Y mira que lucías

tan compuesta, limpita y pizpireta

que muchos te compraron el mensaje.

¿Y hoy no piensas que para ese viaje

sobraban tus alforjas de veleta?

domingo, 14 de marzo de 2021

Ya ves

 

Todo, patas arriba. Difícil, seguir, reconocerse. Como si el ya nombrado “twist of fate…”

¿Qué fue de lo que ayer (no, hace más tiempo: y aun así) era la vida?

Los dulces “lumumbas” en Clamores; las galletas y el ron que, en las mañanas, coronaban los desayunos del Caribe en la Habana, a los dos claros de ojos altos; aquel profundo “bourbon” capaz de hacer brillar tantas oscuridades…

El ascensor apasionado del hotel; la buhardilla de las maderas… Los motivos que, como drogas, nos volvían jinetes de la ilusión resplandeciente, el fácil y fecundo germen de canciones que surgían y seguían, al caer sucesivo de los calendarios, dando de sí la enredadera sugerente de las notas y las palabras.

 

Ahora trae el presente un relente de lucidez desengañada; la exigencia de los retrocesos; la creciente marea del “avive el seso y despierte” de la que el conocimiento de siempre ya nos prevenía. Lumbalgias ocasionales; la Campos en su autobús acristalado; el (como le dicen ya a cualquier cosa los chavales) puto virus.

Y también mis gestos, mis actitudes, tan iguales a los de papá. Incluso una tercera toalla para mejor secar el cuerpo, tras la ducha.

-¿No es de este mundo tu reino?

-Quizá nunca lo tuve.

-Pero cuentan de un sabio que, un día…

-Ya ves.

sábado, 13 de marzo de 2021

En la onomástica

 

Haré un soneto un día, tan ocioso

que no haya más que hacer; y sin sentido

dejaré que resuenen los latidos

de un proceder calmado y primoroso.


Por objetivo alguna fruslería

servirá de acicate y de pretexto,

que para un recorrido tan modesto

no es necesaria más teología.

 

Valdrá para mi empeño cualquier cosa:

una nube, un pájaro, un “cubata”,

un satinado pétalo de rosa;

 

Un cristal modernista, una posdata

que en tu buzón deposite el cartero

para certificar cuánto te quiero.

viernes, 12 de marzo de 2021

El instante

 

En lo que trasegamos

el despilfarrador tiempo de espera

de estos meses de invierno y de rutina,

me acogí ayer, cediendo al espejismo,

al despliegue del mítico “ambigú”

que llevaba semanas en receso.

 

Gafas de sol, bandeja personal

con un menú de diseño a la carta

de entrecot de ternera

blanca, a la plancha, de Ávila gloriosa

(que no estará al presente

bajo un manto de nieve);

pimientos rojos de Lodosa ilustre;

foie-gras francés, para que no se diga

que no entramos al cosmopolitismo;

y un vino semidulce de Chiclana

“pa quitar el sentío”.

Luego el café/homenaje en el estilo

que bien sabe Isadora…

 

-Ya te imagino: casi el rey del mambo.

-Mejor de la pavana.

-Con lo conservador que ya te has vuelto…

-No es eso. Es el instante

en que el mar se paró, en un silencio

de calderón rotundo.

No se escuchaba nada, parecía

que el mundo había dejado de girar.

-¿Por qué me cuentas eso?

-¡Qué más da!