miércoles, 29 de abril de 2026

El disimulo imposible

 

Años después, el bochorno tumultuoso, la arrebatiña de ladrones recíprocos que eran (¿y son, a que sí?) las primarias o como las llamen de la PSOE, salen al estupor indignado del público en una filmación, una especie de video que la prensa divulga y de cuya movida sanguinaria y bufonesca los “socialistos” no pueden ocultarse. Ni podrán.

Todos contra todos, pertenecientes todos a la misma cuadrilla aunque repletos de mutuos rencores, envidias, ansias de mangoneo, navajas en alto, factores perfectos para la enconada división interna, para las repartidas zancadillas y la ronda sovietiquilla de cabezas a cortar.

Facciones en lucha, ahí se ve ya, de sobra, el rostro patibulario, filibustero, avinagrado de un Pedro Sánchez intentando salirse con la suya y llevar adelante la trampa cutre que lo sostendrá al timón; trampa tan burda como ocultar la urna de las papeletas y colar unas cuantas (las que sean) que le redondeen y le falsifiquen el recuento necesario.

Mientras tanto, su principal “contendientA”, plañidera de ocasión y saldo, llanto de “cocodrilA” hipócrita más de la marca y marca de la casa, la Susana, coreada por los gritos de los suyos, denunciando entre hipos y sollozos atribulados la vulgar y atropellada maniobra …  Borrell, Pepín Blanco y otros, más montoneros y menos protagonistas, tomando el bando de sus respectivos y coyunturales favoritos…

La PSOE, barullo unido/desunido, ¿jamás será vencido? Vaya tropa.

lunes, 27 de abril de 2026

Y, a propósito, que no nos acobarden los furiosos adjetivos del qué dirán

 

Porque cuando se oye (tanto) que los inmigrantes nos están levantando el país, haciéndolo crecer, etc., me pregunto por qué curioso pensamiento vienen aquí, a soportar semejante tarea sobre sus hombros, en vez de dedicarse a levantar y hacer crecer sus propios países de origen que seguro les cundiría más.

Y de paso, nos obligarían a nosotros (dejados ya a solas con nuestra responsabilidad) a sacudirnos la desidia, la pereza, llamadlo como queráis, a espabilar para sacarnos las castañas de nuestro fuego correspondiente. A crecer con esfuerzo, claro, sin delegación comodona y luego comprometedora, sin las “facilidades” que, más pronto que tarde, terminamos pagando con muy costosas y variopintas hipotecas.

También para nosotros se puede extender una prioridad nacional que nos elimine la mierdecita de la molicie y los llantitos de bebé y que nos empuje a un comportamiento coherente y a un sentido común de adultos.

A lo mejor ni siquiera hace falta renunciar a “las cañitas”, venga, animaos.

viernes, 24 de abril de 2026

La recomendación

 

Con tiempo e insistencia, se nos ha ido instalando en las mentes esa majadería machacona del “buenismo”, de ese colorcito blandiblú que quizá sea una variedad de la piedad peligrosa, un entendimiento del mundo y su realidad que mucho tiene de digestión en falso y de hipocresía con espesas capas de camuflaje.

Quiénes promovieron ese principio y lo han sostenido luego, puede ser que nunca los descubramos; o muy poco. Pero es claro que lo han diseñado con intereses de improbable limpieza.

Y es curioso contemplar cómo cualquier paso diferente que se encamine en otra dirección (en la de la lógica o el sentido común, por ejemplo) recibe de inmediato la máxima inundación represora de descalificaciones, anatemas y fulmíneos escándalos.

La recomendación (caída por ahora en saco algo roto) de “los españoles, primero” suena abrupta e inaceptable en los oídos generales y quizá lo deba a una concisión a la que sus furibundos y maniqueos opositores niegan el desarrollo de matices, interpretándola con deliberada rudeza sectaria. Pero lo que tiene esa recomendación de firme -metáfora que todos entenderán- es que una tarta, por gigantesca, por enorme que sea, se agota ante un número inacabable de invitados al cumpleaños, o de los que, sin serlo, no cesan de colarse, con los motivos que presenten, respetables o no.

Así que, antes del motín absoluto, ¿convendrá establecer un orden de llegada y un orden en la llegada, un criterio de preferencia, un reconocer que no estamos obligados (ni por los Derechos humanos sin Deberes) a darle nuestra capa al otro, cosa que, según parece, sólo hizo San Martín de Tours y puede que sólo aquella vez?

Los muy cristianos podrán decirme “ya te vale”; los demás, que suelen ser faroleros del melindre, gente que pregona más que vende, que predica sin dar trigo…         

miércoles, 22 de abril de 2026

Comprometiéndote a cosas

 

que nunca has cumplido (la hemeroteca profusamente te acorrala), ahí estás, usurpador del poder con triquiñuelas de la ley electoral, ladrón permanente y por la cara.

Tu ambición y tu vanidad, ambas desmedidas y notorias, te obligan a ser adulador rastrero de los votos que te son indispensables para no caer. Tus “socios” provisionales te los vienen alquilando a precios de usura y con crecientes remoloneo y retintín. Usura que, a la fuerza, pagamos entre todos. Pero por si te sirve todavía para hacerles la pelota necesaria, les echas esa migaja cutre de “los dos países” que, de paso, fomenta su disparate separatista y acrecienta la desunión entre las regiones, el enfrentamiento y los agravios. Aprendiz vulgar del “divide y vencerás”, de todo embuste, de toda trampa eres capaz para apuntalar lo tuyo.

Aunque eso no sorprende a nadie porque todos, incluso tus compinches, saben el tío mierda que eres.    

martes, 21 de abril de 2026

Los agentes municipales habían llenado todas las farolas del recorrido con cartelitos que avisaban previamente del evento y su horario

 

Uno se conoce en líneas generales, aunque sabemos que cualquiera tiene zonas de sombra que, dicen, explorará y revelará con suerte esa cofradía esotérica que son los psicólogos, de preferencia argentinos.

Un primer círculo de amigos y/o conocidos, que suele ser poco numeroso, supone que nos conoce y eso -que es más o menos verdad- como se comprende, es una aproximación que, incluso bienintencionada, comporta una visión subjetiva y por ello se corresponde con una prudente consideración.

Luego vienen los que sin fijarse mucho (ni tienen porqué) puede que se hayan hecho una cierta y/o desganada opinión.

Finalmente, el resto, como las incontables arenas del desierto, que ni se va a poner a buscarle el más mínimo relieve a nuestra insignificancia, porque además ignora que existimos, que no deja de ser un alivio.

- ¿A dónde nos lleva eso?

- A que el domingo pasado se celebró aquí pintoresca maratón a la que ni siquiera me asomé porque, de cerca, para quienes “me conocen”, es sabido mi escaso interés por casi todos los acontecimientos del deporte.

- ¿El “casi”?

- “Pa” no exagerar por completo.

- Vaya por Dios.  

lunes, 20 de abril de 2026

Un pulso peligroso

 

Ormuz está bloqueado,

¿quién lo desbloqueará?

El desbloqueador que lo desbloqueare,

buen desbloqueador será.

 

Así que Irán, decidiendo por su cuenta y como represalia cerrar el dichoso estrecho, que es un modo extorsionador de estrangular las economías y de que los precios de todo se pongan por más altas nubes de las corrientes, al paso de unos días se ha encontrado con que USA mueve ficha, claro, y repite, se diría que amplificado, su propio cerrojo, acaso más drástico y riguroso; y las ufanas y vanagloriosas democracias de la hipocresía guay van/vamos tragando toda la quina que nos quieran servir.

Fingiéndonos con retórica un poquitín patética países libres, soberanos y toda la quincalla de la inoperancia política a la moda, disimulando que, como en toda la Historia, el pez grande se come al chico y apenas queda el derecho al pataleo.

Un pulso casi de mafiosos, un entierro en el que poca o ninguna vela que llevar se nos concede, que no sea pagar los putos platos rotos. Que viene siendo lo de siempre.

Servido el truculento espectáculo, la cuenta de los muertos subiendo cotidianamente, ¿no os parece que el manicomio del mundo lleva una alucinante carrerilla?     

sábado, 18 de abril de 2026

Las potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad

 

Hay silencios comprados,

hay silencios

de pesadumbre y decepción colmados;

y silencios sonoros,

silencios que camuflan su desdoro

con reverencias de esclavos domados.

Luego están los silencios

que se ocultan entre las catacumbas

de un recelo que sientes porque mienten

los que dijeron que la LIBERTAD

iba a venir “con ellos” en bandeja.

¡Qué patraña tan torpe y tan añeja!

Lo que viene con ellos en tropel

es un miedo sembrado, acusatorio

de todo el que no trague el repertorio

de las consignas dadas a granel,

de la censura hipócrita de turno

que prostituye hasta el vocabulario

con “palabros” de tinte estrafalario

y rumbo “progre”, falso y taciturno.

 

Cuidado no te enfilen, discrepante:

que se saben tu nombre y dónde vives

y, a lo peor, te llevan por delante.

     

-¿Nos quieren callados?

-Y amoldados. Incluso asustados.

-Que dice Don Francisco de Quevedo (de quien el vulgo apenas ha catado los escritos burlones) al respecto que, de lo que no se puede hacer prisión…

-Te lo citaré: “Ningún tirano ha podido inventar cárcel para las potencias del alma, ni sus crueldades han sabido pasar de los sentidos. No pasa del cuerpo su poderío.”

-Y ¿hay que ser un héroe para sobrevivir en esta época?

-Va a ser que sí.             

jueves, 16 de abril de 2026

Pelillos a la mar

 

De las damas no, pero de los caballeros solía decirse antaño que, cuando el cabello raleaba en la parte frontal y aledaños, estaban “saliendo entradas”.

“Saliendo entradas” tiene por casualidad, como expresión popular/familiar un divertido matiz paradojal. Pero aplacemos eso. Lo que ahora verifico desde mi personal vistazo en el espejo es que, en pocos meses, la deserción capilar en la trinchera de referencia manifiesta una cierta velocidad que para otros menesteres sería de desear y que, mira tú, en el asunto que hoy nos entretiene (de la velocidad  escribo, Saramago) no es lo preferible.

Como la resignación es virtud o ineludible hábito que a todos alcanza, no cabe otra cosa que asumir la evolución de lo que otrora fue fronda elegante y cultivada, con espesor y abundancia no exentos de una condición sedosa y manejable que con discreto orgullo pudimos exhibir, y más cuando otros colegas y coetáneos veían su destino marcado con no buscadas y concluyentes derivas sentenciadoras.

Una inocente coquetería me ha llevado a ser en estos años portador de gorras y sombreros de muy numerosa y diversa índole que han venido a ser, cuando menos lo hubiera pensado, unos casi indispensables aliados. Y al cabo, esa incorporación respalda, con diplomático sentido de la oportunidad, la “tendencia” que aquí hemos querido referir, ojalá con la corrección debida.     

martes, 14 de abril de 2026

¡TORERO!

 

Hay un cantar de gesta que relata

las hazañas del pobre Bolañitos,

sumiso esbirro, gafas inocentes

que insistentes delatan

lo dócil que las órdenes acata

de su glorioso jefe inmaculado.

 

Prolijo y extremado,

ha dado en infamar al juez Peinado

porque con valentía ha señalado

los manejos que, asaz inconsecuente,

la consorte notoria y choricilla

decide que son de su “negociado”

con la intrépida audacia que más brilla

en el tapiz de la farsa presente.

 

Como no te conoce,

Eastwood nunca jamás te llamaría

un “yogur atontao”.

Pero vaya la “guasa”

de ministrillo títere que eres

bailando en tu “tablao”.

lunes, 13 de abril de 2026

La recaudación

 -¿La recaudación?

-Galopante. Los impuestos creciendo sin pausa y el bolsillo temblando.

-Y se nos dice que…

-… la Sanidad, la Educación, la seguridad ciudadana, los servicios públicos al por mayor (carreteras, ferrocarriles…) etc.

-Me está entrando la risa amarga. La gente está bastante descontenta con esa lista que cojea con demasiada frecuencia.

-Y con los precios al alza imparable, y la vivienda que no hay y…

-Y resulta que, encandilados con esas cuestiones, ¿igual no nos fijaríamos en las cantidades de dinero astronómicas, vertiginosas que van saliendo del múltiple macroescándalo presente, robadas, malversadas, despilfarradas, destinadas a la perpetuación del engranaje en el poder, inútil para nuestra protección y habilísimo para el chuleo que reparte corrupción desmedida y aderezada con el folclore de parrandas épicas de alterne viajero vacacional a países exóticos y lejanos, mariscadas en lujosos restaurantes y hoteles de montones de estrellas, todo con cargo a los presupuestos generales del Estado…

-… que andan sin presentarse?

-¿Era esto lo del “sí se puede?

-Vade retro. O “atrás”, como decía el Cigala.

jueves, 9 de abril de 2026

Panorama

 

Que nuestra capacidad de asombro esté ya muy mermada por la avalancha continua de sucesos y conductas de los que estamos siendo espectadores consternados, no impide que el asombro sea objetivo y mayúsculo.

Por la “tele” los vemos, no consiguen ocultarse ni lo intentan. La desfachatez, el cinismo, la actitud de los intervinientes (testigos, imputados, etc.) tienen la confiada naturalidad de quienes se sienten más o menos impunes: por intocables, por ser apenas enanos en tramas gigantescas, o por futuros amnistiados a cuenta de tirar poco o nada de la manta.

Desgranando sartas de embustes infinitos, proferidos con aplomo o con titubeos balbuceantes, los altos cargos, los pringados, los cerdos y las furcias desfilan ante los jueces que acaso, y por muy entrenados que estén en tratar con gentuza delincuente, los escuchan con quizá un resto de estupor ante las dimensiones del escándalo general.

Los mentirosos ante el tribunal, ¿cometen delito por ello?, ¿serán sancionados en consecuencia? La chulería sin límites, la desvergüenza, las incluso risas de los canallas más relevantes, ¿pueden exhibirse sin más, amparadas en no imagino qué extraordinario fuero de ignominias?

Cárcel mucha o cárcel poca

Y multas a mogollón,

¿qué reprobación les toca?           

martes, 7 de abril de 2026

SOLERA fue la palabra,

 

eufónica, española, de natural y prudente ambición que, a propuesta de este redactor que soy, elegimos entonces para nombrar, bautizar nuestro proyecto. Hubo acuerdo porque eran tiempos de coincidencia. Y éramos, a la sazón, cuatro mozos espigados -lo daba la edad- que fundaban un grupo musical con más ilusión que continuidad, como luego se vería.

Para la curiosidad de los aficionados que pudieran quedarle a aquella efímera formación, me permitirán intercalar que, al no ser niños pijos pudientes, nuestro único coche disponible ocasionalmente se lo sonsacaban a su padre los hermanos Martín y, amontonados dentro de aquel Seat 600, en Rosales, celebrábamos entre chanzas más de un conciliábulo preliminar.

El caso es que, otra peculiaridad, nunca tuvimos el usual intérprete de la batería y, en el único álbum que publicamos, varios músicos suplieron esa carencia.

Ahora, más de 5 décadas después, con uno de ellos, Mr. Bob Thackway, cruzo en la infinita galaxia de Internet breves apuntes y comentarios. Recuerdo a este britano, también mozo y espigado, tocando los tambores con un estilo limpio, ancho y elástico, y entre las “goteras” que los quebrantos de salud a cada cual conceden, Bob y este redactor que soy vamos encontrando por casualidad puntos afines. Que sea buena la travesía.         

lunes, 6 de abril de 2026

Sevilla, azahar y toros

 

Había muchas ganas de coronar esta Semana Santa afortunada, todas las hermandades pudiendo lucir sus preciosas imágenes, itinerarios completos, clima propicio como hace tiempo no lo había sido; entrega absoluta de público, celebración extraordinaria y, colofón ideal, la Maestranza, brillante ascua de arte, silencios respetuosos, albero, riesgo alto en esa danza con la muerte, y un “no hay billetes” clamoroso, para que los aficionados, trajeados con lo mejor de la ropa de Domingo de Resurrección, asistieran con júbilo a la ceremonia.

Y claro que expectación importante porque Don Juan Carlos, y porque Morante de la Puebla… Y porque en Andalucía quedan criterios, finos y/o apasionados, para que no nos cuelen con facilidad las moditas faltas de un hervor que se empeñan en deshacer algunas cosas, desdibujando y queriendo confundir con disimulos lo preciso y lo sobrante, que hay mucho que analizar al respecto, y gustos diversos casi para todo, y lo que falta es que la hipocresía descanse y se nos deje en paz; y a la mierda con tanto prohibir y ni funcionar ni dar ejemplos, coño.          

domingo, 5 de abril de 2026

Una gira "sabrosona"

 

Para prestar a Cuba cierto apoyo

-el muerto, al hoyo y este “vivo”, al bollo-

cruzando el mar en clase preferente,

el otrora “coletas” viajaba,

mochila a cuestas, corazón candente,

soñando pantomimas que azuzaban

a la “Revolusión” impenitente;

porque si finges con cínico aplomo

que eres de causas nobles paladín,

te premiarán con plata y no con plomo,

hecho un nuevo flautista de Hamelin.

 

Mas se dice que a este soviet tardío

casi no le embarraron los calcaños

las penurias de unos 70 años

que a los cubanos roen por los pies;

que, alojado feliz entre satenes

por sus conmilitones del Caribe,

ha podido volver con parabienes

diciéndose entre sí “qué bien se vive”.

 

Del Infierno o la Gloria,

la mirada de Castro lo bendice

con sonrisa sardónica que expresa

su aprobación con un “¡manda narices!”

viernes, 3 de abril de 2026

Procesiones

 

Mucho y agotador (y quizá estéril) trabajo van a tener la presuntuosa y discutible globalización y el falso “progresismo” de falsa izquierda que tan laicos y/o ateos nos quieren, para extirpar el fenómeno que anoche volvimos, como cada año, a experimentar: la adhesión y la convicción decidida con las que el público (en este caso, andaluz) contemplaba, admirado y conmovido, el desfile de las cofradías del Jueves Santo. Con respeto y silencio, con encendidos y también respetuosos aplausos cuando el rito, la liturgia de estas procesiones, perfilan momentos especiales de belleza y sentimiento.

Los más escépticos pueden hablar de religiosidad tergiversada, tal vez de fanatismo, de herencias paganas, con palabras que persiguen el descrédito, incluso ciertas formas de la burla.

Pero muy extendidas están las raíces de unas creencias antiguas, de una sensibilidad ante el arte barroco y la imaginería, de una música que -solemne de bronces y tambores, o rasgada de saetas- subrayan y acompañan estas expresiones. Raíces muy profundas en, si no se quiere decir el alma, las entretelas de estas mayorías inocultables, también apasionadas a su manera, pero que no gritan insultos como los renegados en los estadios de fútbol.

En esto y aquí, son muy otras (y a veces cristianamente pacientes) las conductas.        

jueves, 2 de abril de 2026

Ud. vaya tirando del hilo, que ya veremos

 

Con las cautelas debidas, no descartaba la veracidad, la condición funcional, ejemplar a su modo, descriptiva incluso de los aforismos, del catálogo largo y diverso del refranero. Así que “las cosas de palacio van despacio” iba que ni pintado para determinadas facetas de su carácter. Y siendo, por otra parte, inclinado a la observación parsimoniosa de las paradojas, no abdicó a un tiempo de ese sesgo escéptico que solía teñir su conducta. Con todo, en absoluto inmune a las inconsecuencias, aquella vez las cosas habían ido demasiado lejos. Y cuando reparó con asombro en lo sucedido, el propio, kafkiano absurdo del detalle lo paralizó, primero, y a continuación lo resolvió a una parcheada y pintoresca solución que, andando oblicuo, algo evocaba a la desesperada resistencia de El Álamo, tan glosada con reiteración por el cine.

El caso es que esta vez descuidó la anual y oportuna consecución de un calendario y dejándolo, dejándolo, avanzaba el año y continuaba pergeñando hojas manuscritas con un entramado, unas cuadrículas que precariamente reemplazaban, y aun usurpaban, las propiedades de cualquier variedad del artilugio previsto y profesional de marras.

No fue suficiente desafuero ni excentricidad, ni produjo la adecuada incertidumbre o sospecha de proceder errático; sino que, afianzándose, iba fijando el “invento” en su lugar clásico de la puerta de la cocina con segmentos que recortaba de un rollito de papel adhesivo, de esos que la familiaridad popular llama “fixo, cello” o  así.

Cuando examinaba lo que ya empezaba a invadir los terrenos del espectáculo, algo de Robinson, o del viaje legendario de Eneas, o de la aventura de los astronautas frente a lo desconocido, soplaba, muy, muy remotamente en ese viento de levante al que las mentes desdeñosas y poco románticas achacan trastornos y desvanecimientos.         

       

-Y esto, ¿crees que dará para una novela, para el premio Planeta?

- Si se va tirando del hilo, nadie es más que nadie.