lunes, 6 de abril de 2026

Sevilla, azahar y toros

 

Había muchas ganas de coronar esta Semana Santa afortunada, todas las hermandades pudiendo lucir sus preciosas imágenes, itinerarios completos, clima propicio como hace tiempo no lo había sido; entrega absoluta de público, celebración extraordinaria y, colofón ideal, la Maestranza, brillante ascua de arte, silencios respetuosos, albero, riesgo alto en esa danza con la muerte, y un “no hay billetes” clamoroso, para que los aficionados, trajeados con lo mejor de la ropa de Domingo de Resurrección, asistieran con júbilo a la ceremonia.

Y claro que expectación importante porque Don Juan Carlos, y porque Morante de la Puebla… Y porque en Andalucía quedan criterios, finos y/o apasionados, para que no nos cuelen con facilidad las moditas faltas de un hervor que se empeñan en deshacer algunas cosas, desdibujando y queriendo confundir con disimulos lo preciso y lo sobrante, que hay mucho que analizar al respecto, y gustos diversos casi para todo, y lo que falta es que la hipocresía descanse y se nos deje en paz; y a la mierda con tanto prohibir y ni funcionar ni dar ejemplos, coño.          

No hay comentarios:

Publicar un comentario