Sánchez y la
cuadrilla que lo sostiene son un tumor que no extirparemos con risas. Y menos,
con risas desganadas, imposibles ya de sentir, que eran anoche las que en vano
pretendía la enésima y, esta vez, patosa parodia política de José Mota.
Años hace que
este genial cómico incide en ese filón que se ha ido desgastando, agotando, y
no hace mella alguna en el caparazón cínico y correoso de este gobierno.
Gobierno que, por cierto, sabedor de lo inservible y estéril de las parodias
que comentamos, miente su “respeto por la
libertad de expresión” dándoles sitio en la sumisa y casposa TVE.
Creo no ser
el único espectador que gozaba con los personajes de ficción ocurrentísimos con
los que Mota nos ha entretenido muchas veces, y ahora queda decepcionado ante
ese monotema lamentable y de dominante reiteración. Quizá también porque es la
realidad desastrosa la que todo lo va echando a perder.
Una sugerencia
cortés que cualquiera también podrá considerar desechable: cuando las cosas que
están sucediendo son una canallada permanente y grotesca, tomárselo todo a
cachondeo también llegará a ser contraproducente. Así que manténgase Mota en lo
mejor y más suyo; desengáñese y no desperdicie el talento que le sobra. Se lo
agradeceríamos.
Anoche tuve la misma sensación a los pocos minutos de haber empezado el programa. Feliz 2026
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo con tu comenta tío.
ResponderEliminar