martes, 20 de enero de 2026

Gato escaldado

 

Que las investigaciones y las explicaciones no se embosquen, no se camuflen con los disimulos de una enredadera de pretextos y de mentiras, como siempre.

Porque estamos más que motivados para la desconfianza, más que remisos por la indiscutible inseguridad que estos “gobernantes”, a fuerza de mostrarse incompetentes, corruptos, negligentes, han instalado, han sembrado en la conciencia de los españoles.

Porque si tanto incremento produce la salvaje recaudación de impuestos que de nuestros torturados bolsillos se extrae, convendría despilfarrarla menos y aplicarla a lo necesario, a lo importante, que desde luego podrían ser, por ejemplo, las líneas férreas y nunca la afición malversadora, ladrona, de esa larga lista de zánganos que sólo se ponen de acuerdo cuando nos vampirizan.

 

Para los del melindre a toda hora, para los hipócritas del quedar bien, dos detalles que me da igual si os parecen inoportunos o triviales:

1)No me fío de la psicología, que tantas adhesiones y convicciones recibe en general y, en estos días de catástrofe, en particular; mucho menos de fiar parecen esas señoras tituladas en ello, numerosísimas, que tan pendientes parecen estar de su imagen (que antes se decía su aspecto) por televisión, compitiendo con las presentadoras en maquillaje, modelitos y pestañas postizas.

2)¿Qué idiotas deciden poner canciones “pop” como fondo musical (innecesario, por cierto) de las trágicas imágenes que recibimos?

1 comentario: