viernes, 6 de febrero de 2026

Para Don Manuel, entre sus pergaminos

 

Aunque el trastorno de tu pierna sea

distinto del que a Byron aquejaba,

y de rondón te permita eximirte

de un piadoso bailar con la más fea,

no por ello se debe colegir

una incomodidad de poca monta

sino una rémora que en tus paseos

dejan a la cadencia un poco tonta.

 

La parsimonia noble

que antaño derramaban tus andares

se ha visto en estos meses afectada

por un demérito lleno de azares;

y aun así, con arrojo

has arrostrado tu vicisitud,

negándote, gallardo, a quedar cojo

y haciendo tanto honor a tu virtud

que en las nuevas recientes

-que las más de las gentes desconocen-

me trasladas tu clara mejoría

y “menos da una piedra, Señoría”.

 

Como un alto ciprés que ya en la ducha

sostiene su exención con valentía,

recibe de este amigo la que es mucha

y solidaria muestra de empatía.

¡Que la salud recuperada, el brío

y el animoso viento circundante

soplen tus velas de arduo navegante

y te lleven al mejor puerto, tío!  

No hay comentarios:

Publicar un comentario