jueves, 5 de febrero de 2026

34

 

Cuando la racha (qué oportuna) cambia, el tono puede parecer obsoleto. Mas la esencia, que es lo que importa, permanece. Por eso, en lo que estaba escrito de antemano…

 

Un asunto me pregunto

cuya respuesta me inquieta,

como si en una carrera

no divisara la meta.

Transcurren los años y

ya se me han vuelto costumbre

los versos que rimo aquí,

con corto indicio y vislumbre

de que las ocupaciones

que colman tu tiempo todo

te permitan acercarte

un poco más, de algún modo.

 

Que, ya se sabe, “los hijos

pasan de ti”, y a su bola

van y no vienen, silvestres,

letíficas amapolas.

 

¿Hasta cuándo seguirás

-si nunca se te ve el pelo-

siendo, y a pesar de todo,

la niña de mis desvelos?      

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