lunes, 23 de febrero de 2026

Aquí la Tierra. Llamando a los Templarios.

 

Ha sido una lástima, una omisión imperdonable que nuestros mejores “periodistas de investigación” y demás reporterillos (todos ellos afectados de un presuntuoso cuadro clínico de oportunidad) no se hayan asomado antes a las pantallas para explicarnos e ilustrarnos sobre lo que apenas ahora se vuelve novedad entre nosotros: la cosa -fenómeno, movimiento, cuchufleta carnavalera o chifladura- que denominan THERIAN, con una ortografía anglosajona sospechosa que ya suena a moda estúpida incorporada sin necesidad, como otras, a nuestros serviles y bobos seguidismos.

Quién lo iba a decir. Abrieron con venenosas intenciones (ya sabéis quiénes) las compuertas a la “autopercepción”, que es palabro pedante y progre, y esas tolerancias “del revés” ya amparan, cómo no, las más inimaginables singularidades.

Vale que en seguida surgen dificultades notables en las opciones y su puesta en práctica; porque no es lo mismo que uno se “autoperciba” como un frigorífico que si al antojo le da por sentirse procesionaria del pino o una lombriz corriente de tierra. Tampoco va a ser fácil lo necesario para transatlántico, gallina ponedora o medusita portuguesa, por citar pequeños ejemplos.

 

-¿Y tú, de Hipocampo a Oso según el “blog”?

-Pero jamás salgo de mis renglones.

-Sí que es verdad.

-Más se me ocurre: si, por delirio exacerbado de respeto al individuo, se consiente ir por la calle y por la vida emboscado bajo inquietante máscara, ya te digo yo que lo del burka no habrá más remedio que dejarlo pasar.

-Qué momento, “oyes”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario