viernes, 27 de febrero de 2026

El hilo de Ariadna

 

Un esfuerzo tenaz, prolongado en el tiempo, una lucha incansable, aunque algo agotadora, un propósito que pudiera parangonarse al de las Cruzadas, por su condición ilusionante y casi mágica de la búsqueda del Santo Grial, nos va aproximando, tras laboriosas pesquisas e investigaciones, a la ansiada meta.

Como voz que clama en el desierto, hemos expuesto aquí con cierta reiteración, “el abandono y la pena”, (que dice Manolo García), la desolación sin límites a la que nos tiene abocados esa resolución despótica que han dictado los fabricantes de camisas, según la cual imposible es encontrar en el mercado nada que no sea el diseño reducido del cuello dellas a dimensiones tan ridículas y minúsculas como grotescas, cuando no directamente innobles.

Este plebeyo empeño sólo en breves tiempos recientes ha enseñado tímidos atisbos de rectificación, siempre que se descubran en las catacumbas del “internete” y empero ceñidos por arbitrarios condicionamientos de talla y exigente y descartador “slim fit”.

Estamos muy cerca: finos artesanos camiseros en Sevilla (Sevilla tuvo que ser…) se prestan gentilmente -y por consecuente estipendio- a poner a nuestro alcance una solución a tantos desvelos, un bálsamo que restañe tanta inconsolable herida abierta por la cutre ignorancia y el doloso desdén arbitrario de los mindundis que aquí estamos denunciando.

Os mantendremos informados.   

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