viernes, 28 de febrero de 2025

Conque contigo no va, ¿eh?

 

Es imposible, Pedrito,

que no sepas lo que pasa

en tu “entorno” y por tu casa.

Por más que tu “team” se empeñe

en procurar tu defensa

no queda ya ni quien sueñe

(ni a cambio de recompensas)

que puede colar lo tuyo:

va de suyo,

que harto has demostrado ser

un tramposo redomado,

aparatoso de gloria,

que aprovechas cualquier giro

de la noria

o lo que haya menester,

por seguir en tu tinglado.

Por eso que, tonto no,

sino sólo “espabilado”,

es imposible, Pedrito,

que no sepas cuánto pasa

en tu “entorno” y por tu casa.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Quienes te leyeran

 

-las líneas de anoche…

-Que deben ser pocos y aun éstos, remisos y en exceso prudentes o tímidos para manifestarse con aprobación o en discrepancia…

-…pudieron notar tu desafección hacia los productores y editores que campaban (y se ve que siguen) en los predios de la actividad industrial añadida a la música.

-Desafección es término melifluo y caritativo que pocos, o ninguno de esos autoinjertados andaban mereciendo. De buena tinta lo afirmo porque lo comprobé enseguida.

-¿De qué experiencia nos escribes?

-Quizá ya la he referido, mas no importará repetirla: en los preliminares de SOLERA, fuimos convocados para ceder -mediante contrato al 50%- nuestros derechos de autor a la editorial adjunta a la discográfica Hispavox, ni peor ni mejor que las que hubiera en otras disqueras del gremio. El burdo señuelo que se nos ofrecía era la difusión añadida a nuestro quehacer y las gestiones con los contactos internacionales que fomentarían su rendimiento. Un tal Regueiro, tomándonos por más ingenuos de lo que nuestra joven edad evidenciaba, tuvo la cínica desfachatez de camuflar su exigencia, su extorsión (si no firmabas, el disco no saldría) con una frase que no he olvidado: “A nosotros (la editorial) no nos guía la cuestión crematística”.

-Tócate los cojones.

-Esa ordinariez corre de tu cuenta. La verdad es que aquella fanfarronada embustera no coló, claro; pero nos vimos en la tesitura de entrar por un aro perpetuo y leonino que sólo con negligencia o carambolas casuales, espontáneas, cumpliría, y con escasez, las promesas del “acuerdo”.

-¿Y los “productores”?

-Raro si hubo alguno que se salvara.

-Vaya.             

martes, 25 de febrero de 2025

Demasiados bucaneros sueltos

 

En la “tele” dan la noticia: el tribunal correspondiente determina, con lucidez coherente, que ese Torregrosa abusó de la confianza y de la falta de preparación académica de Paco de Lucía, para registrarse como coautor, de manera fraudulenta (y golfa), de obras musicales espléndidas que el ejemplar y grande artista hacía brotar de su talento, de su sensibilidad y de su milagrosa inspiración personal.

Tan personal que malamente, tra,tra, un mero productor, con vocación de parásito y mañas usureras de mercader tramposo, podría haber colaborado de manera notable en componer.

Colgarse medallas ajenas es un feo vicio; chulear a otro los derechos de autor, figurar postizamente, con falsedad, en el arte y el renombre de otra persona, son infamias manifiestas y delatan la condición rastrera de más de cuatro comparsas y editores que hicieron y hacen de esos sucios manejos su lucro y medro inmerecidos.

La SGAE, seguro que tiene la tecnología adecuada para contabilizar el dinero desviado y abonarlo a quien toca.

Demasiados bucaneros sueltos.         

viernes, 21 de febrero de 2025

Al mal tiempo, cara dura

 

-Tal parece que al partido del puritanismo arrogante le están brotando los hongos de las contradicciones.

-Y el cinismo y las mentiras, a espuertas.

-Tú dirás: venían jurando que lo iban a arreglar todo, acabar con “la casta” y un ramillete de etcéteras.

-Paladines de la igualdad, conciencias escrupulosas que no pasarían una en la fiscalización exigente de las conductas…

-Ajenas, claro. ¿Y te sorprende?

-Ni pizca; sólo los ingenuos, o los maliciosos interesados en ello, fueron incapaces de ver el “progresista y multicolor” plumero con el que desde su comienzo han intervenido en la palestra.

-¿Y ahora?

-No se les da un ardite. Aquí los platos rotos no suelen pagarse jamás. Y en casos extremos, en los peores, siempre queda (y lo sabes) un mandamás canalla para los indultos.

martes, 18 de febrero de 2025

Por aquellas calendas españolas

 

no estaba muy de moda la munición de nuestras salvas particulares.

Y aun así, tu piso de barrio popular y los veladores del bareto próximo fueron el astillero metafórico en el que diseñamos (trío de “armadores”, antes incluso del advenimiento del nómada sueco) casi por completo los planos de lo que sería una escuadra que hasta buque insignia -esa “Señora Azul”- ha tenido.

Algo de navegantes ilusos había en ello; cosas de gente joven que, por discreta que sea o se finja, se quiere comer el mundo. Y que luego, vale, con relativa victoria, ciertos laureles de reconocimiento han merecido.

Con tiempo, crisis, coincidencias y desencuentros (y ocasionales huevos con chorizo y champán francés, vaya contraste), hemos ido llegando a esta edad, esta marea que tu salud quebranta y a cualquiera nos tiene ya señalados.

Las modas, siempre eso, acaso ahora escribirían con una K inicial el que fuera alguna vez tu alias, “Catachi”. Pero es lo de menos: lo importante es que, hasta a nado si se terciare, arribes a buen puerto.                          

jueves, 13 de febrero de 2025

Que sí, que 14 de febrero

 

-Qué calladitos están, ¿verdad, Hipocampo?

-Y que lo digas.

-Que ha ido cundiendo un aire de censura, ¿pudiera ser?

-No te extrañe. Hoy hay muchos que ya ni se asoman a según qué temas, no sea que los tachen de desentonar.

-¿Y es saludable acobardarse incluso con lo mínimo?

-Es una mierda; pero el machaconeo y la insistencia trabajan a destajo, y ahí tienes los resultados.

-¿San Valentin?

-Pues no faltaba más que, estando el calendario hasta las trancas de “el día de lo que sea”, desterrásemos el símbolo de hoy.

-¿Regalitos?

-También; pero lo que importa es, con la que está cayendo, que alguien te quiere fetén, y que tú estás en lo mismo. Que nadie, en su sano juicio, pretenda la cuadratura del círculo; pero que el cariñísimo existe, ya te digo yo que vaya que sí, y que menudo bálsamo…

-Felicidades, pues.

-Bien merecidas son.      

miércoles, 12 de febrero de 2025

Trump again

 

Claro que este segundo mandato de Trump (inocultablemente respaldado por la mayoría que le concierne a USA) iba a levantar general erisipela entre nuestros “inteligentísimos oráculos” de los medios de difusión/confusión.

Reacción comprensible con tanta progresía de ficción que los aqueja. Así que el de nuevo presidente Donald, con su firma enhiesta, de grandes trazos y enérgico rotulador en los decretos y sus bailecitos ridículos da pie a encendida mofa y espolea a sus detractores.

Que sin descanso lo ponen a parir porque, dicen, quiere cambiarnos el marco (al que nos amoldaron estas décadas) y lo llaman radical ultra y peligroso, que pretende dirigir su país como una empresa en vez del estilo europeo con el que el buenismo de los hipócritas alega causas de humanitaria solidaridad, para freír al personal a impuestos cuyo monto dicen utilizar luego en necesidades sociales (aunque con demasiada frecuencia también se despilfarra mucho en caprichosas chaladuras de camuflados intereses) y una especie de falsa jauja para todos que no hay ensoñación que la haga posible, real o coherente.

Y puede que un país no sea exactamente una empresa, pero muchas de las normas de una buena y viable empresa deberían sin regateo aplicarse a los países; que igual el resultado era mucho mejor que lo que se nos viene predicando e imponiendo.

Adriano Celentano cantaba “chi non lavora, non fa l’amore” cosa que su mujer -en la canción- le había advertido. Sirve de metáfora.

Padecemos tiempos de mentiras, de mantras en los que se insiste    para ahormar al rebaño. Y ya se verá si este incipiente resurgir de lo que siempre fue el “sentido común” conduce, en algún plazo, a la rebaja del parasitismo y de las tomaduras de pelo.

sábado, 8 de febrero de 2025

Si nos acordamos de Julio Verne,

 

y de cómo lo que se nos vendió como fantasía inverosímil iba a hacerse realidad, andando el tiempo y con el vertiginoso desarrollo tecnológico que nos ha inundado, empieza a tener visos de verdad tangible el asunto de los robots que, fabricados con intencional apariencia humana, van incorporando además saberes y posibilidades que ya asombran/inquietan, e irán a más hasta un límite donde se rice el rizo prodigioso y la cosa “se nos vaya de las manos”. Un límite donde nos suplanten y usurpen nuestras autorías como hacen los desaprensivos.

“La acompañante” es film que sienta al espectador delante de esa contingencia, envolviéndola para más comodidad en entretenimiento coqueto de diseñadores cuidadosos, listos en estética de vistoso consumo y recursos (música, fotografía, ambientes, algo de intriga con sorpresillas dentro) para colarnos su gol particular que ya va encontrando mentes y ánimos propicios a caer en o jugar con esos embelecos.

Los personajes de la tal ficción son, a pesar de su apostura, convenientemente asesinados a lo largo del guion, con la salvedad de la protagonista, que se manifiesta como una aventajada y algo resabiada aprendiza de la pícara y también desalmada conducta que suele atribuirse a los humanos.

Con esa moralejilla de escarmientos han concluido la “peli”.

De momento, ya está el asteroide ese que igual nos cambia el horizonte que andábamos imaginando.               

miércoles, 5 de febrero de 2025

Irenísimis

 

Que no se admita la Psicología

como coto privado de argentinos

desde que Irene, en absorta porfía,

contiende en ese estudio sibilino.

 

Y aunque desprende un aire de sorpresa

esa empresa que tiende a la aventura

más abstrusa sería y más traviesa

si fuese la elección la Arquitectura.

 

Estos endecasílabos de hoy

su cumpleaños celebran de paso

mientras que, en breve, por Sevilla voy

para un tierno y contundente abrazo.     

martes, 4 de febrero de 2025

A buen entendedor

 

Se puede perder tiempo en si brutalist suena mejor o peor que brutalista, pero allá se lo hayan los delicados.

Así que larga “peli” que consideradamente incorpora intermedio, aunque palomitas y otras chuches ordinarias, que ya no existe el propiamente dicho ambigú. Y alivio en el mingitorio.

Post-guerra mundial segunda, emigrantes a USA, los que pudieron, irse o escaparse, y denodados esfuerzos por la integración, choque de estilos y culturas, etc.

Años convulsos, de socialismos y demás “ismos” empeñados en la industrialización, la colectivización, las vanguardias, todavía no se usaba lo de progre, de todos los movimientos y planteamientos que imaginarse pueda, gigantescos trastornos mucho antes de nuestra canija y ridícula y timadora “movida”.

Aforismos, para gustos, los colores, y otro que sostiene que hay gustos que merecen palos: se ensañaron el arte y casi todo lo demás con la manía del cambio y los rechazos de preferencia iconoclasta y sobrevinieron lo abstracto, lo cubista, el (con permiso) adefesio general de gran parte de la Bauhaus, las evidentes necesidades y exigencias del puñetero siglo XX y lo que te iba a rondar, morena, que mucho cuento chino también, ganas de confundir y alienar al personal, volverlo rebaño más manejable cada vez y echarle a perder los gustos.

En medio de este panorama se sitúa la odisea singular del personaje a la medida de Adrien Brody, actorazo de suyo y que también le ayuda mucho ese rostro de tragedia y sufrimientos. La crítica, esta vez casi unánime en sus ditirambos, y los premios numerosos respaldan este “film” que tiene molla indudable por más que hacia el final decaiga y tenga asomos de decepción.

lunes, 3 de febrero de 2025

Listos para el festival

 

Con temeridad, haciendo acopio de lo que se entiende por “presencia de ánimo”, he conseguido ir más allá del primer estribillo del tema “Esa Diva” que en la Eurovisión va a no representarnos con la utópica solvencia que, en tantos años ya, damos por descartada.

Sobre una tonada refrita, se nos ofrece una letra, entre autobiográfica y cansina, que zurce sin encanto palabras del feminismo de mercadillo y reclama con trillado modo adhesiones y otras descoloridas zarandajas.

La intérprete tiene largo rodaje, y ya veremos cómo defiende lo banal del bailecito y del “mensaje”. Como andaluz, que no solidario porque sí, no sé qué augurarle ni mayor vela que se me diera en tal entierro. En fin, Melody, que King Kong te ampare.        

sábado, 1 de febrero de 2025

En nuestra memoria

 

Fue escaso el reconocimiento y el aplauso que tu buen hacer de cantautor merecía. Y también te avala un empeño que, al parecer, impidió que “tirases la toalla”. Esas cosas, y las que más hubiera, pueden ser indicios de tus honrados temple y coherencia que me permití señalar en los “blogs” del Hipocampo de 11-II-2022 y 12-VII-2022. (De otros vientos que compartimos, otras líneas tengo publicadas por ahí).

 

Vas delante en el viaje: que tenga un buen destino. Y a la tecnología podremos agradecer el archivo disponible de las canciones que has escrito y te sostendrán en nuestra memoria, Noel.   

viernes, 31 de enero de 2025

Y luego está

 

Gerard Butler (memorable Rey de Esparta en la ficción deslumbrante que supuso “300”) que hace con frecuencia papeles de hombre de acción, entre impasible y enérgico, puede que preferentemente en el bando de “los buenos”, y que en el personaje que encarna para “Juego de ladrones-Pantera” añade un punto (y no es la vez primera) de guasa y parodia del americanote que con ironía se ufana de unas diferencias con el europeote que, por su parte, éste también subraya.

Plan sofisticadísimo de superatracos, vistas de Niza, Cinque Terre, carreteras sinuosas, Porsche estupendo para la huida, perseguidores variados, mafia socarrona y elegantona dentro de su rusticidad, y maniobra de infiltrado que algo traidor se va sintiendo hacia el final.

Banda sonora con bellas y envolventes, quién lo iba a decir, armonías; y ambientes de lujo y altos manejos con los diamantes y la más o menos guapa Ahmad, sueca como inverosímil.

Buen entretenimiento para tardes ociosas.    

jueves, 30 de enero de 2025

Nicole vuelve al ataque

 

Para el lucimiento y la mayor gloria de una ya bastante madura Kidman (quien ha tenido desempeños mejores), se pergeña “Babygirl” que es el relato del desquicie o calentura de una empresaria/ejecutiva de fuste que anda combinando desarrollos tecnológicos de éxito, vida familiar con leves toques laterales en mansión postinera y turbulencias sexuales sin resolver.

Y ahí llega un becario, de aspecto anodino aunque modales o disposición de macarrilla, de chulo ambiguo, pero que casualmente, o con poca explicación, somete a la protagonista, promueve el desatasco con un estilo de actualidad “errejoniana”, dando lugar a escenas de humillación y vejaciones muy chocantes y medio porque sí, y llevando a la mujer por vericuetos que recuerdan a los de las “emmanuelles”.

La cosa cae en los trastornos previsibles y, de paso, en una conclusión acomodaticia de crisis y apaño con el convidado de piedra y marido que hace la cortedad de Antonio Banderas y remata  en alegato feministoide y convencional. Debe ser una de las coyunturas de estos tiempos.

Llovía a mares, al comprar la entrada en la taquilla de marras.

domingo, 26 de enero de 2025

Del chantaje y otras lindezas

 

Nogueras, pocos días atrás, te dijo a las claras en el Congreso algunas de las verdades que tus serviles comparsas, ministros en el gobierno, omiten o tergiversan, por la cuenta (y el sueldazo) que les trae.

Te ponen las peras al cuarto los socios que compraste con prebendas simoníacas y que no cejarán en hacer que cumplas sin excepción con todo el precio de los chantajes a los que prometiste someterte. Y que, mal pagador también, no te atreves por ahora a llevar a cabo.

Te han tomado la medida, chatín. Esa medida (que la hemeroteca de la “tele” va a recordarnos de vez en cuando) de ti, acobardado pelele inerte, dejándote sostener, arropar y llevar hasta el coche, huyendo casi en vilo, entre el estruendo de las protestas más que justificadas de un pueblo valenciano, y fueron muchos, que destrozaron la dana y las cosas mal hechas o sin hacer.

Como la vergüenza torera ni de lejos es lo tuyo, ahí aguantas, que no se te consigue echar, por lo visto, ni con agua hirviendo; pero esa es tu vida real, que ni la IA se va a dar maña para milagrosamente camuflarla.

sábado, 25 de enero de 2025

Señalando

 

Por casualidad. Ejemplos hay de que esos compañeros de viaje que son las buenas canciones pasan desapercibidos, mientras nos torturan los oídos las chocarrerías grotescas, la basura que, sospechosamente conspiratoria, goza hogaño de la difusión y aceptación de la muchedumbre más ignara.

 

Escuchen, quienes conserven a salvo todavía la sensibilidad y la buena disposición, esa muestra de limpia delicadeza y sencillez, de acertada síntesis, que es lo que tienen las pocas palabras bien hilvanadas, esa “Nem eu”, cantada por Salvador Sobral, en esa lengua portuguesa que tan bien fluye para la moderación del sentimiento y las ocasionales melancolías.

miércoles, 15 de enero de 2025

A y A

 

Sabedores de mi predilección golosa por esos seductores antojos -navideños y más- que el diccionario llama, y hace bien, mantecados; y habiendo conversado de ello en alguna ocasión con A y A (navarros dilectos, suerte de sobrinos en el afecto y la consideración), me hacen llegar desde su hermosa comarca muestras del delicado pastelillo que unos acreditados especialistas que ellos conocen ponen a disposición gozosa de los, como este redactor, aficionados del ramo.

Catadas que han sido (a las muestras me refiero) y ponderadas debidamente, procede declarar que no sólo en Estepa sino también en otras latitudes de nuestro mapa (non solum sed etiam), gentiles y laboriosas personas y empresas tienen a bien, con método y conocimiento, hacer realidad este sueño nuestro, menor, dulce y más o menos redondito.

De esta tesitura -y de otras más sutiles y cordiales- A y A vienen teniendo detalles cuya espontaneidad es muy de agradecer. Un abrazo, niños.

miércoles, 8 de enero de 2025

El cine, ese pacto

 

Celebérrimo, sobre todo, por su larga carrera cinematográfica de personajes preferentemente ligeros, comedias y trances romanticones, y su apostura británica (cabe escribirlo así), el señor Hugh Grant se porta como un maestro en ese laberinto ominoso y tétrico que es la casa siniestra de “Hereje”.

Ahí nos da una faceta de su trabajo que no es frecuente y, con el carácter que a todos nos acrecientan los años, lleva adelante el peso casi absoluto de este “film” que desliza paradojas y severidades críticas acerca del fenómeno de las religiones, con lo que tiene de apuesta por el misterio y de clavo ardiendo al que nos enseñan a agarrarnos, por más que proliferen después las dudas más lacerantes y los escrúpulos con los que terminamos descreyendo como si no hubiera un mañana.

El asunto mantiene la tensión, a pesar de la fantasía de que notorios moribundos prolonguen una suerte de agonía activa y peligrosa que el espectador bonachón procura incorporar al pacto, a la convención que también comporta ir al cine.     

viernes, 27 de diciembre de 2024

A sabiendas

 

Mientras ingenuos y nunca escarmentados ciudadanos hacían cola para apostar a la Lotería, a sabiendas de que, en su práctica totalidad, resultarían pobres perdedores, víctimas de sus sueños y su ambición, por mi parte he destinado estas fechas a los mantecados, preferentemente de Estepa, a sabiendas yo mismo de los efectos de redondeo corporal que tales antojos proporcionan.

Y algo de cine, dentro de lo que hay. La versión reciente de Nosferatu, construida con belleza siniestra y macabra, en lo visual, y personajes representados con solvencia, que subrayan sonidos y ruidos restallantes, destinados a nuestro sobresalto auditivo. La cosa gótica-truculenta, servida de antemano en estos “filmes” de género, brilla por su presencia y cabe conceder que no defraudará a los aficionados. Voluntario espectador, salgo de la sala de proyección relativamente conforme.

También asisto, otros días, a sendas “pelis de romanos”: una, ambientada en la época imperial, que retoma al Gladiador que con Russell Crowe quedó bastante ejemplar, y que abunda en el asunto y sus descendientes derivadas. Garantía en la visión general y los fastos correspondientes que siempre incluye Ridley Scott, se deja ver con fruición y sin sorpresas, Denzel bien, como siempre.

La otra “de romanos” (y de otras nacionalidades) refleja un Cónclave, de ahí el título, en el que los cardenales juegan poderío, influencias y zancadillas con modales no siempre sosegados, todo por junto. Ambiente de solemnidad y litúrgicas intrigas, con final algo guiñolesco, de guiño, que la baja de tono. Pero es el compromisito de los tiempos.

Toco madera, a sabiendas también de que casi nada de lo pendiente de arreglo lo tendrá.

-Vaya.

-Eso.                

jueves, 19 de diciembre de 2024

El agua y las borrajas

 

Con morbos similares, apasionadamente, las cotorras de la televisión se enzarzan en diatribas sobre la repugnante corrupción de esta epidemia que constituyen los políticos y también en los meandros íntimos que relatan (“vengo a contar mi verdad”; “y yo, la mía”) los titiriteros y las bufonas de la otra farándula, la de toda la vida.

Se ve que nuestra sociedad, abundante en viejas del visillo, está conforme, incluso complacida, en dejarse embaucar con las más frívolas y/o tendenciosas teorías y así podemos ir borrando de la “candente actualidad” el espanto de la dana y las canalladas de los culpables gestores de sus consecuencias. Por ejemplo.

Casi todo anda ya en los tribunales de justicia o in, según se mire. Y lo gordo del asunto es que, después del trabajísimo que suponen los problemas para la policía y los jueces, y el derroche de dinero, tiempo y energía que se funde en ello, cualquier porquería puede acabar archivada…

-¿O indultada?

-No te referirás a los autores del separatismo, el terrorismo, la juerga de los ERE, etc…

-Ni “me se” ocurriría, anda ya.              

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Un "film" bien tirado

 

Aunque, como ya os tengo escrito en alguna ocasión, me desconcierta y choca el formato de cine “musical”, con esa cosa artificial y cursi de liarse a cantar los personajes sin mayor ton ni son, me la jugué con “Wicked”.

Y -al césar, lo que es del césar- la “peli”, si descontamos ciertas tontunas sentimentalonas y, lo más natural en un cuento, ingenuos deslices de los que el género no escapa, es un espectáculo fabuloso, con piezas musicales muy correctas, coreografía de primera, ambientación a juego y empleo brillante de la contemporánea tecnología disponible.

En esta suerte de Mago de OZ, se luce la bruja protagonista y, en la apoteosis final, concluimos que, al lado de eso, Superman es una mierda, ya te digo.

martes, 17 de diciembre de 2024

Con infinita desolación,

 

compruebo una vez más la inundación de camisas para caballeros que sufren, o con sumisión indigna admiten e incluso fomentan, las grandes, medianas y pequeñas “superficies” dedicadas a ese comercio, entre otros menesteres.

La unanimidad se impone en unos cuellos ridículos de forma y tamaño, incapaces de amparar cualquier nudo de corbata imaginable. Si es cosa de los fabricantes, allá se lo hayan con el consentimiento negligente y servil de semejante “tendencia”.

Ni siquiera las recoletas, selectas y postineras tiendecitas de especialistas en ropa masculina escapan a ese “fatum” y no ofrecen nada muy diferente.

¿Es racaneo en el material, rutina imperdonable de la creatividad? ¿Cobardía simple?

Emplazo, en estas “fiestas entrañables”, a algún intrépido disidente que se atreva a recobrar y lanzar de nuevo el cuello inglés clásico que solían usar The Beatles, de armoniosas y cumplidas palas, de ángulo agudo (sin llegar a la exageración que muestran en el cine los personajes mafiosos), en fin un cuello “como Dios manda”.

¿Soy la voz que clama en el desierto o, au contraire, cher amis, me asisten kilogramos de razón?

lunes, 9 de diciembre de 2024

Un ejemplo más

 

Con una conducta muy parecida a la que ejercen los “okupas”, los zafios pandilleros que desgraciadamente dizque nos gobiernan jamás descuidan la ocasión de demostrar su torpeza y su miseria.

Un ejemplo más, clamoroso, lo han dado con la ausencia de toda representación española en la solemne y hermosa ceremonia de la recuperación de Notre Dame.

En ese acto, importante y simbólico donde los haya, la negligencia y la inoperancia, quizá dolosas, de estos ignorantes mandamases de pacotilla se han significado lamentablemente, como suelen.

Más de cuatro cabezas deberían rodar, entre ellas la del que se fue al circo, al parecer, prepotente antitaurino por más señas, y de cuyo nombre no merece la pena acordarnos.

No son peores porque no madrugan.                     

domingo, 8 de diciembre de 2024

Disyuntiva y vamos a ver

 

No queda quien a cínico te gane

en la redonda faz de este planeta:

desfachatez, mentiras, piruetas

son la menor versión de tus desmanes.

“Tu” congreso pasó: era una farsa

de pasarela dócil y esperpento,

de aplausos a las caras de cemento

de tus más celebérrimos comparsas.

Tus “hooligans” tocaron las trompetas,

heraldos cómplices de tus fanfarrias,

contentos con el barro y las cascarrias

de tu discurso y numen cuchufleta.

 

Ante tal disparate,

¿qué inédita aventura nos espera?

¿Saldrás, hortera, de tu madriguera

con un tirón sensato de las urnas?

¿O con un avenate,

una enojada mente taciturna

dispondrá en telescópica azotea

que se acabó el bailar con la más fea?                          

jueves, 5 de diciembre de 2024

Diversidad de los calibres

Profundas catacumbas se enseñorean, proliferan abundantes debajo de la populosa, festiva, dinámica Madrid.

Entre orientados y dubitativos, recorremos anchos vestíbulos, escaleras -automáticas y de las de toda la vida- que en sus muy luengos tramos nos conducen al cielo azul del exterior o a las simas algo misteriosas que se diría exploran un itinerario “dirección Centro del Planeta, salida tal y tal”.

Hora punta del mediodía, derramadas muchedumbres en acción, numerosos jóvenes con mochilas y pasajeros de toda edad enfrascados en el íntimo curioseo de sus teléfonos móviles, nos empequeñecen las dimensiones extrahumanas, sobrehumanas de todo cuanto nos rodea.

(¡Qué bárbaro, el vigente Bernabéu Stadium!)

Así que, embutidos en atestado vagón del Metro, y como para que no se me olvide mi recién cumplida edad capicúa, una moza de cabellos rizados me cataloga en su fuero interno como abuelete evidente (y quizá de escasa recuperación), y con gentileza medio piadosa, y a pesar de mi 1ª y 2ª negativas, corteses y agradecidas, se empeña en cederme su asiento y opto finalmente por asentir, con algo de bochorno por opinarme de mí mismo conmigo mismo que todavía queda tiempo para el prólogo de la despedida definitiva.

Aunque nunca se sabe, sólo que Ud. se ve en el espejo durante las abluciones cotidianas y no se calibra del todo, ché.

sábado, 16 de noviembre de 2024

No se precisa mucho

 

Una modosa señal, una reflexión, ni tan profunda; una anécdota que se glosa ante el conocimiento general, extendido, que a cualquiera sin dificultad llega.

Con la actitud asustadiza que a los conversos aconsejaba el disimulo, en tiempos pasados -¿y no tan idos?-, los conejitos guardan silencio en sus madrigueras, incluso cuando no es impensable que, al plazo que sea, la correspondiente y personalísima inundación venga con “las peras al cuarto”.

Incluso cuando, alternativamente y en azaroso descampado, los sorprenda e inmovilice la luz de los faros de un automóvil que se los va a llevar por delante, qué lástima tardía, cómo íbamos a pensar que a nosotros también; incluso cuando, en el titanic que sea, ocurra que no había bastantes botes salvavidas, etc.

Si Almodóvar no anduviese en sus cositas, acaso filmara, para pasmo de espectadores, un documental que podría titularse, con permiso de la reminiscencia, “El temblor de los conejitos”, si Hopkins y la Foster se dejaran.                       

jueves, 14 de noviembre de 2024

Begoña dear

 

Leyendo previamente un papel en el que se redactaban “justificaciones” inservibles e inverosímiles, rebozadas en “balones fuera”, Begoña dear, te encastillaste en un silencio absoluto de minúscula e insípida esfinge que, con apariencia impermeable, escuchaba el repertorio riguroso de preguntas, en la Comisión de turno.

Cabe imaginar el mal rato, que no es más que una de las consecuencias del comportamiento -extravagante y otras cosas- que vienes ejerciendo desde tu condición especial, digas lo que digas, o lo que digan los demás, Raphael dixit. Un mal rato que ni el blindaje de la ambición y el cinismo, ni lo que se decía coloquialmente “más conchas que un galápago”, pueden disminuir, ese infinitivo que la cursilería de moda en los ordenadores ha transformado en “minimizar”, muy cerca ya de onomatopeya para llamar al gato doméstico, quien lo tenga.

Trance obligatorio, entre tus excursiones turísticas a la India, o la inminente al Brasil, etc., mira qué bien que Peinado te aplaza tu cita con él, según la “tele” hasta el 18 de diciembre, que falta más de un mes, se ve que hay un tajo agobiante en los juzgados.

Desmontada tu fantasiosa titularidad académica, no te faltarán asideros para que “no te pase ná”. Pero, Begoña dear, qué bochorno.                 

lunes, 11 de noviembre de 2024

Noviembre, otra vez

 Con encomiable y afectuosa cortesía me desearon un buen día de cumpleaños variopintas personas, en la jornada de ayer.

El detallazo es tanto más de agradecer cuanto que “mi mala memoria, que es notoria” se confiesa incapaz de retribuir puntualmente, y a la recíproca, estos gestos biennacidos, de los cuales me siento doblemente deudor y contrito de que, a la amabilidad de tales muestras, voy respondiendo sólo con estas líneas, bien que sentidas.

La cuenta de esta fecha, por otra parte, ha tenido carácter capicúa; y no es impensable pronosticar que también revista la exclusiva de ser la última que de esa condición me toca. Dios, el Destino, esas palabras, esas imaginaciones enormes lo decidirán.

Entre tanto, gracias de nuevo.                

viernes, 8 de noviembre de 2024

Como deslizándose

 

por un rápido tobogán, las noticias, los sucesos se superponen y parece que quisieran borrarse de uno en uno, de uno en otro. Los relieves del último asunto van diluyendo con apremio los del anterior, dándonos una falsa sensación que yerra la medida del tiempo transcurrido.

-Dice bien Vuesa Merced. Pues ¿acaso no parece sino que del lío del “Tito Berni” ya hubieran pasado 100 años? ¿De los manejos de Begoña/Koldo/Ábalos, etc. 50? ¿De las andanzas primorosas del Errejón, 10?

-Y ahora, la dana espantosa, sobre la que se precipita ya la victoria de Trump en los USA, con la inmediata descomposición que ello origina entre nuestros “progres” y aledaños…

-Imagínate, de tripas, corazón, que con el rictus falsario que adorna su máscara de trepa cotidiano, el mismo presiSánchez ya lo ha felicitado. Y a continuación se ha tomado un cocktail de Almax.

-Qué remedio.

-¿Algún alivio, siquiera menor?

-El estreno de “Jurado 2”, del maestro Clint Eastwood, quien nuevamente, con su proverbial sabiduría haciendo cine de calidad, nos deja más anchos que largos. Toda una garantía para espectadores y aficionados de verdad.    

miércoles, 6 de noviembre de 2024

A los ocho días

 

Quienes por esta vez nos hemos escapado de la ruleta de la muerte y la destrucción, estamos con los pelos de punta y el ánimo por los suelos.

Con lo que nos muestran por televisión, esa realidad que la catástrofe iguala con la guerra, es imposible hacerse cargo de cómo están, de cómo se sienten las personas allí.

Es como si no se fuera a resolver nunca, como si no fuera posible poner de nuevo todo aquello en pie.

Las declaraciones de los entrevistados por los reporteros -ellos mismos, consternados- que allí se desplazan son estremecedoras.

Para colmo, con crueldad absoluta, está habiendo pillaje, saqueos, incluso casos de especulación con según qué precios de lo más básico.

En el origen y en las consecuencias de este espeluznante desastre hay demasiados culpables y demasiadas negligencias y desahogos imperdonables.

Va a ser larguísimo y durísimo. Y como mínimo, convendrá tener memoria.

domingo, 3 de noviembre de 2024

¿Una estafa nacional?

 

Lo que está ocurriendo en estas jornadas terribles vuelve a poner de manifiesto la incompetencia fundamental y los serios inconvenientes en los que han derivado las autonomías. No es, ni con mucho, la primera vez: demasiados años de ese experimento ya han dado de sí; sólo que esta ocasión es de las más graves.

Repartir las “competencias” equivale a difuminar las responsabilidades, a debilitar la necesaria unidad de actuación, a multiplicar sin tasa los gastos inherentes al exceso de equipos humanos y materiales. Y dejan en escandaloso papel mojado la existencia, la utilidad de los ministerios. Las autonomías, “que iban a mejorar la gestión”, de forma llamativa se han vuelto un vivero de “enchufados”, de manejos discutibles de los presupuestos, según las ideologías, o los meros caprichos de una colección de mandamases que, para colmo, reclaman con celo institucional, aunque con variados estilos, la sagrada intangibilidad de sus atribuciones. Total, una casi trama con la que embaucar a los ciudadanos con unas supuestas ventajas que, sobre todo, sólo van sirviendo a los jefes y jefecillos. Se ha fragmentado el poder para ocasionar complicidades que dificultan, a la postre, la posibilidad de que el personal concrete las exigencias, más que motivadas, con ese laberinto de espejos que tiene tantas caras para dar, que ninguna la da por completo.

Reitero mi símbolo: una orquesta con muchos directores es un irremediable -y culpable- fracaso.

Simplificando, que no tanto: una finca requiere un administrador, no tropecientos. Si falla o es un redomado sinvergüenza, o incluso algo peor, como vamos viendo, se le expulsa y sustituye por otro, y así sucesivamente y que Dios nos asista. Pero ni cortinas de humo, ni balones fuera, joder.   

viernes, 1 de noviembre de 2024

Las ¿erratas? de los jóvenes becarios

 

Y mira que lo tienen fácil, con la ayuda inestimable de las maquinitas contemporáneas que ni estaban disponibles en la edición original.

Porque la cosa es que me envían gentilmente desde la Warner dos ejemplares como muestra/obsequio de la novísima reedición de “SEÑORA AZUL” de CRAG, conmemorando los 50 Años de su estreno, efeméride decidida por la disquera que mi pudor considera algo vanagloriosa, aunque bueno…; y cuya más notable aportación consiste en el “ocurrente” color azul que tiñe el vinilo.

Reviso, o curioseo, la reproducción de las letras de aquellas canciones, puntilloso que sigo siendo, y con especial motivo por pertenecerme la autoría de la mayor parte de ellas. Y detecto, por encima, inexplicables deslices, al cotejar esta edición presente con la primera. De los acentos ortográficos, las comas, etc. ni entro en ello. Pero

-En “Carrusel” surge un “palpitando” donde estaba, como correspondía, un “matizando”.

-En “Don Samuel Jazmín” hay ahora un “le” murió en vez de “se” murió.

-En “Nuestro problema” ha desaparecido “el hombre siempre “ES” solo”.

-En “Supremo director”, la nueva cosa arranca con un signo ¿ que no entraba en nuestros cálculos.

-En “María y Amaranta” dice “llenaste” donde debe decir “llenas de”.

 

Puede que algo todavía se me haya escapado. Pero la pregunta es: los jóvenes becarios, embelesados acaso con el sueño de una noche de verano, o con el amor de sus novias, ¿no discurren la posibilidad de fotografiar (o lo que se estile ahora) sin más lo que ya había en el disco publicado en 1974? Ello habría facilitado su heroico trabajo y habría impedido los despistes que cito.

(Por cierto, en el antecedente álbum de SOLERA se coló, en “El discípulo de Merlín”, un “aludir” que usurpaba, con falsedad en el sentido, el auténtico “eludir”. Ese error del becario -o como les llamasen entonces- y mi sofoco quedan para la Historia.

 

Y sí, ya sé que con la que está cayendo, éstas de hoy son cuitas de, si se quiere, mínimo relieve, meros escrúpulos de autor paranoico.

Pero os diré algo: el color azul puede ser tan “bonito” como el supermercado del chiste.    

miércoles, 30 de octubre de 2024

"El día... ¿de qué?

 "

Una catástrofe de proporciones gigantescas, insólitas, ha devastado extensas comarcas de nuestro país. No hay garantía de que ya “haya pasado”, el clima es cruelmente voluble y antojadizo, y desde luego el desastre de ahora estará, está hoy ya, en zonas del suroeste, de Andalucía, Extremadura, la de Dios.

Las emisoras de televisión programan de inmediato emisiones especiales para informar del suceso que, de camino, es jugoso y un punto morboso notición de absoluta actualidad. Se desencadena una fervorosa corriente de solidaridad y compasión con los miles de personas afectadas. No es para menos.

Entre esa casi perfecta unanimidad de sentimientos, alguna voz crítica señala mal funcionamiento y negligencias en la gestión de las previsiones oportunas que nunca parecen suficientes, típico de nuestros jefes, en babia tan a menudo. Y con furioso entusiasmo, los caritativos y algo mansos mayoritarios se le echan encima con la cantinela de que “hoy es el día de sólo atender a las víctimas, y ya habrá tiempo luego de exigir las responsabilidades, etc.”

Pero eso ya lo hemos oído antes; y el día de las responsabilidades se retrasa, se difumina, se queda en más agua de borrajas de lo admisible, en un despreciable silencio de los corderos posterior, y en una que debiera ser necesaria exigencia a la que nadie le pone ya ni furia ni entusiasmo, ¿verdad?

Un olvido, un cansancio que no nos confesamos, entre la cobardía y los sucesivos acontecimientos que nos distraerán, para ir borrando las promesas incumplidas (las ayudas por lo del volcán canario, por ejemplo, ¿cómo quedaron?).

Por cierto, se ve que, para los más mierdosos del Congreso, el día sí ha podido ser adecuado para la nueva trampa en los cargos de TVE.

Demasiado sinvergüenza suelto, ¿no?              

lunes, 28 de octubre de 2024

Como con una gota malaya

 

se nos viene adoctrinando hace años, y con curiosa insistencia, en la conveniencia de asumir, o admitir, un axioma según el cual las mujeres serían más capaces, más listas o lo que se diga, que los hombres. Fuera de la impropiedad de esas generalizaciones, impregnadas acaso de un inocente o inconsciente aroma de rebaño, el propósito quizá requiere un acto de fe, del cual ni se me ocurre atreverme a suscribir ni a rechazar.

Me explico: mi parecer preferiría un enfoque que tendiese a una valoración individual, persona a persona, liberando de quincallas interesadas tan arduo laberinto. Pero así están las cosas.

Lo que refuerza mi punto de vista, dentro de la traca (que va a ser larguísima) en la que va ardiendo ese prócer inmaculado, esa Juanita de Arco del “feminismo” español al uso, es la contemplación desolada de las señoras que, contradictorias y balbuceantes, han asomado por la “tele” para prodigar, desde sus atriles rojillos, explicaciones embusteras y algún que otro desvaído paño caliente, renuncio o excusa inservibles ante los hechos.

Quiero decir que en política, y en mucho de lo demás, hay de todo y no están quienes debieran sino quienes están. Ellas y ellos, los torpes y los inteligentes, todo revuelto, ¿veis?

O sea, que (¡Padrón de mi alma!) unos pican y otros no.

 

-Y fíjate que lo que nos tenía preocupados era el drama de la Oreja de Van Gogh, con sus debatidas “cantantas”, y ahora, con esto, vamos a estar en un sinvivir de lo más chocante.

-Ya te digo.    

jueves, 24 de octubre de 2024

La fuga

 

No hace tanto de aquello.

Quizá sorprendidos por lo insólito de semejante verbena, muchos ilusionados españolitos simpatizaron con la ficción desconsiderada que, con estilo de mercadillo cutre, acampó en la Puerta del Sol de Madrid durante semanas: revolucionarios bisoños, más postizos que consistentes, y que fueron consentidos por la autoridad de turno, como si fuese un coletazo sucio de lo que supuso la “movida” que, por su parte, ya había tenido mucho ruido y apenas ninguna nuez.

El paso siguiente fue cuajar en el ambicioso Podemos, banda iconoclasta y protestona que no tardó en enseñar sus mañas de tardíos aprendices de la brujería bolchevique, pasadísima de moda y con surtido considerable de presunciones e ignorancias.

Entre sus figuritas de relieve “llamaba poderosamente la atención” Errejón, con su sempiterna imagen de estudiantito enquistado, que pretendía representar la rama menos feroz del elenco. Sus más y sus menos tuvo con el jefe rasputinesco y, para seguir más años en las nóminas del chollo político, desgajóse al amparo de Carmena y dio en lo que puede que todavía siga llamándose Más Madrid, o así.

 

Ahora dice este “prohombre” que lo deja, que se retira, redactando un papel de despedida prolijo, abstruso, rebuscadito de excusas, retórica cruzada y tramposona, de espesor plúmbeo, que culpa de su presente crisis personal al maestro armero y que mucho suena a cobarde parche que igual sale ya un poco tarde para el grano que le está asomando, cosas del acné juvenil, Íñigo, majete.

Como muestra de lo que son esos iluminados de la señorita Pepis, esos indignados que nos iban a arreglar lo de la política. Vale.  

sábado, 19 de octubre de 2024

Cabooo...

 

¿Por dónde empiezo? Me lo estoy preguntando mientras subo la escalera, asegurándome siempre con el pasamanos, cautela de “señor mayor” que siempre te recordaba tuvieras, sobre todo cuando tus últimos tiempos me hacían verte de pronto frágil, inesperadamente indeciso de salud.

Vengo del Sanatorio, la bodega predilecta e histórica a la que nos llevaban, para estrenarnos, compañeros veteranos de la marina, iniciándonos -neófitos que éramos- en la más deleitosa tradición chiclanera. Eso era el año 70 del XX. Vivimos, cabo, tan ajenos al destino que nos aguarda, tan inocentes e impotentes de poder influir en él, de matizarle siquiera sus órdenes inapelables…

La parra cubre el cielo del patio de la bodega, retoñando con lealtad vegetal cada temporada; las dependencias laterales, o al fondo, cuidan el tesoro secreto y silencioso de los toneles en espera de años, décadas, siglos. Parezco aquí, ahora que pocos parroquianos en octubre, un islote excéntrico, cliente asiduo de décadas y variables gorras, pero orígenes y procedencia todavía (a pesar del tiempo y el menudeo de mis visitas) relativamente desconocido, indeterminado, nebuloso a la manera de algunos trazos o colores que elegían los impresionistas.

Y ya sé que es retórico decirte, pero me baila por el caletre cómo sería si (que sí, que nunca le ha sucedido a nadie) te dejases caer con alguna información acerca de lo que (tú ya, antes que yo, qué tontería esa de los cálculos inútiles, las previsiones estadísticas, menuda noria) has encontrado por ahí y me espera. En fin, te echo de menos, tío.           

martes, 15 de octubre de 2024

Con permiso

 

Desde la distante época en que viví en la Torre de Praga (Madrid) creo que nunca había osado repetir, por mi cuenta y riesgo, la fórmula de la alta cocina que los manuales suelen denominar “arroz blanco”.

Se me dirá con hartos motivos que no reviste especial dificultad esa receta; pero mi inseguridad como cocinero ha ido a más, acentuada por la duda, la reflexión cautelosa que nos añaden los años cumplidos, y cierto porcentaje de cómodo remoloneo que también admito se escudaba en castañas sacadas del fuego por resueltas y gentiles manos de cariñosa cercanía.

Y hoy, porque “me se” (el “plegablito” ha desistido de corregirme a la tercera vuelta) ocurrió que la fecha no por fuerza habría de rechazar esta suerte de homenaje simbólico, junté valentías y, leyendo varias veces apuntes históricos y manuscritos, me lancé al vacío.

Que no es como si un astronauta se viera en el trance de soltar su cordón umbilical con la nave (la del misterio, o así); y con todo, como las meigas, riesgos haylos.

Os dispensaré de los detalles, del éxito aceptable del experimento, de la vanagloriosa sensación de alquimista en funciones que reviste mi ánimo, por tantos avatares desorientado.

Que sea un feliz día, que dé permiso a este abrazo para llegar a su destino.