jueves, 30 de julio de 2026

La tristemente invalidada frontera en Ceuta

 

Un eufemismo maliciosamente envuelto en hipocresía es una basura premeditada, un intento deliberado de engañar que, por cierto, sólo engaña a los idiotas o a los “interesados” en dejarse.

Así que nada de crisis migratoria. Lo que pasa ahora, y lo que viene pasando durante años, es exactamente, sin ambages, una INVASIÓN. Que sí, que recuerda mucho a la otra basura que llamaron “la marcha verde”. Y que únicamente por miedo o por cobardía o por inferioridad manifiesta o complejo de sentirla, nos vemos -vendidos por nuestros políticos sinvergüenzas- arrastrados a la humillación, la indefensión y el descalabro que tal invasión implica.

Así que nada, tampoco, de chavales ni de mujeres embarazadas ni niños pequeños. Que DESDE LUEGO LOS HAY, pero que las imágenes que estamos viendo todos inocultablemente demuestran que en esa avalancha el porcentaje de esos “vulnerables” (piadosa palabra de moda manoseada y con torticería empleada a menudo) es notoriamente menor que el de los bigardos adultos ansiosos y descontrolados (y más que se van a descontrolar) cuya actuación colectiva será imposible que no se desmande en motín, disturbios, revuelta, saqueo, llamadlo como os salga de donde os sale; y va a ocurrir a no mucho tardar, contra los embustes de pringados sociólogos y predictores del “blandiblú”.

El aluvión de teorías de falso pragmatismo, pedagogías canalizadoras inviables, todo con coartada de “derechos humanitarios” y así, es un ridículo y perverso montonazo de propósitos y seudoconclusiones inservibles. Y lo jodido es lo caro, en todos los sentidos, que van a obligarnos a pagar.           

miércoles, 22 de julio de 2026

Un desajuste a reparar

 

Como secuela, como sarampión derivado del reciente certamen futbolero, parece ser que la “hinchada” (o parte della) del equipo argentino ha sufrido, con grave indigestión, el resultado adverso; y hay manifestaciones de esa reacción que, por decir lo menos, son pueriles. Pero ya se entiende que “hinchada” y berrinche nunca son ruidos excluyentes. ¿Cabe alguna consideración que siempre correrá el riesgo de ser inexacta? Sí y no. Aunque entre analistas anda el juego.

Hay un refrán que reza “cuando el río suena, agua o piedras lleva”; así que la fama colectiva de los argentinos -lo que parece- además de su larga, profusa retórica, desenvuelta y con frecuencia mordaz, es que tantos se han vuelto psiquiatras porque ellos mismos eran clientes del diván que desmenuza sus complejos, a saber: escepticismo, prepotencia, superioridad con discutible, escaso fundamento, herencia italiana (mejor creer que no mafiosa) y un entripado de mestizaje cuya integración, de ánimo y de cultura, todavía tiene, con relativo poco tiempo de mapa “independiente”, camino por recorrer, etc., etc.

Sabemos que el orgullo herido puede en ocasiones calificarse de noble; no así la soberbia. Sentado este plano, cuya eventual improcedencia me presto a admitir sin demasiada torsión, estamos ante una evidencia de difícil lidia: el perdedor que no acepta su derrota es doblemente perdedor; y puede desembocar en comportamientos rencorosos y ansias de no siempre limpio desquite que subrayan sus miserias.

-¿Por esa selección lo dices?

-Y por otros más casos.

martes, 21 de julio de 2026

Esta Odisea lo es

 

El cine nos ofrece otra vez una versión de los relatos clásicos (Ilíada, Odisea), según los cuales Troya no se rindió y hubo que vencerla y saquearla mediante un ardid, un engaño célebre atribuido a Odiseo (quizá más popular entre nosotros con el nombre de Ulises): un caballo preñado de guerreros ocultos que, en la noche… etc. Y a más a más, viene luego el regreso a su isla, la aventura de fantásticas peripecias múltiples del astuto líder, rey de Ítaca.

El “film” de ahora, de larga duración y grandísimo estruendo sonoro en las escenas más tremendas y fragorosas, incluye planos de mucho acierto junto a ocurrencias que a Homero le roen los zancajos: un Agamenón robótico, rígido y elusivo maniquí, que se toca con un yelmo de diseño “creativo” e inverosímil, entre vértebras y alien; yelmos, también, de difícil y escayólica digestión, para las huestes troyanas, los cuales serían objeciones menores dentro del capítulo del vestuario.

Mas hay una “perla” mayor: la apuesta audacísima, singular y desafiantemente “atrevida” de encarnar a Helena en una actriz de raza negra. Suena a guiño cómplice, a halago facilón y puede que endeudado con el sector woke, que predica lo relativo de todo, a caballo (de Troya) de unas manías disolventes que incluyen las paranoias de la “inclusión”, la ideología “de género” y otras crípticas lindezas. Suena a meras ganillas desfasadas y apolilladas de épater les bourgeois, si recordamos -también en el cine- a esa mujer, a ese personaje que inolvidablemente representaron, por ejemplo, Diane Kruger y todavía antes y con más alta definición Rossana Podestá, etc.

En esa línea de caprichosa escenificación, recomiendo, a la hora de “quiebro” en una visión de futuro cine de personajes, que sean:

Para Lorca, que ya tenía lo suyo, a Dwayne Johnson.

Para Lenin y Marx, a los Javis.

Para Isabel II de Inglaterra, a Shakira o mejor, a Mario Vaquerizo, y así.

Esta Odisea viene precedida de tanta fama y tanta gloria que igual se nos desinfla un poco; y también porque está gastado ya y es un “pelín” chistoso el rupturismo porque sí.                 

lunes, 20 de julio de 2026

La Selección española de fútbol

 

es actualmente un sólido equipo de estupendos jugadores que, dirigidos con sabiduría y oficio por un gran entrenador, ayer y con todos los merecimientos se alzó con el título del campeonato del mundo, derrotando con muy superior estrategia y entendimiento a unos rivales argentinos que intentaron suplir su inferioridad con diversas muestras de malos modales, empujones, patadas, zancadillas, etc. muy fuera del nivel mínimo que cabe incluir y esperar en este deporte que algo de contacto tiene, claro.

Varias cualidades avalan a esta Selección, no siendo la menos importante la cohesión y el estilo de un juego colectivo que descarta protagonismos individuales: si hay “estrellas”, están por suerte todavía en relativo agraz; ya tendrán tiempo para ir manifestándose cuando los años por cumplir y la vanidad -el ego- saquen a flote ese humano brillo.

Por ahora, el resultado es indiscutible y acreedor de los máximos reconocimiento y aplauso. Y serán también comprensibles la euforia y el entusiasmo de los aficionados, el estallido de su júbilo y las consiguientes y reiteradas expresiones, incluso hiperbólicas, que durante varias jornadas nos están aseguradas.

Se puede quedar aquí, en esta gran celebración para los españoles. Y omitir o no el sofocón de los renegados cuyo encono (que siempre exhiben con beligerante destemplanza) es la penitencia de su pecado, de ese no dejar vivir que los define. Elijan Vuesas Mercedes.    

domingo, 19 de julio de 2026

Acontecimiento deportivo gordísimo

 

Imposible, y tampoco necesario, abstraerse; además los medios de difusión/confusión no han descansado desde hace días y profusamente han repicado todas sus campanas para que en ningún rinconcito del planeta ocurra un descuido y no se enteren.

Las multitudes enfervorizadas ya sienten el frenesí previo que ni siquiera mitiga el desembolso brutal de dinerín que los espectadores con entrada física han tenido que asumir. Espectadores distribuidos en gamas diversas cuya descripción no varía mucho, se llamen forofos, hooligans, o colectivamente y en plural las “hinchadas”. (Puede ser que esta última palabra ya esté un poco en desuso; pero abónese a mi relativo desconocimiento de todo el fenómeno.) Gran afición mundial por este deporte que nos quita el sueño a Pablo Motos y a este servidor, “sí que es verdad” su gigantesco tirón y los fanatismos que coyunturalmente despierta. Hasta los renegados, que lo dicen ser o lo son, subrepticiamente, como si dijésemos de tapadillo, estarán pendientes de la selección española de fútbol (estamos escribiendo de eso) que contiende con la homóloga argentina para llevarse al agua tan codiciado y gigantesco gato. Ignoro si hay en aquella que sí es república, protestones afines: quizá no.

Gran final. El palco más llamativo en el macro estadio va a ser el que previsiblemente ocupen personas tan diferentes como Felipe, Donald y Sánchez, cuya morbosa diversidad dará las mejores alas al cotilleo.

No estoy en que gane el mejor, sino el que pueda. Y que, en ambos casos, ojalá sean los nuestros. Los que nos representan a quienes con toda claridad somos, sin ambages, españoles.      

martes, 14 de julio de 2026

Ninguna preocupación debe conmoverte

 

Para empezar, se diría que el carácter de pasmarote máximo e impertérrito con el que declaraste ante el tribunal ya te blinda la condición y te hace impermeable para cualquier zozobra o desazonadora inquietud. (Inolvidable escena entre balbuceos: no sólo no ibas a “trabajar” sino que ni siquiera sabías dónde estaba el despacho, el cuartito que te habían fijado para ello).

Luego, aunque tu “enchufe” XXL ya era escandaloso/clamoroso y no ha habido modo de camuflártelo, no te ha caído -en la sentencia- ni cárcel ni la devolución, que parecería natural, de los salarios habidos en esa especie de fraude o patraña laboral. Solamente se te condena a unos años de inhabilitación que de inmediato serán recurridos por tu abogado y ya se verá.

Más. Con el impedimento, con la prohibición de acceder a empleo público, nadie duda de que el nivel de tu formación profesional -por más que las malas lenguas siembren sospechas al respecto- te proporcionará al menos la dirección, si no de una orquesta como dices ser lo tuyo, de una variedad de charanga de tío Honorio o agrupación bulliciosa para amenizar eventos rústicos y/o extintas corridas de toreo bufo.

Te asiste el coro de los ministros y demás compinches de tu hermano que, a cuello abierto, vociferan tu inocencia; y si llegare el día, un indulto a mano no habrá quien te lo niegue.

Permanece pues, David, en tu seráfica inmovilidad y sosiego pétreo, y que las galernas descalificadoras que sobre ti desatan tus adversarios no lleguen siquiera a salpicar tu inefable cara. Dura.                  

domingo, 12 de julio de 2026

Noticia en "facebook"

 

Otra referencia derribada. Ni menor ni mayor, pero una señal más de que si Ud. acumula décadas en este recorrido, le va quedando un paisaje con algo de páramo, con algo de capiteles rotos y cambiante polvareda que los vientos mansamente mueven.

Peppino di Capri, con sus temas melódicos y otros de diversa alegría, se hizo un sitio en la música de años que asoman ahora (la melancolía es como las canas, ambas terminan pillándonos) y nos encogen más o menos el ánimo que pueda quedarnos.

Las cosas eran, no sólo en la apariencia que hoy les concedemos, sino de verdad más sencillas y llevaderas y, acaso por eso, no nos dan para el rechazo, todo lo contrario. Sin fervores de idealistas, aquellos “yesterdays” fueron lo que fueron y no anticipaban la parte de los cambios que han ido llegando y trayendo un plus de cochambre que cala menos en la gente que no conoció aquel ecuador del siglo XX. Fue cosa de suerte, de carambola, no hay que presumir, pero fijo que mis coetáneos coinciden en lo que comento aquí.

De la escuela italiana del sentimiento y la canción romántica (con las pinzas que debamos cogerla), Peppino falta ahora. Buen viaje, cantor.          

viernes, 10 de julio de 2026

Bonnie

 

Como encima tenía ese aspecto de muñeca rubia y de ojos zarcos, lo que más nos pillaba desprevenidos era la voz rotísima, el agrietado rugido de tigresa: quizá era la alternativa femenina de Rodericus Stewart.

-Te llamarán hereje.

-No lo descarto.

A lo que vamos: la Tayler grabó diversas canciones, resueltas con solventes oficio y criterio, que no se nos despintarán y que la hicieron reconocida y famosa delante de los públicos del mundo mundial. Y ahora le ha llegado su hora (que además suena a “peli” con Cardinale, Bronson, Fonda etc.), cosa que ocurre indefectiblemente y así va el planeta, girando, girando, en lo que (ayer lo comentábamos) se deciden a dar del todo la cara los alienígenas.

-¿Y este obituario tan ecléctico?

-Sea; pero que nunca se entienda como falto de respeto, sino antes bien como sentido pésame. Porque se trata de un tránsito serio del que ninguno escaparemos. Así que…

jueves, 9 de julio de 2026

Ya vienen los reyes magos

 

Ud. sí que sabe. Eso se puede decir de Steven Spielberg, quien demuestra estar en plena forma sosteniendo en alto y prolongando su larga y fecunda trayectoria en el cine, con la “peli” que acabamos de ver.

Su propuesta, su tema, misterioso, apasionante y muy investigado y debatido desde hace décadas, tan instalado está en la opinión colectiva que pocos escépticos quedan ya con objeciones: porque el asunto es que NO ESTAMOS SOLOS.

Es más, si cada año los nuevos avances y descubrimientos en las ciencias que estudian el cosmos tienden a despejar las dudas más reticentes, va siendo imposible (e ilógico) que en tan infinitas dimensiones no existan formas de lo que aquí hemos nombrado “vida”. Con los matices diferenciales que iremos encontrando -o que vayan encontrándonos los visitantes-, por mero recuento verosímil y aritmético, porque lo que hay son incontables millones de estrellas, de mundos, y ya no da para la exclusiva doméstica de nuestra vanagloriosa e ingenua especie.

“El día de la revelación”, que engancha con numerosos méritos, toca asuntos estremecedores que habrá que plantearse abiertamente, en serio, y revisar por los 8.000 millones de gentes que andamos por aquí, presumiendo de “interesantes”. Y puede que el reconocimiento y la notificación oficiales originen un trastorno, nunca mejor dicho, mundial. Pero no nos escapamos de ésta; y Steven nos lo avisa, nos lo cuenta con maestría seductora, con encanto, oficio y experiencia.

miércoles, 8 de julio de 2026

Begoña dear

 

Dejando de lado la consideración que se tenga sobre la tontuna (imitada, subrogada, “globalizados” que estamos por los contagios USA que la “tele” y demás nos proporcionan)… sobre la tontuna de las graduaciones con gorritos al aire, togas de disfraz y el resto pirotécnico de los familiares conmovidos, la decisión del juez correspondiente ha querido ser más o menos salomónica, y te autoriza, Begoña dear, a asistir a lo de tu niña.

No te quejarás de esa comprensión; ni tampoco debe frustrarte que tu antojo del viajecito a Turquía haya merecido diferente enfoque, total, ahí no pintabas más que dar gustito a tu vanidad, y lo sabes. Y eso ha debido parecerle al magistrado que, en tu “situación”, ya era muy inapropiado atrevimiento que lo pretendieses. Así pues, que tu pedestal no sufra demasiado por esa negativa, seguro que te va a ayudar tu natural y acreditado desahogo.

También te digo que, si te da por revisar la índole de tus actividades, no sobraría el análisis dellas, a los efectos de dar, como madre responsable y amantísima, el mejor de los ejemplos al comportamiento de la joven graduada.

Lo de las astillas y el palo, Begoña dear.

-¿Al pan, pan y al vino, vino?

-Da que pensar lo poquísimo que se practica.

viernes, 3 de julio de 2026

Huy, huy, huy

 

Con el cacareo falso de su demagogia tradicional, la izquierda “libre de pecado” (huy, huy, huy) le da la matraca a Moreno Bonilla y para incordiarle salen con lo de “pasar por el aro”, como descripción del redondeo que en el gobierno andaluz ha hecho pertinente, necesario el apoyo de Vox.

Que es la misma izquierda que con el mentiroso de Sánchez al mando ha estado encantada de pactar con la banda podemita, con el separatismo catalanoide, con los mercaderes vascongados y también con los revoltosos chicos de la kaleborroka (no estoy seguro de esta ortografía) y el histórico método de “o lo que quiero me dar tienes que o a tiros vamos”. Pactos -con nuestro dinero- de un alto precio en las subastas y los chantajes.

La misma izquierda que se empeña en no aceptar los millones de votos que respaldan a Vox (tercer grupo en el Parlamento, por cierto) y que son los votos (en la democracia que, defectuosa y todo, es lo que hay) que llevan a acuerdos con el PP en varias regiones más. Porque, calculadora en mano, resulta que en España hay cantidad de personas que no son “progresistas” (huy, huy, huy) y que se ve que están más que hartas de la moda impune de los robos, los engaños y los timos. Personas que no se pueden omitir ni, por el momento, trampear con el pucherazo de las primarias del PSOE. Ni con el que próximamente, con maniobras de hipocresía camufladas de legalismo, este desgobierno tiene el propósito de volver a perpetrar.

Si llega ese día, ¿tendremos fallas de Valencia en todo el mapa?