domingo, 30 de agosto de 2026

Divagaciones atribuladas del Hipocampo

 

Mientras los pandilleros de la diversidad exigente del regionalismo identitario han conseguido arrancar del chulito mayor la obligatoriedad de malgastar nuestro dinero en pinganillos y traductores* superfluos para el peor entendimiento entre nuestros parlamentarios y otros funcionarios igualmente dramáticos…

Mientras los delirantes de las teorías del género han seguido avanzando y extendiendo la subversión de sus vocabularios de opereta bufa…

La hermosa Lengua Española que produjo los prodigios sagrados de San Juan de la Cruz, los admirables enamoramientos de Garcilaso y ahora es el fundamento de la sencillez convincente de Bukele, prosigue su desarrollo y su influencia inexorables, fructíferos y armoniosos.

Al lado, hay pasmosos hallazgos, itinerarios alienígenas de la expresión que van fabricando los más “ocurrentes” titiriteros y que se pegan al decir más bobo de nuestros tiempos de decadencia:

Como contracción de patetismo empobrecedor, de saldo urgente, con o sin necesidad de tanta prisa, hemos arribado a ese espectacular y exitoso 24/7 (veiticuatrosiete) cuya interpretación ya está al alcance incluso de las mentes menos impacientes, y que podrá alargarse en el futuro con la adición de 12/5, (docecinco) de forma que los meses del año y los quinquenios no se sientan relegados en un injustificado desdén. Y que todo ello se sostenga “desde el minuto uno” sin perjuicio de posteriores enmiendas.

Como los ejemplos pueden ser numerosos y por no caer en la tentación de la prolijidad ociosa, vamos a cerrar estas líneas con el asterisco pendiente, que es:

 

*El sino del traductor es que su fidelidad y su literalidad siempre están sospechosamente a prueba; que de manera inevitable no dejan de ser una interposición que, si Dios no lo remedia, desplazará algo o, hasta sin mala intención, modulará algo en lo que estrictamente era la intocable esencia de las palabras. Y que es oficio delicado, corrompible donde los haya. Vaya.  

martes, 25 de agosto de 2026

Glotones ahítos

 

por las incesantes comilonas que celebran en el pesebre oficial, ahora, tarde exprofeso por la orden terminante e inapelable de su amo, como los esclavos serviles y amedrentados que son, los ministros acudirán a “dar explicaciones” que nunca tienen, y que son mentiras miserables para apuntalar las fechorías que el jefe ejecuta, con su colaboración delincuente.

Esto, a la vista inexcusable de todos los españoles; en el escaparate internacional que con piedad o desdén nos observa; llevado a cabo con el más brutal  recochineo del que es capaz la banda podrida de ese chulo, con él a la cabeza…

La Revolución francesa, que tanto prometió y luego desbarrancó en el  decente cumplimiento de aquellas ilusionantes promesas, puso de moda drásticos ajustes que más tarde, Historia adelante, se han ido desestimando, también algo desacreditados por la discutible eficacia  de ésa y otras revoluciones para limpiar la basura. Claramente (trá, trá) el mapa y los tiempos se han vuelto elásticos y pusilánimes. Ya no queda casi nadie que con nostalgia los evoque, y sólo nos acordamos de Françoise Hardy, que nada tuvo que ver y en paz descanse.

sábado, 22 de agosto de 2026

Nos han echado a perder

 

Divididos, confundidos, enfrentados, manipulados.

Intoxicados con todas las argucias del consumo, del “entretenimiento” pedorro que emanan las emisoras de televisión y demás medios surtidores de las mierdas de moda. Embotados por la riada de un desgobierno de políticos corruptos, ineptos, vociferantes de mentiras infames.

Nos han echado a perder, fomentando el egoísmo, el peor materialismo del dinero, la mirada hacia otro lado; disfrazando la verdadera solidaridad y hasta el sentido común con las versiones más espurias y estúpidas de esas palabras, de esas ideas que injertan en demagogias. Saturándonos con ruido y cuentos chinos.

Mientras la escandalosa y dolosa situación a la que se ha llevado a nuestros ciudadanos de Ceuta no se resuelva, si es que llega el día, debiéramos voluntariamente -y por decencia- recetarnos un comportamiento de duelo nacional que consintiera la atención sólo a lo inaplazable.

Que dejara en suspenso la trivial distracción del veraneo, las fiestas patronales y locales, el cachondeíto verbenero, el desquiciamiento fanático del fútbol… el vergonzoso y hortera “sálvese el que pueda”, el criminal “hasta que no me llegue a mí” (que te llegará, imbécil) de todo lo cual estamos siendo míseros actores cotidianos.

Que, a gorrazos, o como necesario sea, inmediatamente echásemos del manejo y del abuso de nuestras vidas a la patulea que por desgracia viene decidiendo el mal camino a seguir.

Hablo, escribo en el desierto; caerá en saco roto. Porque carecemos de la valentía, la voluntad y la limpieza que llevarían adelante esos propósitos, esas decisiones. Nuestra decadencia y nuestra postración son por completo imperdonables.

martes, 18 de agosto de 2026

Claro que las comparaciones sólo son eso, pero...

 

-Ayer tu redacción andaba estricta, Hipocampo.

-Y con pocas ganas de tontunas, lo está dando el clima.

-¿El de los meteorólogos?

-Más, el otro. La cosa es que, por si no se me entendía, traigo hoy dos imaginaciones.

1ª) Imaginemos, sólo por un momentito, que esa acampada rústica y casi chabolera que con disimulo llaman los cautelosos “un asentamiento de inmigrantes que vienen buscando una vida mejor”, se posara, se reprodujera en la perfilada playa de la Concha, allá por las donosuras delicadas y brumosas de San Sebastián. Digamos sin exagerar 50.000 o 70.000 espontáneos, lanzados al ruedo, al inquieto e inquietante deambular, como sueltos y sin destino visible, por las elegantes calles donostiarras. ¿Ya se ve “de venir” la complaciente acogida de esos vascos tan nacionalistas de lo suyo que incluso el fútbol español de los españoles les incomoda hasta esa algarada que después transmitirá la “tele”, aunque con letra minúscula? No es seguro que el ancestral ADN demuestre mayor paciencia y comprensión.   

2ª) Imaginemos que 80.000 españoles (del monto preocupante de personas en paro que tenemos) resolvieran de repente mudarse y, sin permiso, establecerse en la ciudad suiza de Lugano, doblando grosso modo y porque sí todo lo que requieren el funcionamiento y las coordenadas con las que esa localidad se rige. Pretendiendo que la tensión brutal originada condujera a la conveniente solución de sus problemas. “Buscándose una vida mejor”.

Que es el lema que graban en su escudo de paladines los teatrales e inconsecuentes y falsarios predicadores ampulosos de la igualdad humanitaria y los etcéteras; los que mienten con el reparto de los panes y los peces, ya que son los antípodas de Jesús, el Maestro, y ni el poder ni la decencia ni las verdaderas ganas anidan en sus planes.

Son los que, en el delirio globalista y buenista de sus reuniones de alto nivel (con previsible aroma y humarada de maría), rehúsan aceptar que no existe tarta infinita que alcance para todos, ni de coña.

Y que, por eso, la realidad sin maquillajes la componen países con fronteras, con particulares asuntos propios y averías que ir reparando, como para ponerse a arreglar el planeta con parches Sor Virginia.

Es trampa saducea llamar al sentido común insolidaridad, xenofobia y otras palabritas de la demagogia dogmática. Y son los mentirosos y los estafadores quienes, fomentando la confusión, mejor saben que los desajustes del mundo no se arreglan fingiendo una piedad falsa y unos derechos imposibles.              

lunes, 17 de agosto de 2026

A propósito de Ceuta

 

Como los inmigrantes “de actualidad” tienen la desgracia de saberse súbditos despreciados de un rey MORO (para delicia de los finolis, lo diré mil veces, que es un aburrimiento ya la corrección política, que no es otra cosa que el eufemismo hipócrita con el que los pervertidos quieren esconder, y es en vano, la corrupción imbécil del lenguaje)… de un rey MORO que los mantendrá siempre en el hambre, el atraso, la miseria y demás penalidades, han discurrido que el arreglo consiste en romper a patadas la puerta de nuestras casas, colarse por la cara y que los mantengamos con nuestro dinero (el que lo tenga aún) y ese nuestro trabajo (lo mismo digo) con el que se van remendando, durante décadas, la sanidad, la educación, las estructuras en general, carreteras, puertos, y no sé qué más que se quiera recordar.

La burrada es un chantaje tal cual, al que colabora con descaro y sin apuro la gentuza que nos desgobierna. En vista de lo cual, de haber salida de este círculo vicioso del todo, va a ser brusca, violenta, traumática, los adjetivos adecuados son numerosos. No falta más que decidir en qué fecha se empieza a barrer la basura: es decir la fanfarriosa cuadrilla de los políticos, y unos desde luego más que otros; y, urgente, acto seguido, las consecuencias que su mala función y su parasitismo están produciendo.

Idlo rumiando, queridos.

sábado, 15 de agosto de 2026

Una fantasía en la 2ª quincena de los veraneantes en agosto

 

-¿Acaso sugiere Vuesa Merced, reflexivo Hipocampo, la posibilidad y la conveniencia de un vuelco?

-Y lo que, a lo mejor, va siendo la urgencia. Por más que los ficticios de la “normalidad” en la que “todo va bien”…

-… que vaya morro…

-… digan lo que dicen. A lo que me refería ayer es que nada puede descartarse nunca, dependiendo de la coyuntura; a que, como el refrán reza, “a grandes males, grandes remedios”.

-Y vaya que los ha habido.

-Precisamente. Y remedios que incluso subieron el listón.

-Póngame Vuesa Merced algunos ejemplos, así, como de pasada.

-En la mente memoriosa de muchas personas pueden rebuscarse. Que en distintos momentos de la Historia esta que, a lo Penélope, andamos tejiendo con laboriosidad y destejiendo con sangre ocasional, por motivos y con justificaciones variables y/o discutibles, ya hubo quien se planteó el recurso al magnicidio.

-¿Julio César, Lincoln, Kennedy?

-Dirigentes enormes a los que no cabe asimilar a nuestros devaluados títeres cobardes, aunque atrevidos, del presente, tan carnes para el diván del psiquiatra.

-O sea que si el Estado, prostituido por los peores, deviene en trama traidora que nos somete y extorsiona, falseando con su aplicación las leyes que su dilatación inmoral blindan, sería la gente de a pie la que considerase una salida del atasco, alguna que tampoco hace falta que llegue a las que “resolvieron” a Gadafi o a Mussolini. Sería la gente de a pie la que se vería en la obligación de “parar el carro”.

-Más o menos.     

viernes, 14 de agosto de 2026

Cuestión de enfoques

 

El tipo “rojo” es aquel que, como trae de serie su ley del embudo, se derrite en almíbar y bendiciones cuando un golpe de Estado lo cometen los soviets, con Lenin y con Stalin y con el que sea, a la cabeza. Pero…

es el mismo tipo “rojo” que se descoyunta en improperios, denuestos, sapos y culebras y “odio sarraceno”* cuando el golpe de Estado lo pone en práctica Franco.

Viene resultando que los golpes de Estado tienen mala fama, mala prensa y un teatral rechazo furioso desde las filas de los progres y demás democratillas y melindrosos. También de los fariseos que en la Biblia se denominan “sepulcros blanqueados”.

Y luego cabe otra lectura que plantea el golpe de Estado oportuno como una forma quirúrgica de coger el timón antes de que se estrelle la nave.

-Se oye de todo, hoy día, incluso el típico estruendo de la platea.

-Y algunas cosas, ¿habría que considerarlas?

 

 

 

*Cómo serían los tales sarracenos para que se haya acuñado esa locución.       

jueves, 13 de agosto de 2026

Margarita, sin deshojar, Robles

 

Que se paseó (no muy largo, el recorrido) por esa Ceuta en gravísimo peligro de ser devorada, y recibió, como es natural, diversas muestras de rechazo por parte de personas que no se sienten nada defendidas por su ministerio de Defensa. Quizá pitos, que no palmas, del respetable en esa corrida.

También se avino Margarita a consolar a una señora, asustada con fundamento, por lo que en esa ciudad lleva años ocurriendo y se ha recrudecido exponencialmente con la invasión de estos días atrás, suma y sigue. Llorosa y compungida la ciudadana, con más razón que un santo, asombrosamente cedió su zozobra con el “oportuno” abrazo y los minutos “comprensivos” que le concedió Margarita, quien hace -más que otros- como que da la cara, pero con prioridad de obedecer al puto jefe y disimular y secundar sus tropelías, bien sea por miedo o por conservar la nómina y los chollos que el cargo conlleva.

Luego, cuando cesó el llanto, la señora empezó a darse por atendida y casi que confía ya en que, por esta vez, no le han tomado el pelo con promesas de apaciguamiento de la horda y de aventureras soluciones elásticas. Esa atribulada señora, que rogaba POR FAVOR el respaldo y el apoyo que debería EXIGIR CON AIRADAS Y JUSTIFICADAS MANERAS, regresó así a la penosa mansedumbre que, en estas calendas vergonzosas, nos anega a los españoles.

Quién diría que somos los descastados y grimosos herederos del estilo que combatió en Flandes, tumbó a su fresco correspondiente en Fuenteovejuna, alzó el 2 de Mayo y, entre otros detalles menores, conquistó (sí) y civilizó (también) América, etc.

La Robles, la juez de la margarita y los pañitos calientes. ¡Uf!     

miércoles, 12 de agosto de 2026

Se diría que al cargo de ministro de sanidad

 

la ha aupado/enchufado su condición de rojera sectaria y quizá de mujer de cuota y paridad funcionarial, también de “feminista” a tiempo parcial y falso.

No suena a mucho, ni diferente, más. Allá se lo haya con su trastienda.

Por ahora, y después de anécdotas teatreras anteriores, parece que se está pensando si hacerse una excursión a Ceuta para que su inteligencia mística pueda apreciar cabalmente la cacareada normalidad de la convivencia forzada y criminal que los invasores han impuesto a los habitantes legítimos de esa ciudad española que el torticero rey moro y los suyos codician con ansia interminable.

La Mónica esta, probablemente no se va a preguntar:

De esos miles y miles (50, 70, 80… las cifras son cambiantes y mentirosas desde la oficialidad) de recién acampados a lo burro, ¿cuántos traen enfermedades curables o no, contagiosas o no, puede que epidémicas o desconocidas, así como sus tratamientos si los hubiere… enfermedades con las que se pretende, con desfachatez y soberbia infinitas, que lidien los ya escasos y desamparados médicos y enfermeros de esa plaza?

¿Le importa algo que no sean su sueldo, privilegios y sillón? ¿Okupa dicho sillón con algún ápice microscópico, residual de decencia, responsabilidad, vergüenza torera o corriente, incluso vulgar, que pudiera rozar la fresca ataraxia de su desahogo?

A ver esa sonrisa, mona, que tú tampoco quieres perderte el eclipse.                  

martes, 11 de agosto de 2026

El eclipsito, vaya

 

De entre los fenómenos que el cielo nos depara con espaciada periodicidad, este que ahora de nuevo sobreviene ha despertado, faltaría más, la curiosidad desmedida, la adhesión sin ambages, el casi fanatismo de nuestras incontables muchedumbres y de las ajenas, tan numerosas o más, si cabe.

El eclipse. Que nos lo han descrito con relativa sinceridad y pasable conocimiento, desde hace semanas, por si quedaba algún terrícola por informar, que parece que hay gente que no se entera.

Embobados como “niños chicos”, esta tontuna cósmica se ha llevado por delante la práctica totalidad de las demás noticias. Y los raudos mercaderes han sacado a la venta unas oportunistas gafitas protectoras que son, o no son, genuinas y eficaces contra los daños en los ojos o meros subproductos de imitación y algo mayor estafa, que no protegerán una mierda a tanto tardío y pintoresco “adorador del sol” o de su omisión transitoria (breve de suyo: el show apenas dura dos minutos mal contados) que añora el comportamiento ritual, supersticioso y simbólico adivinatorio que el hecho debía producir en las tribus más antiguas y/o primitivas del planeta.

Vamos así, atónitos y rabiosamente noveleros, zarandeados y algo timados por la globalización, un poco ñoños, a ver.                           

domingo, 9 de agosto de 2026

Larga cambiada para la frivolidad

 

Acerca de esta sesgada realidad en que nos movemos, de buena tinta se sabe que existen observadores conspicuos y otros velociraptores residuales que asocian y aplican la palabra “diversión” a las actividades generalizadas en las playas veraniegas, con júbilo multitudinario compartidas y muy someramente examinadas en su conjunto.

En algo distante posición argumental, tenemos noticia de que ciertos ciudadanos han expresado su atónita, aunque resistente, opinión de que, “grosso modo” (sin “a” delantera que desvirtúe el giro), el máximo entretenimiento en esta variedad vacacional consiste en lo que, con no desanimada metáfora, han denominado TENDENCIA POCO REFLEXIVA AL COMPORTAMIENTO DEL PÉNDULO.

Consultados los especialistas en dicha teoría, la razonan o dilucidan del siguiente modo: la puesta en práctica de tal afición se manifiesta en la compulsiva costumbre de bajar al sol más o menos implacable que cunde en los espacios abiertos en verano (y que paradójicamente se intenta rebajar mediante el uso indiscriminado de sombrillas), y a continuación, cuando el calor acumulado lo sugiere a gritos, con rauda carrera zambullirse en la mar de turno, como lenitivo que adormece la anterior tortura. Si con fortuna Ud. accede a un grado aceptable de equilibrio térmico reparador, de inmediato es descartado con singular incoherencia, recurriendo y retornando al territorio de soleado secano que la arena gentil ofrece. Transcurrida una diversa porción de tiempo, y recobrados los efectos invariables que pueden suponerse, la sutil decisión se reproduce, con un tesón asombroso que no nos libra de sospechar que, como especie animal o humana que pretendamos ser, algo caprichosa sí que hemos salido.          

Estas líneas, que no osan aspirar a ensayo, las va incubando el Hipocampo, oscilante y ecléctico y en ocasiones más discontinuo de las musas de lo que quisiera. Y háganse cargo, Vuesas Mercedes.

sábado, 8 de agosto de 2026

Ayuso, iba a escribir,

 

como epígrafe, “carnaza para los tiburones”; pero va resultando que ¿todos lo sois?

Y lo que sí es verdad (locución o latiguillo tan extendidos estas últimas semanas y aun meses) es que le has suministrado al clan cu-cú de la Sexta (la secta) y demás alienígenas rabiosos, una fiesta jubilosísima con pirotecnia y gran montaje sonoro, superestéreo, cuadrafónico o lo que más se estile en tecnología contemporánea: el tema, el filón del nubarrón en que te has metido con el pisito para vender y el pisazo que era, según dicen, para gran despacho/oficina de trabajo y sede de reuniones diversas.

Los españoles, día tras día, esperamos cada vez menos de esa desgracia que sembráis los políticos y los burócratas, abundante y crecedera plaga de polillas peligrosas que incansablemente nos roe.

Y sinceramente, es de lamentar que los ciudadanos no tengamos un pilón bastante grande para sumergiros en él. Que ya hay quien apostilla -castizo, desenvuelto modo- que nos tenéis “hasta los cojones”. Unos y otros, unas y otras.

La madre que os parió, ¿vale?     

viernes, 7 de agosto de 2026

Que ya irás, si eso, cuando escampe

 

Tiene que ver, Felipe, con lo que anteayer te escribía desde este blog que fluye casi en las catacumbas:

Te tienen que dar permiso para ir a visitar, en medio de su desgracia, a tus españoles de Ceuta. Este permiso no es tan fácil como el que te dieron para otras situaciones tremendas como la dana, el descarrilamiento del tren, etc.

Para este asunto, la posibilidad se complica, no sea que se enfade el rey moro* al que tu presidente del desgobierno, que es comunista **, le teme más que a una vara verde de la marcha verde, y por qué será.

Vaya papelón, Felipe. ¿Qué piensas que pintas aceptando la mera función de figurón decorativo, de maniquí?

Puedo sentirme monárquico, y católico y sentimental, como Valle, y todo ello con bastante convicción y comodidad; lo que no cuela es cuando barrunto que me quieren tomar el pelo que me va quedando, rumbo a los 79 añazos.

 

 

*Harto de hipocresías estúpidamente correctas, escribo moro, y que se rasguen las vestiduras melindrosas los meapilas progres, empecinados en retorcer la Historia y sus diccionarios.

**Dice él que es sólo socialista; y da igual, ya que miente en todo y sería otro embuste más, con divisa de una dehesa camuflada.  

miércoles, 5 de agosto de 2026

A Felipe: a ver de qué tamaño es el jardín donde me meto

 

Admito mi carácter, algo clásico; pero no tanto que me amolde por completo a ese “del rey abajo, ninguno”. Y viene esto a que -no faltaría más- siendo ambos de carne y hueso, más carne yo, NO RENUNCIA AL RESPETO debido entre personas el tuteo que, con tu permiso, voy a permitirme, que es reiteración deliberada, un poquillo para descargar.

A continuación del Caudillo, el formato que ensayaríamos en adelante lo decidió tu señor padre, en compañía de otros más o menos notables, y con aciertos y errores, luces y sombras, estas últimas de las que no sólo los adictos a la república sino, especialmente, los chinchosos (por decir lo menos) que tanto abundan entre nosotros, machaconamente resaltarán y recordarán con insistencia maliciosa su faceta negativa, que es moda al uso y manifiesto sectarismo y desequilibrio en los criterios.

Pero, a lo que vamos: monarquía parlamentaria, congreso de diputados y senadores y Constitución. Que el rey, reina pero no gobierna. El esquema, en una comunidad sosegada y entrenada en el comportamiento democrático puede funcionar; mas en la nuestra, bastante por educar y madurar para tal esquema, ha ido desembocando en problema gravísimo, recreado y azuzado por impíos y cabrones enemigos de la convivencia y el respeto armoniosos.

Con cuotas crecientes de degradación y decadencia, ese ensayo de “democracia” nos ha traído a la presente situación, cuyos tonos suenan conflictivos y críticos. Y, traspasada la Corona a tu relevo, arribo ahora a este lío en el que nos movemos.

El diseño legal, Felipe, te ciñe exclusivamente a según qué simbólica representación con veto expreso y exigente de intervenir en nuestras vicisitudes y avatares. Consecuente, llevas adelante el papel asignado a pesar de que -ciego no eres- ya sabes la que está cayendo. Y tan celoso escrúpulo está causando grandes dudas y desazón en más de 4 y conmigo 5. Que, en coyunturas excepcionales que nadie quiso (y acaso nadie pudo, que ya me extraña) vislumbrar a mediados de los 70 del XX, ya no se puede seguramente (por la seguridad de todos) mantener esa exquisita y aséptica y ática posición a la que LEYES, por desgracia ya tergiversadas en su desarrollo y aplicación, te comprometieron.

Llámame exagerado, Felipe, pero me da que el barco se hunde y, en medio de este sobrecogedor examen -también de conciencia-, ¿permanecerás inmóvil como inalterable Don Tancredo porque es indispensable e ineludible el acatamiento y/o la “obediencia debida” a la NORMA, ídolo fatídico, como de pirámide maya?

Según lo que esté por ocurrirnos a los españoles, ¿remontaremos con tu ayuda la ruina o te mandaremos una postal al exilio? Demasiados políticos en la indecencia de no dar explicaciones verdaderas, en no rendir cuentas, diluidos en la comodidad cobarde y la ilimitada frescura colectiva e irresponsable. Quizá haya que concentrar las preguntas y que un solo director de orquesta sea quien, como gestor visible y neto, y con buenos y limpios músicos de ayuda, consiga que suene bien nuestro concierto y merezca nuestro esfuerzo y nuestros aplausos. O lo contrario, Felipe.

Desde mi buena fe, aunque sea irrelevante.

lunes, 3 de agosto de 2026

Cuentito nº2

 

-Y en las películas del Oeste USA, por ejemplo, cuando en una partida de póker (que son los naipes del cine) descubrían a un tramposo, ¿no era costumbre bien establecida que alguno de los jugadores agraviados desenfundase un revólver, etc. ajustando así las cuentas al tahúr?

-Hombre, es que en el cine hay todo tipo de ficciones; aunque también te digo que la realidad USA debió, y quizá debe aún, ser así, que es gente aquella más “echada palante” con las armas de fuego.

-Ya lo creo. Y que ya, esas cosas, tan de moda no están por estos lares, como que “no se llevan”. Demócratas que “semos”.

-¿Y tú dirías que has saltado de un cuentito a otro?

-A la vista está.   

domingo, 2 de agosto de 2026

Cuentito nº1

 

Como ya ha vuelto a meternos un pellizco con el precio de la gasolina, aprovechando el punto culminante del veraneo, y que las gentes andan al olvido y la diversión, mucho mejores si son multitudinarios y ruidosos…

Y como ya ha dejado resuelto por completo el asunto de Ceuta, echándole la culpa “al maestro armero”…

El funcionario Presidente (del Desgobierno), conciencia tranquila donde las haya, espíritu preclaro y seráfico, se ha ido de vacaciones porque ya le correspondían por el convenio sectorial y si no, luego se le acumulan y eso no le gusta. Además, no está dispuesto a que otra vez le den las cinco de la tarde y todavía no le haya dado tiempo a almorzar.  

sábado, 1 de agosto de 2026

El "espacio Chunguen"

 

Desde Bruselas, ese escaparate (carísimo, por cierto), nuestros socios europeos nos hacen llegar sus numerosas normativas, comprometiéndonos a acatarlas aunque en no pocos aspectos nos resulten caprichosas y muy inconvenientes.

Paralelamente, y cuanto más alejados del “Sur” sean ciertos países, más se muestran decepcionantemente apáticos e irresolutos a la hora  de ayudar con el tema, y no es el único, de la inmigración ilegal, problema y avalanchas más inmediatos para nosotros como a la vista y en los mapas está.

Esto es así porque hasta que no te salpica directamente el chorreo “no te quieres enterar”, como decía añeja canción.

Expuesto el horizonte, lo que también cabe reconocer es que el egoísmo, las puercas maniobras y las estúpidas -aunque calculadas- imprudencias de Sánchez y sus adláteres comunistas y separatistas no pueden pretender el respaldo de esos mismos socios que naturalmente no están por la labor de ser arrastrados y compartir porque sí según qué ruinas. Ruinas además provocadas con impresentable y alevoso desahogo.

Conque no es de criticar que Meloni se ponga tensa y plantee un cierre de fronteras, más deprisa que otros, porque también (con ella compartimos “Sur”) conoce de muy primera mano de qué va esta catastrófica movida.

Asombra, y desazona, sentir que la Historia, las historias se repiten, y que por necesidad convendrá repeler otra vez -so pena de hundimiento- la voracidad de estos contemporáneos invasores. Pensadlo un poco, los idiotas del “buenismo” y las fronteras/barra libre, que es tiempo de verbena, y no estará mal que os vayáis quitando la obstinada vendita de esos ojitos tan miopes.