El tipo “rojo” es aquel que, como
trae de serie su ley del embudo, se derrite en almíbar y bendiciones cuando un
golpe de Estado lo cometen los soviets, con Lenin y con Stalin y con el que
sea, a la cabeza. Pero…
es el mismo tipo “rojo” que se
descoyunta en improperios, denuestos, sapos y culebras y “odio sarraceno”*
cuando el golpe de Estado lo pone en práctica Franco.
Viene resultando que los golpes
de Estado tienen mala fama, mala prensa y un teatral rechazo furioso desde las
filas de los progres y demás democratillas y melindrosos. También de los
fariseos que en la Biblia se denominan “sepulcros blanqueados”.
Y luego cabe otra lectura que
plantea el golpe de Estado oportuno como una forma quirúrgica de coger el timón
antes de que se estrelle la nave.
-Se
oye de todo, hoy día, incluso el típico estruendo de la platea.
-Y
algunas cosas, ¿habría que considerarlas?
*Cómo serían los tales
sarracenos para que se haya acuñado esa locución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario