domingo, 28 de junio de 2026

El comité/paripé federal de la PSOE

 

Sólo te aplauden ya los más “pelotas”,

la inerte banda de paniaguados

que te celebran la risa de idiota,

de psicópata y chulo acorralado.

Es rictus malicioso y redomado

tu sarcasmo insolente

y esos “faroles” vanos e indecentes

tan sólo te los compra tu tinglado.

 

En la Historia y en las enciclopedias

serás ejemplo plurimentiroso;

un cómputo de olores apestosos

que disfrazan cloaca por comedia.

La vara de medir del “y tú más”

no sirve en la mitad del carajal

(que decía el místico Borrell).

Con miedo ya, te siguen el compás

y la charanga cutre, de oropel

en este comité,

en este paripé tan federal.

sábado, 27 de junio de 2026

A LEIRE, en el bamboleo de su maraña

 

-¿Y no merecerá tu comentario

ese corte de pelo que, a destajo,

exhibe Leire como un temerario

e inverosímil y tieso estropajo?

-Lo hago ahora y, a fuer de frivolón,

que esa visión prodiga en mi retina

impactos de ominosa condición,

como sombras de humo y nicotina.

 

-No digas más. Inquietante persona.

¿Qué te parece como “periodista”?

¿No resultan sus raras encerronas

crasos enredos de contrabandista?

-Desconcertado estoy

con estos personajes de guiñol;

y eso que ya tuvimos a Pujol

y a Mariano Rajoy.

jueves, 25 de junio de 2026

A GERTRU, emblema de incertidumbres

 

¿Qué habrá en el almacén de tu memoria

-esa escuderA fiel en tantos años-,

qué secretas rendijas y qué apaños

sembrados en lo oscuro de esta historia?

Colaborando en cada maniobra,

al cabo, los sucesos que hoy afloran

te han de enredar, seguro, en pocas horas

precursoras de susto y de zozobra.

Trucar facturas, encubrir manejos

y citas clandestinas y mensajes

para ajustar los pingües corretajes

te implican con el cejicircunflejo.

 

Dilecta GERTRU, ese corte de pelo

estilo Lazarov que te aureola

no impedirá que en esa carambola

a ti también te carguen el mochuelo.

¡Qué amargo derrotero,

verte incluida en un tan turbio gremio

que no será bastante ningún premio

ni aunque sea una alhaja del joyero!

miércoles, 24 de junio de 2026

Aconteceres

 

No son los tiempos ya en que el amor cortés (así lo han llamado) ocupaba el plectro y la pluma de los trovadores, glosando y dejando para las venideras generaciones aquella estela (aquella Estella) de sensibilidad, respeto, casi veneración en que los caballeros “bebían los vientos” (esta locución es de épocas más bien castizas ya, muy metidas en las carnes más próximas de nuestra andadura por el valle de lágrimas) por sus damas, gratísimas o desdeñosas incluso que fueren.

Ha llovido. Yo mismo, en la corta vida dispersa entre guitarrista eléctrico y/o acústico, y nazareno joven de la cofradía sevillana de Montesión, tan solicitado anda mi desespero con los sucesos que nos trastornan la convivencia ciudadana y el cotidiano paso, que me descoso y me desgrano en ese sinvivir que, según se mire, vale por un sindios.

Y aun así, ahora que la distancia entre nuestras edades se relativiza; ahora que los almanaques respectivos se cuentan en números respetables; ahora que nos cansan pronto las actividades que ni esfuerzo significaban; ahora que nos ceden el asiento en el Metro de Madrid, en atención a esta ya visible y venerable veteranía (aliteración en V) que no acabamos de vislumbrar ni asumir del todo…

Ahora que me veo de mejor temple y empaque vestido de calle que con el bañador playero… me asombra y me encanta encontrarte en tu ser, apenas modificado, con tus piernas de gentil esquiadora y ese carácter al que conviene acercarse con un mínimo de cautela.

Y me digo a mí mismo: vaya que me gusta esta mujer. Cosa del cariño, digo yo que también será.                   

lunes, 22 de junio de 2026

Una variedad del canibalismo

 

Imposible del todo quizá no sea encontrar algo parecido a una virtud que pudiera anidar -acaso por equivocación- en el corazón de piedra que se le supone a todo criminal que se precie.

Mas, a poco fino que se quiera hilar, cuesta trabajo creer que, en caso de apuro, la lealtad será esa hipotética virtud. Vamos que, siendo una mafia cosa bastante parecida a un andamio de delincuentes en jerarquía, cualquier elemento puede torcerse y derribarlo a cambio de según qué ofertas. Y ahí asoma el talón de Aquiles, que es el delator (dicho en fino) o (rudísimo modo) chivato.

Que no se nos quiera vender una conciencia arrepentida, confesando pecados propios que de rondón se llevan a los “compis” al infierno o al purgatorio. Lo que hay es que la policía y los jueces conocen la fragilidad de la costura y existe un mecanismo legal que rebaja el DEBE al colaborador. La historia que se conoce (tan llevada además al cine) nos proporciona lista numerosa de estas jugadas en el ajedrez de las conveniencias y las connivencias.

Tenemos ahora, hoy mismo, un ejemplo redondo con los principales “artistas” del “caso mascarillas”. Sórdido, mísero el traidorzuelo que denuncia a sus socios en el “gang”; pero si sirve de ayuda, turbia y todo que es, vayamos llegando a puerto, en medio de un oleaje que ya avisa a los navegantes y vale como inspiración a los demás caníbales en espera.  

domingo, 21 de junio de 2026

Por si las "conductas inapropiadas"

 

cristalizan en delito y se traducen en la correspondiente sanción, hay personas que prefieren salir de naja en vez de coger SU toro por los cuernos.

Se han dado casos. Uno de los más llamativos y que todavía colea es el del presuntamente honorable Puigdemont (expresidente de la región catalana) quien lleva años escaqueado/exhibido e inhibido por tierras ajenas, Flandes y así, demorando pagar SUS platos rotos y en lo que consigue o no que se los amnistíen. Se le da tan bien el estilo huidizo que incluso volvió en una ocasión para asomar por su querida Barcelona en alarde de burla o mofa, y repitió, se recreó en la suerte (como se dice de los toreros y tan español como éstos) quién sabe si con el “despiste” connivente de la policía de turno. En fin, que anda por ahí a pesar de que tenía “arraigo”.

Con este rocambolesco precedente -y otros: a Roldán, por ejemplo, se lo tuvieron que traer de la fin del mundo- a la señora de Sánchez, “presidentA” consorte ella, le han retirado el pasaporte por si le diera la ventolera de un viaje repentino; y eso con su propio “arraigo” y su propia policía de turno alrededor.

Al juez Peinado enseguida le cae la previsible “ovación y vuelta al ruedo” y ya se verá si la instancia superior le enmienda la plana. Por ahora, el show prosigue.

-¿Y a esto tuyo hay quien le llama “virajes”?

-Imagínate qué graciosos. Lady Taladro no da crédito contemplando tan profusa lista de desarreglos y desarraigos.                  

viernes, 19 de junio de 2026

De película

 

Claro que estaba al caer. Que cómo iba a pasársele al señor juez reparar en la existencia y la implicación de esas dos bigardas relativamente garridas cuyo angelical padre se ve que creyó buena idea iniciarlas, incitarlas a explorar ese mundo jugoso, tentador de los grandes negocios de la mediación y la comisión a escala internacional.

Ahí es nada: coqueteo posiblemente delicuencial con un mundo brillante, de “film” de intriga, aventuras y “glamour”, 007, el Dr. No, la leyenda completa mezcladora de lujos, chanchullos de gran dimensión, casinos royales de vertiginosas apuestas, hotelazos, aviones privados, contactos y encuentros en la milésima fase… en fin, un panorama seductor de jet-set con trastienda, zancadillas vip y, si al caso viene, que suele venir, claro es, tráfico non solum de influencias sed etiam de todo lo que se ande traficando.

Los escrúpulos de conciencia, como se diría que no la hay, se aparcan en polvoriento desván; lo que ocurre a veces es que de esos polvos irredentos salen los sucesivos lodos.

Aleteando alrededor de este sindios, el sector más ñoño, irreflexivo o hipocritón del público se escandaliza y apiada (o lo aparenta) de esas “niñas”, que no lo iban siendo ya cuando aquella tragigótica visita al otro santurrón Obama, casi personaje que cantara Antonio Machín, al son de sus maracas. Pero el tiempo ha ido pasando y, camino de la treintena y exagerando un poco, lo que también a ellas atrae es “el color del dinero”.

Y es que con ese ejemplo paterno/farsante, ya me dirás.              

miércoles, 17 de junio de 2026

Informático dubitativo, qué sabe nadie

 

Cuando todavía, clásico, anacrónico, deslizo una carta por la abertura del buzón de correos, vuelvo a jugar a la broma de decirle, en un tono medio de voz, “pa” dónde va.

 

En nuestra bodega de cabecera, la parra vuelve a cubrir, retoñada un año más, el patio recoleto que conoces. Al ventilador de pared (grande, veterano, lleva ahí ni se sabe) le han incorporado un artilugio, una especie de aspersor que difunde minúsculas gotitas de agua pulverizada que procuran moderar los presentes ya calores.

También, el pequeño repertorio de las “especialidades” de acompañamiento incluye, estrena ahora unas modosas “pizzas” relativas, servidas en platos rectangulares de levantadas esquinas a cuya tentación visual no me he resistido y cuyo éxito, hecho el experimento, es sólo pasable y jamás podría competir con el de nuestra “pringaíta” preferida. Riego la decisión con dos “vermuts” que tú calificarías de algo inconvenientes, infringiendo así mi recién reinaugurado régimen (aliteración en R).

Vendremos por aquí, una y otras veces, porque ni contigo ni sin ti; y esta semana, ya te digo yo que no va a olvidárseme la fecha. Luego regreso a la casa de la playa. Eso es porque, como sea que sea, nos queremos. Puede que la gente no se lo explique.         

lunes, 15 de junio de 2026

Igual...

 

no éramos bastante “de barrio”.

Ni bastante aparatosos, seguramente, disfrazados o atildados, cresta teñida va, lentejuela y pincho vienen.

Nada aficionados a la estridencia, no aspiramos mayormente a intervenir en la revolución que se quiso que fuera lo que comenzaba paso a paso, la efervescente y bulliciosa, atrevida hasta cotas de insolente ignorancia, agujereada de contradicciones y postureo “movida”, sobre todo en Madrid.

Tampoco éramos de mucho bailar o movernos en el escenario: ni descoyuntaditos a lo tecno ni heroicos guerreros de la contestación y la anarquía. De hecho, en las actuaciones que se nos conocieron, aparecíamos cantando y tocando sentados, discreto símbolo del sosiego.

Igual éramos algo maduros para nuestra edad, aunque no para otras cosas; algo educados -sin pijerío- y modosos, de champú frecuente, no sé ya si se me entiende…

Cuidadosos al escribir canciones, se trataba de encajar el argumento de la letra con los acentos comprometedores que ésta y la música nos señalaban. Y que la música, también y a veces previamente, nos exigía elaborar la línea melódica y sostenerla con un andamio de acordes lo más granado y trabajado posible.

Sin presumir gran cosa, fuimos SOLERA, primero y CRAG a continuación, ese singular experimento de desunión en su propia nube al que tal vez por eso, que no lo creo, con reiteración se nos suele omitir en los recopilatorios más ufanos y vanagloriosos que, al respecto, emite la “tele”.

Ni los sobrevivientes veteranos de la sedicente “crítica especializada” nos recuerdan. Y eso que les hicimos su traje a medida.       

domingo, 14 de junio de 2026

El paladín y el paje

 

El señor Arroyo, escudero leal/portavoz de Zapatero hasta la palmadita en la espalda, ha tenido que rectificar, vaya por Dios.

Y es que de verdad, de verdad, la “quincallería” del ex-presi-cejis, ahora que ya consta y se publica la tasación, es mucho más astronómica de lo que ambos pregonaban y sostenían.

Porque está resultando que ZP (como otros son PS), aquel adalid de las causas más nobles, socialista sencillo y humilde, de bondad inmaculada que, errático y disperso, peroraba y divagaba sobre el Universo, las galaxias, la alianza de civilizaciones y otras delicadas trayectorias de su carácter y de su mente poética, ZP digo, habría recibido en herencia de antepasadas con vitola de emperatrices otomanas (abuelitas y similares), una colección de fastuosas joyas variadas, de estética algo oriental y precio elevadísimo en el mercado y ya no te digo en una eventual subasta.

Colección de joyas que asomó, tras reticencias, en el registro de las casas, cosas y despachos con caja fuerte que a este señor le han hecho poco ha, con unos modos comedidos y sin detención y mano en el cuello que ya habría querido para sí Rodrigo Rato.

Estas joyas espectaculares, compradas que sean con el dinero de lo que sea, o bien objetos de regalos distinguidos (que es otra de las hipótesis), habrán de justificarse con facturas de su adquisición, procedencia, pertinente declaración en renta y/o patrimonio, o escaqueo feo de privilegiada y ventajista valija diplomática, etc., ya veremos en qué para este enredito que nadie, pero nadie se lo esperaba de esta personalidad prócer, de este faro aureolado de la más alta (y fingida) honradez.

-¿Engañaban las apariencias?

-A pesar de su endeblez, a muchos, sí; no a todos, por cierto.  

viernes, 12 de junio de 2026

Cuidado con las dentaduras...

 

… si observamos la ferocidad con la que Nogueras, esa separatista de pro, intentaba intimidar al Papa, conminándole, en el cosmopolita idioma inglés, con la mirada insidiosa envuelta en satinadas palabras de concordia resbaladiza, a hablar en la lengua de “la tierra que tan amorosamente le acogía”. Lo sujetaba por el brazo con firmeza imperiosa para que no saliera huyendo pronto del requerimiento, y no sabemos si la presión en la santa extremidad transmitía calor diabólico o la crueldad inmejorable de Alien, octavo pasajero, el instante preciso en que se precipita al exterminio fulminante de la víctima con su proyectado mecanismo extensible y fagocitador.

Cuidado…

… si observamos la fría, sonriente exhibición de piezas perfectas a boca llena, que Pedro “presidentO” extiende sobre un bebé que le sirve de detalle promocional -dentro de su propaganda falsaria- o al que quizá sostiene en brazos como Saturno hiciera con sus hijos antes de devorarlos tal como nos ilustra la mitología. Fotografía de un momento cuya hipocresía fundamental estremece y pone los pelos de punta.

Aparte de la IA, más cosas deben producirnos espanto legítimo en estos días. Por ejemplo, ciertas dentaduras.

jueves, 11 de junio de 2026

León XIV y la Sagrada Familia

 

El tamaño, ¿no importa? Esa pregunta se hace a menudo y se debate con diversos argumentos que conducen a elásticas (con perdón) afirmaciones. Y resulta que prolijamente (que es adverbio próximo a la machaconería) nos repiten en los “medios” que ahora, con la cruz encima colocada como remate de esa torre central, la Sagrada Familia, templo precioso sito en Barcelona, es la iglesia MÁS ALTA del mundo.

Ya era hora de que España, en su región catalana, consiguiera alguna otra primacía en logros decentes y no en los capítulos oscuros que andan abrumándonos cada día.

En varias ocasiones he tenido la suerte de ser visitante, durante algunos de los años que lleva en construcción, de ese templo sin par, prodigio de concepción en la mente brillante del genio Gaudí, y ejemplo de tenacidad, paciencia y esfuerzo colectivo. Siempre he sentido el impacto y la emoción admirada que sin duda produce en cualquier espectador. Sobra ponderar su ingenio, su casi milagrosa arquitectura, todos los dones que lo revisten (al templo me refiero, para los que pierdan el hilo de los pasajes que van siendo largos): arte e imaginación a raudales.

León XIV, entre los vaivenes de una agenda apretada y puede que excesiva de compromisos, y las modosas lecturas de cartilla con las que nos quiere, en vano, mejorar de conducta, bendice e inaugura esa cruz/faro (símil de gran éxito periodístico), en ceremonia solemne de liturgias sacras, asistencias privilegiadas de próceres, diplomacias inherentes y montaje espectacular al uso, de luz, sonido, fuegos artificiales, etc. Personalmente prefiero algo más de moderación en la cuota de color, no sea que el subconsciente, de forma que nos incomodaría, nos lleve a la evocación de los centros Disney y otras macromovidas del show global. Y, ojo, que escribo del color inducido, añadido con dispositivos artificiales, proyectado sobre el edificio. NUNCA, faltaría más, del que la hermosura de los vitrales y la sabia disposición estratégica de columnas y otros elementos obtienen con seductora magia dentro de esa maravilla.

Gran acontecimiento, por encima de la inevitable multitud y de los mezquinos aprovechamientos sectoriales. Ojalá haya oportunidad para una nueva visita a esta obra magna.           

domingo, 7 de junio de 2026

Observadlos bien

Porque ¿la cara es el espejo del alma? Y porque la catadura quizá vaya por delante indicando, señalando las conductas que se prestan a tener, que quizá ya las traían de serie, también.

Un tal Koldo, un tal Ábalos, un tal Cerdán, turbios, porcinos, siniestros, serviles con el “jefe” y, a la vez, ayudantes contundentes de su “encumbramiento”. Útiles peones en las faenas tenebrosas que el cine en tantas ocasiones de ficción (o de ficción “inspirada en hechos reales”) nos ha ofrecido y ofrece. Gente endurecida de encargos torpes, maniobras nada orquestales sino orquestadas en la oscuridad; de no importa una mierda qué medios para llegar a un fin. Gente embotada en el encanallamiento sin límites, corrompible y corruptora con naturales facilidad y disposición.

-¿Y ellas?

-Por favor. ¿No había menos petardo que Leire, ese prodigio de retórica balbuceante, esa reincidente de tópicos, esa espía de mercadillo vulgar, ese carácter de correosa cotilla de los más bajos lamparones que pudieran encontrarse sobre un mantel metafórico, reo de pecado, proscrita de cualquier entidad para tirar la primera piedra?

Luego las “ministras” y demás ralea, con la Chús a la cabeza, taimadas, gritonas o en aparente, fingido reposo, prestas a obedecer sin reparos, bilingües ahora con el hallazgo modernísimo del “ONE…”

-La lista de figuras es…

-Interminable, ya te digo.

-Asombra que no hilen más fino, que no se encomienden a mercachifles menos esperpénticos.

-No, asombrar, qué va: son La PSOE y una legión de admiradores y así, que andan jaleándose, sonriéndose como si nada, toda una fiesta de los vampiros en la cubierta condenada del Exxon Valdez.

Y ya que no se cansan, tampoco nos cansemos.   

jueves, 4 de junio de 2026

La chirigota del patinazo

 

Los horteras vanidosos son estos que ahora van a arreglar su imposible cosmopolitismo llamando al ladrón mayor, agárrense, El ONE.

Se supone que, por error, han discurrido que la lengua inglesa podría si no ennoblecer, dar un barniz que camuflara lo ruin de sus trapicheos. “Sí que es verdad” que la estofa de esta cuadrilla no da para la sutileza, y menos cuando la codicia sin límites, la arrebatiña generalizada y el fómex de las concupiscencias (esos insaciables pecadillos que son la gula y la lujuria) ciegan sus ya de por sí cenagosos entendimientos. Y claro que el patinazo, sobre ser un prodigio de ordinaria cursilería, no les sale bien.

Pero ahí los tenéis, chorreantes de embustes sin reconocer, torpes patanes plúmbeos de discurso -por llamarlo de alguna manera-, enloquecidos en el ansia viva del mangoneo y el trinconeo de los dineros públicos, insumergibles en la marea de delitos cometidos que convendrá que los anegue, como a la bochornosa e infame banda que, florituras de la anglofilia sin digerir aparte, han llegado a ser.

El ONE, nenes, ahí es nada.