Con el cacareo falso de su
demagogia tradicional, la izquierda “libre de pecado” (huy, huy, huy) le da la
matraca a Moreno Bonilla y para incordiarle salen con lo de “pasar por el aro”,
como descripción del redondeo que en el gobierno andaluz ha hecho pertinente,
necesario el apoyo de Vox.
Que es la misma izquierda que con
el mentiroso de Sánchez al mando ha estado encantada de pactar con la banda
podemita, con el separatismo catalanoide, con los mercaderes vascongados y
también con los revoltosos chicos de la kaleborroka (no estoy seguro de esta
ortografía) y el histórico método de “o
lo que quiero me dar tienes que o a tiros vamos”. Pactos -con nuestro
dinero- de un alto precio en las subastas y los chantajes.
La misma izquierda que se empeña
en no aceptar los millones de votos que respaldan a Vox (tercer grupo en el
Parlamento, por cierto) y que son los votos (en la democracia que, defectuosa y
todo, es lo que hay) que llevan a acuerdos con el PP en varias regiones más.
Porque, calculadora en mano, resulta que en España hay cantidad de personas que
no son “progresistas” (huy, huy, huy) y que se ve que están más que hartas de
la moda impune de los robos, los engaños y los timos. Personas que no se pueden
omitir ni, por el momento, trampear con el pucherazo de las primarias del PSOE.
Ni con el que próximamente, con maniobras de hipocresía camufladas de legalismo,
este desgobierno tiene el propósito de volver a perpetrar.
Si llega ese día, ¿tendremos
fallas de Valencia en todo el mapa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario