sábado, 31 de mayo de 2025

Misterios y socaliñas

 

Cualquiera de Uds. ya conocerán por experiencia propia y dolorosa el laberinto incomprensible y deplorable en el que las “maquinitas” de nuestra todopoderosa tecnología cotidiana nos sumergen “sin arte ni parte por nuestra parte”.

Esto ocurre porque su alardeada omnisciencia incluye, que sí, que sí, espectaculares renuncios y patinazos. Y así, un día indeterminado, sin haberse producido provocación alguna, ese Facebook de nuestros pecados se niega a funcionar, argumentando que de repente no reunimos los requisitos requeridos para expresarnos en tan selecto club. A pesar de que somos el mismo usuario desde nuestro personal debut (año 2013 de nuestra era) y que sólo los escarmientos del vario desengaño que se derivan del tiempo transcurrido habrán podido matizarnos en lo esencial. Que de lo accesorio, ya los calendarios se encargan.

Cuando se restablezca del todo como aceptable nuestra corporeidad, ahora en entredicho, seguramente el patio seguirá en creciente manga por hombro; y quién va a acordarse, imagínense, del Tito Bernie.   

viernes, 2 de mayo de 2025

Innegables veteranos

 

que, más familiarmente, no faltará quien los llame “abueletes”, proceden al desayuno de cada día en el porche acristalado que da al jardín de la casa frente al mar.

Hoy prescindieron del “turre” de las noticias y a cambio, como suelen, comentaron detalles, propósitos de ponerse en forma, inspirados como ilusos con algunos tutoriales del internete. (Cosa de, por ejemplo, fomentar elasticidad en las vértebras, algún michelín a descartar, remotos sueños de relativa agilidad que los melindres de los calendarios no necesariamente ponen a un fácil alcance, etc.)

Y ahí, elaborando los pros y las contras (Cela dixit) de semejantes iniciativas, los sobrecogió de repente la visión nítida de algo que posado se había sobre el recientemente inaugurado nuevo toldo. Al menos, se dijeron en discreto conciliábulo, está -lo que sea- de la parte de afuera.

Fácil optar porque fuese una procesionaria del pino, peligrosa invasora, indigna siempre de tiernas e imprudentes confianzas. De inmediato se formuló la conveniencia de empuñar un palo que, aun sin ser de gran tamaño, pudiese sin menoscabo batear a la intrusa…

…que resultó ser una como lombriz de tierra, acreedora de ya muy menor alarma y que fue sujeto de la expulsión correspondiente, por el método previsto y descrito aquí en las líneas anteriores.

Del resto de la situación, apenas restan pormenores tan relevantes como los que dan origen a esta redacción, ociosa y trivial de suyo.

Vuesas Mercedes queden con Dios.

miércoles, 30 de abril de 2025

"Nuestro" estafermo

 

Camuflando con doctoral tonito

tu condición de “chulito-piscinas”,

no encuentras suficiente vaselina

para bruñir tus plumas, periquito.

Tienes un falso aplomo en ese porte

de relamido y memo maniquí:

muñeco de un guiñol que pierde el norte

y aguanta, correoso y porque sí.

 

4 preguntas que casi a diario

conforman nuestro humilde cuestionario:

 

1)En las altas esferas a do acudes,

¿no notas el desdén de tus homólogos

al sufrir tus insípidos monólogos

de los temas sin fin a los que aludes?

2)Por encima del hombro, ¿no te miran,

asombrados de que los españoles

consientan tantos años tus mentiras,

tus nepotismos y demás faroles?

3)¿Quedará todavía alguna gente

para votar por ti, actualmente?

4)¿No hemos escarmentado

y así que Dios nos coja confesados?  

martes, 29 de abril de 2025

Apagón con "lumbreras"

 

Cuando sobreviene un trastornazo como el de ahora, y nos quedamos colgados de la brocha porque nuestra presuntuosa sociedad es, por lo visto, mucho más dependiente y frágil que tecnológica…

… precisamente lo que cunde es la sensación pavorosa de inseguridad; y nos confirmamos en la idea de que no hay que puto-fiarse de puto-nadie.

Porque casi todo los que se nos ofrece como explicación viene de la falsedad política, del pavoneo ridículo de los especialistas (que lo son menos de lo que alardean), del morbo especulativo e imprudente, curioso insaciable de novelerías, cuanto más dramáticas, mejor, y del resto del escaparate en el que brilla de oropeles la tontuna humana.

Pero, oyes, qué temazo para exhaustivamente desmenuzarlo, de forma que rellene días y días los espacios interminables de las frívolas competidoras en la desinformación pública y de la “cencia, cencia”, como Buenafuente y Berto apuntan en sus proverbiales y desenvueltas improvisaciones.

viernes, 25 de abril de 2025

C.C.

 

Nueva, de nuevo, magna convocatoria: una oleada, un enjambre gigantesco y enérgico, ilusionado de aventura, sugerente de nostalgias de las novelas fantásticas de caballerías… Por algo (enfundados en características vestes, a lomos de sus máquinas intrépidas y audaces, coronados del yelmo protector, máxima  alusión estética a retóricas bizarrías), aquí llegan, maduros o alevines, serenos o altivos, implicados todos, concernidos por la compartida querencia en una casi hermandad de bucaneros, cofradía de raptados gozosos por una dilecta y absorbente adicción a las carreteras y la velocidad; o con la ritual parsimonia majestuosa y sobradora de los viejos moteros que tampoco -se diría-, que nunca mueren…

Jerez y el Puerto, Conil, Chiclana, Barbate, toda la comarca es otra vez la manifestación brillante, entusiasmada, vital de esa heráldica de motores y gasolina.

Que la contaminación más grave y más perversa no es precisamente la que el Gran Premio suponga: son otros, los ladinos, los hipócritas, los solapados, los verdaderos productores, los malotes que desencadenan la más grande suciedad. Ya vale de cuentos chinos.    

martes, 22 de abril de 2025

Doblete

 

Una vez superada la pausa pascual, relativa puesta al día en Las Salinas (cines de cabecera en Chiclana).

Y resulta que, con un reparto sugestivo que anima a confiarse, anda de estreno “Confidencial-Black Bag”, “film” enredoso, cuya complicada trama abunda en sobreentendidos y misterios y propósitos oscuros que a saber si el espectador de base consigue comprender.

Hay un laborioso montaje de traiciones y altas zancadillas, siglas y nomenclatura tecnicista, no es de extrañar que los espías padezcan trastornos psicológicos y agobios diversos, tal como está el mundo, y peor en semejante oficio.

El acabado es de diseño algo guay, algo frío, Cate se luce en su papel de contemporánea malévola cerebral y de distante y discutible mujer fatal con resabios; Brosnan acusa su ya larga trayectoria, y el resto cumple con sobrio oficio, aunque ya digo, deben ser cosas de la edad, pero se sale sin calar del todo en el meollo y alguno de los porqués del argumentito.

De remate “Tiempo de guerra”, condensada lupa sobre la atroz movida de un comando en ese Oriente que tanto juego viene dando al cine, detalles brutales que resaltan una realidad de la que hablan los telediarios, envuelta en numerosas y diversas trivialidades y acontecimientos, todo en un mismo paquete, en un mismo lío de sucesos, hasta lograr que nos suene a serie de televisión de la que es cómodo desentenderse.

Los personajes, el sonido de esta “peli”, la simulación de disparos, bombas, rasantes, impresionantes aviones de combate en apoyo y demás munición, es tan verosímil que no se tiene concentración para recordar que silencio, se rueda.

Y que el espectáculo tiene que continuar.  

viernes, 18 de abril de 2025

Casi liturgia para un Viernes Santo

 

Que una cosa son las buenas intenciones y otra, diferente, el conocimiento.

Así que cuando ella se resiente porque las contracturas, la escápula, todo ese repertorio que ocasionalmente puede incluir las cervicales (“verticales” las llaman ambos, en broma y por afán de jugar con las palabras), etc. dan alguna lata y a él se le ocurre colaborar como aprendiz no de brujo sino de masajista, siempre lo advierte: que actúa al buen tuntún (que igual debería escribirse Túm-túm, por más que nada o poco tenga de resonancia a rito de tribu selvática); que no sabe calcular con precisión las superficies a tratar ni la intensidad de la presión ejercida; que, en suma, viene siendo un terapeuta temerario, aunque voluntariosamente esmerado…

Con todo, las sesiones de estos esporádicos auxilios menores se diría que algo hacen por la momentánea mejoría; que aun en retirada más o menos honrosa, las manos de quien fuera músico alguna influencia positiva deben agradecerle a Santa Cecilia, patrona del gremio. Y, claro, también está (eso, siempre) el cariñísimo.

No faltaría más.     

jueves, 10 de abril de 2025

Peripecia

 

Quíntuple alarma: visita

en la dermatología.

Metafórico repóquer,

paranoias a porfía,

pirotecnias de la mente,

frecuente de alegorías.

 

Desde el clínico central

en el Madrid de las Rozas,

nos derivan -vaya lío-

a impensable sucursal

que se erige en un desvío:

peregrinos ambulantes

(plataforma lateral,

barandilla protectora,

junto al tráfico acezante),

y conseguimos llegar

a la concertada hora.

 

Tras examen de dolencias,

proceden las prescripciones.

Las consultas al galeno,

yo no sé a ti, pero a mí

me llenan de desazones.

martes, 8 de abril de 2025

El abismo

 

Quien más, quien menos, todos nos hemos encontrado, o lo haremos, enfrentados en los arduos laberintos de la burocracia institucional con los demoníacos, kafkianos tentáculos del funcionariado y su peculiar y difuso-discontinua manera de interpretar la proliferada y enredadora normativa: normativa que tampoco suele brillar por su estabilidad o congruencia.

Con cierta pomposa altivez, con suficiencia algo distante, y en tiempos que ya van siendo no tan recientes, instalados en locales y dependencias considerablemente confortables, afirman poseer una eficacia que se ve potenciada por las tecnologías al uso. Con ese asunto crece el poderío aunque el alcance del tal sufra contradicciones y deplorables límites con los que nadie parecía haber contado.

Así que, por ejemplo, sucede un escollo en la obtención de un certificado de nacimiento u otros documentos y zarandajas que incluso se califican de literales (próximos ya al RANDOM), porque la actualización de datos se frena y menoscaba en determinado año de arranque. Vamos que si Ud. es un clásico veterano, acaso tendrán que rastrear sus orígenes y singulares coordenadas en ancestrales libros, quizá pergaminos en los que se perfilan la erosión del Tiempo, las telarañas, los trágicos mordisquillos de los subrepticios ratones depredadores… Casi sugiero iniciar la investigación en los escritos del Arcipreste de Hita, o en las Cantigas.

En infinitos anaqueles, en vertiginosas y vetustas estanterías, se acumulan instancias, expedientes, papeles de urgencia variable, sedimentándose con una argamasilla de negligencias, de la “escasez” o “falta de medios” periódicamente reclamados, esgrimidos como causa, con una retórica apenas versionera del “vuelva Ud. mañana”  que decía Larra. ¿Y nos preocupa Trump, pende la atención de los españoles de su corte de pelo, de los vaivenes de sus decretos, a impulsos del trazo radical de su grueso rotulador?           

jueves, 3 de abril de 2025

Escuchando a JJ Cale

 

es fácil quedarse corto con los elogios y el reconocimiento que a este hombre se deben.

Ejemplo de sabia sobriedad, de elegancia austera, sin alardes, en su modo de tocar la guitarra, de cantar, de componer temas que, en su sólo aparente sencillez, ofrecieron un estilazo que algunos habrán imitado sin hacerle sombra posible.

Escuchar a este señor es una lección de repertorio cuyos mimbres nos hacen sentir un cosquilleo, una “marchita” contenida, un gustazo de relax y una loable independencia con respecto al barullo frecuente que tanto “cunde”, que tan extendido está en la escena musical o en los camelos despachados por muchos otros.

De trazo personal, de ser muy suya y muy buena en lo suyo, la obra de JJ Cale queda para el oído atento y sensible de los oyentes verdaderos.

miércoles, 2 de abril de 2025

Y a renglón no tan seguido

 

se puede experimentar abriendo asombrosos y desusados recorridos, que no daremos alabastro, tal como, con atrevimientos y mucho instinto, y mucho saber y discurrir inéditas opciones, Jacob Collier nos transporta a planos que no estábamos esperando.

“Cuidao” con éste (deliciosa “Little Blue”, “Moon River”, prodigiosa “a capella”, sin cortarse, la “Here comes the sun” de George Harrison), que, mutante a sus horas, ¿nos va a explotar la cabeza, expresión contagiosa que seguro ya debe ir pasando de moda, a la velocidad que sobrevivimos?

Y, al lado, en este mismo mundo, ¿hay gente como la desgañitada y farota aspirante a la Junta de Andalucía, vociferando sus desequilibrios de aquelarre?

Qué cosas tan increíbles para explorar, que dicen que la alergia viene fuerte, esta primavera. Tengo que conversarlo con la Almendrita, en ese restaurante del Guadalquivir, vengan naranjos en flor, azahar por el aire de Ixbilia.  

sábado, 22 de marzo de 2025

Anchuroso y múltiple

 

es este mundo y vana presunción fuera creer que podemos conocerlo más allá de muy pequeños límites, de señales que, de repente y con calidad aleatoria, internete -y aquí, de algo tenía que servir- nos arrima.

Fácil cosa que esa lateral coincidencia, que algo tocayos nos hace, iba a llamar mi atención, por dispersa que ésta sea. Ahora me pregunto qué ancestros de navegante o colonizador aventurero andan enredando por las ramas remotas de su árbol familiar.

La cosa es que esta Olivia Rodrigo, cuyo muy salpicado recorrido glosa de modo abundante la Wikipedia esa de nuestros pecados, con el lenguaje, las maneras y la mirada de su generación, se abre paso (y yo sin saberlo) en la jungla de la música, de las canciones que (en su caso y tras una aproximación provisional y claro es que tardía por mi parte) van tratando especialmente del dolor que a su sensibilidad de chica joven aporta una nómina de novios que no le salieron buenos. Y como la compositora es naturalmente subjetiva, seamos cautelosos en el reparto de las responsabilidades: queremos creer en las palabras que Olivia escribe, y bien por cierto, desde su sentimiento; también reconforta observar que de vez en cuando su rebeldía y su vitalidad consiguen salir a flote, reaccionar contra la adversidad. Todo el panorama, pues, propio de las cosas de su edad, “ganges del oficio” fíjate, Olivia, y que hay que contar con que el amor es a menudo espejo de dos caras, arma afiladísima de la que todos acusamos una, y aun varias, dentelladas.

-Cambios y sorpresas, tiempos diferentes, otro mundo…

-Algo sí, ya lo veo; y que se puede escribir lejos de la basura rapera, como hace la tocaya.                            

viernes, 21 de marzo de 2025

Una insólita energía

 

Casi 20 años viviendo, durmiendo a tu lado, como quien dice.

Desde aquella atalaya de metáfora que tuve en la Torre se podían contemplar los avances de la construcción, “aromados” por la brisa de matadero de Legazpi. Cuando la terminaron, cuando, al menos, fueron acabando la parte que desde casa yo observaba, esa M·30 le daba un aire cosmopolita a tu discurso, a tu fluir, tan modesto de suyo que ya en el Siglo de Oro te había llamado Quevedo “aprendiz de río”, con unas rimas de incorporación condescendiente y de burlas acaso más tiernas de lo que reflejaban.

Tanto encanto te veíamos en mis años que hasta te pusieron patos y peces, una vez. Puente de Praga, otro puente -el de Toledo- y más allá el campo de fútbol del Atleti, con la fábrica de Mahou y sus fumaradas blancas al lado. Y sí, alguna tormenta, y de las espectaculares, de las oportunas (que todos los asistentes íbamos a archivar como un símbolo, para el recuerdo) cayó mientras los Stones hacían de las suyas, a primeros de los 80.

A esta crecida que llevas ahora (nadie te vio así entonces) la achacan al cambio climático, del que vendría a ser una de sus muchas apocalípticas consecuencias; si es o no otra mentira de las miles que nos largan a diario, quién sabe.

Por ahora, con un susto, sin llegar a desbordarte, que le des a mi ex -vecindario ya estará bien. Que con esta edad me queda mejor conservarte, sosegados ambos, en esta memoria, Manzanares.      

jueves, 20 de marzo de 2025

Llueve y llueve y llueve

 

-“Como si no hubiera un mañana”.

-Y que va a seguir lloviendo, ya lo verá Vuesa Merced.

-¿Llenar alguna tarde con música?

-Curioseo por el internete.

-Ilustradme, os lo ruego.

-Matteo Mancuso, virtuoso, limpia técnica, delicadeza y soberbia digitación; espejo de guitarristas, no salimos del asombro, de la admiración.

Temas clásicos versionados (“Split kisses”, o así) por Paul Mac Cartney. Este “señor mayor”, una de las máximas lumbreras creativas de la música a través de sus décadas prolijas y fecundas, larga vida le quede, con la que está cayendo. Genio mayúsculo, compositor de numerosas melodías que han regalado nuestros oídos, hay veces que se pone (le ocurre a menudo) tan británico que le da por el papel de mero y singular intérprete de ajenas maravillas.

-Y ¿no le nota Vuesa Merced un aire ocasional a Hugh Grant?

-Todo podría ser, que es aire de allí, de ellos, tan suyos que son.

-¿Y qué más?

-Andrea Bocelli, voz prodigiosa en tándem con Dua Lipa, quien aunque se dedica abrumadoramente a las chiquilladas rítmicas, donde luce y cuando luce verdaderamente ese registro grave, medio que la hace tan circe y envolvente es en las buenas melodías. Muestra meridiana de ello es “If only” que ambos cantan disimulando cómo son maestros en el arte de clavarnos un dardo en el corazón.

-¿Os ha conmovido?

-Decís bien.  

viernes, 14 de marzo de 2025

Desdenes y devociones

Afantasmado de la heráldica y las piedras más o menos desmoronadas, el europeo (que, para empezar, ya suele ser variopinto y obsesivo en fomentar sus matices separatorios y sus diferenciadoras peculiaridades) a bulto mira al americano del Norte (del norte entre Canadá y Méjico) como a una persona de cierta ingenua rusticidad y simpleza y, en el más caritativo de los casos, disculpable por su menor historia de pergaminos y telarañas.

Este errático complejo de superioridad se ve erosionado a menudo por la condición de hechos muy contradictorios y desmentidores. Así que ahora, abocada de repente a lidiar el trastorno multicolor de los aranceles, la Unión dispone, como primera ocurrencia en su tentativa de plantar cara recíproca, la flecha que apunta a Levi’s, Harley Davidson y Jack Daniel’s, tan irremediablemente USA que no sobraría ir ajustando el porqué de estas notorias preferencias de nuestros ciudadanos, que acaso sean el reconocimiento de que méritos, deméritos y excelencias realmente andan por el planeta repartidos de manera, por lo menos, pintoresca, y que a veces encontramos desdenes y devociones que son paradoja difícil de compaginar.

-O sea que ¿menos lobos y que todos somos de carne y hueso?

-Y directos a un olvido que ninguna vanidad borra.

jueves, 13 de marzo de 2025

Para el calendario

 

Una azarosa y no elegida carambola, el largo, laborioso laberinto del ADN me han traído hasta aquí, hasta esto que soy o (razonable duda) creo ser, incluso parecer en esta onomástica jornada.

Anécdotas que me refiere una señora de mi árbol, como que Leocadia se llamaba la matrona que colaboró en mi aterrizaje, que yo estuve allí, hay que ver, y ni recuerdo tengo de aquello.

Que -eran tan muy otros tiempos- no estaba de moda andarse a alumbrar a las clínicas, y eso y todo era menos programado, más casero. Porque siempre cambian las cosas pero en este último siglo, la velocidad, la calidad y la intensidad de los cambios ha excedido la cota que, durante siglos, parecía haberse tenido por más o menos humana: por digerible.

Con sentido, dificultoso, del humor, con la mirada entre fatalista y amoldada, con la impaciencia todavía ocasionalmente ansiosa y el escarmentado aprendizaje de la edad, arribamos (es plural pontificio, que también se dice mayestático) a otra conmemoración capicúa, de las cuales ya se ha escrito por aquí y que, sorprendente fuera, de no ser de las últimas dellas.

-Mira que te pones arcaizante.

-Lo dan el acuario, el faro metafórico, los acantilados que casi no hay.

-Suerte.

-Más me vale.     

miércoles, 12 de marzo de 2025

Corresponsal de guerra

 

El itinerario, la escala recorrida por Kate Winslet consta de numerosos e importantes peldaños.

Mucho ha llovido desde que se dejaba pintar por DiCaprio en aquella memorable versión del hundimiento del Titanic, hecho histórico que continúa ejerciendo grandísima fascinación y una como nostalgia melancólica irremediable. La lozanía del personaje joven que ahí interpretó ha llegado, tras sucesivas “pelis”, tras vicisitudes personales y profesionales, a cuajar en una interesantísima actriz que encarna de preferencia papeles con molla dramática, de mujer con un temperamento independiente, valeroso y capaz de grandes envites. Y sin perder un ápice de su magnética seriedad y su atractivo, muy poco al uso, por cierto.         

Encargándose, para la ficción, de Lee Miller, a la sazón en los cines, vuelve a reafirmarse como una excepcional intérprete poseedora de un carácter y unas dotes muy por encima de lo corriente, de una manera, también personalísima, de lucir una madurez y hechuras clásicas que no habrá quien las ose poner en cuestión. Lo demuestra al pasar de una vida placentera, festiva y despreocupada (en el guion) al compromiso intrépido con su pasión de reportera de guerra que antepone al riesgo y al horror un impulso irrenunciable en el que vocación y profesión van unidas. Esta Kate sí que sabe.

lunes, 10 de marzo de 2025

Cuando tu voz,

 

por el teléfono, se quiebra en sollozos (emisarios de las lágrimas que no te veo), siempre me contagio y te sigo, siquiera sea en cuota decimal; pero genuina, bien lo sabes.

Lolo se va, últimas horas o jornadas de su recorrido. Tu amor por ese compañero va a atravesar una pena que sólo los insensibles calibrarán exagerada. Y que no lo es.

El pelaje suave, la mirada que (siempre se dice) parece que os comprendierais del todo, los andares despreocupados y sus carreras de reconocimiento y bienvenida hacia mí, en Granada o donde haya sido, otras veces. Coscón de suyo, muy receptivo a mis caricias serias de sosiego silencioso, palpando, sintiendo los latidillos de su cariñoso corazón.

Como “señor mayor”, que decía Pepe, y sentimental como lo fuera Valle, si te sirve, te digo que te hagas la cuenta de que ese astronauta regresa a sus estrellas, Irene.  

domingo, 9 de marzo de 2025

Una aventura hípica

 

Convencer a un caballo (o a una yegua: en esto no parece haber distingos, ni cuotas, ni brecha salarial) para que salte una serie de obstáculos de diverso aspecto, tamaño y composición, procurando no tropezar ni derribar sus elementos estructurales, debe ser una tarea difícil que de seguro requiere entrenamientos sostenidos y exigentes y una relación de confianza entre los animales y sus jinetes o caballistas correspondientes, mozos o mozas que éstos sean; y participantes por distintos países.

Esto es lo que andan transmitiendo por una “tele”, en Monteenmedio de Vejer de la Frontera para el Gran Premio de Andalucía, en un sitio tan andaluz que no han tenido más remedio que bautizarlo Sunshine Tour. Supongo que el certamen habrá ocurrido otro día, nada que ver con temporalón de viento loco y aguaceros abundantes que hoy tenemos. Algo “diferido” que decía la Cospedal.

-A la Cospedal, precursora de trajes blancos en política, luego la van copiando algunas rojillas de las de ahora, en clara deserción de sus históricos atuendos de barricada y protesta.

-Que sí, y que tenía un apellido como de fármaco. Pero déjame seguir. La prueba hípica que comentamos tiene una vistosidad y un interés que el público asistente, repartido con aparente liberalidad por las gradas, celebra con relajados y desperdigados aplausos…

-¿Diríase que un punto de sólo moderado fervor, de desapasionamiento algo clasista?

-O que son aficionados tranquilos, muy lejos de la horda “hooliganesca”.

-¿Y?

-Que al Hipocampo, lo que más la ha gustado son las palmaditas de gratitud y recompensa que los “jockeys” (¡¿you too?!) aplican en el cuello de sus corceles, cuando, a examen pasado, todo ha ido bien, con sobresaliente, matrícula de honor, etc.  

viernes, 7 de marzo de 2025

Un aviso, como en los toros

 

A estas alturas, no sé cuánta gente sigue ilusionada con esta cosa que llamamos Europa y que no termina de cuajar. Como si continuaran faltándole varios hervores.

Andaba ella, tan refinada y enteléquica, haciéndose un poco la distraída con los necesarios gastos en armamento porque con la cuestión del buenismo, el pacifismo y la progresía de diseño y así, a la muelle ciudadanía le iba a sonar feo, brutal que le hablaran de ese tema, tan desagradable de considerar porque siempre va a ensombrecer las radiantes luces triunfalistas de nuestros estados de los bienestares. Y si mientras tanto USA apoquinaba algo más de la cuenta, “pa” qué revisar ese capítulo.

Pero, como en los toros, se nos da un aviso y hay que meterse en harina de nuestro propio costal. Las cifras de vértigo que se barajan, ¿se van a detraer, siquiera en parte, de alguna de las complacientes memeces lujosas que nos anestesian? O -ni pensarlo, eso faltaba- ¿esto se arregla en una tarde subiendo, qué guay, los impuestos, nenes?

A la Desunión Europea, ¿le pasa como al “niñato salao de las cosas raras” de la copla aquella: “que apunta y que no dispara”?         

lunes, 3 de marzo de 2025

Un completo desconocido, para los del inglés básico

 

Afectada de manera irremediable por la subjetividad, la tropa de los críticos (esas rémoras estériles) anduvo, como de costumbre, dividida; como de costumbre también, no hay que hacerle mayor caso. Lo que sí podía confundir al espectador es el rosario de nominaciones al OSCAR que ha recibido esta entre “peli” a secas y documental escaso que han estrenado sobre Bob Dylan.

Y, desde luego, seguramente no es para tanto. Y vale que uno de los inconvenientes de la aproximación a las más contundentes y extraordinarias figuras del arte (o del espectáculo, si se quiere) es que no termina de cuajar el duplicado, la réplica que se pretende en los automóviles: es misión imposible reflejar del todo a Marilyn Monroe o, en este caso, al Roberto de nuestros pecados. Por muy buenas intenciones que llegare a tener el propósito.

Y no es que sea malo el resultado, ni que carezca de valor y esfuerzo, según dicen, el cometido del actor protagonista; pero, taciturno y esquivo y rebelde que se represente, no hay manera de colaborar (que al cine se va a eso) y creérselo por completo.

Quizá es verdad que el mozo Dylan dijo (así se cita) que Picasso está sobrevalorado, que no seré yo quien esté en desacuerdo. Y a este “film”, o lo que sea, le ocurre igual: que deja abierta la puerta a su propio y elusivo y resignado título.  

domingo, 2 de marzo de 2025

La otra pata del banco o el ministro rijoso

 

No un cerdo ibérico, que así tendría

sabor y encanto de primera clase,

sino un rústico, hirsuto jabalí

de modos marrulleros y falaces.

 

Su insolente farol de impunidad

sostuvo con descaro el desafuero;

y el espejo del alma que es la cara

descubre lo que tiene de embustero.

 

La pringue de los “filmes” de Torrente

hace un cabal retrato de esta gente.

No se arredran por nada,

haciendo trampa en todas las jugadas.

 

¿Y votarás de nuevo a esa pandilla?

Impermeable al mínimo escarmiento,

¿se obstinará, insistente, tu ceguera

en tal cochambre y tal aburrimiento?

sábado, 1 de marzo de 2025

Es que nos lo ponéis en bandeja

 

Con una sola S de serpiente,

de sílfide sutil y de sibila,

tu nombre sicalíptico desfila

a la Fama y la Gloria impenitente.

Y con soltura sueltas ante el juez

el servicial, socarrón testimonio

de aquella unión suculenta y soez

que era una subvención de los demonios.

El símbolo sobado y sandunguero

para la satiriasis de un ministro

que gastos te pagaba, y picadero

(y con dinero ajeno,

como si eso fuera lo de menos)

y te “enchufó”, fullero,

con nómina jugosa en un registro

-súbita funcionaria metafórica-

coronando sin más la anacreóntica.

 

Jésica, qué sarao,

qué bien viene el decir de “¡ahí le han dao!”.

viernes, 28 de febrero de 2025

Conque contigo no va, ¿eh?

 

Es imposible, Pedrito,

que no sepas lo que pasa

en tu “entorno” y por tu casa.

Por más que tu “team” se empeñe

en procurar tu defensa

no queda ya ni quien sueñe

(ni a cambio de recompensas)

que puede colar lo tuyo:

va de suyo,

que harto has demostrado ser

un tramposo redomado,

aparatoso de gloria,

que aprovechas cualquier giro

de la noria

o lo que haya menester,

por seguir en tu tinglado.

Por eso que, tonto no,

sino sólo “espabilado”,

es imposible, Pedrito,

que no sepas cuánto pasa

en tu “entorno” y por tu casa.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Quienes te leyeran

 

-las líneas de anoche…

-Que deben ser pocos y aun éstos, remisos y en exceso prudentes o tímidos para manifestarse con aprobación o en discrepancia…

-…pudieron notar tu desafección hacia los productores y editores que campaban (y se ve que siguen) en los predios de la actividad industrial añadida a la música.

-Desafección es término melifluo y caritativo que pocos, o ninguno de esos autoinjertados andaban mereciendo. De buena tinta lo afirmo porque lo comprobé enseguida.

-¿De qué experiencia nos escribes?

-Quizá ya la he referido, mas no importará repetirla: en los preliminares de SOLERA, fuimos convocados para ceder -mediante contrato al 50%- nuestros derechos de autor a la editorial adjunta a la discográfica Hispavox, ni peor ni mejor que las que hubiera en otras disqueras del gremio. El burdo señuelo que se nos ofrecía era la difusión añadida a nuestro quehacer y las gestiones con los contactos internacionales que fomentarían su rendimiento. Un tal Regueiro, tomándonos por más ingenuos de lo que nuestra joven edad evidenciaba, tuvo la cínica desfachatez de camuflar su exigencia, su extorsión (si no firmabas, el disco no saldría) con una frase que no he olvidado: “A nosotros (la editorial) no nos guía la cuestión crematística”.

-Tócate los cojones.

-Esa ordinariez corre de tu cuenta. La verdad es que aquella fanfarronada embustera no coló, claro; pero nos vimos en la tesitura de entrar por un aro perpetuo y leonino que sólo con negligencia o carambolas casuales, espontáneas, cumpliría, y con escasez, las promesas del “acuerdo”.

-¿Y los “productores”?

-Raro si hubo alguno que se salvara.

-Vaya.             

martes, 25 de febrero de 2025

Demasiados bucaneros sueltos

 

En la “tele” dan la noticia: el tribunal correspondiente determina, con lucidez coherente, que ese Torregrosa abusó de la confianza y de la falta de preparación académica de Paco de Lucía, para registrarse como coautor, de manera fraudulenta (y golfa), de obras musicales espléndidas que el ejemplar y grande artista hacía brotar de su talento, de su sensibilidad y de su milagrosa inspiración personal.

Tan personal que malamente, tra,tra, un mero productor, con vocación de parásito y mañas usureras de mercader tramposo, podría haber colaborado de manera notable en componer.

Colgarse medallas ajenas es un feo vicio; chulear a otro los derechos de autor, figurar postizamente, con falsedad, en el arte y el renombre de otra persona, son infamias manifiestas y delatan la condición rastrera de más de cuatro comparsas y editores que hicieron y hacen de esos sucios manejos su lucro y medro inmerecidos.

La SGAE, seguro que tiene la tecnología adecuada para contabilizar el dinero desviado y abonarlo a quien toca.

Demasiados bucaneros sueltos.         

viernes, 21 de febrero de 2025

Al mal tiempo, cara dura

 

-Tal parece que al partido del puritanismo arrogante le están brotando los hongos de las contradicciones.

-Y el cinismo y las mentiras, a espuertas.

-Tú dirás: venían jurando que lo iban a arreglar todo, acabar con “la casta” y un ramillete de etcéteras.

-Paladines de la igualdad, conciencias escrupulosas que no pasarían una en la fiscalización exigente de las conductas…

-Ajenas, claro. ¿Y te sorprende?

-Ni pizca; sólo los ingenuos, o los maliciosos interesados en ello, fueron incapaces de ver el “progresista y multicolor” plumero con el que desde su comienzo han intervenido en la palestra.

-¿Y ahora?

-No se les da un ardite. Aquí los platos rotos no suelen pagarse jamás. Y en casos extremos, en los peores, siempre queda (y lo sabes) un mandamás canalla para los indultos.

martes, 18 de febrero de 2025

Por aquellas calendas españolas

 

no estaba muy de moda la munición de nuestras salvas particulares.

Y aun así, tu piso de barrio popular y los veladores del bareto próximo fueron el astillero metafórico en el que diseñamos (trío de “armadores”, antes incluso del advenimiento del nómada sueco) casi por completo los planos de lo que sería una escuadra que hasta buque insignia -esa “Señora Azul”- ha tenido.

Algo de navegantes ilusos había en ello; cosas de gente joven que, por discreta que sea o se finja, se quiere comer el mundo. Y que luego, vale, con relativa victoria, ciertos laureles de reconocimiento han merecido.

Con tiempo, crisis, coincidencias y desencuentros (y ocasionales huevos con chorizo y champán francés, vaya contraste), hemos ido llegando a esta edad, esta marea que tu salud quebranta y a cualquiera nos tiene ya señalados.

Las modas, siempre eso, acaso ahora escribirían con una K inicial el que fuera alguna vez tu alias, “Catachi”. Pero es lo de menos: lo importante es que, hasta a nado si se terciare, arribes a buen puerto.                          

jueves, 13 de febrero de 2025

Que sí, que 14 de febrero

 

-Qué calladitos están, ¿verdad, Hipocampo?

-Y que lo digas.

-Que ha ido cundiendo un aire de censura, ¿pudiera ser?

-No te extrañe. Hoy hay muchos que ya ni se asoman a según qué temas, no sea que los tachen de desentonar.

-¿Y es saludable acobardarse incluso con lo mínimo?

-Es una mierda; pero el machaconeo y la insistencia trabajan a destajo, y ahí tienes los resultados.

-¿San Valentin?

-Pues no faltaba más que, estando el calendario hasta las trancas de “el día de lo que sea”, desterrásemos el símbolo de hoy.

-¿Regalitos?

-También; pero lo que importa es, con la que está cayendo, que alguien te quiere fetén, y que tú estás en lo mismo. Que nadie, en su sano juicio, pretenda la cuadratura del círculo; pero que el cariñísimo existe, ya te digo yo que vaya que sí, y que menudo bálsamo…

-Felicidades, pues.

-Bien merecidas son.      

miércoles, 12 de febrero de 2025

Trump again

 

Claro que este segundo mandato de Trump (inocultablemente respaldado por la mayoría que le concierne a USA) iba a levantar general erisipela entre nuestros “inteligentísimos oráculos” de los medios de difusión/confusión.

Reacción comprensible con tanta progresía de ficción que los aqueja. Así que el de nuevo presidente Donald, con su firma enhiesta, de grandes trazos y enérgico rotulador en los decretos y sus bailecitos ridículos da pie a encendida mofa y espolea a sus detractores.

Que sin descanso lo ponen a parir porque, dicen, quiere cambiarnos el marco (al que nos amoldaron estas décadas) y lo llaman radical ultra y peligroso, que pretende dirigir su país como una empresa en vez del estilo europeo con el que el buenismo de los hipócritas alega causas de humanitaria solidaridad, para freír al personal a impuestos cuyo monto dicen utilizar luego en necesidades sociales (aunque con demasiada frecuencia también se despilfarra mucho en caprichosas chaladuras de camuflados intereses) y una especie de falsa jauja para todos que no hay ensoñación que la haga posible, real o coherente.

Y puede que un país no sea exactamente una empresa, pero muchas de las normas de una buena y viable empresa deberían sin regateo aplicarse a los países; que igual el resultado era mucho mejor que lo que se nos viene predicando e imponiendo.

Adriano Celentano cantaba “chi non lavora, non fa l’amore” cosa que su mujer -en la canción- le había advertido. Sirve de metáfora.

Padecemos tiempos de mentiras, de mantras en los que se insiste    para ahormar al rebaño. Y ya se verá si este incipiente resurgir de lo que siempre fue el “sentido común” conduce, en algún plazo, a la rebaja del parasitismo y de las tomaduras de pelo.

sábado, 8 de febrero de 2025

Si nos acordamos de Julio Verne,

 

y de cómo lo que se nos vendió como fantasía inverosímil iba a hacerse realidad, andando el tiempo y con el vertiginoso desarrollo tecnológico que nos ha inundado, empieza a tener visos de verdad tangible el asunto de los robots que, fabricados con intencional apariencia humana, van incorporando además saberes y posibilidades que ya asombran/inquietan, e irán a más hasta un límite donde se rice el rizo prodigioso y la cosa “se nos vaya de las manos”. Un límite donde nos suplanten y usurpen nuestras autorías como hacen los desaprensivos.

“La acompañante” es film que sienta al espectador delante de esa contingencia, envolviéndola para más comodidad en entretenimiento coqueto de diseñadores cuidadosos, listos en estética de vistoso consumo y recursos (música, fotografía, ambientes, algo de intriga con sorpresillas dentro) para colarnos su gol particular que ya va encontrando mentes y ánimos propicios a caer en o jugar con esos embelecos.

Los personajes de la tal ficción son, a pesar de su apostura, convenientemente asesinados a lo largo del guion, con la salvedad de la protagonista, que se manifiesta como una aventajada y algo resabiada aprendiza de la pícara y también desalmada conducta que suele atribuirse a los humanos.

Con esa moralejilla de escarmientos han concluido la “peli”.

De momento, ya está el asteroide ese que igual nos cambia el horizonte que andábamos imaginando.               

miércoles, 5 de febrero de 2025

Irenísimis

 

Que no se admita la Psicología

como coto privado de argentinos

desde que Irene, en absorta porfía,

contiende en ese estudio sibilino.

 

Y aunque desprende un aire de sorpresa

esa empresa que tiende a la aventura

más abstrusa sería y más traviesa

si fuese la elección la Arquitectura.

 

Estos endecasílabos de hoy

su cumpleaños celebran de paso

mientras que, en breve, por Sevilla voy

para un tierno y contundente abrazo.