lunes, 28 de julio de 2025

Del silencio

 

En esta fecha como desusada

-del clima insólito, este veraneo-

la niebla que del mar llega a oleadas

desciende a este jardín con balanceo.

 

Como delgados velos de una maga

de aguamarina y verdes ojos claros,

por los hibiscos rojos va y divaga

tiñendo su color de desamparo.

 

Este sentir que tengo, ¿lo contemplan

mis personas que han desaparecido?

¿Un mensaje es posible todavía

para este navegante del olvido?

 

(No es el vino de Estola

el artificio de esta carambola;

sí, el oloroso Irene,

su lejanía mientras va y viene.)

domingo, 27 de julio de 2025

La irregularidad de los "píos"

 

Como nuestra irremediable y decadente sociedad patriarcal consiente, fomenta y aun aplaude el espectáculo del ballet clásico, y no parece compadecerse lo más mínimo de la tortura que a los dedos de los pies implican el aprendizaje, el entrenamiento sostenido y exigentísimo y los otros pormenores de esa disciplina cuya prolija enumeración me esmero en ahorrar a Vuesas Mercedes…

… debería alzarse en llamativa y contraria reivindicación el clamor justiciero de los grupos más marcados del feminismo, cosa que no hemos alcanzado a notar todavía y que echamos de menos cuando en otras actividades el ensordecedor griterío y las a veces más que destempladas soflamas de sus reputadas “portavozas” resuenan sin pausa en los auditorios y foros más notables y henchidos de autoridad y prestigio, ficticios o auténticos que éstos puedan ser.

-Así que…

-Como que no suelen decir ni pío al respecto.

-No insinuarás qué “pájaras” hay o qué cotorras con estrambote… No les van a gustar tales sustantivos.

-Ni “me se” ocurre; pero en todo caso, ya es un tedio la brigada que nos asalta y persigue el vocabulario, repartiendo o negando con arbitrario capricho el pasaporte libre de nuestras palabras.

-Y por cierto, ¿ya has visto el ejército de salvación de la Rivas?

-Por la “tele”: una cofradía primorosa, vaya por Dios.

viernes, 25 de julio de 2025

Sugestiones y desvaríos en la panorámica de las playas

 

TRASUNTO:

A la sombra de una sombrilla de encaje y seda,

con glosopeda canta el jamón;

a la sombra de una sombrilla son siderales

los cafetales, sin ton ni son.

 

A la sombra de una sombrilla la muerte acecha,

tililatoria y de aluvión;

a la sombra de una sombrilla van sus endechas

de inconsecuentes ron y limón.

 

DE LA PROPIA COSECHA INTRANSFERIBLE:

No sé qué trilurite me embistiera

con tan bizarro, heráldico trastorno;

mas en esta frontera

no hay trilobites en compás de espera

ni patagios en flor y sin adornos.

 

(De Garblaro a Duasangu).

jueves, 24 de julio de 2025

Los laurelillos falsos de los impostores

 

No por común faceta del carácter humano, ampliamente extendida, compartida y repartida, la vanidad -esa estúpida inclinación- deja de ser una lamentable y antiquísima historieta.

El reciente ejemplo (que los hay, mucho más graves y escandalosos) de la joven diputada que trucó o falseó sus académicos timbres de gloria, es la anécdota, actual y con profusión debatida, que rasga las pulcras vestiduras de más de cuatro de nuestras vacas sagradas de la in-comunicación, y de nuestra doméstica y miserable política, tan repleta de suyo por indocumentados de toda laya.

Se ve que el afán de lucimiento, las ínfulas, los complejos más o menos razonables, nos empujan a mentirnos en ocasiones de diversas maneras, estorbando de paso la valía, la importancia genuina del esfuerzo, del mérito y de las verdaderas capacidades que cada uno pueda tener y que, desde luego, no son absolutas ni intercambiables.

Lo grotesco es que, cuando el “patinazo” se descubre, los impermeables (que son plaga vistosísima) no se sientan siquiera castigados por el bochorno que merecen, y no dimitan como ha hecho, al menos y qué menos, la mencionada: que ya se están dando demasiados casos de esa panda de jetas, que se consideran blindados ante la inacción y la abulia de unos ciudadanos que, por ello, tanto dejamos que desear, en vez de ajustarles las cuentas.        

lunes, 21 de julio de 2025

La singularidad de la tarde de ayer

 

Caracterizada, entre otras cosas, por una generalizada pulsión de perfeccionismo en el ámbito del bricolaje y las manualidades, que la reciente modificación de su estado civil no lleva trazas de alterar, Lady Taladro aplica minuciosamente una larga línea, blanca e inmaculada, de material sellador en recalcitrante grieta originada en cierto sector del rodapié con el que la solería limita el gramón del jardín.

Estorbada mínimamente, aunque de modo chocante, por alguna hormiga bulliciosa e inoportuna, el Hipocampo (desde su fatalista y flotante condición de acólito fantaseador) le sugiere la posibilidad de extender el material citado incluyendo al insecto como en catafalco o mausoleo definitivo, lo que producirá, al cabo de los siglos y en los análisis de los teóricos de la investigación arqueológica, un asombroso efecto similar al de los mosquitos y otros seres del remoto pasado que luego se descubren inmersos en cápsula englobadora de ámbar o así.

Que una imagen suele dar ocasión a otra (“de aquí no sale nadie hasta que sepamos lo que significa eufónico”), a la memoria también acude el concepto, la palabra TRILOBITE y, entre risas, cabrá usarla como vocativo, como interpelación o llamada campechana en convocatorias futuras a algún colega, del modo:

-¡Hey, tú, trilobite!

 

No se descarta que la frecuentación esporádica de atestadas playas inmediatas esté afectando, por más que de manera incipiente sea, a la siempre delicada y frágil fórmula que define en los diagramas de los estudiosos la relación estructural de sus (del Hipocampo) asendereadas neuronas.        

domingo, 20 de julio de 2025

Los nuevos mercaderes

 

Dylan cantaba que “los tiempos están cambiando”.

Los ciudadanos más escépticos, con rigor no indiscutible, pueden matizar que, en ocasiones, a peor. Una anécdota (que sí, que no es categoría, pero tú ándate con ojo) acaso resulte ilustrativa al respecto.

Pasa que vienen “las calores” y el acongojado consumidor, legítimamente remiso al sablazo/atraco de la factura de electricidad, opta de nuevo por los ventiladores, como alternativa menos gravosa que el airecito acondicionado de los cojones. Hecho un sondeo no pequeño y una elección casi filosófica, descubre con desaliento la desdeñosa y soberbia “política de empresa” que ha ordenado a sus vendedores que no consientan al cliente la compra de una unidad -la última, la restante, la exhibida en correspondiente exposición- porque no se desmontará el tenderete pertinente hasta septiembre, y aun así, en fecha aleatoria por decidir, se ve que con estilo medio caprichoso.

No pretendo defender la consigna clásica, puede que algo exagerada, de que el cliente siempre tiene la razón; pero el argumento de que si voluntariamente decido comprar, digamos, el jersey, o el automóvil que hay en el escaparate, (sin importarme el desgaste que polvo y sol y tiempo habrán efectuado en ambos) debe ser tenido en cuenta, y atendido con respeto, y satisfecho con naturalidad; y cuando no, todo ello deja con el culo muy al aire al empleado obediente sin remedio, que lo entiendo, vale, y todavía peor y en entredicho la eficiencia presuntuosa, tan francesa ella, de esa multinacional en la que Uds. están pensando, tan melindrosa de eles y emes.              

Ni la absoluta razón debe primar al cliente, ni el ninguneo, sea cual sea el pretexto o la sedicente y peregrina explicación, es válido en el comportamiento de estas omnipotentes trituradoras de nuestros esquilmados bolsillos.

-¿Bárbaros, salvajes del comercio contemporáneo?

-Nunca soñé lo contrario; por algo han elegido la palabra “política” para sus crudos manejos.  

martes, 8 de julio de 2025

El orgullo

 

-Qué.

-Que yo tengo el mío propio.

-¿Y en qué consiste?

-Por las nuevas periódicas que la SGAE me traslada (en lengua romance: liquidaciones), y aun por pequeñas, incluso minúsculas que resulten las cantidades que se me abonan en concepto de derechos de autor, me asiste la magia de las canciones (ésa que por el viento llega a remotos rincones de nuestro vapuleado planeta); y con cierto asombro reconfortante compruebo que en Alemania, Andorra, Arabia Saudí, Armenia, Austria, Bangladesh, Bélgica, Bulgaria, Burma, Camboya, Croacia, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estonia, Federación Rusa, Finlandia, Francia, Georgia, Grecia, Hungría, Iraq, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Jordania, Kazakstan, Kirguisistan, Kuwait, Letonia, Libia, Luxemburgo, Maldivas, Malta, Noruega, Omán, Países Bajos, Pakistán, Polonia, Portugal, Qatar, República Checa, Reino Unido, Rumania, Serbia, Sri Lanka, Suecia, Suiza, Turquía, Ucrania, Uzbequistan…

personas que desconozco han consultado, curioseado, escuchado y leído mi música y mis versos y un invisible, frágil y momentáneo temblor, o risa, o compartida satisfacción nos conecta.

-Presumido.

-Ni eso. Nadie elige su vida ni su destino. Está todo en manos del azar; o en las de…

-¿Dios?

-Tú lo has dicho.     

miércoles, 25 de junio de 2025

Daño quizá irreparable, que no restauración,

 

es lo que se ha perpetrado contra la Macarena.

Ejemplo principalísimo de la imaginería sacra, siglos de arte y de historia, veneración sin límites, magnetismo indiscutible entre generaciones de propios y extraños…

Todo ello se ha puesto en riesgo con ligereza, con inseguro sentido de la oportunidad y la necesidad, y en manos de quien o quienes (por lo menos en esta ocasión) se han demostrado incompetentes, torpes y para nada “especialistas” de lo que cabría exigir.

De negligencias y de ignorancias, ambas impertinentes, estamos surtidos por desgracia en nuestros tiempos. En este caso tampoco han faltado los distantes, los áticos de la estúpida superioridad que han tratado la noticia como “cosas de sevillanos”, interpretación que ya evidencia ese embotamiento mental y esa cojera sensible de los “ilustrados” de la tecnología y la IA, que están confundiendo el arte auténtico y la fineza con las facilidades vulgares y el enrasamiento que los infantiliza. Y que serán, acaso inconscientes, las mayores y más merecedoras víctimas de sus desprecios.

martes, 17 de junio de 2025

Para cuando definitivamente seas un árbol caído, tu madera estará tan podrida que ni para hacer leña servirá

 

No nos dábamos cuenta

y resulta que eres el “capitán”:

chatín, contigo al mando de la nave

es el mayor naufragio lo que cabe.

 

¿Un impostor así, de “capitán”?

¡De “capitán”!...  Ese ejemplar trilero

que asoma las orejas tras las cejas

y anda a lo suyo por las Venezuelas

te dejó de heredero perfilero.

Y tú mismo nos pones en bandeja

el ancho tema de unas corruptelas

que vas diciendo -y mientes con “to” el morro-

que no te incumben, que son tus pedorros.

 

¿Y un figurín así, de “capitán”?

Rataplán, rataplán, rataplán.

lunes, 16 de junio de 2025

Comparecencia

Patético payaso maquillado

de manera tan torpe que no puede

camuflar la basura que le quede

aún por ocultar, a lado y lado.

 

Sólo engañaste a los que se dejaron

y, envueltos en tu pringue, te seguían;

inútil ya tu estúpida porfía,

tu ilimitada carga de descaro.

 

¿Con pómulos teñidos de marrón

vas a pedir disculpas que no sientes

y esa máscara que a todas horas miente

hacer pasar por pena y decepción?

 

Agitando el pendón

del miedo de “que viene la derecha”,

tienes a tu parroquia intoxicada.

Mas, farfullando endechas,

tu plumero, desde las barricadas,

es sórdida ficción.

 

Tus fechorías serán estudiadas

en los tratados que sobre la infamia

redacten los escribas.

La charada de tus bufonadas,

tus pactos de perversa poligamia

y cobarde evasiva.

domingo, 15 de junio de 2025

Tiempo libre

 

-Hipocampo…

-Digui.

-¿Cabe deducir de tu texto precedente que los Beach Boys no te hacían mucho tilín, que no eran santos de tu devoción?

-Pintoresco estás: lo de “tilín”, hace siglos que no lo oía, y en cuanto a la devoción… va por dentro, chaval.

-Explícate.

-Como espectador, como oyente aficionadísimo a la música y ya entonces embarcado en su ejercicio, los escuché por primera vez cuando yo vivía en Santa Fe de Bogotá. Los jóvenes más modernos de allí y de entonces, como admiradores, incluso inconfesos, de USA, los aplaudían y festejaban como ejemplo de un oficio y una vida que mucho dejaban envidiar.

Porque eran realmente un magnífico grupo y la colección de canciones que lanzaron sigue siendo estimable. Así que personalmente todavía ahora los escucho, en el “Z”, a capota quitada, alquimista que reconstruye el espejismo de que de aquel estilo (playas, sol, surf, juventud y júbilo), algo queda más allá de las quimeras, y que sus temas continúan acompañándonos, cuidándonos en la memoria más de cuatro ternuras.

-¿Eso escuchas?

-Y alegrías de Cádiz.

viernes, 13 de junio de 2025

California era un sueño

 

Nadie parece discutir el liderazgo que Brian Wilson representaba dentro de los Beach Boys; aunque tanta voz bien timbrada que todos tuvieron pudiese sembrar alguna duda, algo de confusión.

Desde luego era un grupo que elaboraba la filigrana virtuosa de sus canciones con vistosos contrapuntos y armonías notables. Ese fue su “sello de la casa”. Otro cantar (vaya, claro) es que formaciones como The Byrds pudieron mejorar la apuesta vocal (y no sólo eso) con resonancias de liturgia sacra y a salvo de la limpieza inocente que quizá lastraba a los chicos de la playa.

Brian ha muerto recientemente. Y a la hora de valorar su importancia -o de sobrevalorarla-, el escollo principal es que, como a tantos otros, le tocó brillar bajo la luz todopoderosa de Lennon & Company, que existieron muy por encima de cualquier amago de competencia que los “bienintencionados” o los ingenuos hayan pretendido establecer.                                        

jueves, 12 de junio de 2025

Con el culo al aire

 

Lo del aire es poco: esto es un vendaval.

Cuéntanos otra, Pedrito, seguro que irás teniendo más.

Tus palmeros, tus corifeos más acreditados te proclaman ejemplo de resistencia, y de esa otra palabreja: resiliencia. (Que vengan los especialistas del idioma, es su momento.)

Otros nombres hay para lo tuyo, para lo vuestro: caradura, cutrerío cochambroso, desfachatez…

Así que la mano en el fuego o el clavo ardiendo.

Vaya tufo, nenes.                                      

domingo, 8 de junio de 2025

Retratados

 

Y algo a propósito del asunto que referíamos cuatro días atrás:

Una prima hermana de MariTere nos llama desde Sudáfrica, en donde hace 50 años que reside; y a pesar de ello, conserva el uso del español, bien que matizado de acento, aunque con una fluidez y corrección encomiables, y un tono y una dicción entre tiernos y familiares, muy de agradecer.

Esa permanencia, esa adhesión natural y coherente faltó de manera escandalosa en la conferencia de los presidentes regionales, donde el uso de este idioma nuestro vuelve a ser discutido y rechazado por los porculeritos de siempre, prendidos con hipócritas alfileres del consentimiento constitucional que tal grosería (por decir lo menos) les permite. Se trata de esa Constitución que ellos mismos combaten y desobedecen a menudo con chulesca, repugnante altanería, mientras devengan, indignos e indignantes, su jugoso sueldazo de funcionarios. Flor de tramposos.

La exigencias bordes de esos sujetos no vienen, como fingen, por respeto a los fueros sino por un afán de incordiar emboscado -en vano- en un disfraz, en un camuflaje de fariseos que sólo engaña a los que quieren dejarse. Siendo, a diario, el peaje que somete al “jefe”.

Así que ¿Ayuso y el pinganillo son quienes fomentan (hay que joderse) la crispación?

Qué pena, cómo se echan a perder el aroma del café recién preparado, la bondad del pan tostado para el desayuno.                                     

miércoles, 4 de junio de 2025

A vueltas con el SÓLO

 

Desde que la RAE, seguramente pusilánime y también resignada a lo ¿inevitable?, decidió ir concediendo facilidades cobardes al empleo del idioma español, como consecuencia lateral de “globalizaciones”, “tendencias”, llanezas falsamente “democráticas”, ecumenismos postconciliares y toda la morralla restante, andamos (los del bachillerato de cuando se estudiaba) defendiendo y, en minoría, claro, una posición que no es de mera y antojadiza disidencia ni de numantina rebeldía, sino de muy noble y respetable insumisión.

Porque nunca se justifica abaratar las palabras y su escritura; quizá todavía menos las que quedan redactadas con toda su carga de permanencia. Y tampoco deberíamos hacerle ancho camino a la imprecisión y al descuido en algo importantísimo que los humanos hemos ido elaborando para procurar ser más claros, más altos y, ojalá, más limpios que las bestias.

-¿Utopía?

-Puede que para ti. Pero me parece que la buena ortografía y sus signos, ahora tan caprichosamente alterados, no son cosa baladí. Y que los extendidos complejos contra la distinción aristocrática (la de la cultura, la de la inteligencia) no deberían empujarnos a una villana montonería, asumida para no “desentonar” con el miedo a señalarnos.

-¿Autorizar a cualquiera para discernir la oportunidad de una tilde?

-En esa senda discurre nuestra RAE, quién lo diría.

lunes, 2 de junio de 2025

La invasión

 

Cuando observamos cómo andaban paseándose con tan singular desparpajo, o bien con actitud de procesión litúrgica, de rito insolente, en fila india de indios americanos del norte/USA (esta tontuna nos viene de las “pelis”), cundieron repentina alarma y movilización, zozobra y acciones ad hoc, toque de carga inmediata y otras decisiones cuyo apresuramiento estaba plenamente justificado por la urgencia del caso.

Y es que, estupenda que es Cádiz, no obstante en diversas ocasiones nos hemos planteado (a guisa de ensoñación futura, de propósito a realizar en la siguiente reencarnación) la resuelta, y si se quiere, aventurada, opción de vivir en Islandia.

-¿O en el pueblecito noruego ese que aquí ya se ha citado?

 Allá donde el clima frío, o con ello contamos, es la panacea definitiva que excluirá por completo esta obstinación, esta pesadilla con la que, entre otras vicisitudes, se ha estrenado este verano, este junio que viene de calor, turismo insensato, inmisericordes carestías, política -como siempre- cochambrosa y, por si algo faltaba, esta visita invasora y molestísima que nos hacían las hormigas.

 

La brigada de exterminio, el operativo correspondiente, la utilización profusa y adecuada del eficaz material de combate y defensa han ido surtiendo efecto ejemplar en sus resultados y en lo breve de un tiempo que merece nuestro aplauso y reconocimientos.

Algo recuperados, procedemos a calmar desasosiego tanto, con la fórmula magistral de Maritere, en su cumpleaños: sorbete de cava y helado de limón. ¡SALUD!      

sábado, 31 de mayo de 2025

Misterios y socaliñas

 

Cualquiera de Uds. ya conocerán por experiencia propia y dolorosa el laberinto incomprensible y deplorable en el que las “maquinitas” de nuestra todopoderosa tecnología cotidiana nos sumergen “sin arte ni parte por nuestra parte”.

Esto ocurre porque su alardeada omnisciencia incluye, que sí, que sí, espectaculares renuncios y patinazos. Y así, un día indeterminado, sin haberse producido provocación alguna, ese Facebook de nuestros pecados se niega a funcionar, argumentando que de repente no reunimos los requisitos requeridos para expresarnos en tan selecto club. A pesar de que somos el mismo usuario desde nuestro personal debut (año 2013 de nuestra era) y que sólo los escarmientos del vario desengaño que se derivan del tiempo transcurrido habrán podido matizarnos en lo esencial. Que de lo accesorio, ya los calendarios se encargan.

Cuando se restablezca del todo como aceptable nuestra corporeidad, ahora en entredicho, seguramente el patio seguirá en creciente manga por hombro; y quién va a acordarse, imagínense, del Tito Bernie.   

viernes, 2 de mayo de 2025

Innegables veteranos

 

que, más familiarmente, no faltará quien los llame “abueletes”, proceden al desayuno de cada día en el porche acristalado que da al jardín de la casa frente al mar.

Hoy prescindieron del “turre” de las noticias y a cambio, como suelen, comentaron detalles, propósitos de ponerse en forma, inspirados como ilusos con algunos tutoriales del internete. (Cosa de, por ejemplo, fomentar elasticidad en las vértebras, algún michelín a descartar, remotos sueños de relativa agilidad que los melindres de los calendarios no necesariamente ponen a un fácil alcance, etc.)

Y ahí, elaborando los pros y las contras (Cela dixit) de semejantes iniciativas, los sobrecogió de repente la visión nítida de algo que posado se había sobre el recientemente inaugurado nuevo toldo. Al menos, se dijeron en discreto conciliábulo, está -lo que sea- de la parte de afuera.

Fácil optar porque fuese una procesionaria del pino, peligrosa invasora, indigna siempre de tiernas e imprudentes confianzas. De inmediato se formuló la conveniencia de empuñar un palo que, aun sin ser de gran tamaño, pudiese sin menoscabo batear a la intrusa…

…que resultó ser una como lombriz de tierra, acreedora de ya muy menor alarma y que fue sujeto de la expulsión correspondiente, por el método previsto y descrito aquí en las líneas anteriores.

Del resto de la situación, apenas restan pormenores tan relevantes como los que dan origen a esta redacción, ociosa y trivial de suyo.

Vuesas Mercedes queden con Dios.

miércoles, 30 de abril de 2025

"Nuestro" estafermo

 

Camuflando con doctoral tonito

tu condición de “chulito-piscinas”,

no encuentras suficiente vaselina

para bruñir tus plumas, periquito.

Tienes un falso aplomo en ese porte

de relamido y memo maniquí:

muñeco de un guiñol que pierde el norte

y aguanta, correoso y porque sí.

 

4 preguntas que casi a diario

conforman nuestro humilde cuestionario:

 

1)En las altas esferas a do acudes,

¿no notas el desdén de tus homólogos

al sufrir tus insípidos monólogos

de los temas sin fin a los que aludes?

2)Por encima del hombro, ¿no te miran,

asombrados de que los españoles

consientan tantos años tus mentiras,

tus nepotismos y demás faroles?

3)¿Quedará todavía alguna gente

para votar por ti, actualmente?

4)¿No hemos escarmentado

y así que Dios nos coja confesados?  

martes, 29 de abril de 2025

Apagón con "lumbreras"

 

Cuando sobreviene un trastornazo como el de ahora, y nos quedamos colgados de la brocha porque nuestra presuntuosa sociedad es, por lo visto, mucho más dependiente y frágil que tecnológica…

… precisamente lo que cunde es la sensación pavorosa de inseguridad; y nos confirmamos en la idea de que no hay que puto-fiarse de puto-nadie.

Porque casi todo los que se nos ofrece como explicación viene de la falsedad política, del pavoneo ridículo de los especialistas (que lo son menos de lo que alardean), del morbo especulativo e imprudente, curioso insaciable de novelerías, cuanto más dramáticas, mejor, y del resto del escaparate en el que brilla de oropeles la tontuna humana.

Pero, oyes, qué temazo para exhaustivamente desmenuzarlo, de forma que rellene días y días los espacios interminables de las frívolas competidoras en la desinformación pública y de la “cencia, cencia”, como Buenafuente y Berto apuntan en sus proverbiales y desenvueltas improvisaciones.

viernes, 25 de abril de 2025

C.C.

 

Nueva, de nuevo, magna convocatoria: una oleada, un enjambre gigantesco y enérgico, ilusionado de aventura, sugerente de nostalgias de las novelas fantásticas de caballerías… Por algo (enfundados en características vestes, a lomos de sus máquinas intrépidas y audaces, coronados del yelmo protector, máxima  alusión estética a retóricas bizarrías), aquí llegan, maduros o alevines, serenos o altivos, implicados todos, concernidos por la compartida querencia en una casi hermandad de bucaneros, cofradía de raptados gozosos por una dilecta y absorbente adicción a las carreteras y la velocidad; o con la ritual parsimonia majestuosa y sobradora de los viejos moteros que tampoco -se diría-, que nunca mueren…

Jerez y el Puerto, Conil, Chiclana, Barbate, toda la comarca es otra vez la manifestación brillante, entusiasmada, vital de esa heráldica de motores y gasolina.

Que la contaminación más grave y más perversa no es precisamente la que el Gran Premio suponga: son otros, los ladinos, los hipócritas, los solapados, los verdaderos productores, los malotes que desencadenan la más grande suciedad. Ya vale de cuentos chinos.    

martes, 22 de abril de 2025

Doblete

 

Una vez superada la pausa pascual, relativa puesta al día en Las Salinas (cines de cabecera en Chiclana).

Y resulta que, con un reparto sugestivo que anima a confiarse, anda de estreno “Confidencial-Black Bag”, “film” enredoso, cuya complicada trama abunda en sobreentendidos y misterios y propósitos oscuros que a saber si el espectador de base consigue comprender.

Hay un laborioso montaje de traiciones y altas zancadillas, siglas y nomenclatura tecnicista, no es de extrañar que los espías padezcan trastornos psicológicos y agobios diversos, tal como está el mundo, y peor en semejante oficio.

El acabado es de diseño algo guay, algo frío, Cate se luce en su papel de contemporánea malévola cerebral y de distante y discutible mujer fatal con resabios; Brosnan acusa su ya larga trayectoria, y el resto cumple con sobrio oficio, aunque ya digo, deben ser cosas de la edad, pero se sale sin calar del todo en el meollo y alguno de los porqués del argumentito.

De remate “Tiempo de guerra”, condensada lupa sobre la atroz movida de un comando en ese Oriente que tanto juego viene dando al cine, detalles brutales que resaltan una realidad de la que hablan los telediarios, envuelta en numerosas y diversas trivialidades y acontecimientos, todo en un mismo paquete, en un mismo lío de sucesos, hasta lograr que nos suene a serie de televisión de la que es cómodo desentenderse.

Los personajes, el sonido de esta “peli”, la simulación de disparos, bombas, rasantes, impresionantes aviones de combate en apoyo y demás munición, es tan verosímil que no se tiene concentración para recordar que silencio, se rueda.

Y que el espectáculo tiene que continuar.  

viernes, 18 de abril de 2025

Casi liturgia para un Viernes Santo

 

Que una cosa son las buenas intenciones y otra, diferente, el conocimiento.

Así que cuando ella se resiente porque las contracturas, la escápula, todo ese repertorio que ocasionalmente puede incluir las cervicales (“verticales” las llaman ambos, en broma y por afán de jugar con las palabras), etc. dan alguna lata y a él se le ocurre colaborar como aprendiz no de brujo sino de masajista, siempre lo advierte: que actúa al buen tuntún (que igual debería escribirse Túm-túm, por más que nada o poco tenga de resonancia a rito de tribu selvática); que no sabe calcular con precisión las superficies a tratar ni la intensidad de la presión ejercida; que, en suma, viene siendo un terapeuta temerario, aunque voluntariosamente esmerado…

Con todo, las sesiones de estos esporádicos auxilios menores se diría que algo hacen por la momentánea mejoría; que aun en retirada más o menos honrosa, las manos de quien fuera músico alguna influencia positiva deben agradecerle a Santa Cecilia, patrona del gremio. Y, claro, también está (eso, siempre) el cariñísimo.

No faltaría más.     

jueves, 10 de abril de 2025

Peripecia

 

Quíntuple alarma: visita

en la dermatología.

Metafórico repóquer,

paranoias a porfía,

pirotecnias de la mente,

frecuente de alegorías.

 

Desde el clínico central

en el Madrid de las Rozas,

nos derivan -vaya lío-

a impensable sucursal

que se erige en un desvío:

peregrinos ambulantes

(plataforma lateral,

barandilla protectora,

junto al tráfico acezante),

y conseguimos llegar

a la concertada hora.

 

Tras examen de dolencias,

proceden las prescripciones.

Las consultas al galeno,

yo no sé a ti, pero a mí

me llenan de desazones.

martes, 8 de abril de 2025

El abismo

 

Quien más, quien menos, todos nos hemos encontrado, o lo haremos, enfrentados en los arduos laberintos de la burocracia institucional con los demoníacos, kafkianos tentáculos del funcionariado y su peculiar y difuso-discontinua manera de interpretar la proliferada y enredadora normativa: normativa que tampoco suele brillar por su estabilidad o congruencia.

Con cierta pomposa altivez, con suficiencia algo distante, y en tiempos que ya van siendo no tan recientes, instalados en locales y dependencias considerablemente confortables, afirman poseer una eficacia que se ve potenciada por las tecnologías al uso. Con ese asunto crece el poderío aunque el alcance del tal sufra contradicciones y deplorables límites con los que nadie parecía haber contado.

Así que, por ejemplo, sucede un escollo en la obtención de un certificado de nacimiento u otros documentos y zarandajas que incluso se califican de literales (próximos ya al RANDOM), porque la actualización de datos se frena y menoscaba en determinado año de arranque. Vamos que si Ud. es un clásico veterano, acaso tendrán que rastrear sus orígenes y singulares coordenadas en ancestrales libros, quizá pergaminos en los que se perfilan la erosión del Tiempo, las telarañas, los trágicos mordisquillos de los subrepticios ratones depredadores… Casi sugiero iniciar la investigación en los escritos del Arcipreste de Hita, o en las Cantigas.

En infinitos anaqueles, en vertiginosas y vetustas estanterías, se acumulan instancias, expedientes, papeles de urgencia variable, sedimentándose con una argamasilla de negligencias, de la “escasez” o “falta de medios” periódicamente reclamados, esgrimidos como causa, con una retórica apenas versionera del “vuelva Ud. mañana”  que decía Larra. ¿Y nos preocupa Trump, pende la atención de los españoles de su corte de pelo, de los vaivenes de sus decretos, a impulsos del trazo radical de su grueso rotulador?           

jueves, 3 de abril de 2025

Escuchando a JJ Cale

 

es fácil quedarse corto con los elogios y el reconocimiento que a este hombre se deben.

Ejemplo de sabia sobriedad, de elegancia austera, sin alardes, en su modo de tocar la guitarra, de cantar, de componer temas que, en su sólo aparente sencillez, ofrecieron un estilazo que algunos habrán imitado sin hacerle sombra posible.

Escuchar a este señor es una lección de repertorio cuyos mimbres nos hacen sentir un cosquilleo, una “marchita” contenida, un gustazo de relax y una loable independencia con respecto al barullo frecuente que tanto “cunde”, que tan extendido está en la escena musical o en los camelos despachados por muchos otros.

De trazo personal, de ser muy suya y muy buena en lo suyo, la obra de JJ Cale queda para el oído atento y sensible de los oyentes verdaderos.

miércoles, 2 de abril de 2025

Y a renglón no tan seguido

 

se puede experimentar abriendo asombrosos y desusados recorridos, que no daremos alabastro, tal como, con atrevimientos y mucho instinto, y mucho saber y discurrir inéditas opciones, Jacob Collier nos transporta a planos que no estábamos esperando.

“Cuidao” con éste (deliciosa “Little Blue”, “Moon River”, prodigiosa “a capella”, sin cortarse, la “Here comes the sun” de George Harrison), que, mutante a sus horas, ¿nos va a explotar la cabeza, expresión contagiosa que seguro ya debe ir pasando de moda, a la velocidad que sobrevivimos?

Y, al lado, en este mismo mundo, ¿hay gente como la desgañitada y farota aspirante a la Junta de Andalucía, vociferando sus desequilibrios de aquelarre?

Qué cosas tan increíbles para explorar, que dicen que la alergia viene fuerte, esta primavera. Tengo que conversarlo con la Almendrita, en ese restaurante del Guadalquivir, vengan naranjos en flor, azahar por el aire de Ixbilia.  

sábado, 22 de marzo de 2025

Anchuroso y múltiple

 

es este mundo y vana presunción fuera creer que podemos conocerlo más allá de muy pequeños límites, de señales que, de repente y con calidad aleatoria, internete -y aquí, de algo tenía que servir- nos arrima.

Fácil cosa que esa lateral coincidencia, que algo tocayos nos hace, iba a llamar mi atención, por dispersa que ésta sea. Ahora me pregunto qué ancestros de navegante o colonizador aventurero andan enredando por las ramas remotas de su árbol familiar.

La cosa es que esta Olivia Rodrigo, cuyo muy salpicado recorrido glosa de modo abundante la Wikipedia esa de nuestros pecados, con el lenguaje, las maneras y la mirada de su generación, se abre paso (y yo sin saberlo) en la jungla de la música, de las canciones que (en su caso y tras una aproximación provisional y claro es que tardía por mi parte) van tratando especialmente del dolor que a su sensibilidad de chica joven aporta una nómina de novios que no le salieron buenos. Y como la compositora es naturalmente subjetiva, seamos cautelosos en el reparto de las responsabilidades: queremos creer en las palabras que Olivia escribe, y bien por cierto, desde su sentimiento; también reconforta observar que de vez en cuando su rebeldía y su vitalidad consiguen salir a flote, reaccionar contra la adversidad. Todo el panorama, pues, propio de las cosas de su edad, “ganges del oficio” fíjate, Olivia, y que hay que contar con que el amor es a menudo espejo de dos caras, arma afiladísima de la que todos acusamos una, y aun varias, dentelladas.

-Cambios y sorpresas, tiempos diferentes, otro mundo…

-Algo sí, ya lo veo; y que se puede escribir lejos de la basura rapera, como hace la tocaya.                            

viernes, 21 de marzo de 2025

Una insólita energía

 

Casi 20 años viviendo, durmiendo a tu lado, como quien dice.

Desde aquella atalaya de metáfora que tuve en la Torre se podían contemplar los avances de la construcción, “aromados” por la brisa de matadero de Legazpi. Cuando la terminaron, cuando, al menos, fueron acabando la parte que desde casa yo observaba, esa M·30 le daba un aire cosmopolita a tu discurso, a tu fluir, tan modesto de suyo que ya en el Siglo de Oro te había llamado Quevedo “aprendiz de río”, con unas rimas de incorporación condescendiente y de burlas acaso más tiernas de lo que reflejaban.

Tanto encanto te veíamos en mis años que hasta te pusieron patos y peces, una vez. Puente de Praga, otro puente -el de Toledo- y más allá el campo de fútbol del Atleti, con la fábrica de Mahou y sus fumaradas blancas al lado. Y sí, alguna tormenta, y de las espectaculares, de las oportunas (que todos los asistentes íbamos a archivar como un símbolo, para el recuerdo) cayó mientras los Stones hacían de las suyas, a primeros de los 80.

A esta crecida que llevas ahora (nadie te vio así entonces) la achacan al cambio climático, del que vendría a ser una de sus muchas apocalípticas consecuencias; si es o no otra mentira de las miles que nos largan a diario, quién sabe.

Por ahora, con un susto, sin llegar a desbordarte, que le des a mi ex -vecindario ya estará bien. Que con esta edad me queda mejor conservarte, sosegados ambos, en esta memoria, Manzanares.      

jueves, 20 de marzo de 2025

Llueve y llueve y llueve

 

-“Como si no hubiera un mañana”.

-Y que va a seguir lloviendo, ya lo verá Vuesa Merced.

-¿Llenar alguna tarde con música?

-Curioseo por el internete.

-Ilustradme, os lo ruego.

-Matteo Mancuso, virtuoso, limpia técnica, delicadeza y soberbia digitación; espejo de guitarristas, no salimos del asombro, de la admiración.

Temas clásicos versionados (“Split kisses”, o así) por Paul Mac Cartney. Este “señor mayor”, una de las máximas lumbreras creativas de la música a través de sus décadas prolijas y fecundas, larga vida le quede, con la que está cayendo. Genio mayúsculo, compositor de numerosas melodías que han regalado nuestros oídos, hay veces que se pone (le ocurre a menudo) tan británico que le da por el papel de mero y singular intérprete de ajenas maravillas.

-Y ¿no le nota Vuesa Merced un aire ocasional a Hugh Grant?

-Todo podría ser, que es aire de allí, de ellos, tan suyos que son.

-¿Y qué más?

-Andrea Bocelli, voz prodigiosa en tándem con Dua Lipa, quien aunque se dedica abrumadoramente a las chiquilladas rítmicas, donde luce y cuando luce verdaderamente ese registro grave, medio que la hace tan circe y envolvente es en las buenas melodías. Muestra meridiana de ello es “If only” que ambos cantan disimulando cómo son maestros en el arte de clavarnos un dardo en el corazón.

-¿Os ha conmovido?

-Decís bien.