lunes, 15 de agosto de 2022

Nublado transitorio

 

-Hoy, para remontar

el conveniente vuelo,

cuesta batir las alas

de la imaginación;

cuesta que el corazón

dé un plazo a los anhelos,

repintando las galas

de rosa o de salmón.

Hay que quitarle lastre

a este cajón de sastre,

de pereza y ruina,

cansancio y decepción.

Que aunque concluya el humo

que los incendios dejan,

será el mismo pregón

en la antigua calleja.

-Es decir, ¿que Europa

nada y guarda la ropa?

¿Que no hay orquesta buena

para esta partitura

y para esta conjura

que a nada sano suena?

¿Y este caleidoscopio

de la modernidad?

-Parece, la verdad,

que es de lo más impropio.

-No tienes fino el día

y buena falta te hace…

-Mañana volveré con los disfraces

para recuperar la fantasía,

con el permiso de la autoridad,

si el veleidoso tiempo no lo impide,

ni alguna inédita fatalidad.

sábado, 13 de agosto de 2022

La perversión de las grandes palabras

 

Paciencia, solidaridad, sentido cívico, esfuerzo compartido.

Cuando todo eso se utiliza para acostumbrar a las gentes a la resignación, a la mansedumbre y, poco a poco, a un nihilismo paleto…

Quieren sujetarnos, amedrentarnos con la propagación de falsedades que groseramente mezclan con asuntos reales; quieren fomentar la ignorancia y el aborregamiento porque eso nos hace manejables, arreables, desvalidos.

Vale que los tiempos son difíciles. Pero los jefes, los que nos andan predicando, inflados de hipocresía y frases inútiles, son una mala ralea que ni siquiera se toma la molestia de aparentar que hacen su trabajo, que dan ejemplo.

¿No hay salida? ¿No se convoca un motín? ¿No cabe más que hundirnos?

Con tanto cinismo, desfachatez, infamia, ¿debemos pensar que en el Congreso hay diputados o cómo era esa palabra que ocasionalmente escribía Cervantes…?

-“¿Hideputas?”

-Puede.

viernes, 12 de agosto de 2022

Lo que nos pone a prueba

 

Cuando a través del teléfono y la distancia es imposible no conmoverse y no salir llorando, quebrada la voz, a uno y otro lado de la línea…

Era ella (tampoco vale ponerse a exagerar) la persona sencillamente estupenda, con su encanto, su carácter amable, su madurez creciente, hoy todo ensombrecido; su luz, en una injustísima extinción de “fade away”.

“Su santo”, como los exigentes trances del presente ponen de relieve, es una mezcla de nobleza y, ahora, abnegada entrega. Un tipo que, sin ser el único, porque los héroes discretos de la vida cotidiana no han desaparecido, cumplió y cumple con lo que toca, sin alardes: con valerosa y firme responsabilidad.

(Seguro que ambos merecen más laureles de los que estas prosaicas notas conceden.)

Ahí anda, luchando. Le he dicho que sólo tengo tristeza y ternura para compartir esa tremenda prueba.

Luego, malamente, tra, tra, a trompicones, hemos colgado nuestros móviles.

jueves, 11 de agosto de 2022

Posa Duarte:

 

Un gesto reposado

asoma en su cabeza de prelado

exento de cilicios y rigores

en la fotografía de “internete”.

¿Hubo tiempos mejores?

 

De buena tinta sé que los motetes

y otras piezas de extenso repertorio

interpreta con éxito notorio

en una ilustre y coral formación.

Y es que su artista y docto corazón

siempre tuvo notable inclinación

por el diverso canto y la balada.

 

Un retintín matiza su mirada

de diestro aventurero en retirada

de antiguos lances, hoy amortiguados

-supongo- por vaivenes de la edad.

Aunque, a decir verdad,

genio y figura no se desvanecen

y acaso todavía va y se mece

en un aire de popularidad.

El plano de esa imagen difumina

su resto de recursos decadentes,

su intemporalidad en la vertiente

de un clásico reloj con leontina.

 

Yermo, lejos ya queda el magisterio.

¿Y cuánto permanece

de la pintura, la vida, el misterio?  

miércoles, 10 de agosto de 2022

Otro adiós

 

Cómo nos da de lado la memoria,

cómo juega a volvernos

desentendidos, inconsecuentes, ingratos;

traidores casi.

 

Olivia, ahora te acabas, y la conciencia

de sentirnos en falta aun sin motivos,

la cosa de que otra vez ya es tarde

y sólo te podremos

recuperar en los muchos archivos de “youtube”,

nos empuja a buscar, torpes, tardíos,

algunas de tus interpretaciones de impecable factura,

limpieza sonora, profesionalidad probada,

que prodigaste en una carrera de éxitos luminosos.

Menciono “Magic” y otros.

 

¡Cuánto de ti habrían de aprender

más de cuatro de nuestras indecisas, sobrevenidas aprendizas!

martes, 9 de agosto de 2022

La cuestión del hielo

 

No podía faltar.

Las bebidas (principalmente) que nos gusta tomar frías, ya están frías; porque en general hay frigorífico en casa y similares de índole profesional en los establecimientos expendedores del ramo: del ramo de la hostelería y la restauración.

Para paladares más personalistas, más ilusos e inocentones, cabe añadir cubitos de hielo. Uno o dos, en los casos corrientes y cuatro por lo menos para los frenéticos e hiperbólicos de tal opción.

Por sobrantes que puedan parecer, desde este rincón ofrecemos un par de consideraciones.

1ª) El hielo tiene el inconveniente de que se deshace y echa a perder, rebajándolo, el sabor de la bebida, y su pureza e intensidad. Para disminuir ese lamentable efecto de falsificación y deterioro, no hay otra que beber de prisa.

2ª) Con sentido práctico, los mercaderes notaron desde el principio que si el recipiente -vaso, copa, etc.- se rellena previamente con hielo, el líquido a servir “da el pego” con menos cantidad, truco que desde luego jamás ha escapado a la observación sagaz de, sobre todo, los clientes del “cubata” y otros elixires.

Y que también hay esnobismo en la estética del vaso empañado (que hay quien, para empuñarlo, rodea con delicada servilleta de papel) y en el sonido tintineante y entrechocador y eso influye en la actitud de los más débiles mentales, como que son inadvertidos e indefensos contra la manipulación; aunque es detalle que, como valor añadido de seducción, resulta clamorosamente insuficiente.

Analizada, siquiera sea de manera sesgada, esta realidad, lo del precio en ascenso y la administración del cubito de hielo con carácter discrecional, alternativo o caprichoso, queda al albur, a la decisión del usuario. Porque si por todo se paga y las costumbres YA NO hacen leyes, ¿a qué tanto griterío de los presuntos damnificados?                                                                     

lunes, 8 de agosto de 2022

¿Los echamos al pilón?

 

Prepotentes y atildados

señoritos

(ni tan siquiera de cuna:

son meros aficionados

y monos de imitación

-objetos falsificados-),

desde los altos despachos

por doquier acristalados

y a tope climatizados

en modernos rascacielos,

quieren tomarnos el pelo

decidiendo normativas

conflictivas,

de burocracia opresiva,

marcianas disposiciones

para anegar a la gente

corriente

en fieras tramitaciones

de acatamiento exigente.

Que otra cosa no aprendieron

en las escuelas teóricas

y las retóricas aulas

a las que sólo asistieron.

 

Desde su “sabiduría”

dan “lecciones” para el campo,

la pesca, los ganaderos,

los transportes, el comercio

y la industria y los horarios

y lo que pueda quedarme

de tan extenso calvario

olvidado en el tintero.

 

Como estorbo, ya les vale.

Para personas de a pie,

no son más que un mar de males.

domingo, 7 de agosto de 2022

Norma Jeane

 

Seis décadas se cumplen de tu muerte

que “las redes” recuerdan estos días.

Con la joven edad que yo tenía,

esa jornada de tu mala suerte,

está claro que fuera un imposible

calibrar bien, en su justa medida,

la dimensión sensible

de aquella no prevista sacudida.

 

Pero como un asunto que la niebla

del tiempo, cosa rara, no deshace,

puedo recuperar el desconcierto

-absorto en mi pupitre de la clase-

que me produjo, inaprehensible y vaga

y por sorpresa, la noticia aciaga.

 

Que todo pasa.

Porque a fondo aprendemos

lo transitorio de toda certeza,

¿cómo es posible este indeleble extremo

del vigente esplendor de tu belleza?

sábado, 6 de agosto de 2022

Como la reina de Inglaterra

 

No pretendemos ser

heraldos de un linaje nobiliario

ni imágenes de un sobrio balneario;

sólo que al cabo del atardecer,

cuando el calor inflexible remite,

parsimoniosamente nos sentamos

en sendos butacones amarillos

para pasar un rato en el jardín

sobre el que caerá la noche al fin.

Luego ya sé que cantarán los grillos

pero ahora, en el “coche parao”

que decía la señora Clotilde,

vemos pasar frecuentes transeúntes

que a veces nos darán para un apunte

al través de la tapia de cristal.

Muchos hay que pasean

domésticos “perretes” con correa.

Y algunos son, somos, habituales

-y sigamos así, que más nos vale-

de este rito, sin casi, elemental.

 

Y hacemos bromas bobas, fantasías

igual que personajes que Paul Simon

creaba o inventaba en su canción,

la de aquella pareja en autobús.

Aunque en esta ocasión, hay un idiota

que nos pide quitarnos la corbata

conque no habrá ni cámara ni espías.

Os he dejado pistas. Y ahora sí,

ya voy dejando de daros la lata.                                                                  

viernes, 5 de agosto de 2022

Interrogaciones indirectas frecuentes entre los desocupados

 

Qué anda buscando al mirar por las noches

en el azul profundo de los cielos

el resplandor que emiten las estrellas.

Los científicos dicen

que es posible que algunas hayan muerto

y es la distancia tan incalculable

que demora los vuelos de la luz

y nos las finge vivas y tan bellas.

 

A Quién pregunta Qué.

 

Pasaron julio y su cuarto menguante;

comienza agosto, prosigue el calor

y el Tiempo, bien lo sabe,

es como si quisiera acelerar

para llegar a más velocidad.

Llegar antes. A Dónde…  

jueves, 4 de agosto de 2022

Aunque te dé lo mismo, te interpelo

 

Cuando recuento todos los desastres

que con tu desgobierno hemos sufrido

tengo que concluir que eres un gafe,

cretino Pedro, falso y relamido.

 

Danas, inundaciones a granel;

un volcán que erupciona por Canarias;

una nevada al máximo nivel

-la Filomena, en sesión plenaria-

y los incendios, la tenaz sequía…

 

¿No te suena a mal fario todavía,

tanto granizo, oh birria, oh tío cenizo?

 

Ni la inflación ni el paro te retiran,

ni la pandemia ha podido contigo.

Siendo un craso fracaso,

Granuja, va a quedarte una paguita.

¿Por qué no te las piras y de paso

nos dejas descansar de este castigo

y de en medio te quitas?

 

 

P.S: Por cierto, ¿que “en este país” se cumplen las leyes? Mientras pase lo que pasa (lo que “en este país” contemplamos con estupor, escándalo y desolación) ya os podéis ir yendo a la mierda.                                                                 

miércoles, 3 de agosto de 2022

La acústica interior

 

Chocante, ir sintiéndolo, percibiéndolo de un tiempo atrás.

Y es que le vienen a la mente fragmentos melódicos, combinaciones de notas, pequeñas tonadas elementales surgidas espontáneamente; otras veces, las reconoce, sabe que proceden del hondo y largo archivo de la memoria, incluso con sus desconcertantes altibajos, su  discontinuidad asombrosa.

Como si se le fijaran en los circuitos de neuronas que acaso destina para ello el cerebro, se amonedan en un “obstinato” involuntario aunque poderoso, recurrente, casi difícil de descartar. Y allí quedan girando con una insistencia banal, esterilizante, que le produce cierta inquietud cuando asoma el latido, el rumor de la palabra obsesión.

Largos minutos, ese pentagrama de ecos resuena real o aparente en el laberinto del oído. Quizá la experiencia comenzó con los confinamientos y sus clausuras impuestas, lo que alentaría un indicio confortable de…

 

-Los psicólogos son virtuosos malabaristas para eso.

-Y por lo común, más brujos que el resto de doctores.

-O sea que no te fías.

-Para nada, “oyes”.                                                              

martes, 2 de agosto de 2022

Las "medidas"

 

para el supuesto ahorro “solidario” de energía son tan prolijas, pintorescas y farragosas como de muy difícil cumplimiento y, como casi todo lo que se decide hoy, repletas de excepciones, particularidades y agujeros de colador; y bastantes de ellas, irrelevantes cuando no ridículas. Fuera de que, para ponerlas en marcha, contaremos, como de costumbre, con pocos inspectores y estrictos sólo a medias.

Pero el rebaño se deja hipnotizar con relativa facilidad y más ahora que anda distraído con el veraneo. Y con la trivialidad de la corbata sí, corbata no.

Adminículo de tradición en el atuendo masculino, siempre ha tenido en contra la tendencia general del rojerío a la iconoclastia irreverente y a la intención de señalarse como “descamisaos”, a ser posible comunistas, anarquistas y similares. Que ya los “sans-culottes” pueden servir de precedente por no remontarse más atrás.

Es gente muy de llamarle democráticos a detalles así, jugando a confundir y confundirse. Arturo Fernández, chatines, se ve que sabía que la cosa no iba del calor del verano (todos los años de todos los siglos lo hay) sino del respeto, el decoro, el criterio de oportunidad y también el señorío que es condición que se tiene o se aprende. O se rechaza.

Conque nada sorprende, en manos de quien está el pandero, que estas cuestiones acaparen la atención que de otras, gravísimas, se desvía.

Por cierto, ¿para cuándo el ejemplo ahorrador en ministerios inútiles (casi todos), viajecitos en Falcon y el resto de la chulería costosísima que adorna a los fantasmas de turno?