martes, 15 de septiembre de 2026

Apuntes conectados

 

Ceuta, empeorando gradualmente, lo vemos TODOS.

A sus ciudadanos se les pide paciencia (que incluso antes de este fatídico mes y medio ya han demostrado de sobra que la tienen); pero mejor habría que ayudarlos activamente, por solidaridad y por estricta justicia, a mantenerse no pacientes por impotencia sino indignados y en abierta rebelión. Porque cuando la realidad que se les ha echado encima con esa asquerosa invasión transforma su ciudad en una ciudad sin ley, pretender que sólo ellos a ésta se atengan es de un cinismo insultante.

La mafia al mando, el “desgobierno”, los ha abandonado con gestión y comportamientos infames: claro que ni siquiera las improvisadas y atropelladas “ayudas” camuflan ni suavizan nada de lo que ocurre, y están por llegar, si y cuando llegaren, salvando una selva de requisitos cicateros. Y son de una desfachatez insuperable exhibidas como paliativo.

Enquistar, cronificar, encapsular son criminales palabras en la boca de los grandes hijos de puta; el impasable e imposible camello que no cuela por el ojo de la aguja, porque jamás se cura un cáncer con una aspirina. Todo el asunto está ya analizado y recontado hasta la saciedad; ahora, y en adelante, daremos estúpidas y culpables vueltas en redondo y lo único que saldrá de ahí serán el agotamiento, el embotamiento y la cobarde resignación ¿sin vuelta atrás? Y ESO NO PUEDE OCURRIR.

Una pausa para que los fariseos me señalen el “trazo gordo”, que se ve que los entretiene.

Si no jugamos todos -y a Ceuta y a la mayoría grandísima de los españoles (ésa, genuina y no cacareada) se nos impide- hay que romper la baraja. Conque si de la política no cabe esperar nada, o el DINERO se mueve o el EJÉRCITO se mueve. Urge limpiar la basura de la morisma invasora (paso del melindre eufemístico) y la otra basura que los infectos usurpadores reparten desde sus sillones.

¿A tanta degradación se nos lleva que ni el DINERO, poderosísimo, interviene en defensa propia? Haciéndonos dudar, ¿tiene miedo Felipe rey de que el EJÉRCITO divida su obediencia, en caso de salir al quite? ¿De que los mentirosos lo etiqueten con sus clásicos y sofistas vocabularios podridos? ¿De la opinión internacional que tan miserablemente está inhibiéndose? ¿Más miedo a eso que a ser camarón (ojalá no camastrón) que se duerme y la corriente se lo lleva?                         

-Vuesa Merced…

-… está que trina.                  

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