martes, 1 de septiembre de 2026

-Así que

 

el epílogo (con asterisco) de ayer subscribía ese aforismo o similar que, en lengua italiana, reza traduttore, traditore.

-Y que, siendo en italiano, más pintoresquismo le cabe.

-Traidores.

-Muchos, hoy día.

-La política…

-… inundada/infectada por ellos.

-¿Ve Vuesa Merced algún arreglo, siquiera un apaño?

-Con dificultad; remotamente.

-La desesperanza, ¿está de moda?

-Como lo están la ignorancia y la cobardía.

-Sombrío panorama.

-Y no es “pa” menos. Con el equipo de “titulares” pringados y pringosos y el chulito dirigiendo el guiñol…

-… la banda.

-Más precisamente. Y es que hay precedentes. Pero un escándalo atenúa el anterior y siendo creciente, interminable la lista…

-Por ejemplo, apenas se habla ahora de ZP y sus collares fastuosos, propios de una princesa oriental de las mil y una noches. Más lejana todavía, de brumosa y anestesiada rememoración, aquella anécdota ridícula, de postureo, permaneciendo sentado con desdeñoso desafío en el desfile, al paso de la bandera USA.

-Que no parece haberse borrado por allá ni que tampoco la planchase la visita a Obama, a la que se llevó a sus niñas de entonces (tétricos seres enfundados en ropajes de color negro murciélago fatídico), que ahora son muy adultas discípulas aventajadas y disimulonas en el choriceo.

-Presunto.

-En el entremientras; pero que pinta fatal, eso va a la misa de la que reniegan los descreídos.

-Pues “buenosnías” tenga Vuesa Merced.

-Y “qué supermercado tan bonito”.

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