jueves, 26 de mayo de 2022

Olona, ¿das tu permiso?

 

Macarena, no descuides

la conveniente mesura.

Que está bien tener cintura

mas si el discurso brillante,

implacable y elocuente,

se tiñe de pandereta

quedará desconcertante

y, aunque atinado y valiente,

puede hacer que tu etiqueta

se torne un tanto ilegible.

 

Es posible

que en andaluza maceta

sientas crecer los hervores,

alentada por el clima

y los aires de folclore,

al preparar la maleta

caminito de la Junta.

Pero algunos preferimos,

al plantear las preguntas,

más sobriedad en la esgrima;

didáctico el tono, serias,

las ponderadas razones.

Puesto que da tanta grima

padecer a esa Montero

como un cansancio de Feria

directo en los corazones…

que otro sea tu rasero.

 

Que el éxito que te auguran

no te suba a la cabeza

de una forma prematura.

Ya sabes: “la piel del oso

antes de cobrar la pieza”.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Mientras viene la fecha

 

No se trata quizá de que esto suene

a música de réquiem ni a barrunto;

sólo es que a veces voy y me pregunto

qué aspecto alcanzaré el día que truene

esa imagen final del tanatorio.

 

¿He de fingirme del Conservatorio

académico serio y ortodoxo?

¿Escritor de baladas que se mecen

en el satín de un rock contradictorio

o juglar de añoranzas medievales

y disfrazado amor en carnavales?

¿Adoptaré un semblante guitarrista/

derrotado, de artritis imprevista

que se enclaustró en su torre metafórica

a disparar de allí unos adjetivos

radicales, severos de retórica?

¿O un abuelo sin nietos y sin más

que consecuentemente

se borra en la memoria y deja atrás

con rapidez una vuelta de noria?

 

Cuando los calendarios, indolentes,

uno tras otro caen a la deriva,

en el tramo excipiente

-sin aspirar del todo a “Casta Diva”-

debo cuidar sin duda la figura

y reducir un poco la cintura,

coqueto como soy,

mientras viene la fecha y yo me voy.

martes, 24 de mayo de 2022

No cuela

 

Qué significativo que sean precisamente los tramposos, los embusteros los (sí, sí) traidores, quienes con mayor denuedo y griterío y con suma e insolente destemplanza te piden explicaciones: son los mismos que nunca las dan de sus mil y una tropelías, que cualquiera puede recontar y comprobar en la más escueta de las hemerotecas.

Son los mismos que azuzan a los indecisos, a los manipulables, para que se unan al coro.

Predicando siempre sin dar trigo, se ve que son impermeables cínicos al refrán que reza que “en boca cerrada no entran moscas”. Y puede que no sobre completar ese refrán añadiendo que, de sus bocas cerradas, tampoco saldrían los sapos, las culebras, el aliento envenenado de las malas intenciones.

El Hipocampo, con la modestia de su tamaño, no aprueba a ciegas, antes desaprueba varios de tus pasos. Pero pedir ejemplaridad es la extrema frescura de quienes tanto se caracterizan por la hipocresía. Y no cuela, “oyes”.                                 

lunes, 23 de mayo de 2022

Tras esta pausa del "blog"

 

La combinación de las recientes jornadas de excesivo calor prematuro y la crisis de alergia primaveral (que este año se ha manifestado con especial poderío) acentuó no poco la tendencia sedentaria y algo enclaustrada que suele ser “marca de la casa”.

Así que, naufragando en la trivialidad y en vista de que el ruido de los chanelistas (y sus contrarios) no se desvanece por completo, he curioseado el concursito previo de Benidorm cuyo conocimiento rehusé en su día por razones de higiene ele y mental.

Y parece que dos piezas, dudosamente musicales, eran las que más compitieron por el galardón, también dudoso, de ser el “ejemplar” que RTVE enviara a Turín. Dos “videoclips” de muestra no han disipado la sensación de que nuestras mayorías, el público en general, con los criterios desgastados por diversas tácticas de manipulación, es apenas útil para ser distraído de otros asuntos con facilonas cortinas de humo.

En una de dichas muestras encontramos lo que ¿pretende? ser un revuelo de meigas de “todo a cien”, poseídas por un frenesí de maquillaje y vestuario bizarro/orientalistoide …

-¿Estás seguro de los adjetivos?

-Valgan ésos.

… que tienden a vociferar un texto escaso, reiterativo y de mensaje e intención más bien confusos.

Sobreponiéndome al impacto, caté la otra muestra en la que asoma Rigoberta y nos ofrece su alegoría (intimista, personal, no del todo transferible) de un prototipo maternogenético que se filtrase a través de una manga pastelera galáctica y un sí es no es vanagloriosa.

Dicha alegoría, en formato de presunta canción, ostenta con esplendor el símbolo de la o las tetas femeninas.

La especie humana, de inocultable condición mamífera, nada tiene que objetar al respecto, ni siquiera cuando ya se inventaron el histórico Pelargón y con posterioridad democrática el Blemil, etc.

Nada en contra tampoco, antes bien a favor, los espectadores del arte y la belleza; menos todavía, los amorosos.

Luego, como arma de reivindicación y combatividad -ahí están las desenvueltas chicas de Femen y demás- quizá haya que convenir que la utilización simplista, política y social, de esos símbolos viene siendo la más clara demostración de una importancia que entendemos con unanimidad admirable y admirativa, por más que los exageraditos del escrúpulo intelectual echen de menos una importancia mayor de los otros argumentos que pueda haber en el debate.

 

En resumen, que tampoco había gran cosa en Benidorm.

Ahora ha refrescado un poco, que es detalle y tregua que se agradecen para el descanso y el bien dormir, como el agua de colonia de frasco azul que sabemos.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Sire:

 

La envidia y el rencor suelen ser heraldos de la ignorancia, de la impotencia, de la inferioridad. Esto, por tu mayor edad y por tu relieve público, mejor que yo lo sabes.

Así que no nos extrañaremos de que la rabia furiosa que estalla en críticas y denuestos contra tus movimientos no te conceda un instante de tregua.

Y, qué curioso, que esa ferocidad, con sideral incongruencia, pierda el culo frívolo, se amanse con servilismo o desentendimiento, cuando se embelesa con una venerable y veterana colega tuya de monarquías. Debe ser que, como es “british”, eso encandila al personal.

Nada nuevo. La penitencia que llevan en su pecado es el sufrimiento de no acertar por completo a hacer blanco desde esta barraca ibérica (pena, penita, pena) de revueltos tiradores con puntería deficiente.

 

Tal como yo lo veo, Sire, por delante tienes una larga lista de personajes para que los libres de pecado (que dudo que los haya) comiencen a tirar las primeras piedras.

martes, 17 de mayo de 2022

-Tú dirás

 

-Retomando tu palabra de ayer… ¿“antropo” no es como patriarcal y machista? Fíjate que con eso ya hay quien empieza un debate.

-O una polvareda ruidosa. Ahora que si vamos sobreviviendo a la Belarra y a las Montero, etc.; al mucho o poco grito en el cielo que las incongruentes del progrefeminismo apenas van mostrando contra la horterada de picardía barata en oferta, de la letra de la canción del festival, contra su tonito de trasnocho “sicalíptico”; y si consta de antes, en el archivo, que “la española cuando besaba, es que besaba de verdad”(!), puede que ya sea suficiente, “ciudadanos y ciudadanas”.

 

¿Quiénes deciden algo así para dizque representarNOS?

¿A qué precio, la falaz acepción de lo que el “éxito” sea?

La consigna venía siendo que no haya más mujeres/objeto. Pero ya estaba esa credibilidad a cero antes de estas intempestivas euforias.

lunes, 16 de mayo de 2022

A punto de colisión

 

Suerte que el tramo de esa vía, entre chalets, tiene la velocidad limitada; y que soy, a estas alturas, conductor prudente y poco dado a correr.

Porque se plantó de repente (desconcertada o curiosa en pos de alguna presa o resto comestible) a poco más de un metro delante del morro del Peugeot, con unas alas blancas extendidas de ángel, y mucho más grande de lo que nos parecen cuando las vemos volar.

Poco tuve que frenar y al punto volvió a elevarse, enmendando su temeraria maniobra anterior.

 

Camino del lavado automático, y después en nuestro bar habitual del viejo SanctiPetri -calamares, bienmesabe, castillo de San Diego-, la anécdota inesperada era todavía comentario y sorpresa como suceso inusual.

En la cotidianeidad de nuestras burbujas humanas, tenemos escaso contacto con esas gaviotas, frecuentes de ver por el aire de estas playas pero muy lejos de prestarse a nuestras tendencias de domesticador antropomorfismo.

-Hipocampo, tengo una pregunta.

-Quede para mañana, si Dios quiere.

domingo, 15 de mayo de 2022

Ya pasó, ya pasó, no es nada

 

Domingo. Resaca del certamen. Subjetiva, claro y desde luego que para gustos, los colores. Así que 25 finalistas y lo que se veía venir (de nivel/desnivel) se cumplió sin esfuerzo.

La música levemente asomó por Portugal; menos, por Suecia.

Azerbayán (aquí mi ortografía es aventurada) apuntó sobriedad y quizá dramatismo; Suiza, sosería, aunque a Maritere le gustaba el reloj; Francia, un bodrio malamente explicable. No estaba sola en ello: ¿quién pensó que lo de Serbia o los enmascarados de lobos feos podían suscitar algo diferente del chocante y hastiado rechazo?

Luego Islandia y alguno más se disfrazaban de lejanísimo y equivocado “western”, marca blanca y mercadillo de los chinos, mientras que la compasiva y coyuntural solidaridad situaba a Ucrania en su lugar preferente, al aboluto margen de los méritos que se requerían para la ocasión.

A Chanel, Santiago y cierra España, se le abonan la evidente preparación profesional de su número, el ensayado rigor de la puesta en escena, el vestuario vistoso, de brillos que también fueron profusos en el atuendo del inglés -voz poderosa, melena trasnochada ya-, en la festiva elasticidad de la lituana, corte de pelo de fraile motilón; en la impresionante versión del velo del Jorasán que ostentaba el representante de esa delegación tan geográficamente “europea” que es Australia.

Algo de pena y nada de gloria para Bélgica, Alemania, Grecia, etc. cuyo improbable recuerdo ya se desvanece.

Y estremecedora la ocurrencia de recuperar como símbolo a Gigliola Cinquetti quien tampoco ahora “tiene la edad”, ya no.

La escenografía, luces, efectos, tecnología de la cara y por la cara. Hace años que eso no es un festival de la canción sino una gigantesca convocatoria que tuvo su “belle époque” y ahora vale como un reclamo para entretener masas y un analgésico discutible para este tiempo de dificultades y sin coliseo romano.                                

viernes, 13 de mayo de 2022

Esto es un no parar

 

Prólogo:

Cualquier cosa despreciable

podrá decirse de ti,

retrepado en tu cucaña,

mentiroso y baladí.

Y hasta en romances de ciegos,

en tu balance final,

saldrá que no diste el pego.

 

Al gran traidor que es Pedrito

le han traicionado otra vez

sus traidores favoritos.

¿Qué esperaba

el funesto presidente,

ahíto de antecedentes,

y aun así, que no hay cagada

por más grande que ésta sea

que no cometa doblada

y adornada

de una lujosa librea?

El episodio reciente

a nadie decente asombra

y, a su lado y a su sombra,

a Margarita la encogen

la vaca brava astifina,

la afilada guillotina

que, en ruidoso alimón,

han rozado ese sillón

en el que aún permanece

aunque sentada, asustada

de tamaña tremolina.

 

Vuestro expediente se hunde

con tal suma de borrones

y el esperpento de saldo,

entre grotesco y espeso,

que lleváis a las sesiones

del Congreso.

jueves, 12 de mayo de 2022

Directa al podio

 

Con ánimo temerario, con morbo que no tiene perdón e insensatez deleznable, me apresto a enfrentar una vez más el catálogo de escombros de lo que fue en su día el festival de Eurovisión.

Desde el punto de vista musical, la decadencia y el deterioro del certamen no pasan hoy la más porosa ITV. Y el papel de nuestros enviados anualmente va acumulando dosis variables de bochorno y sospechosos síntomas de desequilibrio mental en las mentes de quienes eligen a tales representantes, decidiendo su participación en ese evento.

Cima de ese fenómeno fue la estúpida y falsa “originalidad” de mandar a ChiquiliCUTRE en 2008, cosa naturalmente acorde con la era calamitosa del presidente Zapatero.

 

Este año, acude al palenque Chanel, quien aúna a su nombre de perfume una cara bonita y una generosa agitación de nalgas y muslos entre gimnasia rítmica y trilladísima seudodanza “moderna”. Que en estos menesteres se le puedan señalar numerosas precursoras (el ya histórico atrevimiento de Joséphine Baker, las ordinarieces rústicas de Madonna, la superioridad exponencial de Megan Thee Stallion y tantos otros ejemplos de clonaciones con diversa categoría) no hace sino subrayar la rutina elemental y la levedad de su propuesta.

De eso que osan llamar canción, con lo que concurre, es fatalmente imposible extraer algo de provecho.

Así que directa al podio, ¡adelante, Chanel!

martes, 10 de mayo de 2022

Análisis

 

-Ejerzo con prudencia la costumbre

de a entrambos lados mirar en la calle

si me propongo un cruce mesurado,

donoso el paso y cimbreante el talle.

-¿“Cimbreante”decís, seor soldado?

Permitid que discrepe por completo.

Que si tuviese que hacer un boceto

no podría jamás dejar de lado

vuestro presente fusiforme estilo,

muy distante, si mi criterio sigo,

de un faraón hierático del Nilo:

que desto, a mi pesar, quedo testigo.

-Pues reparad conmigo en que “pesar”

es delator y grave infinitivo

que la implacable báscula consigna

con guarismos jamás caritativos

y deprimente precisión maligna.

Pero volved en vos y recordemos

los tiempos de la grácil estructura,

los excesos de besos, la figura

si no atlética, elástica a lo menos;

la izquierda mano, el verbo seductor,

la salud siempre lejos del doctor

que para nada fuera necesario.

Si hago recuento al fin, ¿qué calendarios

la vida de tal modo han trastornado

que hoy solamente puedo permitirme

un trotecillo parco y desmayado

que impida a ese automóvil embestirme?

 

(Análisis del Tiempo y sus alarmas,

de veteranos compañeros de armas.)

lunes, 9 de mayo de 2022

Por diversión

 

Pudiera ser un ansia, una manía

este escribir sobre algo y sobre nada.

Un entretenimiento, una porfía

de palabras profanas o sagradas.

La inquieta búsqueda de que unas piezas

conformen un invento, un engranaje

que explore aventurado un territorio

de sorpresas y absorto alunizaje.

Que den sentido a veces a los días

morosos de perdidos almanaques

y encuentren la jugada en que el alfil

al rey altivo compromete en jaque.

La diversión de los rompecabezas,

la construcción mañosa de un mecano;

la elegante expresión de la belleza

que el pintor plasma con experta mano.

 

Laberinto de signos, convenciones

que muevan pensamientos y sentires

como desentrañando los misterios

de un sueño de serrallos y visires.

Palabras que iluminen un camino

o que nombren la sombra de la espada

y los vientos cambiantes de un destino

que se afianza a un ancla enamorada.

domingo, 8 de mayo de 2022

Nuestro hombre

 

Desde los acantilados arduos y las frías aguas que contempló de niño, ha llegado hasta aquí.

La fantasía de nuestros lugareños ha elaborado con gradual cautela la noticia (que jamás podrá corroborarse) de que algún suceso grave lo decidió a dejar su aldea natal, su nación en la alta Europa, y buscar lejos una vida nueva que lo ayudase a olvidar (y a ocultar quizá) la realidad pesarosa, el hecho que daría origen a su actual aureola de misterio y leyenda.

Cuando, hace años, recaló en las afueras de este pueblo, compró al contado una pequeña propiedad que reformó acto seguido, entonándola con sus costumbres y recuerdos y llevando en ella, acompañado de sus dos perros, una vida discreta que, por otra parte, no excluye una relación de correcta vecindad, de moderada “integración” que ahora se dice. Se le conocen pocas visitas y el secreto de algún ocasional envío por correo ha sido celosamente, inexpugnablemente reservado por el cartero, un tal Urrutia, con fama de estricto y correspondiente reciedumbre corporal.

Como el nombre de nuestro hombre, erizado de consonantes y signos de diéresis, es directamente impronunciable entre andaluces, lo llaman “el Rubio”, con fórmula, si no imaginativa, cómoda y funcional.

En el bareto local no se le ve con frecuencia aunque su aguante de bebedor ha despertado no poco respeto y reconocimiento entre los parroquianos habituales.

Ya andará cerca de los setenta años. Qué sabe nadie.                             

jueves, 5 de mayo de 2022

"Cuando la tuna te dé serenata..."

 

Uds. no lo creerán pero hay días en que uno se levanta tocado de un relente de romanticismo idealista y quiere imaginar que la especie humana no es tan desastrosa como la pintan. Claro es que tal fascinación desaparece enseguida y ya tenemos el “affaire” pintoresco de nuestros espías que, al no tener el encanto de las ficciones de James Bond (ni sus Aston Martin sucesivos), se queda en un rollete algo cateto y chapucerillo, apto para que las plañideras separatistas y los fariseos rojeras, como suelen, prorrumpan en quejas variopintas a distintos grados de tono o altura, intensidad y timbre. (Las tres cualidades del sonido, ya se han enumerado aquí.)

 

La causa más genésica de nuestra decepción es un detalle nada menor: si nuestros “próceres” fueran decentes, honrados, impecables de palabra y de obra, poca carnaza encontraría la avilantez carroñera de los espías: literalmente, nada que rascar. Y entonces, la inmediata obsolescencia de sus manejos, el mayor descrédito, la repulsa unánime; y el despido fulminante para los de ese oficio de iscariotes, turbio de suyo y proclive a las clandestinidades y otras abyecciones.

Pero, ¡ay!

Y ya bajando a tierra, lo que más atufa de ese rollete es la siempre cobarde postura del Pringado Mayor, cuyo egoísmo hipotecado lo ata y lo atará a las manos de sus siniestros usureros.                          

domingo, 1 de mayo de 2022

Entre festivos

 

Dicen los más místicos del ecologismo que las veleidades del clima se deben al zarandeo que los humanos le estamos arreando al planeta.

Igual tienen razón. Y desde luego, estas primaveras y otoños desconcertantes parecen más caprichosos de lo que solían ser. Lo que es que Ud. no sabe ya de qué ropa vestirse que ni le sobre ni le falte. Para más claridad de esta afirmación, algunas fotos iremos publicando que atestiguan ese eclecticismo, esas indecisiones desorientadas.

Y se dirá que vivimos en muchos aspectos colgados de una cuerda floja que jamás lo fue tanto. A lo mejor es lo que proponen los devotos de la conspiración, “el Bosé”, por ejemplo: un plan para que, mantenidos en la inseguridad permanente, abolidas casi todas las referencias, empujados a digerir (malamente, tra, tra, que sea la digestión) el sofisma del “todo vale” y la “chuminá” del relativismo, nos vayamos transformando en el definitivo rebaño de borreguitos acobardados que conviene a “la dirección”.

 

Quizá, de resultar inevitable por completo, podremos sonreír a condición de que no nos cuenten esa última, ensañada ocurrencia del menú que excluye la cerveza y el vino como oferta, que ya es añadir el insulto a la injuria; que no es otra cosa que intención de herejes y apóstatas a los que Dios, ni en su infinita misericordia, querrá perdonar el último día.