domingo, 13 de diciembre de 2020

Demonios desocupados

 

-Tu eclecticismo aumenta con la edad.

Unos días te muestras enfadado

y pones la política a parir;

Otros, transitas terrenos vedados,

proposiciones arduas de asumir;

y todavía hay días

que, envuelto en una niebla de nostalgias,

me pareces un buscador de magias

en la imagen corriente de las cosas

que están de paso, que son cotidianas,

bien en verso o en prosa…

-Lo que importa es no perder las ganas,

que los contrastes de ese coqueteo,

tal como yo lo veo,

son como la invisible afinación

de un “FenderBass” sin trastes.

-¿No estás del todo ya como una cabra

con tanto vano juego de palabras?

-Míralo de este modo: lo que escribo

es gimnasia mental. Y es lo que digo

para no desteñirme de Rodrigo.

 

Véase el ejemplo: A UNA SOMBRILLA

 

Erguida como un tótem, enfundada

en tu cubierta (negro y cremallera),

hoy desafías con aire modoso

y firmeza inocente y contenida

las meras ventoleras

y borrascas de empuje poderoso:

en el jardín, anclada y detenida.

 

Es tu primer invierno.

Y por si fuera poco,

te ha tocado estrenarte en este año

que, conflictivo, nos ha vuelto locos.

 

Y aun así, si te miro

desde el balcón al mar de la fachada,

entiendo que, si el trance da un respiro

y amaina el temporal,

desplegarás, la nueva temporada,

tu ruedo octogonal y liberal,

tu virginal blancura defendida

de las insidias de las gaviotas:

un detalle de arte en esta vida,

por encima de todas las derrotas.

viernes, 11 de diciembre de 2020

Entre veteranos

 

Bob Dylan, según por la tele nos comunican en esos rótulos movibles con ínfulas de teletipos, vende sus derechos de autor por una cantidad de dólares tirando a mollar. Sus cuentas habrá echado él y, sobre todo, habrán echado esos buitres no leonados sino leoninos, que manejan sin piedad y sin escrúpulos los delicados destinos de los autores y compositores.

Los destinos. “A twist of fate” podría llamarse un movimiento que, casual y elemental y todo, a Lady Taladro ha causado un fiero trastorno entre ciática y lumbalgia con el que, en estas jornadas, está “viendo las estrellas”.

Y esta mañana, guiños de las neuronas, saltos de ese grillo caprichoso que es la memoria, citamos para el recuerdo al linimento Sloan, que yo conocí por vez primera de niño, para las agujetas que alguna excursión, campestre y desusada, produjo en el Pedroso. Muy luego, es posible que de forma esporádica, y como soy clásico de mío, algún frasco de ese bálsamo de Fierabrás habrá pasado y paseado su eficacia (real o sugestiva que sea) por alguno de mis percances, ya viviendo en Madrid. Claro, ungüento que hemos conocido como lo del Tío del Bigote, no iba a serme ajeno.

Hoy lo reseño porque, entre veteranos, fijo que Dylan (esa estrella como las que ve Lady Taladro) también lo conoce.                                 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

La "MOVIDA" en curso

 

Aprovechando la extendida afición por las novelerías y el relativo desgaste de los 40 años del Generalísimo al mando, más los defectos que tuviera su gobierno, se ve que la propaganda correspondiente al “CAMBIO” ha tenido tiempo y señuelos bastantes para moldear/intoxicar a esa mayoría que con sus votos produce, décadas después, este desgobierno de remiendos y pactos marcianos cuya infinita lista de cosas mal hechas no para de crecer.

Pero ahora se trata sobre todo de impedir que la derecha gane unas elecciones porque ya se sabe “lo antipática que es y lo mucho que roba”. Esto, dicho y sostenido con tenacidad y algo de odio por “la banda” contraria y artificialmente contrahecha de los simpáticos progresistas de conducta impecable.

A toda costa, al precio que sea, ruina o hundimiento irreparables incluidos, hay que conseguir el objetivo.

La ceguera sectaria y gritona que prolonga este rumbo y su legión de paniaguados; la cobardía acomplejada de los silenciosos; y la gigantesca hipocresía mentirosa que con sus consignas barniza tal “MOVIDA”, ¿son la única opción que, por desgracia, ofrecen a los españoles el presente y el futuro?

¿Nos han hecho perder la vergüenza?                             

lunes, 7 de diciembre de 2020

¡Qué papelón, ex-"presi"!

 

Émulo del patoso Mr. Bean,

que poca gracia o ninguna tuvo,

con la ruina del más falso arlequín,

tu manoteo agónico parece

una hojarasca que al viento se mece

o un vuelo soso y torpe de gallina

que cacarea un aria de pamplinas. 


Así pues, malandrín,

dinos cuánto te paga

ese energúmeno venezolano

para que lo defiendas en la aciaga

deriva de color “bolivariano”,

y con tan poca vela en ese entierro

le estés moviendo el rabo como un perro.

 

¿O habrá comparación más adecuada,

más servida en bandeja,

que ser la comadreja circunfleja

de tan extrema leche condensada?                           

domingo, 6 de diciembre de 2020

La fórmula

 

Como hasta que no ocurra

un cataclismo en grandes dimensiones

la playa y este mar que me susurra

van a seguir ahí,

por el momento es como un balneario

del decadente siglo XIX

o principios del XX,

la instalación que en estos calendarios

se acomodó a un rincón de este jardín.

 

Vienen noticias de que ya la nieve

en otras latitudes nos visita

mientras que por aquí las margaritas

florecen como en una primavera

y un tropical ambiente de palmeras.

 

-¿Es el clima en el Sur

tan agradable para tanto cuento?

Parece un privilegio

si hemos de hacerle caso a tus acentos…

-Es la verdad, no creas que presumo.

Si te gusta el arpegio de los vientos…

y si, además, Maritere prepara

un pollo acompañado de verdejo,

“no estoy pidiendo que me lo mejores,

sino que me lo iguales” y tendrás

la fórmula ideal de hacerse viejo.

jueves, 3 de diciembre de 2020

Que se lo hagan mirar

 

Tiempo hace que no sorprenden las andanadas protestonas y los exabruptos que, siguiendo ejemplos de sus predecesores, constituyen el núcleo del parloteo inflamatorio y cansino con el que se desenvuelve el heraldo de ERC en Madrid.

Entre la demagogia de saldo y el populismo comarcal y aldeano, este ya no tan mozo se distingue por tercas fijaciones y manías en las que suele asomar una suerte de complejo, de envidieja cateta hacia Madrid. Que de otra cosa, al parecer, no se trata, cuando reclama, y ya generalizando, que las comunidades se emparejen en subir los impuestos con los que, crecidos y en su región, se utilizan también para la disentería separatista.

Simplezas y falsedades para disimular malversaciones, arduos sablazos al contribuyente y desparrames propios; impotencia para hacer bien los deberes y, entonces sí, competir con el primero de la clase.

Que se lo hagan mirar, él y los suyos. No tienen más que calcar la gestión si tanto ansían obtener sus efectos.                        

miércoles, 2 de diciembre de 2020

La alternativa

 

De cuero y cremalleras, la bohemia

mantiene enarboladas sus banderas.

Los heroicos rockeros

que, digan lo que digan, también mueren

se empeñan en el sueño

de todo lo que el viento se llevó.

 

Seguramente al cabo

de tantos años que contar podemos,

parece que del todo no aprendemos

lo vano de intentar ser memorables

con nuestra inseparable condición

pequeña y sometida a servidumbres:

un armazón que apenas se sostiene

mientras que Santa Bárbara no truene,

una luz de quinqué que al corazón

le amolda la razón de la costumbre.

 

-Te desconozco. ¿Acaso

no fue tuya también aquella guerra,

no eras un cantautor con su guitarra?

-Ahora soy un romano en esta tierra

de Cádiz, a la sombra de una parra.                  

martes, 1 de diciembre de 2020

Biorritmo en calma

 

Aquí almorzamos hoy, en el jardín,

en este primer día de diciembre.

20 grados centígrados. Al sol,

ante la mesa blanca, va la tarde

pasando lentamente, ensimismada.

Ni al “pinche” virus ni a las cabronadas

debemos un silencio de cobardes.

Pero hay que hacer constar

que aquí enfrente del mar,

una tibia ataraxia me adormece:

si no desaparecen

los molinos de viento y el combate,

en cambio me hará bien un chocolate

que a modo de merienda reconforte

y se acompañe de un croissant francés

o, de porte estepeño,

un cortés mantecado navideño,

y de esa forma no perderé el norte.

 

Hoy toca un biorritmo sosegado,

y oraciones modestas de equilibrio

entre sujeto, verbo y predicado.                  

lunes, 30 de noviembre de 2020

Entre muros

 

Imposible fuera que una celebridad tan gigantesca no produjese, a tu muerte, notición de tanto calibre y tan global magnitud que, de modo inevitable, no se viera atrapado entre dos muros de fanatismo:

De un lado, la legión infinita de seguidores que te endiosaron durante décadas y con pétrea ceguera están dispuestos a perdonarte lo que sea, a cambio de las numerosas satisfacciones que recibieron como vibrantes espectadores de tu indiscutido oficio.

De otro, una ciertamente más reducida hueste que te aplicará el rigor de una moral y unos criterios socioculturales contemporáneos, condenando sin ambages, incluso ocasionalmente con furiosos e inapelables anatemas, tu conducta privada, profusa, todo hay que decirlo, en excesos y sobresaltos, aunque desde luego palidezca al lado de la de cualquier etarra o así, que curiosamente levanta ampollas muy menores y según de quién (vaya tela) hasta ditirambos e impasables aplausos.

 

Para un distante observador, para un no aficionado, las pasiones que tu fenómeno ha desatado son una fascinante muestra de energía y de quién sabe de qué más o de qué menos.                 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Decíamos del "Cejas"

 

Cuando escuchamos por televisión

el parloteo de tus vacuidades

(con este temporal de adversidades

y de zozobra en el corazón);

cuando vemos tu estampa relamida

de sólo títere al que una componenda

de gente montaraz y desabrida

le ha entregado las riendas;

cuando esgrimes con movimientos torpes

la batuta al frente de la orquesta

y eres un director tan irrisorio

como un gallo sin cresta…

aunque “no pasa ná.

Que sepas que ser, eres”

un ente tan difuso y gaseoso

que nos hacemos cruces, asombrados

de ver por qué caminos se ha llegado

a un resultado tan zarrapastroso.

 

Ni tus socios te dejan

del todo hacer lo que te da la gana.

Decíamos del “Cejas”

¡y anda que ahora, con este pelanas!

viernes, 27 de noviembre de 2020

Como todos hemos visto

 

no más para darte pisto

y volverte un mar de males

-porque para más no vales-

al sillón te has retrepado

por medio de una chapuza.

Y aunque solo no podías,

no ha faltado la gentuza

que te apoya cada día

en tu ambición y tu antojo.

 

Dan sonrojo

tus cínicos gorgoritos,

tus embustes inauditos

y el pedernal de tu cara.

Cual importuno esperpento

no tienes conocimiento;

conque para ver qué pasa

habrá que mandarte a casa,

en algún momento, al Tío

de la Vara.

jueves, 26 de noviembre de 2020

Puente Genil: piedras en el lecho de un río

 

Vamos terminando noviembre, mes de cumpleaños para los nativos del signo de Escorpión. Hoy toca tormenta por Cádiz, una de esas tardes no frecuentes en las que el cielo se pone de dramático color plomo y se viene arriba, con relámpagos y truenos a distintas distancias.

Con probabilidad, porque el recuerdo vuelve, ya habré referido en algún “blog” de tiempo atrás (y cómo pasa: siete años ya de este entretenimiento, de este descargo, ilusionado o amargo que sea) que a papá y a la abuela Clotilde, tan visigodos de nombre los dos, les gustaban estos días y tardes de lluvia.

De entre la colección de matices del carácter que de ellos reproducen mis genes, reviste éste una especial coincidencia, un enganche afectuoso y convencido que cualquier psicólogo desocupado descifraría con metáforas y circunloquios, si alguna importancia quisiéramos concederle a su análisis.

Y ésta, que seguramente parece fruslería, quizá tenga un porqué, una modesta aunque íntima calidad, cuando nos demoramos en el sueño, en la atónita posible experiencia de que acaso somos puntos de una línea infinita, de una carrera de relevos sólo a medias consciente, contingente, a lo peor algo prescindible, pero que por ahí abajo, en lo hondo de lo que no nos explicamos bastante, ingenuamente aspira a la absorta estabilidad de las piedras.                

miércoles, 25 de noviembre de 2020

¿Qué va a ser?

 

Cuando, en otro alarde de tu famosa desvergüenza, afirmas que, junto con Alemania, daremos el primer ejemplo de eficacia en el asunto ese de la administración y la distribución de las vacunas (que tú lo sueltas con la palabrería equivalente que sea y sin visible, no digo ya espasmo, sino contracción pasajera de facciones o siquiera ínfimo, instantáneo pestañeo), nadie queda de tu feligresía, si descontamos los interesados fanáticos de la secta o los beneficiarios del pesebre.

Confesos o disimulones, los ciudadanos sienten la inevitable desconfianza que, con tu equipo de faroleros, has sembrado de un tiempo acá, y que resalta como característica preferente de tu recorrido.

Por si fuera poco, la competencia entre los laboratorios fabricantes de la “panacea”, con sus modificaciones de porcentajes de resultados y sus diferentes precios al consumidor, no están ayudando al acto de fe que a los españolitos (de sobra y con motivos, escarmentados) se nos solicita. Los tímidos tanteos de opinión, las desmadejadas encuestitas de calle, van poniendo de manifiesto una actitud más bien recelosa, a pesar de las ganas que tenemos del “rayo de esperanza”.

¿Vakuna Matata?               

sábado, 21 de noviembre de 2020

Comentarios

 

-Hipocampo, según el día, se os nota alterado.

-Poco es ello; bien podéis añadir decepcionado y escéptico. Y es que cuando no logro mantenerme en el relativo aislamiento del acuario…

-Verdad es que el panorama dista de ser luminoso.

-¿”Luminoso”, decís? ¿Y “dista de ser”? Pardiez que he de atribuir a la ironía tales eufemismos. Que lo que más se exhibe en el escaparate, al lado del marronazo del virus, es la colección primavera/verano (y otoño e invierno) de los pescadores en el río revuelto; y el magma de parásitos que, resignados a o agradecidos de las migajitas, alientan el insaciable medro de quienes, con el descaro de la impunidad, se meriendan la tarta.

-¿Por ventura le veis arreglo?

-Nada que, de momento, lo parezca. Demasiado cansancio en el personal, demasiadas anestesias inyectadas para que el embotamiento prolongue su devastadora sumisión.

-¿Y los nostálgicos?

-Inviables y penosos, de la facción que fueren: una panda ansiosa de reincidir en el “éxito espectacular” que ya se demostró en la URSS, Cuba, Venezuela, etc. con descerebrados y malintencionados que pretenden el remedo tardío de anacrónicos remiendos fracasados; unos brotes de catetos, añorantes del espíritu residual de la tribu. En espera, los otros (que no es un título del cine), imaginando que se puede repetir la Historia.

-¿Y no?

-No sé qué os diga. Incluso en “los países de nuestro entorno” se dan los locos sueltos. Y sobre todo, nuestra Spain is so different…

-Volved al acuario y por vuestros fueros. Escribid de amoríos.

-Quizá.  

viernes, 20 de noviembre de 2020

Entre desesperados signos de interrogación

 

¿Alguien sabe si en la Tierra existe alguna otra nación que, como España, consiente y encima financia a sus enemigos, a aquellos que con manifestaciones explícitas y comportamientos ídem. se empeñan en destruirla?

¿Alguna otra nación que, contra toda lógica, como si careciera de la menor inteligencia, se deja chulear y erosionar por tantos miserables como se sientan en el Congreso, añadiendo el escarnio de decir que, también ellos, nos representan?

¿Alguna otra nación que soporte un número mayor de gentuza, de mierdosos?

¿Hasta cuándo, tanta gente decente como también hay, será empujada al desastre?

¿No reaccionaremos, no diremos “se acabó”, cabronazos?