jueves, 14 de mayo de 2020

Mientras

Con una actitud ingenua, que quizá debería llamar temeraria, durante estas numerosas semanas últimas he atendido con responsabilidad a la inundación de informaciones que se nos ha proporcionado para tenernos, o no, al tanto de la evolución y los pormenores de la desgracia vigente.
Y como es natural, los niveles de saturación han ido aumentando de manera gradual hasta la sensación de hartazgo, de empacho, de asco y de lo demás, en esa línea, que Uds. quieran libremente añadir.

Así que reaccionando, por cuestiones de salud (que la hay diversa), decido rebajar al mínimo la dosis de droga dura que están suponiendo los telediarios, las tertulias y la contaminación mental que, prodigio de manipulación, expenden. Digamos rebajar a un 5%. Porque resulta difícil el reciclaje de tanta basura.
Y resuelvo sentarme en el mirador doméstico a contemplar la espectacular hermosura del temporal de hoy: cielo oscuro y revuelto de nubes, esponjado el gramón, la platanera, los geranios, hibiscos y gitanillas que se agitan, fuerte el viento, bruscos los arreones de la lluvia, anchísima franja de espuma y dispersas crestas de una mar picada que luce ese color gris elegante bajo el que late sin duda todo un presagio de nada desdeñables amenazas.

Sonará lo que sea, hasta que se acabe el tiempo y nos llegue el día. Y mientras, conviene emborracharse...
-- ¡¡"Cuidaooo"!!...
... de belleza, dejarnos ir mirando, que ni el cuerpo iba a resistir los 100 años que de todas formas ningún mal dura.   

miércoles, 13 de mayo de 2020

Una rectificación

Escrúpulo ortográfico me guía
en esta nota que escribo este día.
Que al César debe darse lo que es suyo
y es aforismo al que contribuyo
reconociendo paladinamente
que omití, aunque no intencionalmente,
la inclusión en tu nombre de una letra
que inquieta mi conciencia como el crimen
agobia al malhechor que lo perpetra.

¿Cómo olvidar la hidalga hegemonía
y la heráldica, hermosa hechicería
que habita con halago habilidoso
la hechura de tu nombre, tan honroso?
Ni helado hastío ni holgazanería
me harán huir del homenaje hondo
que en tu histórica hazaña hoy se hospeda,
Ágatha heroica, hecatombe humana,
hiperbólica hipótesis en seda.

-- No tenías nada que hacer, ¿eh?
-- Vaya.

martes, 12 de mayo de 2020

Ágata, si expectante

procuro esclarecer de tu discurso
-- pedestre de vocablos, impreciso,
y sólito adyacente de la sombra --
algún atisbo llano de cordura,
pronto se desvanece y desfigura
cualquier ilusionado compromiso.

En la mágica alfombra,
en el gato por liebre que prometes,
¿algo existe aparte del vacío
que acaso haya dejado el amorío
del chatarrero y de vuestro sainete?

Insistente, tenaz trabajadora, 
cuya fuerza un cíclope envidiara,
la entontecida masa, a fuer de ignara,
de la moda te tiene por señora
y no tuerce su aplauso caprichoso
ante el desquicie loco de las formas
y el colorido chillón y rabioso
que inundan cada vez la plataforma
si es tuya la movida que se exhibe.
Anoche era Piqueras detective
que el numen de tu musa investigaba,
de tus andanzas, la noción notoria,
la resistencia crustácea y brava
y el absurdo rampante de tu historia.

(Tantos versos después
y visto del derecho y de través,
no encuentra el Hipocampo ni yo hallo
un tribunal que emita un blando fallo
para ese extravagante rodaballo.) 

lunes, 11 de mayo de 2020

Truco y trato

Refiriéndose al diferente, y algo truquista, trato que, a la hora de cambiar de "fase", han decretado Sánchez y sus secuaces entre unas y otras regiones, el presidente de Andalucía, con su sosegadora dicción, que ojalá sea señal de su buen carácter, y su tranquilo acento andaluz (que los hay, los hay), ha calificado de excepcional el vínculo que liga al gobierno presente con sus útiles, necesarios, casi indispensables socios, por ejemplo los del PNV, tan negociantes ellos y tan dados al toma y daca de dineros y preferencias.

Ha sido suave, como suele, y de prudente medida, el presidente andaluz; y aunque no osaríamos restarle propiedad al término, cabe imaginar que Lázaro Carreter habría señalado también como alternativas posibles privilegiado y ventajista.
Y en efecto, más de éstos tiene el trato que la impotencia cobarde e hipotecada de nuestros presumidos mayores del reino se ve obligada a conceder a quienes, con la sartén por el mango, imponen el sometimiento de los infumables agravios comparativos de costumbre.
Una porquería, vaya.

jueves, 7 de mayo de 2020

En Internete

Que estemos empeñados con firmeza en echar a perder este planeta no impide su maravilla, su infinita variedad y sus resplandecientes sonidos y colores.
Y que un cierto cansancio que la edad proporciona, junto con la escarmentada y residual capacidad de sorpresa que nos vaya quedando, también adoba nuestro relativo desencanto.
Y aun así, con gozo, con asombro, con júbilo de niños sonrientes, todavía se puede encontrar, como una casualidad afortunada, un ejemplo de arte y modulada picardía melancólica, de saberes ancestrales y de intacta musicalidad en el fraseo y las hondas síncopas atrevidísimas y de africana y caribe elegancia que imprimen Omara Portuondo y la Orquesta Failde a su versión directa de "Lágrimas negras".

El cuerpo pide y genera un sosiego de movimientos contenidos y cómplices, espontáneos y casi inevitables, que se dejan llevar del tiempo lento de la canción. Un reconocimiento de que el latido de la música, siempre misterioso, por caminos de milagro nos toca el corazón y las neuronas, justo el instante necesario para no olvidar el agradecimiento que a la vida, traicionera y todo, le debemos.

miércoles, 6 de mayo de 2020

Marta, de actualidad, es comidilla que está en los mentideros de la Villa

Según tu desenvuelto comentario
al que no osamos oponer la duda,
fue tu temperamento libertario,
que no necesitó de mucha ayuda,
lo que a un experto y largo recorrido
de ardor embelesado te ha traído.

Y claro es que podemos admirar
que donde tanta hipocresía queda
hayas hecho del numeroso lecho
sutil enciclopedia de provecho
y una valiente y personal vereda.
Y que en esa almoneda
en la que están de oferta lances varios,
tú dispongas los tuyos
con airoso compás y dos ovarios.

En tu club te han pasado por el lomo
elásticas caricias comprensivas
para luego dejarte como un cromo,
a dentelladas en tu carne viva.
Que es un desolladero
el desarrollo de cada programa,
y más si cuentas que tu "caballero"
no era ejemplar de sábanas ni cama.
Mas ¿cómo tú, siendo "inocente dama",
te avienes a tamañas aventuras?
¿Pudo tu calentura
cegar tu fogueado magisterio?

¡Hoy, el amor cortés, los trovadores
que en la lengua de oc, finos, cantaron
con música de claros riuseñores, 
se asustan ante tanto vituperio!


viernes, 1 de mayo de 2020

Bulos y propuestas

El largo laberinto de normas y horarios que han desencadenado nuestros "eficientes" gestores para la nueva normalidad* ha resultado tan prolijo y confuso que el humor -- o si lo prefieren, la "guasa" -- del personal no ha tardado en glosarlo en el Internete, señalándolo con todo el ridículo que merece y el caos que comporta.
No sólo desconfiamos del plan por incluir fisuras que una contabilidad detallada podría poner de manifiesto sino que, después del diluvio de contradicciones, imprecisiones y mentiras de tomo y lomo que nos viene cayendo encima, es imposible orientarse en mitad de la tormenta.
Y dando por sentado que será difícil lo que nos queda, y que el contagio que peligrosamente se deriva del uso de los objetos compartidos es algo que debería evitarse a toda costa, modestamente sugerimos la posibilidad de que, en los encuentros de fútbol, se suministre a cada uno de los 22 jugadores participantes un balón de carácter, digamos, personal e intransferible, lo que eliminaría la clásica y arrebatada disputa en que consiste el juego; oferta que generosamente, desde este "córner", se plantea ante los mandamases de la Federación correspondiente, que con seguridad estará deseosa de obedecer con las máximas fidelidad y diligencia las indicaciones de Illa y Cía, cráneos privilegiados y faros insuperables de este arduo camino de la desgracia.

* No creo que el infante don Enrique de Villena hubiera bendecido esta expresión, que sin duda debe su autoría al hallazgo luminoso de ocurrente "miembro" o "miembra" de nuestra singular cúpula directiva. 

jueves, 30 de abril de 2020

Barcos mercantes y otras divagaciones

Veo los cargueros pasar
por el lejano horizonte,
señalando su relieve
la línea que funde el agua
con el cielo.
A una mañana sin nubes
suceden los flecos blancos 
de la tarde, como un velo
que del Norte trae el viento,
con colores de Sorolla
sobre la joya del mar.

El sol es una caricia
sobre las olas de plata:
despierta tu piel de gata
y subimos
al dormitorio y al lecho.

Con estas cosas que escribo
todavía,
miro y sueño y pienso y vivo.
(El compás del corazón
es más intenso que estable.
Me planteo,
cuando en tus ojos me veo,
si la pasión y la muerte
son dos puntos cardinales
razonables.)

-- ¿Y no volverás a hablar
del balandro, del velero?
-- Sí que he de hablar; o eso espero.

miércoles, 29 de abril de 2020

Anillos para unas "damas"

Que prometer por doquier
palabra de casamiento
Merlos, no se puede hacer.

Las féminas, despechadas,
que claman por tus desdenes
y se sienten agraviadas,
parodiadas en los "memes",
no te van a perdonar
tu intrépida incontinencia.
Y te van cortando trajes
que con indirecto sesgo
formulan ya una advertencia
referida a tu equipaje
como plumaje de riesgo
al que le falta coraje.

Que prometer por doquier
palabra de casamiento
Merlos, no se puede hacer.

¡Qué de ilustres escritores
tocaron el paradigma
y el controvertido enigma
de tu literario ejemplo,
escuela de seductores!
Tirso, Espronceda, Molière,
Calderón y Baudelaire,
y "El burlador de Sevilla"
que escribió José Zorrilla, 
Benavente y muchos más
que trataron la cuestión, 
buscando en el corazón
del tentador Juan Tenorio
el misterioso compás
de un verso satisfactorio...

Nuestros cimientos sociales
se estremecen de estupor
cuando, en medio de los males
que a nuestra Nación aquejan,
en los visillos las viejas
y análogos carcamales
te tildan de picaflor,
como poco,
o de rematado loco.

Que prometer por doquier
palabra de casamiento
Merlos, no se puede hacer.


lunes, 27 de abril de 2020

El "presentador" y los primores de la televisión "educativa"

Tiranuelo de opereta,
colérico redomado
que, al estallar tu rabieta
(porque un colaborador,
dejando al lado el temor,
la contraria te ha llevado),
argumentas tu criterio
prorrumpiendo en improperios
y gritando con imperio
acallas la disidencia,
llegando en tu vehemencia
a afirmar que en esa peña
donde todos se desgreñan
no hay un nido de cigüeñas
sino, y cito textual,
"DE ROJOS Y MARICONES":
¿Qué tal?
¿Es ese vocabulario
el humo de tu incensario?
¿Qué fue de la corrección,
la "política" y la otra,
que en medio del sofocón
te despinta los blasones?
¿Es que tu lengua se empotra
o que tu lira te inspira
tan nítidas confesiones?

Porque tú debes saberlo
comentando el episodio
-- vodevil de amor y odio --
de Marta y Alfonso Merlos.

domingo, 26 de abril de 2020

Tres

o cuatro mil años habrán pasado.
Y en estas mismas aguas debió ser, con el islote cercano y misterioso que albergaba aquel templo cuyas ruinas podemos ver ahora.
Aquí fueron los ritos, los cánticos, las danzas de las sacerdotisas que ondulaban como flores lascivas.
Los altares de ónix incrustados de pedrerías costosas, de oro, de perlas arrancadas a los moluscos más profundos; las columnas, estatuas y relieves de recargada y cruel policromía.
Los circulares jardines perfumados. El trono desde el que se promulgaban las leyes religiosas y solemnes.
La Historia oculta en la que un dios menor conoció el resplandor del deseo secreto, los poemas de versos majestuosos, métrica larga, heroicas resonancias entre el Amor y la Guerra.
El paso riguroso del implacable Tiempo. Las huellas que quedaron y que laten, en el viento racheado, para nosotros hoy.   

sábado, 25 de abril de 2020

La escena, esa palabra sin límites

Porque la realidad demuestra que la especie humana, por inadmisible que parezca, incluye por ejemplo al citado Sr. Mundstock y por otra parte al apodado "Cejas" o al tal Avilés, estos dos, catapultados a la notoriedad por concursos de telebasura, y todo ello queda miserablemente englobado por la general ignorancia en el "mundo del espectáculo", en la "escena".

El horror infinito que tal despropósito produce tampoco tiene límites. Y hablamos todo el tiempo de la contaminación, los virus, el cambio climático, las desgracias de la droga y otras calamidades; pero ¿nos estamos preguntando con la atención debida cuánta irreversibilidad, directamente proporcional al daño, comporta ese fenómeno que a generaciones enteras las contagia de la perversión en los gustos y las aficiones, el embotamiento de la inteligencia y la sensibilidad, los repugnantes efectos de la peor masificación?
O (y aquí, de las teorías conspiratorias) ¿conviene a los poderes orwellianos, monstruosos, que el rebaño terrícola quede reducido a una gigantesca masa informe y uniforme y, sobre todo, dócilmente manejable para una pandilla de diabólicos criminales? 

jueves, 23 de abril de 2020

Marcos Mundstock nos deja

En una agrupación en la cual los méritos de todos sus componentes rayan a considerable altura, puede ser difícil destacar.
Y eso exactamente es lo que el público percibía/percibíamos en la figura de Marcos Mundstock.
Expresivo de gesto y brillante de imaginación, con un timbre de voz envidiable y una inteligente desenvoltura para el uso del idioma español y sus malabarismos elásticos derivados al humor, Marcos nos deja, como lo hiciera el otro pilar preferente de la firma, Daniel Rabinovich, pocos años atrás.

Puede que sea esta última pérdida la que determine el final de ese ejemplo lúcido, asombroso y de genial magisterio que Les Luthiers han significado para la escena.
Y algo de bueno podemos extraer de la tecnología: el archivo que fija, para nuestra respetuosa admiración, el legado de sus actuaciones memorables.  

miércoles, 22 de abril de 2020

Entre signos de interrogación

¿Le queda algún error que cometer
a esta panda de torpes y de idiotas
fuera de dar la nota?
¿Alguna decisión inconsecuente
que nadie discurriera
de haber tenido dos dedos de frente?

¿De sabios es andar rectificando
la indocta frase, la norma imprudente,
la recomendación incompetente,
los datos falsos que nos sigue dando
este elenco, fullero redomado, 
con trampas a las cartas y a los dados?

¿No hay repuesto para tal desgobierno
de apóstatas, herejes y "modernos"?
¿Y quieren que la gente trague y calle
mientras añaden lágrimas al valle?

Apañados estamos,
que porque no podemos, no nos vamos.

martes, 21 de abril de 2020

Casi romance apócrifo de la Benemérita y el conductor

La Guardia Civil me para
y mis planes interroga:

-- ¿De dónde viene?
-- De casa.
-- ¿Vive vuacé por aquí?
-- 30 años hace ahora
que me vine de Madrid.
-- ¿Y guarda el confinamiento,
la pausa que se prorroga?
-- No le diré que contento
de este extraño experimento,
pero creo
que debemos acatar
la norma legisladora
y esperar que al veraneo
le siga quedando el mar.
-- ¿Y adónde apronta su paso
de mañana y tan temprano?
-- Voy raudo como un Pegaso,
barbicano y veterano,
a comprar a Mercadona
que es el "super" más a mano
y de atención más molona.

El "Gordo" y yo presentamos
un aire tan respetable
que el agente, asaz amable,
tras pedirnos los papeles
y confirmar su incumbencia,
da fin a la diligencia.

Epílogo:
Y al final de este nublado,
cuando termine el fregado
de los guantes y los geles
y las varias mascarillas,
habrá una excursión sencilla
para comprar mantecados
de los mejores, de Estepa.
Que conste y así se sepa.


lunes, 20 de abril de 2020

Calidades para matizar la cautividad

Con esta mar picada,
verde el agua y blancas las espumas
que encabritadas vienen a la playa
y este viento incesante que sacude
el toldo de delante y la bandera.
En el jardín posados 
-- dos lagartos al sol de primavera -- 
pasando sin apuro
las horas posteriores al almuerzo.

Hay un olor de algas que perfuma
esta redonda tarde en la que pasan
grupos de cuatro, cinco gaviotas
que consiguen ese equilibrio sabio,
oscilante,
que a salvo deja decisión y rumbo
de sobra conocidos,
la orientación segura del instinto,
el éxito del vuelo de regreso
al lugar donde anidan
y donde dormirán tras el crepúsculo,
al resplandor de una luna de nácar,
del vapor de unas nubes,
del bálsamo sonoro de un silencio
como debe ser, solo. 

domingo, 19 de abril de 2020

Cambio de nombre

Los desnortados que marcan nuestro rumbo, ahítos de soltar mentiras, triquiñuelas, disposiciones contradictorias e inútiles, o casi nada útiles, paños calientes, en plena orgía de incoherencias y arbitrariedades, anuncian las ostentosas y atropelladas medidas que regirán par la "desescalada" y el "desconfinamiento", palabros espesos con los que aturdirán nuestros oídos (y agotarán nuestras neuronas) en las jornadas presentes y por venir.

-- De momento: igual lo cambian todo por enésima vez, que ya sabes cuán aficionados son a las improvisaciones y las chifladuras.
-- Te noto un sí es no es frenético.
-- No es para menos. Lo relativamente claro es que estos palos de ciego no pueden arreglar gran cosa y que, si no se consigue una vacuna cuanto antes, la victoria de la que nos quieren convencer será pírrica y, como tal, acarreará un coste astronómico en todos los órdenes de lo que quede como "realidad".
-- No OSO contradecirte.
-- Pues ¿no te pareció muy de ellos la tontería de autorizar el funcionamiento de los estancos (para satisfacer a los fumadores) y no creo que se haya hecho lo propio con las bodegas o tiendas de licores, para la otra cofradía?
-- No seas suspicaz. Para empezar, tú ya estás retirado; y además, los ciudadanos van al estanco a comprar los periódicos para mantenerse informados...
-- Y una mierda de pretexto y otra de argumento. La gente ya se entera de la película (camelos y "cameos" incluidos) por la "tele". Y lo sabes, como dice el que te dije.
-- Paciencia, venga.
-- Ya. Estoy por cambiar de nombre.
--¿A cuál?
-- Job.

viernes, 17 de abril de 2020

La limpieza pendiente

Los ciudadanos que, con paciencia, disciplina, solidaridad, sentido común y casi sin fisuras en la entereza de los comportamientos, estamos "aguantando los caballos", a los burros (y a las burras) que con su ineptitud, su negligencia y sus rampantes embustes y delirios no hacen sino empeorar una de por sí dificilísima situación, DEBERÍAMOS ECHARLOS de esos puestos que, debiendo ser de trabajo en el Gobierno, el Parlamento, etc. han terminado siendo de canallesca mofa y chuleo sin fin. De parasitismo XXL.

Los ciudadanos, ¿nos resolveremos a hacer esa limpieza radical? ¿Ese sumarísimo y urgente expediente de despido? 

jueves, 16 de abril de 2020

3 patas "pa" el banco

"Estadista" de Falcon, postureo,
ambición, vanidad y otros descaros,
como tonto no eres, tu "blanqueo"
con la pandilla que todos sabemos,
de sobra estaba claro
que viste la chapuza. Y que esos remos
"que manejan la barca, a la deriva"
quieren llevarnos sin alternativa.

Y no es canción ni juego de palabras
que cuando el CIS Tezanos descalabra,
con su actitud de esbirro hirsuto y tuyo,
lo que modestamente aquí concluyo
es que tu cobardía se hipoteca
bajo esa sombra larga de ciprés
que intenta desmentir la hemeroteca:
irascible, de la ceca a la meca,
apuntando a "la casta" el lanzallamas,
tu "socio preferente" profería
sus feroces bramidos y soflamas.
¡Quién lo vio y quién lo ha visto,
a ese "modoso" y cínico anticristo!

¡Qué 3 patas "pa" el banco,
pretendiendo llevarnos al barranco! 

martes, 14 de abril de 2020

Desde la intimidad

Un resplandor velado en las palabras
con un apenas son libidinoso;
unas gotas de fiebre en las miradas
y un anticipo mínimo de gozo.

La piel y las señales
de una remota danza de vestales.
Y el amor insistido
en querencia y cuerpo conocidos.

¿Y dicen que los tiempos del deseo
-- cerebro y corazón -- se desvanecen?
Entonces, ¿cómo esta pasión por ti,
a fuego lento viene, y permanece?

lunes, 13 de abril de 2020

Domingo, ayer, de Resurrección: por el canal 24 Horas

¿"Francisco", a secas y en dos ocasiones
repites en el mismo Telediario?
¿Acaso eres sumisa, Beatriz,
y emites tu mendaz vocabulario
con tan zafio descaro,
por consignillas de rojo barniz
que tus jefes de paso te encargaron?
¿Se atreven tu imprudencia
y tu inválida ciencia,
a un Papa tan sencillo y tan modesto
nombrarlo en ese estilo descompuesto?

Sumo Pontífice y Su Santidad
son los términos propios que se deben
a una persona de tan buen relieve.
Así que me pregunto
si tu pronunciamiento es "feminista"
y combativo contra el "patriarcado";
si de un presunto punto periodista
en "moderna" de pega te has quedado.

Tu falta de respeto,
de carácter cateto,
rechina y suena asaz improcedente.
Y al ponerte cazurra,
¿no piensas que habrá gente
que te opine de mera vacaburra? 

domingo, 12 de abril de 2020

"Dentro de cien años ..."

Ningún reparo en declarar que la atención, incluso la preocupación, por el pelo (que no pocos ya entonces usábamos largo en la vida civil) fue en nuestra generación un tema de importancia algo más que relativa. Si tenía un ingrediente de vanidad o de simbólica, y por ello ingenua, rebeldía, tal hecho no debería desmentir esta afirmación.
El caso es que, en su momento, llamados a filas, la realidad castrense iba a imponernos su rigor, y de forma muy visible, en ese aspecto de nuestro ídem: de aquella catadura que, en el tren que nos llevaba a San Fernando de Cádiz, exhibíamos cada uno de los mozos, no quedó rastro apenas cuando al día siguiente pasamos por la barbería del cuartel y nos enfundamos además en los uniformes que, según el reglamento, incluían el uso permanente, obligatorio de la gorra y/o el lepanto. ¿Quién no habría sospechado enseguida que aquello podía influir, de modo negativo y por falta de la saludable ventilación, en el medro futuro de nuestras frondas?
Que más de cuatro previsiblemente hubiésemos preparado el ánimo para semejante impacto, no mitigó el desconcierto primero de aquella tabla rasa.
Cuando no hay escapatoria, lo de amoldarse es cuestión de tiempo; y de eso había dieciocho meses por delante. Pero algunos nos propusimos con firmeza esquivar al menos la gorra, en cada situación posible. Y en esas fechas, aunque después de este redactor, apareció.

Los más próximos, con reducción rutinaria y ruda (la aliteración no es deliberada) fueron llamándolo "el Jerez", partiendo de su origen y evidenciando nulas creatividad e imaginación en el apelativo elegido. Y, porque era uno de los remisos al uso de la gorra, había que verlo, deambulando por las zonas más discretas del cuartel de marinería, con cierta sobria ondulación solemne y parsimoniosa que, de manera principal, tenía como objetivo obsesivo que la dirección del viento (el que tocara cada día) no levantase, despeinándolo, la levísima porción de cabello que, como elaborada y tímida cobertura, iba creciéndole con paciencia y elementales cuidados.
Me parece recordar que, hasta en el habla, de marcado acento andaluz, se prodigaba poco, para no distraer ni en eso la concentración que a la defensa de la disposición capilar le era indispensable.

No arrojo la primera piedra; que yo también me esmeraba en hacer sutiles maniobras con la gorra que, lejos, muy lejos de encasquetar tal como las órdenes superiores establecían, posaba con delicada  aprensión y precario equilibrio sobre mi cabeza, como método que quizá minimizaría los temidos efectos posteriores sobre mi añorada, y recuperable, melena.
Dios, sobre todo; y ese refrán que dice "dentro de cien años, etc."         

sábado, 11 de abril de 2020

De la Cuaresma y sus cuitas

Los más fervorosos adeptos del rito o ideología vegana, en estos tiempos de encierro y variadas abstinencias, no experimentan sensación alguna de ventaja.
Es de común conocimiento, de unanimidad pública, que los ciudadanos han recurrido de manera inmediata a incrementar los actos pecaminosos de la gula, como remedio, o clavo ardiendo al que agarrarse, de la frustración y de la ansiedad que por motivos harto justificados se han adueñado de la Nación.
Y por "las redes", con verosimilitud a la cual cabe cierto entredicho, está cundiendo una noticia que atañe a los arriba citados, a quienes ahora con mayores exigencias e insistencias tienta el Demonio con la añoranza de las torrijas, clásicas de estas fechas.
La alternativa se lanza desde una corporación -- del todo ajena a la secta de las "curlys" -- que formularía unas torrijas de diseño en cuya receta quedarían excluidos los ingredientes "tabú", siendo su principal estructura y fundamento una amalgama como de hojaldre, pero que en realidad consiste en un entramado de estratos horizontales customizados de cartulina (de la que se fabrican las usuales cajas de huevos: y aquí no se hacen distingos entre los de campo y los otros, ni tampoco en razón de su calibre, normal o XXL) y folios DIN A4, después de concienzudo proceso de liofilización.
Los estudios pertinentes habrían apuntado a acogida y resultados tan eclécticos como inseguros, que han levantado para unos, sospechas y para otros, incontenible y curiosa hilaridad.



(En sobre lacrado, la nota precedente ha sido recibida en nuestra redacción, causando entre los colaboradores fijos/discontinuos una controversia acerca de su origen y autenticidad. No falta quien le atribuye un propósito de contrita introspección, mientras que diferentes voces proclaman su aparente, o evidente, trivialidad.)  

jueves, 9 de abril de 2020

Eran otros tiempos

Para escenificar su "olímpico desdén" hacia los intervinientes que no se acomodaban a sus planes, el más ubicuo y oficioso de nuestros vicepresidentes fingíase distraído con el telefonito móvil y el gesto de "simpatía arrolladora" de costumbre. Quién sabe qué arcanas enseñanzas extrajo de tan rigurosa concentración; tal vez algún pronóstico esotérico, alguna indicación clarividente de Esperanza Gracia o del ya célebre "Maestro Joao".
Cuando levantó la cabeza, tan gravemente ocupada de pensamientos profundos como de frondosa cabellera, era, en el miniestrado a medida, la alocución de Echenique quien, al ser un cercano corifeo, goza por el momento de la compasión del "soviet supremo", aunque en ocasiones se desvele y estremezca recordando (presintiendo) la historieta del escorpión que ejecutó a la rana tras haberse servido de ella para vadear un río, creo.
En suma, tal acólito pronunciaba un discursito de rancios tintes pasados de toda moda, rebotado de telarañas acusadoras de la siempre "infame" derecha, que remató en vocabulario raquítico y progresivo aburrimiento, a cuyo término, el líder indiscutible, con su mochila de "indignado" a cuestas, salió del "hemicirco". (La aviesa insinuación de urgencias mingitorias, que los rumores propagarán, no se sustenta al carecer del aval que le niega una próstata relativamente joven.)

Uno mantuvo una pasable atención hasta que fueron saliendo con camisillas de pijama kitty-kitty algunos de nuestros pintorescos y aldeanos parlamentarios. Porque uno ya aguanta menos que cuando, con muy otra y mejor motivación, salía de nazareno los Jueves Santos, durante 7, 8 horas de recorrido, en la Cofradía de la Virgen del Rosario, Montesión, Sevilla. Y es que eran otros tiempos. 

miércoles, 8 de abril de 2020

Rimas que intentan ser ligeras, por si ayudan a rebajar el agobio

Yo le quité las gafas y el "foulard"
y el resto fue soltándolo ella sola;
y se me vino encima
su resuelta pasión...
-- ¿Qué estabas por decir, "como una ola"?
Pareces la Jurado.
-- Desolado
me dejas si me encuentras parecido
con tropo tan castizo y transitado.
-- Pero es que ese regate
es flor que implica añeja resonancia.
-- ¿Y darás importancia
(en este tiempo de "ruin rutina",
de aflicción tanta y fiera disciplina)
a que el estro del vate
desfallezca en medio del combate?
-- Algo te ocurre en este "blog" de hoy
que leyéndote estoy
y crédito no doy.
Que hasta de Pionono
has deslizado un par de semitonos.
-- ¿Que qué pasa?, preguntas: que me agoto
de señalar desmanes, 
que caen en saco roto, y en la moto
ni siquiera ya salgo a pasear
con la amargura de estas restricciones
que ya me tienen hasta...
-- ¡Atrás!¡No sigas!
Y recupera tu pulido estilo,
la paleta de estambres y pistilos
a que aludía "Sólo pienso en ti".
-- Está bien; otro día,
que amanezca con vista de neblí,
la sólita, elegante alegoría
dispondré por aquí.
Y entre tanto, tú mismo
desenreda este malabarismo:
para templar tu desazón y enojo,
hoy te ofrezco aqueste trampantojo
de leve esparcimiento y otrosí.  

lunes, 6 de abril de 2020

Debe quedar algo, todavía

Las habas que cuezan por ahí, que ellos las ponderen.
Nosotros, los españoles que con paciencia y resistencia estamos casi todos cumpliendo con las exigentes y duras normas dictadas, bien nos merecemos los aplausos recíprocos que son una muestra de la vida en espera.
Principalmente y con todos los motivos, el mérito máximo de esos aplausos lo llevan las numerosas personas que con abnegación y esfuerzo ímprobos están sacando nuestras castañas más urgentes del fuego. No sobrará nunca el reconocimiento y la infinita consideración a que se han hecho legítimos acreedores: que no haya regateo en ese importantísimo renglón.
De paso, será interesante y necesario que la lección que nos impone esta desgracia no caiga en saco roto. Y que sirva para la enmienda de los tarados que nos enmierdan, fingiendo que dan la talla (y como que no) para ser nuestros "dilectos" representantes.

Un arduo camino por delante que nos toca recorrer. Puede que lo consigamos. Porque algo debe quedar todavía de nuestra fuerza, de nuestra inspiración, de la valentía que cuenta la Historia que en tantas ocasiones supimos demostrar.
Debe quedar algo, todavía.

domingo, 5 de abril de 2020

La vuelta de un sonido

¡Tantas cosas se deciden sin prever los alcances!

Cuando se vino de Madrid, al comienzo del 90 del XX, la urbanización, que él prefiere llamar barrio (con esas manías conservadoras y clasicorras de su condición), apenas mostraba un porcentaje mínimo de viviendas construidas. Y debió ser él, el primer colono que estableció ahí su singular fondeadero: frente al mar de su predilección, y no lejos de la ciudad amada, seductora y decadente, cuna de su abuelo materno.
Tan deshabitadas estaban aquellas calles a medio formar que los mirlos cantaban sus cadencias sonrientes, sin reparo al estorbo que después terminaríamos acarreando los humanos. Y se sentaba en el porche, abierto entonces a los vientos gaditanos, a escuchar el doble arrullo, la doble belleza del sonido del agua y los pájaros, que eran, en su caso, hermosas y satisfactorias sensaciones, casi inéditas.

Con los años, el canto de los mirlos se ha ido retirando hasta hacerse, cuando la comunidad de vecinos fue creciendo, meramente, espaciadamente anecdótico. Y se echaba de menos.
Y ahora, que los pocos residentes permanecen en la obediencia confinada que nos han "confitado" las autoridades sanitarias y las otras, y que la desolación, "au contraire, mon ami", implica un recuperado sosiego, el dulce cantar regresa y a menudo se instala con renovada naturalidad por los jardines y los tejados, devolviéndole el gusto y el sonido cariñoso, como en un feliz, inesperado y bien hallado "ritornello". 

sábado, 4 de abril de 2020

Pozuelo conexión

Cuando de Vuesa Merced inquirí nuevas que me diesen norte sobre su estado de salud que, en estos tiempos de gran zozobra (y siendo como somos ambos varones a los que el adjetivo de venerables no resulta impropio, ni ya lejano), es tema de importancia y que ofrece creciente juego en las conversaciones de veteranos, el resumen detallado de las recientes vicisitudes ha causado honda impresión a mi ánimo; y bien que  me place que la conclusión afortunada que tal trance ha tenido viene a restaurar más de un equilibrio en las mareas de nuestras asustadizas neuronas.

Que estamos, como ya he escrito, en las manos de los galenos, cuyos conocimientos harto nos ayudan, completando el amparo que de Nuestro Señor Jesucristo a los buenos católicos cabe, y que las musas en los quirófanos jamás se desenvuelven en versos de arte menor, antes bien, debemos ponderarlas con la elegancia y aristocracia del alejandrino; y en ello estará Vuesa Merced conmigo desde su diversa y leonardesca actividad.

Que el Tiempo os respete y que haga duradera la vida armoniosa para quienes, como Vuesa Merced, aúnan la inspiración y el talento en beneficio, notorio o discreto que sea, de su entorno y de su comunidad.

Dado en Chiclana de la Frontera. El Hipocampo.    

viernes, 3 de abril de 2020

Vale, ya sabemos lo de la viña del Señor, pero...

De forma esporádica, en estas líneas del "blog" se ha deslizado alguna referencia, incluso reciente, a los mínimos contactos que el Hipocampo tuvo con lo, digamos, militar.
Joven que fue, y en la época de las escarlatinas culturales y sociales que iban a "cambiar el mundo", por mucha condición individualista y medio independientosa que le hubiese correspondido en el sorteo, no iba a sustraerse por completo a la lectura "anti" que iba creciendo al galope en la mayoría de aquellas generaciones, algo ilusionadas, algo ilusionistas.
Y de camino de las melenas y los primerísimos pantalones de campana, y todas las teorías de flores y paz y amores que intentaban ser libres, cuya digestión y aplicación cundió a medias y se esfumó a medias, también sintió sus personales rechazos y/o desdenes hacia los uniformes y lo que parcialmente siempre simbolizan.
Claro que, a su alrededor, no ha cesado el ruido. Y en Marinería vivió de primera mano las incomodidades y los matices surrealistas de la organización jerárquica, con sus inapelables disciplinas y sus absurdos y sus detalles irrazonables que también asomaban.

Pero hay una realidad de fondo que se ha ido imponiendo y que conviene aceptar, casi sin esfuerzo, una otra visión práctica y táctica que, ahora mismo, sobre todo, desmonta las ignorancias, las malevolencias y las demagogias: UNA ORQUESTA, UN DIRECTOR, y desde luego, que sea solvente. Y, nobleza obliga (y decencia y coherencia), un comportamiento respetuoso y agradecido del público.

Quevedo, de cuya inteligencia y sabiduría sólo discutirían los tarados, siendo como era escritor, y de los mejores, no dejó de señalar algunas ventajas de las armas sobre las letras. Que sí, que ha llovido mucho. Pero no siempre para bien; porque desde otro ángulo, tampoco se puede presumir de mejores resultados, a la vista de que las asambleas de todo tipo, prolijas en debates, en trucos palabreros, en leyes interpretables y elásticas, tienen tanto de charca con ranas.