jueves, 2 de abril de 2020

Pedro y el lobo

Por prometer, que no quede.
 1º: Se saca pecho, recubriéndolo previamente con medallas que, si correspondiesen al mérito, no podrían ser de algo más que hojalata.
2º: Se compone una impasible e inexpugnable caradura.
3º: Y para rematar, se suelta un torrente de faroles tan caudaloso que podría anegar de nuevo las regiones levantinas que las "gotas frías" castigan periódicamente.

La pregunta directa que cualquiera podría hacerte:
-- ¿De dónde vas a sacar el dinero, cachondo?
Pero, conociéndote, se da por sentado que otra mentira, y van miles, es todo lo que tienes preparado.

Por encima de la erizada cohorte de brujas y vampiros que te rodean y propiciaron tu ascenso, vemos estremecerse con un viento de ruina el quebradizo y amanerado plumero de tu contumacia, tu ambición y tu impresentable emperre en ser el jefe.
Menudo pamplinas estás hecho.   

miércoles, 1 de abril de 2020

El personaje

Lo que tengan las leyendas -- o las historias -- de recuerdo inventado... ¡cualquiera sabe!

Pero por los tiempos en que, antes, mucho antes, de devenir Hipocampo, fraguaba mi regreso desde Colombia a España, lo conocimos. El plural alude a Acevedo (quien quizá dure aún en Canadá) y a Yamel (que todavía debe andar seguramente por África del Sur) los cuales no me dejarían mentir en esta ocasión. Con ellos y algún otro, ahorrábamos para nuestro viaje, tocando un repertorio instrumental de versiones apócrifas sobre temas archiconocidos y de cierta tradición popular. Y todo ello, en un local nocturno del centro de Bogotá, a medias entre el cabaret y el restaurante noctámbulo con mariachis, donde no era imposible la asistencia de algún cliente o parroquiano con revólver al cinto. Y pocos meses antes del alunizaje del astronauta americano, memorable de acontecimiento y frase para la posteridad.
Desde luego que parecía caribe indudable y de sangres mezcladas: por el habla desenvuelta y pintoresca, los gestos acentuados de rasgos finos con color de piel más oscuro que claro, y el anecdotario atrevido que algún asombro proporcionaba a nuestras mentes de jóvenes músicos. Así que, según dijo o mintió, era de origen costeño o isleño, como podría haber nacido en Nueva Orleans, y en cualquier caso, al amparo y medro de salitres, balconadas de férreos florilegios y todo el folclore de las parafernalias carnavalescas y los ritos morbosos de la herencia africana y esclava.

¿Lavarcé? O a saber cuál era la verídica ortografía de aquello que lo mismo pudo ser apellido genuino que rémora sobrepuesta o añadida, según hubiese convenido a la peripecia personal y sus vaivenes.
Enre rones y delirios, entre calenturientas premoniciones y estrenos al caer, le aprendimos una letra jocosa, funebrilla y propia de su desparpajo, que entonaba con música ranchera:
"Ya levanté la tapa de la fosa, donde estaba el cadáver de mi amada..."

Cómo predecir entonces que, poco después, yo ingresaría en la Marina de Guerra, llegando al grado de Cabo 2º, como evidencia alguna fotografía que Vuesas Mercedes ya habrán contemplado con estupor, incrustada entre los sargazos del Internete. 

lunes, 30 de marzo de 2020

Un día de estos

Los más diligentes, los madrugadores, ya están apostados en respetuosa fila, en espera de que les den paso al interior del "parking": 7, 8 automóviles que, sometidos al confinamiento forzoso, padecen la dolorosa frustración de no poder disfrutar de esos precios de chollo relativo a los que han caído los combustibles.
Luego, sus respectivos conductores, afantasmados penitentes, absortos y ensimismados alienígenas enmascarados con adminículos de efectividad y diseño diversos, entrecruzan con cautela, con desconfianza y reparo notorios, el trazado titubeante en ocasiones, desconcertado, otras, de sus correspondientes carritos en el supermercado.
Algunos productos, paradigmáticos en su especial prosaísmo (lejía, rollos del papel ese tan necesario), no siempre están disponibles; aunque, por el momento, suele encontrarse, con la comodidad del vanaglorioso "primer mundo", todo el repertorio del contemporáneo consumo.

Caben varias reflexiones, y aun éstas, de carácter confuso y/o atolondrado: si se prolongase demasiado este colapso medieval, ¿a dónde irían los planes, los caprichos, el tonto orgullo de nuestro dizque progreso, predominantemente materialista, los egoísmos, los antagonismos, los animalismos, la cursilada estéril de cambiar la hora cada semestre, los programitas de la televisión, con su basura chismorreante... el jodido planeta y sus expoliadores que, más o menos, todos somos?
Después del insolente "brexit", ¿vamos a un "exit" completito, camino de la nada? Y si así fuera, ¿será que nos lo estábamos mereciendo?

-- No te veo luminoso.
-- Ya me dirás.
-- De ésta se sale.
-- ¿Seguro?
-- De acuerdo, nadie se esperaba algo así. Pero tira. 

domingo, 29 de marzo de 2020

Desde el minuto uno, nos estamos dejando la piel, por activa y por pasiva. Y dicho esto...

Con adocenamiento, vulgaridad, rutina y manifiesta pobreza de lenguaje, con los latiguillos de conversación arriba enunciados, estructuran sus parloteos machacones, sus sobadas consignas de partido, sus agotadoras recomendaciones y catecismos tan teñidos de ideología...
Son nuestros líderes, nuestros inspirados conductores, combinando con los "informadores" más afamados e influyentes, sus laberínticos circunloquios, las estudiadas tangentes por las que salirse, sus verborreas confusas y desafortunadas, sus torpes mentiras sin límite que dejan en nuestra atención un vacío entramado de hojarasca y telarañas.

Entre las dos Montero nos servían reciente muestra considerable del fenómeno. Una, con su dejo aflamencado e inoportuno y la otra con su propaganda zurda y tardosufragista, pelos de las respectivas dehesas, repitiendo que ya habrá tiempo de "volver a tirarse los trastos" entre políticos, cuando el tormentón termine.
Igual, cuando el tormentón termine, los ciudadanos, hastiados de todos (y TODAS) esos (y ESAS) esterilizantes y desvergonzados (y DESVERGONZADAS) granujas que nos echan a perder la vida, deberíamos correrlos (y CORRERLAS) a gorrazos hasta un lugar donde quedasen, ahí sí que sí, definitivamente confinados. Y CONFINADAS. 

sábado, 28 de marzo de 2020

Infracciones contra el reglamento

Soy el desobediente
que, en el secreto a solas de la alcoba,
incumple algunas pautas exigentes
de la alarma vigente en el Estado.
Y, vale que en privado,
por ejemplo se salta
la "distancia social" y normativa
con propia y personal iniciativa:

Mis besos te visitan
-- confinado en tu cuerpo y sus rincones --
los rizos del cabello por tu cuello;
los rosados pezones,
las axilas de seda,
el sosegado valle de tu talle.
Más tarde, satinada,
la redondez hermosa de tus nalgas
y luego, como un juego,
apasionado o sabio,
la colección diversa de tus labios...

-- ¿Así de aficionado
por ventura sigue Vuesa Merced?
-- Si la ocasión se ofrece,
¿no puede ser verdad lo que parece?

viernes, 27 de marzo de 2020

Eufemismos y otras escapatorias

Cuando, en medios de difusión, algún periodista o similar osa interpelar con pregunta directa a algún entrevistado, la cautela, la prudencia, el miedo flotan a menudo en el ambiente. Porque hablar claro, decir la verdad, denunciar los fallos de los mandamases pasa factura y nadie quiere señalarse, que es como decir que se jugará el puesto y quién sabe si algo más.
Pero las respuestas modelo larga cambiada, las elipsis, los paños calientes terminan manifestando el trasfondo de las palabras que se andan esquivando.
Con lo cual son frecuentes las omisiones sobre el hecho preocupantísimo de que el Gobierno (el que sea) funciona con cierta torpeza, con cierta decepcionante lentitud y demasiadas trabas burocráticas, en tanto que las empresas privadas están dando muestras de general agilidad y eficaz funcionamiento.
Si el tamaño mastodóntico del Estado, central y autonómico, es una posible explicación, no nos sosiega en absoluto. Ni tampoco que los diversos equipos directivos casi siempre estén conformados por personas de dudosa o mediocre talla gestora y profesional pero, vaya por Dios, afines de ideología y propósitos políticos, incluso amiguetes del taller, más que por expertos y técnicos de cada asunto que con sabiduría y rapidez proporcionen las soluciones a los problemas.

A cualquier parte podemos mirar, y encontrarnos con los eufemismos que, para no llamar a las cosas por su nombre, califican, por ejemplo, de tránsfugas a los vulgares desertores socialistas que en Estella (como si no pasara nada en estas fechas) han perpetrado un reciente y vistoso chanchullo.
A estos mendas, ¿cabe llamarlos, con delicado eufemismo, inoportunos?      

jueves, 26 de marzo de 2020

Fotos para una exposición

Y no es que la costumbre, el fenómeno careciera de antecedentes; pero en estas fechas de espejismo, de comportamientos y gestos cíclicamente reiterados, de vidas peculiares por mor del estado de alarma, el Hipocampo observa el tesón, la insistencia, el ánimo ilusionado y romántico con que Maritere capta una y otra vez la familiar perspectiva, los elementos que caracterizan estos jardines delanteros, la línea ondulante que las dunas dibujan; el mar, que cambia de sonido, de color, de movimientos... y la farola.

De la estirpe que ilumina el acerado delantero, la "nuestra" tiene, con su leve inclinación en la copa, un cadencioso aire flamenco o castizo, que la ha vuelto casi única, o así al menos la consideramos. En ocasiones, se ha visto aquejada por averías transitorias que, en su base e instalación perecedera del cableado, tuvieron lugar cuando los aguaceros se han mostrado especialmente agresivos e insidiosos; y a pesar de ello, ahí prosigue su acompañamiento con abstracta lealtad, quizá sintiéndose con una fantasía de mínimo alabardero que protege este castillo de juguete.

Claro es que la tecnología moderna, con sus omnipotentes teléfonos móviles milagrosos, ha vuelto obsoleto cualquier artilugio fotográfico previo. Y que disponemos de la ventaja logística de no consumir el "carrete" en la imprudente y despilfarradora repetición apasionada de una serie más o menos homogénea de imágenes. Eso confiere a la pardillana infinitas posibilidades de acción. Tanto es así, que hemos resuelto enviar a Mónica/"Manoteos", periódica selección de nuestras tomas, a ver si hay suerte y salen emitidas en los prolegómenos del "parte" meteorológico, en las noches de TV1.

miércoles, 25 de marzo de 2020

La decepción en el horizonte

Lo que la cobarde y paniaguada miseria de los compromisos y el mercadeo, de la sumisión y el acojone ante las torpes y menguadas presiones del poder nunca conseguirán es rozar, ni empañar siquiera, el resplandor de la inteligencia, la independencia y la claridad de las palabras bien elegidas que nos trasladan los criterios de decencia, de pensamiento coherente y de señorío, que son proverbiales en la escritura de USSÍA, Don Alfonso.

Entre su fina desenvoltura y su acreditado humor y la ramplona pesantez de quienes ahora pretenden callarlo hay un escandaloso y hondo abismo de diferencias. Pero los tiempos que nos tocan abundan en muestras tangibles del triunfo de la mediocridad, y así nos está yendo.
Así estamos, ante un feo horizonte de decepciones en el que, con más desfachatez e hipocresía que antes, se nos impone una sucia y poco disimulona censura que nada tiene que envidiarle a la otra, histórica, que tantas histéricas erisipelas levantó y levanta entre las izquierdas meapilas y/o montaraces.
Un horizonte lamentable que nunca tenemos que consentir. 

martes, 24 de marzo de 2020

Los ingratos

Lo que menos conviene, cuando una orquesta se enfrenta a la interpretación de una obra de la máxima dificultad, es que increíblemente surjan músicos cuyo empeño es tocar mal, desafinando, obstinados en un encono y unas discordancias envenenadas que pretenden dar al traste con el tono o altura, intensidad y timbre que son las cualidades del sonido, en los más clásicos y respetables manuales de solfeo: ratas ingratas, dando mordiscos a la partitura.
Que la envidia y la condición bajuna, típicas de la mediocridad, cristalicen en el rencor más impresentable, en los resentimientos y el odio que lastran la conducta, debe ser tema de explicación corriente para los psicólogos; y de torpe e incómoda indigestión para los afectados. Pero no debe permitir la sociedad, de suyo muy surtida de problemas, que gentuza miserable incorpore su infinito mal rollo y sus virus personales al que, por ejemplo, ahora nos zarandea.

Sufrimos un considerable número de canallas, infiltrados en la dirección del país. Para nuestra salud (de todo tipo), será necesario y más bien urgente impedir y sancionar sus torcidos tejemanejes.
A los oblicuos melindrosos del "ahora no toca", ¿les parecerá oportuno, otro día, pasarse al "pa luego, es tarde" 

lunes, 23 de marzo de 2020

Té y zumo de naranja

Ahora tiene, como todos, mermada la libertad de movimientos.
Así que su opción consiste en cambiar a veces el porche (ese del que otras páginas ya hicieron mención) por un sillón en el jardín.
Y desde ahí el mar le ofrece la ilusión de libertad que su anchura y su hermosura inmensas siempre le prometen. Le viene el pensamiento de costumbre: delante, a lo lejos, en línea recta o no, Santo Domingo, La Habana, Puerto Rico, Cartagena... Aventura, sueños, literatura y corazón para parar un tren.
Y vale que, del oído, ya lleva estos años con algún déficit; pero no así de la vista que, sólo para leerlo todo, se vale de unas gafas de montura metálica y fina. Porque de lejos, todavía, sin esfuerzo, allí entre las dunas y los remotos matorrales, observa el retozar de los conejos; y hacia arriba, es un gozo mirar las formaciones casi aeronáuticas de las gaviotas de cada mañana, que describen su regreso inverso ahora, durante estas parsimoniosas y deliciosas puestas de sol.
El arrullo, el murmullo del Atlántico amigo, su cabrilleo de espejo rizado, el doble color gris/azul que capta la cámara incansable de Lady Taladro, para cuyos "selfies" (¿o se escribe "selfis"?) habrá que conseguir un día la varilla que prolonga el brazo, esa estilizada batuta que los modernísimos llaman, según creo, STICK.
Nos han prolongado, por otra parte, el encierro. Puede que se nos junte con los de San Fermín. Al menos... 

viernes, 20 de marzo de 2020

El vicepresidentO indispensable

Tan luminosa muestra de responsabilidad, sentido del deber y amor al cargo (esto, sobre todo) has exhibido, asistiendo de forma indesmayable a cuantas reuniones de gobierno procedía, que no podremos menos que darnos por satisfechos con tu excepcional profesionalidad.
Que ninguna cuarentena que pudiera afectarte ha sido bastante a disuadir tus prístinos esfuerzos por el bien de España; y tu decidida abnegación quedará en los anales (y en los anaqueles) de nuestra historia contemporánea como ejemplo y aliento de las venideras generaciones.

¡Ah, si en el Senado de la Roma Imperial, los tribunos hubieran sido como tú, en este trance! ¡Ah, si en los cónclaves cardenalicios, los escrúpulos de conciencia jamás osaran desviarse del magisterio sagrado con el que el Espíritu Santo bendice a los allí congregados!¡Ah, si el pulso de los cirujanos jamás cometiera yerros en el quirófano, cuando en sus manos sabias ponemos nuestras vidas en peligro y aun así, aferradas a la esperanza!

Que tu ánimo nunca decaiga y que tu fértil influencia sobre nuestros destinos siga sintiéndose. Que no des causa al aborrecido, y declinado, insomnio de Sánchez, para que, un día, con la ayuda de la corriente chaladura, la zancadilla que urdes contra él surta efecto y te veamos aupado cual Lenin, sobre el pedestal de los mármoles más imperecederos.

Oremus.  

jueves, 19 de marzo de 2020

19-III-2020: Desde San Francisco de Paula, nuestros profesores nos contemplan

Acarician tu oído los sonidos
que laten, cálidos, en mi palabra,
de miel y de canela...
-- ¿Como aquellas natillas de la abuela?
... y ron y caramelo: el color de los ojos del abuelo.
-- ¿Vas a contarme un cuento? Me gustará, si es "de mucho peligro".

Más de un cuarto de siglo
hará de todo aquello,
del amor, de la risa y los destellos
que a sol y sombra daban tus cabellos.
Pues bien, si acaso llamas,
va a ser una sorpresa
inesperada en la sobremesa,
sabiendo tu opinión de que estas fiestas
simulaciones son del Corte Inglés;
aunque este año, cada feligrés
reza solo sus sumas y sus restas.

Nos han cambiado el paso:
brújulas y sextantes
ni por asomo son lo que eran antes.
¿Tú sigues siendo tú?
¿Y fui yo lo que fui?
Y ahora, por donde voy,
¿puedo afirmar seguro ser quien soy?

Amancio Ortega

Los datos que sobre su vida, trayectoria y proceder son conocidos por el público, parecen avalar por completo a este señor cuya conducta ciudadana vuelve a dar muestras de responsabilidad, generosidad e implicación voluntaria y solidaria en los acontecimientos y problemas colectivos.
Lejos el tiempo en que era apreciable el número de benefactores sociales, mecenas, etc. El mundo de hoy, sin excluir a las personas que, como él, "se mojan", ha ido acentuando el innato egoísmo de la especie y son legión los poderosos del "sálvese quien pueda" o de la mirada puesta en un horizonte metafórico de distraído desentendimiento, de absortos enrocados.

De modo que cuando nos favorece la ejemplaridad de quienes constituyen una excepción, la única respuesta decente debe ser la gratitud y el reconocimiento.
Estas débiles líneas manifiestan hoy un apoyo (seguramente innecesario) hacia la labor de Amancio. Y para no empañar el tema, dejarán para otro día los adjetivos que corresponden a la envidia, la ignorancia y el odio que, como sabemos, "ilustran" el opuesto comportamiento de las ratas.  

martes, 17 de marzo de 2020

Entre tormentas

Aquí estamos, doña Carmen, lidiando nuestra tormenta de tierra adentro. Encerrados, capturados en y por un giro del Destino que acorraló al país en pocas horas, dejándolo a merced de quién sabe qué temibles desenlaces.

Llueve fuerte esta noche. Sobre el mar que tanto te gustaba (miedosa y todo del imponente empuje, del bravo rumor grave de las olas), otra tormenta muestra las luces tenebrosas del relámpago, tan majestuoso y superior a todo lo que técnicos estroboscópicos, con soberbia infundada, hayan podido engendrar. Si algún barco anda por ahí adentro... buena suerte.

Con el agua formando una ilusión doméstica de toldo delantero: filamentos brillantes, como cristal líquido, que parten cada uno de su gota inicial, un temblor generoso que se encapricha en cada onda del faldón.

Ni sé por qué te escribo esto. Pero me vino a la mente cómo no nos despedimos. Un instante, ya ves.
Sobre la barra del mueble bar, tan jubilado ahora, descansa como un sueño el vaporizador azul y oro de tu colonia de siempre.
Qué sabe nadie.

lunes, 16 de marzo de 2020

Lo rasgado de la expresión

Miguel Ángel Revilla, quien acostumbra a hablar claro, con sentido común, ha dicho que Torra "meó fuera del tiesto". La frase es descriptiva y metafórica aunque todavía parece demasiado suave para el lomo de un cafre cuyas insolentes desobediencias quizá están pidiendo que se lo muelan a palos.
Las diferencias entre regiones, el trato desigual que se les da a éstas, no son sino el peor tumor que debiéramos evitarle a España. Pero llevamos tiempo a la contra.
Ahora, con lo que nos está ocurriendo, algunos (ojalá fuesen muchos) de los desgraciados y los tunantes que vienen fomentando nuestra desunión y nuestros antagonismos parecen recapacitar. Y convendría que, de una vez, esa democracia, que con demagogia y marrullerías tanto cacarean, mutase a un sentimiento de coherencia, de sensatez, a un propósito firme de inteligente instinto de conservación que, con inauditas estupidez y frivolidad, parece haberse desvanecido de nuestro cerebro.

Por otra parte, aceptemos que se nos exige mucho en la coyuntura presente. Y exijamos al tiempo que se obligue a TODOS a cumplir lo prescrito, también a las manadas de golfos y gamberros "guiris" o lo que sean, que hemos visto estas jornadas infectando (ellos, sí que sí) las playas de Benidorm, todos con el cachondeíto de celebrar a San Patricio y la madre que los parió, al santo y a sus grotescos y descomedidos "hooligans". Que de inmediato sean expulsados o no veremos claro de qué va tanto delirio.
La misma TOLERANCIA CERO que se predica contra los violadores, en una sociedad que aspira a los buenos comportamientos y al respeto propio, debe aplicarse a los que desobedecen las leyes y a los chulos, ordinarios y/o extraordinarios.
Y que los más tenues y resbalosos no eludan, con disfraces de comprensiva oportunidad diferida, la necesidad de también acusar a los responsables de los yerros, dizque dejando para cuando el lío termine la petición y la rendición de cuentas; porque siempre sucede que (una vez que Santa Bárbara es de nuevo olvidada porque ya ha dejado de tronar) pasamos sin más, con escandalosa inconsecuencia, la -- Vuesas Mercedes perdonen lo rasgado de la expresión -- puta página.  

domingo, 15 de marzo de 2020

La crujía

Fuera de los que siempre rechinan, poca gente quedará tan "ilusionista" como para sostener que el camelo del estado autonómico no es un engendro inoperante.
Y puede ser que ni siquiera el escarmiento que por erigir tal dislate nos corresponde (ahora que el Destino nos pone a sangrante y exigente prueba) nos haga recapacitar ni, mucho menos, dar marcha atrás en lo que nos convendría.
Así que, cansados del "escenario" y de las demás consignas agotadoras y las repeticiones que los mandamases nos predican, ya vemos lo que hay: confusión, mensajes contradictorios, informaciones sesgadas y quizá ocultadoras de parte de la realidad, para que el pánico cunda un poquitín menos... y los saboteadores de costumbre que, ni en esta crujía, tienen la decencia de deponer sus piojosas murgas "peculiaristas".

Lo que tenemos encima va a ser malo, malísimo; y no es seguro que ayuden las hipocresías optimistas y la pedagogía infantiloide que destilan los más incorregibles medios de difusión.
El personal, poco disciplinado de suyo, en estos tiempos de pasotismo, no tiene por costumbres el rigor y la responsabilidad. Ojalá resulte que da más de sí de lo previsto.
O quizá yo lo veo turbio porque ya, desde hace décadas, estuve en CRAG que era un paradigma de los "grupos de riesgo".
Y conste que, en casa, no nos hemos excedido en la compra de papel higiénico.   

viernes, 13 de marzo de 2020

Celebrando la sustitución, tras más de 30 años, de la reja de la cocina

De íntima condición clásica y casi heráldicas lealtades, descree de la conveniencia de los cambios caprichosos, no justificados, que con tanta profusión caracterizan los tiempos frívolos que le ha tocado vivir.
Por otra parte, experimenta con cierta convicción el prudente apego a las tradiciones, a los ejemplos de bien que no faltan entre sus precedentes familiares.
-- O sea, ¿antepasados?
-- Me pareció demasiado solemne.
-- Pues bueno estás tú...
-- Déjame proseguir.
Así que las personas que lo conocen (o eso piensan), que de todas maneras no son muchas, saben de su teléfono móvil, adelanto tecnológico que incorporó de modo tardío, que presenta un formato sensiblemente superado en años sucesivos, y que a los más insolentes induce a veladas, aunque todavía amistosas, burlas; de su deportivo roadster dos plazas, cuyos relieves ya acusan alguna añadidurilla de óxido marinero; de sus veteranos zapatos con hebillas, pantalones multibolsillos y demás prendas no del todo verosímiles que pueblan su fondo de armario...
-- Un sí es no es excéntrico, ¿no?
-- O independiente. Y no te digo nada de su termómetro de medir fiebres catarrales, que eligió reproduciendo fielmente el modelo que en casa de sus padres siempre hubo...
-- ¿Ese, de vidrio, que se agita a pulso para que la columna de mercurio retroceda?
-- Exacto. Incluso conserva la cajita que lo contiene y que reza, de décadas atrás, el P.V.P. de 275 pesetas. Pero mira, hoy que es San Rodrigo, Maritere le ha prometido uno nuevo, de esos que dan el dato de forma instantánea, lo que transformará su vida, catapultándola por la vías lácteas de la modernidad.
-- Un caso, vamos.

miércoles, 11 de marzo de 2020

La desconfianza profunda

que la población experimenta hacia los gobernantes vuelve a ponerse de manifiesto en estas jornadas de confusión y temor.
Seguramente no es exagerado afirmar que "en todas partes cuecen habas"; pero ya tenemos de sobra con la parte que nos toca.
Y no cabe, en la actualidad, el disimulo cuando los archivos, tan cabalmente potenciados por la tecnología, están a rebosar de ejemplos en los que los políticos dicen una cosa y luego hacen la más opuesta de las posibles, elevando el escándalo de sus miserables contradicciones y falsedades hasta las cotas más inauditas.
Con esta realidad, ya pueden predicarle al personal que no pierda la calma ante los rudos indicios de eventual desabastecimiento, que pocos ingenuos confiados seguirán mansamente indicaciones que de tan fulleros y bellacos dirigentes provienen.
Y es que, por más que la mentira está ampliamente acreditada y goza de larga tradición, los vigentes barandas vienen dando muestras de tan descomunal desahogo que "cum laude" han de ver sus rostros de cemento preferentemente labrados en el friso de la Historia.
¿Pagamos por sus torpezas y sus fraudulentos mangoneos a esta cuadrilla de mediocres injertados en tramposos, con el lechuguino mayor al frente?
Con suerte, ¿nos cogerá Dios confesados? 

lunes, 9 de marzo de 2020

Puertas al campo

Llamarle "cambio de escenario" a lo que apenas parece una, por fin, incipiente estrategia, una serie de medidas titubeantes, es en resumen otra de las corrientes cursiladas de la "moderna" frivolidad.
Pero bueno. Se ve que ya había que ir haciendo algo, un poco menos y más tarde que en otros países "de nuestro entorno", y aunque sin remedio ello desmintiera la poco explicable "normalidad" de la que nuestros temerarios jefes venían haciendo gala y que nos andaban recomendando para no asustar si se podía, por ejemplo, al turismo.
Y desde luego, con la chuminadita esa de las autonomías, cada gobiernito regional aplicará o no, unas normas u otras, haciéndolas aún más inservibles, desorientadoras, con un relente que, para los escépticos, tiene aires de ¿involuntaria? burla.
¿En qué número de asistentes (5.000, 3.000, 2.000...) se fija la prohibición de los espectáculos públicos? ¿Cómo eludir el autobús, el tren, la compra en los supermercados, la visita al médico para las demás amenazas contra la salud? ¿Habrá puntualidad y rigor en las cuarentenas populares a domicilio? ¿Los niños sin colegio, encerrados en casa?
¿Y cómo encajar estas tímidas restricciones en medio de la muchedumbre protestona y la tormenta de pancartas (la mayoría, más zafias que ocurrentes), que sirvieron de pasto a la televisión, el otro día?

Supongo que el principio del fin del mundo comenzará sigilosamente, nos pillará algo desprevenidos, sumidos en una inadvertencia distraída por las cositas cotidianas. Y claro que no molaría que fuese ya. Pero qué débiles y expuestos, qué imposibles puertas al campo, mientras nuestro envanecimiento de aldea global e Internete se resquebraja con un suspiro. O un coronavirus.

sábado, 7 de marzo de 2020

Por responsabilidad ciudadana

Con profusión de gorjeos, con traviesas risitas y comentarios picaruelos (que no "melindres de dama boba"), cuatro o cinco avezadas tertulianas del chismorreo daban noticia, en la cadena amiga de la más frívola televisión, de la incorporación sensacional que ingresa en nuestras vidas.
Se trata de un artilugio o adminículo diseñado, es de suponer, por sesudos y cibernéticos artífices, que conseguirá con funcionalidad ejemplar y solvente garantía batir todas las marcas olímpicas de velocidad en la satisfacción del éxtasis femenino que más íntimamente se corresponde con el clítoris.
Este admirable avance de la tecnología subraya los éxitos crecientes que, en la autogestión, los grupos feministOs (o sea, la facción más vanguardista y "progre" de las mujerAs) van alcanzando para que, en última instancia, "cada palo aguante su vela".
Sin apenas objeciones que, en el acobardamiento vigente nadie se atrevería a mostrar, y aunque el antecedente de las ya obsoletas muñecas hinchables no quedara en gran cosa, en estos tiempos de apresuramiento y marcianas novedades, puede que termine siendo, el imaginativo instrumento mencionado, una inestimable apoyatura que contribuya a resolver, siquiera parcialmente, los desajustes que en ocasiones se dan entre varones desmañados y poco pacientes y desconcentradas parsimoniosas que acaso ¿estaban pensando, en el momento de la verdad, en cambiar las cortinas?

Los románticos y románticas de nuestra sociedad, por responsabilidad ciudadana, deben aprender que no solamente en el IBEX la cuenta de resultados es lo que de verdad importa.   

viernes, 6 de marzo de 2020

Robespierrot & Cía

Cambiar la demagogia y las soflamas
por carteras de sendos ministerios
ni mérito ha tenido ni misterio:
subraya la crudeza del refrán
que dice que "el que no llora, no mama",
común divisa a todo ganapán.
Y sólo los ilusos y los memos
creyeron que jamás se tocarían
los cínicos extremos,
negándose a aceptar la hipocresía
con que el cinismo vuelve a hacer lo mismo:

¿Criticar a "la casta", decir pestes,
con rudos modos, de la monarquía
y luego descolgarse de la hueste
con ejemplar y fresca apostasía?
¿Fingir una epopeya
de valentía revolucionaria,
de incorruptible conducta sin mella,
idealista y universitaria,
y luego, al primer bache,
dolerse, inconsecuente, de un "escrache"?

Para subirse al carro
de las más eminentes fechorías,
¡qué bien viene tener los pies de barro
y una jeta como de antología! 


jueves, 5 de marzo de 2020

La fecha

Laborioso el camino.
Las vueltas que el Destino
preparaba para nuestra sorpresa,
todavía, algunas sobremesas
las comentamos con cierto detalle.
Y no es nada imposible
que lágrimas del valle
en que dicen que andamos los humanos
broten de nuestros ojos,
algo sentimentales,
y el tema se nos vaya de las manos.

Pero un punto tenemos de formales
y, entre risas, el diseño nos puede
y un respiro conceden
al nubarrón de las vicisitudes
los "tuneados" de audaces virtudes.

Ni nos tenemos en un pedestal
ni falta que nos hace
para contar aquí, con estas frases
de trazado y corte desigual
(bershka o stradivarius),
que esta aventura de vivir contigo
señala claramente el calendario
y surte la ocasión y el escenario
para las rimas, hoy, de este Rodrigo...

miércoles, 4 de marzo de 2020

El desfallecimiento inesperado

que "el Gordo" padeció ayer, nos obligó a aplazar el encuentro proyectado entre Lady Taladro, el Comodoro y este atribulado automovilista que os escribe.
Los años veteranos que, para todas las criaturas de Dios, transcurren, a las piezas y componentes más prosaicos hacen mella también y al momento de ponernos en marcha, la batería de nuestra "fiera agazapada" dio muestras indiscutibles de negarse a cumplir con su cometido. En estos trances, siempre el sofocón de la inoportunidad y la frustración inherente al propósito hacen subir mi temperatura corporal y con seguridad mi ya acreditada y casi novelesca hipertensión.
La consternación instantánea y previa al protocolo de actuaciones no deja de manifestarse y al menos, por esta vez, Jesús Peugeot, consecuente con la emergencia como suele y raudo receptor del SOS, recibió al paciente, servicio de grúa por medio, y sustituyó de inmediato el finado artefacto, reanudando de este modo el arcano discurso de nuestra, por otra parte, apacible vida.

Un anuncio en la "tele" nos pregunta si "nos gusta conducir". Os dispensaré de ponderar la satisfacción satinada con la que "el Gordo" y yo regresamos a casa prudentes, complacidos, qué sabe la gente adocenada e irreflexiva de la íntima comunión que se da entre el hombre y sus vehículos a motor. 

lunes, 2 de marzo de 2020

Esta cruz

Irradiando la estampa artificial
de la drag queen más loca y tinerfeña
que, en el acelerón del carnaval,
iluminada como una bengala,
en exhibir su espectro va y se empeña,
propaga sus funestas martingalas
mostrándonos la cara incombustible
(dura como el más arduo pedernal
o el blanco cuello del finado Karl),
de una indecencia rasa e invencible.

Frescura colosal como la suya
nos costaba trabajo imaginar;
pero a todo tendremos que llegar
con su deriva y la de su patrulla.
Que ya se dice en ciertos mentideros
que en Telecinco lo quieren fichar
para que luzca, terne, su trasero
en algún concursillo aventurero,
con playa y mar y algunos cocoteros:
un certamen de cerdos y cerditas
y viceversas que, libidinosos,
son nuestro ejemplo claro y virtuoso
de la "cultura" en su mejor circuito.

-- ¿Y el plebiscito y los separatistas?
-- Los vemos en la próxima entrevista.

jueves, 27 de febrero de 2020

El acuerdo entre los desacuerdos

Demasiado zafio para merecer la denominación de aquelarre, el surtido de cobardes y tramposos, que se adornaba con patética pompa para escenificar la reunión, sólo ha conseguido malgastar, como siempre, tiempo y dinero de los ciudadanos en añadir otra losa más al siniestro chiringuito de sus enconos, sus impotencias y su mala fe.
Como payasos sin gracia del peor de los circos, apenas han llegado al acuerdo de pedirle a Tarantino un título que los designe como colectivo pringoso, tan inspirado como en su día quedara el de "Malditos bastardos".

miércoles, 26 de febrero de 2020

Bálsamos y milagros (monotemas vigentes más allá del coronavirus)

El presiSánchez soso y marioneta,
hipotecado hasta la camiseta,
va escribiendo al dictado
de los tunantes que lo han aupado,
estafermo impertérrito, al sillón.

Como era de temer,
queda mucho que ver.
Y, ante el tamaño del desaguisado,
sus votantes, que fueron engañados,
¿lo volverán a hacer?
¿O estarán, consecuentes, hasta el gorro
al ver el escenario hecho unos zorros
y ajustarán las cuentas
a esta torpe caterva de embusteros
(digna de Alí Babá y de los 40)
que en tan rudo y jodido atolladero
van a meternos a "todos y a todas"?

ARCO otra vez se nos pone de moda,
pasa el tiempo de balde,
cambian las normativas, los alcaldes
para que todo vuelva a ser lo mismo.
¿Un milagro de Fátima o de Lourdes,
que nos arregle el roto mecanismo?
¿O será inevitable, necesaria,
en eurítmica sesión plenaria,
que se disponga la administración
de una dosis, quizás,
del gentil Bálsamo de Fierabrás? 

martes, 25 de febrero de 2020

Y el letrista ahora dice

que es natural que el Tiempo, laborioso artífice de las erosiones, haya ido desgastando ciertos relieves, poniéndole sordina a algunas notas de las que siempre en el pentagrama reflejaron querencias, sueños que despertaban no poco el eco aquiescente, la coincidencia en la fibra, en los sentires de otros próximos o remotos corazones.
Que es natural seguir este discurso que fluye de nuestra vida, añadiéndole balsámicas distracciones que suavicen las incertidumbres, camino de la fecha que con seria puntualidad a cada uno aguarda.
Que es natural conservar una solamente moderada valentía ante las inquietantes arritmias que acompañan esas insistencias vocacionales para que, pausadamente, todavía quepa la metáfora de "las botas puestas".
El letrista sostiene que siempre se propuso eludir el lado empalagoso y falso de la ignorante y adocenada acepción de la palabra "romanticismo", que tan manoseada sigue estando.
Y que, en cambio, es incapaz de renunciar a una consecuente y, así lo cree, presentable nostalgia, cuando piensa que le habría encantado escribir, en la mejor versión, la que cantó Neil, el hermoso texto de "September morn", aquella que compuso Gilbert.

domingo, 23 de febrero de 2020

Lo que decía el letrista

Por ahí andan, sentando cátedra con sus opiniones, sus afantasmadas prepotencias, sus vanidades frívolas a más no poder; encumbrados en el vértigo de la "importancia" sobrevenida y arrebatados por ese ciego y tumultuoso carro de Elías que suponen los internetes de la más loca globalización.
Como virus alternativo, anteriores al corona ese que tiene nombre de cigarro cubano. Aclamados por las legiones de tontos útiles al "negociete" que, en progresión más que geométrica, vienen perdiendo todos los nortes habidos y por haber, seducidos como nunca antes por esta suerte de droga que desde sus chiringuitos virtuales expelen, expiden, expenden esos "jetas" espabilados que reciben la ya estúpida etiqueta de "INFLUENCERS".

Los hay de sexo masculino, de "sexa femeninista" y también híbridos, como los automóviles. "Dando ejemplo", predican sus chorradas desde las poderosas plataformas digitales, embaucando por millones de dinero a millones de borreguitos desdichados y autosatisfechos que, como dice Claudio interlocutor, colman sus más selectas aspiraciones, satisfacen sus desvelos más sutiles con la caña de cerveza y la excursión aérea "low-cost" a Amsterdam, meca del cosmopolitismo, ya te digo.

¿Qué chavales, qué adolescentes esquivarán con éxito la tentación de "forrarse" como esos parásitos famosísimos, en vez de optar por el respeto propio y merecido del esfuerzo, la madurez gradual, la verdadera formación como personas, optar por estos valores desaparecidos, acreedores incluso de la contemporánea mofa?
En ese "mundo caprichoso, superfluo, absurdo y banal" que decía el letrista de "Una singular debilidad"/SOLERA, ¿queda sitio para algo que no sea el descrédito o la mema ignorancia?
Convendría salvarlo.

sábado, 22 de febrero de 2020

Las malas pulgas

De entre las imágenes que las emisoras de telebasura (prácticamente todas lo son, con catálogos en apariencia diversos pero por igual nocivos) nos hacen llegar estas semanas, alguna que otra, por su pintoresquismo, quizá podría quedar para la glosa, tú.
Y hay que verte, envuelto en ese medio abrigo -- tan ajeno a tu estilo cotidiano --, que has debido comprarte para solemnizar la ocasión, con el que has posado para la posteridad en los importantes peldaños que realzan tu gesto rígido y envarado, agarrando la cartera simbólica del nombramiento y amagando con el brazo disponible un ademán de sacar el "colt" de pistolero "western", abierto el compás de las zancas, como Valle decía de Tirano, sonrisa falsorra y sardónica de compromiso, íntima satisfacción del poder que vas alcanzando, aunque no disuelve por completo tu ceño de jaque desafiante y pendenciero (¿el azote, listo "hasta hacerla sangrar"?) ni, faltaría más, el decidido proyecto prevaricador que tramas contra toda la decencia que pudiera quedarnos.
Ahí es nada, soviet bananero, infiltrando metódicamente tu torcida ideología zurda con el tesón mismo con el que sigues eliminando a cuantos, dentro del equipo, osan discrepar siquiera mínimamente de tu siniestro mando vengativo e inapelable, del elaborado y minucioso odio al oponente que como un aura rodea tu figura y, como un andamio, sostiene el entero edificio de tus malas pulgas, tío.      

martes, 18 de febrero de 2020

Por el teléfono fijo

Con moderada alarma y un interés de cuya sinceridad mi residual inocencia no se atreve a dudar, un dilecto hombre de leyes, distante en la geografía que no en los afectos, y que luce en su nombre resplandores de pontífice y pastelillo, me honra con su atención e inquiere por mi salud, que hace bien en suponer quebrantada y algo responsable, aunque no la única, de estas pausas que menudeando van y vienen por este "blog".
No sostendré yo que la discontinuidad que manifiestan hogaño estas reflexiones dieran imposible pábulo a sus cautelosos barruntos; que semanas hay en que la nómina de bajas acusa incrementos siempre alevosos y ya dice el refrán que "cuando las barbas de tu vecino veas pelar...etc." como sin duda recordarán Vuesas Mercedes.
Así que por el teléfono fijo, el de verdad, de toda la vida de Dios, cruzamos recíprocas informaciones y nos damos viejas (porque nuevas sería presuntuosa e indebida hipérbole) de nuestros aconteceres; quedando -- por ahora -- aclarada la futilidad del negro presentimiento que otros dirían sospecha y en todo caso (OTROSÍ DIGO) pendiente de recurso ante la instancia correspondiente que, no en vano, si no en el estribo, a saber dónde tenemos ya el pie.

De mi casa, y suyo afectísimo, le digo que queda el Hipocampo.  

viernes, 14 de febrero de 2020

Las sombras sobre el análisis

La feria tecnológica esa de Barcelona se suspende porque una parte considerable de las empresas convocadas dan cautelosa marcha atrás.
Como hipótesis, flota en el aire, en los medios de difusión, una explicación medio elusiva que tendría origen en la inoportunísima epidemia surgida en China, y que va extendiéndose con nada despreciables índices de contagio y de fallecimientos.
Y claro que la capital catalana pierde en esta coyuntura sustanciosos dividendos y no sólo de naturaleza económica. Pero en mitad de este trance de consternación y frustraciones, de lamentos etc., ¿por casualidad habrá pensado alguien que el vandalismo que las recientes revueltas instalaron en sus calles, la inseguridad a varios niveles que se respira, los chocantes antecedentes de su más relevante munícipe que, no hace tanto -- antes de su discutible y quizá fingida reconversión --, exhibía un comportamiento de militante agitadora antisistema, la antipatía que rezuma el separatismo con sus mentiras y sus histerias, puedan ser causa no menor de esta desbandada? 
¿Se alude siquiera a esa posibilidad en el "entremientras" del festival de disimulos que ensombrece los análisis?  

lunes, 10 de febrero de 2020

Desde el porche

Puede que solamente sea una coincidencia pero, al regresar a casa, me he sentido cansado.
Y ya sé que Sadhguru, quien tan profusamente aparece por el Internete, con su sabia prudencia oriental de santón espectacular y hermoso, a todos nos va recomendando el encaje con esta condición transitoria, efímera, de que está hecha nuestra sustancia más esencial.

Qué tiempos, por cierto, cuando el trámite incluía la tinta, el papel o la gasilla para limpiar la huella de la huella; las fotos que, de verdad, eran necesarias; la entrega demorada, porque había que volver a recoger el DNI. Sí, ya sé que luego todo el asunto se fue digitalizando, automatizando, perfilando: un lujo cibernético de diseño e inmediatez, un alarde de (suponemos) garantías crecientes de seguridad, control, etc.
La máquina, cómo no, es hoy un prodigio de virtuoso "scáner" o como se llame eso. Y -- ya me lo esperaba -- la funcionaria me comunica con un levísimo matiz elusivo que mi nuevo documento es el definitivo, que no necesitará renovación.
La miro de hito en hito, completando, en silencio y para mí, las implicaciones: el liberador cese del vínculo, del compromiso periódico y administrativo, la tasa que no volveré a pagar, las fotos (todas sobrantes), la validez irónica que ahora consta hasta el 1 del 1 de 9999, que a saber en qué reencarnación me pillará...

Miro el mar desde el porche. De acuerdo, todos los pasos fueron, son y serán, en la misma única dirección. Sólo hay que asumirlos; y no va pareciendo tan difícil.  

domingo, 9 de febrero de 2020

Más obviedades de la cuenta

A pesar de la gravedad del asunto y del brillante trío de damas de relieve que han fichado para repartir esta especie de friso de protagonistas, "El escándalo" produce una sensación de proyecto inacabado, un atropellamiento innecesario e inconveniente de datos y referencias que se le pueden atascar al espectador y en fin lo dejan un poco insatisfecho y con algo de frustración ante unas promesas que el "film" amaga y no termina de cumplir.
Por otra parte, con la intención que sea, han revuelto demasiado (y sí, es verdad que todo anda revuelto ahora) política, espectáculo, medios de información, ambiciones y la histórica factura que el mercado (de la fama, del dinero, del poder) jamás dejará de pasar por muy "correctos" y reivindicativos que soplen los vientos.
Con las grietas de esa estructura, el argumento cuaja poco y sus motivos y sus razones (que son indiscutibles) tienden a la dispersión. Y aun así, alguna escena impresiona y repugna por la sordidez y la humillación que refleja, aunque los prototipos -- los arquetipos -- resulten deliberadamente elementales y, por su propia y rudimentaria evidencia, de fácil estadística y algo menos convincentes que verosímiles.

viernes, 7 de febrero de 2020

Tras la cumbre bilateral al más alto nivel

Querido Quim (creo que, después de nuestra deliciosa reunión, me permitirás que te llame así):

Te confieso, con la confianza que nuestras respectivas confidencias han establecido entre nosotros, que andaba yo algo receloso de que, por tu insuperable sentido del humor, me recibieras encargando a tus encantadores CDR una SuperBowl con lanzamiento de adoquines, contenedores incendiados, clamorosos abucheos y las otras delicadas muestras de énfasis y afirmación ideológica que tan de vuestra compartida escuela son características notorias.

Y en cambio... qué satisfacción, qué hondo placer, tascando la gloria (que, por cierto, siempre merezco) de pasar revista, contigo a mi lado, a tu admirable casi Guardia Varega, que bien puede equipararse sin complejos a la Guardia Suiza del Pontífice en el Vaticano y a los "armaos" resplandecientes de la Macarena, ya te digo. ¡Rindiéndome honores, en sus vistosos uniformes de diseño vanguardista, trasunto contemporáneo de lo que fueran, en doradas épocas, coraceros u otro resonante cuerpo de élite! La primorosa marcialidad de esos mozos no desmerece para nada, para nada, de la solemnidad con la que has tenido el detalle de revestir un encuentro que tenemos que repetir, "por fa", cuanto antes y que reforzará sin duda los lazos florecientes de nuestra intimidad.

Tu Pedro.

jueves, 6 de febrero de 2020

... el cántaro a la fuente

Con un aire que suena mucho más a burla que a intento de disimular, la primera disposición del "sanedrín gobernante" ha sido subir el sueldo de los funcionarios que, de camino, incluye a diputados y senadores -- faltaría más --, al tiempo que se suben las pensiones. Y obsérvese la amplia diferencia entre uno y otro porcentaje de tales subidas, que no deja de tener visos de escandaloso desahogo.

La ciudadanía está la mar de "satisfecha" con la llamativa "operatividad" de estos gestores, cuyos honorarios pagamos todos con evidente "gozo"porque son nuestros "defensores y protectores" en esta procelosa travesía de la vida. Sólo los permanentemente descontentos señalarán el hecho de que (mientras con arbitrarios "ukases", saquean nuestros bolsillos a sangre y fuego con los impuestos) sean tan escrupulosos con el respeto a un libre mercado en el que las entidades y corporaciones omnipotentes someten a, por ejemplo, las gentes del campo que ahora protestan por las migajas, insuficientes para sobrevivir, que les dejan de la tarta.
Orcas y tiburones devorando a cuanto pez menor no puede huir de su voracidad.

¿Será que no hay decretos-ley para frenar la codicia, el abuso, el ansia explotadora de los depredadores? ¿O será que, en este juego, los que reparten se quedan con la mejor parte, tal como reza el dicho popular? ¿Se romperá el cántaro ese, de tanto ir a la fuente? 

miércoles, 5 de febrero de 2020

Que no perdamos el compás

Por más que una bronquitis
aguda me ha postrado esta semana
y que, a esta edad, los males
te dejan para pocas filigranas,
hoy es 5, de nuevo, de febrero,
y en este atracadero
yo tengo por costumbre, acreditada
en años anteriores, que la añada
(que se acumula sucesivamente
en tu hermosa estructura)
se vea festejada
por estas glosas cariñosamente
de versos "cojos" o de alejandrinos,
que son más cultos y que son más finos,
si procede lucirse en la cesura.

En resumen, se pasa un año más
y aunque nos vemos poco
hago votos para que ningún viento
-- el poniente, el levante o el siroco --
consigan que perdamos el compás.

Tu "ultramarino" padre, mensajero
de palabras que te dicen TE QUIERO.

sábado, 1 de febrero de 2020

Pasatiempo

Tras unas noches toledanas,
voy a "urgencias" esta mañana,
buscando remedio a mis cuitas
en una clínica de Sanitas.

Dice el doctor que mi bronquitis
no se cura con Vicks Vaporub,
célebre ungüento legendario
anterior a Internet y You Tube;
y obediente a sus instrucciones,
en la farmacia compro antibióticos.
¿El prospecto?: prolijos renglones
para volvernos paranoicos.
Una descripción exhaustiva
de numerosos efectos adversos
que, desde cierta perspectiva,
me dan tema para estos versos.

Que si Cyrano hacía rimas
rimbombantes durante sus duelos,
el Hipocampo no desestima
un pasatiempo paralelo.
El artificio que sustenta
este vicio de las palabras
con más metáforas de la cuenta
y conjuros de abracadabra.

¿Acaso hay tanta diferencia
entre las artes y la ciencia?
¿Entre uno y otro bando,
si vamos todos "burla, burlando"?