viernes, 29 de mayo de 2026

Introspección (Los sueños permanecen)

 

Cuando se siente un poco legendario

-sólo un poco, porque no está tan loco

para creerse mucho más que un poco

y entiende lo que pesa un calendario-

monta en su “trike” y se encasqueta el yelmo;

y ya sabe cuán ardua es esta rima

si no media la oración a San Telmo.

Es un yelmo, francés en su diseño,

que reserva verano tras verano;

sobre la “trike” (Estelar Clavileño)

da un toque a lo “300”, espartano,

aunque sugiere curva femenina,

displicente, elegante, sibilina.

 

-¿Dices por lo francés?

-Eso es.

 

En fin, cabalga a solas,

balandro metafórico entre olas,

sintiendo las miradas que, en sus autos,

le prodigan conductores incautos,

sorprendidos, a veces envidiosos

que examinan esa insólita estampa

con atónito gesto de curiosos.

Va por la carretera

que flanquea un cimbreo de palmeras

urdiendo, pergeñando en la memoria

las ligeras palabras de esta historia.

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