lunes, 25 de mayo de 2026

Al señor Feijóo,

 

para provocarlo, lo tachan de cobarde porque no plantea la conveniente y necesaria (con la que está cayendo y no termina) moción de censura.

Ese desafío se lo lanzan algunas figuritas del residual y agotado Podemos/Sumar, parásitos notorios; algunos revirados y contumaces separatistas de la rebeldía catalanista; algunos célebres hipócritas de la emboscada y la zancadilla del PNV; claro que tampoco se cuenta con los broncos vascongados de la protesta feroz, ni con muchos de la misma y corrupta PSOE… Toda esa pandilla maniobrera que, más que nadie, sabe que no va a apoyar tal moción, sobre todo porque la continuidad que Sánchez significa para los privilegios, los cohechos, los sobornos, etc. que constituyen el cebo, el pródigo cebo, ya no sería posible. O sería improbable, que -gato escaldado- no hay que fiarse ya de nadie.

Feijóo, quien en apariencia al menos tiene un cierto aplomo de la retranca gallega, no es fácil que caiga en trampa tan vulgar, torpe y burda. Ni aunque se prolongue el cacareo estéril y Pedro repita que los españoles y las españolas lo quieren muchísimo ya que es tan buen presidentO.

-Anda, vete por ahí.*

-¿Que no?

 

*En el uso corriente, laxos y castizos que somos, pronunciamos áhi, con traslado del acento fonético, ya lo sé; y los más salvajes aspiran incluso a la supresión de la H intercalada, por sentir proletariamente que es letra de adorno sobrante, aristocrática.      

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