sábado, 28 de febrero de 2026

No descansa la Parca

 

ni tiene porqué. Y acaba de llevarse a Neil Sedaka.

Como si de un resorte se tratara, inmediato, automático, la memoria me trae la melodía de aquel “Billete de ida”, traducción afable, considerada (y bastante correcta) del título de uno de sus éxitos que Radio Vida me hacía llegar en la Sevilla soñada de aquellos años de ilusiones crecientes. Antes me convoca que “Oh, Carol” o “La chica del calendario”, tantos temas que subrayan un tiempo que de manera inevitable se deshace en nostalgias.

Autor de canciones que empujaban nuestra afición hasta convertirla en impremeditado oficio, al que me alegra haber pertenecido, con todos los pros y las contras inherentes, amalgama -como algunos compases- de escarmientos y enseñanzas.

Gentecillas hay ahora que no vivieron, ni acaso sabrían saborear, la luz de entonces. Se funciona, todos lo hacemos, así.

viernes, 27 de febrero de 2026

El hilo de Ariadna

 

Un esfuerzo tenaz, prolongado en el tiempo, una lucha incansable, aunque algo agotadora, un propósito que pudiera parangonarse al de las Cruzadas, por su condición ilusionante y casi mágica de la búsqueda del Santo Grial, nos va aproximando, tras laboriosas pesquisas e investigaciones, a la ansiada meta.

Como voz que clama en el desierto, hemos expuesto aquí con cierta reiteración, “el abandono y la pena”, (que dice Manolo García), la desolación sin límites a la que nos tiene abocados esa resolución despótica que han dictado los fabricantes de camisas, según la cual imposible es encontrar en el mercado nada que no sea el diseño reducido del cuello dellas a dimensiones tan ridículas y minúsculas como grotescas, cuando no directamente innobles.

Este plebeyo empeño sólo en breves tiempos recientes ha enseñado tímidos atisbos de rectificación, siempre que se descubran en las catacumbas del “internete” y empero ceñidos por arbitrarios condicionamientos de talla y exigente y descartador “slim fit”.

Estamos muy cerca: finos artesanos camiseros en Sevilla (Sevilla tuvo que ser…) se prestan gentilmente -y por consecuente estipendio- a poner a nuestro alcance una solución a tantos desvelos, un bálsamo que restañe tanta inconsolable herida abierta por la cutre ignorancia y el doloso desdén arbitrario de los mindundis que aquí estamos denunciando.

Os mantendremos informados.   

miércoles, 25 de febrero de 2026

Llamar Borrascosas

 

-solamente- a esas Cumbres, parece poquísimo si se tiene en cuenta el mayúsculo desbarrancamiento que va a producir de forma inevitable un amor tan torturado como cuenta la “peli”.

Los críticos (seudos casi todos) más descontentadizos y refitoleros, esas ratas miserables, reprocharán seguramente a esta enésima adaptación al cine de la novela de Brontë su exceso de belleza formal y la disposición enfática y elaborada de las imágenes. Mas para el espectador de “buen saque” es una jugada gustosa, un lucimiento para la Robbin, que consigue alto nivel en ese personaje caprichoso, tiránico y apasionado de la protagonista, a cuyo lado palidece, con algún envaramiento de tenebroso galán a lo convencional, el mozo a quien humilla y somete, el enamorado sin límite, perruno y paradojal verdugo, hasta que, vértigo y desastrísimo acumulados, el final, como se veía “de venir”, encaja y encalla en el paradigma trágico y fúnebre clásico de la legendaria estética de los románticos “old fashion”.

lunes, 23 de febrero de 2026

Aquí la Tierra. Llamando a los Templarios.

 

Ha sido una lástima, una omisión imperdonable que nuestros mejores “periodistas de investigación” y demás reporterillos (todos ellos afectados de un presuntuoso cuadro clínico de oportunidad) no se hayan asomado antes a las pantallas para explicarnos e ilustrarnos sobre lo que apenas ahora se vuelve novedad entre nosotros: la cosa -fenómeno, movimiento, cuchufleta carnavalera o chifladura- que denominan THERIAN, con una ortografía anglosajona sospechosa que ya suena a moda estúpida incorporada sin necesidad, como otras, a nuestros serviles y bobos seguidismos.

Quién lo iba a decir. Abrieron con venenosas intenciones (ya sabéis quiénes) las compuertas a la “autopercepción”, que es palabro pedante y progre, y esas tolerancias “del revés” ya amparan, cómo no, las más inimaginables singularidades.

Vale que en seguida surgen dificultades notables en las opciones y su puesta en práctica; porque no es lo mismo que uno se “autoperciba” como un frigorífico que si al antojo le da por sentirse procesionaria del pino o una lombriz corriente de tierra. Tampoco va a ser fácil lo necesario para transatlántico, gallina ponedora o medusita portuguesa, por citar pequeños ejemplos.

 

-¿Y tú, de Hipocampo a Oso según el “blog”?

-Pero jamás salgo de mis renglones.

-Sí que es verdad.

-Más se me ocurre: si, por delirio exacerbado de respeto al individuo, se consiente ir por la calle y por la vida emboscado bajo inquietante máscara, ya te digo yo que lo del burka no habrá más remedio que dejarlo pasar.

-Qué momento, “oyes”.

domingo, 22 de febrero de 2026

Robert Duvall

 

Que, con la edad, curiosa resulta esa cosa inocentona que no nos desaparece por completo: la imposible, por engañosa, sensación de permanencia, espejismo donde los haya.

Así que, acostumbrados a su estupendo y extenso trabajo en el cine durante fértiles décadas, contábamos con que este señor “seguía ahí”. Y claro que no, que el calendario prosigue su marcha y nos va dejando caer junto con las hojas.

Consiguió este actorazo hacernos creíbles los personajes que le fueron encomendados, de la condición que fuesen: les infundía su sello y su experiencia y los espectadores podíamos identificarnos, entrar con natural comodidad en el pacto tácito que el cine propone y sus buenos intérpretes logran con esa maestría que el archivo, las filmotecas harán bien en conservar.

Buen viaje, señor.

viernes, 20 de febrero de 2026

Hablando de tunantes

 

Para no desmerecer de la falta de escrúpulos generalizada que caracteriza a los políticos que padecemos, Rufián (a quien el Destino ya condecoró con un apellido singularmente incómodo y tal vez descriptivo) pretende aglutinar -y si se encarta, capitanear- esa quimérica y cíclica refundación de las izquierdas más o menos extremas y comunistoides, cuyas principales señas de identidad son la arrebatiña de traiciones y delaciones, el protagonismo cainita y sectario y el afán de medro descarado desde una raíz de rencores y envidias que en esa facción es casi la sola coincidencia, heredera chiquilicuatre de las añejas mierdas soviéticas.

Gabriel, híbrido de payaso patoso y provocador tribuno de taberna, ejerce un tonito burlón y afectadamente pausado que no lo salva de su condición de separatista profeso. Y en resumen, este no tan mozo ya, sólo va a engañar a los más desnortados de la parroquia, malgastando en sus típicos fraudes la relativa desenvoltura que no se le niega, con su personal madera de tunante fresco y desperdiciado trepa a sus horas, que son todas.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Opción

 

Para sacudirnos el remoloneo añadido que semanas de aguaceros y sedentarismo creciente han depositado en el ánimo, cine y a ver qué pasa.

Así que “Hamnet”, propuesta algo rarita que formula (entre la fantasía y los elementos biográficos e históricos que en proporción indefinida contenga) una aproximación al mundo, en esta ocasión más bien familiar, del Shakespeare literario-legendario.

De moda que hace mucho está el papel de relevante importancia del eterno femenino, recae en la ella de este “film” un sesgo de esoterías brujas cuya intención es difícil adivinar y que, en el ambiente rústico-sórdido de la época reflejada, espesa alguna sombra sobre la abnegación madraza y el apoyo que genera la esposa del escritor, mientras que el instinto y el oficio de éste tiran de él como, también, otra exigencia del Destino. Que culmina en éxito arrollador y superación y aceptación comprensiva de la peripecia dolorosa -la muerte de un hijo- y vale como colofón, como final o conclusión del asunto.

Pasajes de la banda sonora; la dulce entonación en la voz que dobla al español a la actriz en sus primeras frases, la dureza de algunas escenas pueden, entre otros matices, sacarnos del pasmo. O sea, que bien.   

miércoles, 11 de febrero de 2026

Por poco optimismo que nos quede...

 … que no es gran cosa el que nos queda, el cáncer contra la Constitución que constituye este desgobierno infame tendrá que remitir algún día; y entonces habrá que corregir muchos desafueros, enmendar muchas “merdés”, revocar cantidades de leyes, decisiones, imposiciones, sancionar corrupciones y abusos que de manera impune esta pandilla de desgraciados está cometiendo.

Costará esfuerzo y sacrificios, luchando contra las aviesas resistencias que pondrán en marcha desde el primer día los canallas desalojados. Ojalá que entonces no prevalezcan los hechos consumados de tanta arbitrariedad y tanto expolio, porque ya nos dijeron con pulcra, con decente sabiduría

Gregorio VIII (Re.5): Quid latente aut per vim, vel aliter illiciter introductum est, nulla debet stabilitate subsistere.

Y Licinio (L.210): Quae ab initio inutilis est institutio, temporis tractu convalescere non potest.

 

 

-Abocados a esta vertiginosa sima, ¿qué podemos hacer?

-Escrutar los diccionarios. 

domingo, 8 de febrero de 2026

Otra que tal baila

 

Gritona con enchufe inmerecido

en el magno tinglado de Bruselas,

tu recital perverso y tus bufidos

suenan a rencorosa tarantela.

 

¿Acaso una receta has ingerido

de inadvertidos hongos o de setas

que adoba de veneno tus sentidos

como único resumen de tu dieta?

¿O habremos de achacarte el mal viaje

a un canuto -no quiero ni pensarlo-

que produjo, indigesto, tal potaje

y un berrinche que no hay cómo tomarlo?

 

Que, ni considerando tu cadencia,

la trayectoria que traes de atrás,

se esperaba tamaña incontinencia,

tal intención de darles aguarrás

a los que no profesan tu barullo,

tu bestial batahola enajenada,

a los que -al no tratarse de los tuyos-

no están de acuerdo con tus canalladas.

 

¿Y en ésta nos gastamos el dinero

y la mandamos de representante?

¡Dios nos libre de tal despeñadero,

de tal “talento” y de tal talante.

viernes, 6 de febrero de 2026

Para Don Manuel, entre sus pergaminos

 

Aunque el trastorno de tu pierna sea

distinto del que a Byron aquejaba,

y de rondón te permita eximirte

de un piadoso bailar con la más fea,

no por ello se debe colegir

una incomodidad de poca monta

sino una rémora que en tus paseos

dejan a la cadencia un poco tonta.

 

La parsimonia noble

que antaño derramaban tus andares

se ha visto en estos meses afectada

por un demérito lleno de azares;

y aun así, con arrojo

has arrostrado tu vicisitud,

negándote, gallardo, a quedar cojo

y haciendo tanto honor a tu virtud

que en las nuevas recientes

-que las más de las gentes desconocen-

me trasladas tu clara mejoría

y “menos da una piedra, Señoría”.

 

Como un alto ciprés que ya en la ducha

sostiene su exención con valentía,

recibe de este amigo la que es mucha

y solidaria muestra de empatía.

¡Que la salud recuperada, el brío

y el animoso viento circundante

soplen tus velas de arduo navegante

y te lleven al mejor puerto, tío!  

jueves, 5 de febrero de 2026

34

 

Cuando la racha (qué oportuna) cambia, el tono puede parecer obsoleto. Mas la esencia, que es lo que importa, permanece. Por eso, en lo que estaba escrito de antemano…

 

Un asunto me pregunto

cuya respuesta me inquieta,

como si en una carrera

no divisara la meta.

Transcurren los años y

ya se me han vuelto costumbre

los versos que rimo aquí,

con corto indicio y vislumbre

de que las ocupaciones

que colman tu tiempo todo

te permitan acercarte

un poco más, de algún modo.

 

Que, ya se sabe, “los hijos

pasan de ti”, y a su bola

van y no vienen, silvestres,

letíficas amapolas.

 

¿Hasta cuándo seguirás

-si nunca se te ve el pelo-

siendo, y a pesar de todo,

la niña de mis desvelos?      

miércoles, 4 de febrero de 2026

Oro de ley

 

-¿Y bien?

-Que en más de alguna ocasión se ha comentado aquí: la magia de la música.

-Poco milagro habrá que la supere en efectos, en sugestión. ¿Lo dices porque…

-… he estado escuchando hace poco “It’s only love”; y volvió a conmoverme. Con breves y sencillas palabras cuyo sentimiento con facilidad compartiría cualquiera, con una línea melódica y unos acordes inspirados, los Maestros nos dejaron numerosas maravillas como ésa.

-¿Dirías que es la mejor?

-Claro que no hace falta; es más, afirmo que casi todas las canciones de ellos eran simultáneamente las mejores…

-Cuadratura del círculo…

-… y que elegir una sobre las demás, fuera indecisión insalvable y desaforado atrevimiento.

-Fueron años hermosos, oro de ley.

-Tú lo has dicho. Hasta la barba y el pelo crecían frondosos al unísono.

-Ése es término de músicos.

-Naturalmente, chaval.      

martes, 3 de febrero de 2026

Pasados por agua

 

Recuerdos del agobiante confinamiento de hace años, me llegan en estas semanas de borrasca tras borrasca (ahora les ponen nombre, dentro de la “conspiración” que pretende infantilizarnos con tontunas diversas) que incitan a una comprometedora y sedentaria reclusión doméstica.

Tampoco* la cartelera disponible alentaba a otra cosa; y con esto no quiero omitir mi apoyo y reconocimiento por Las Salinas, empresa que mantiene con empeño casi heroico la posibilidad de ese espectáculo en Chiclana.

Así que ayer tarde, aprovechando una, aunque insegura, pausa provisional de los aguaceros, me atreví con cierto recelo -que luego encontraría su justificación- a “Send help”, que es como no traducen mandad o manden ayuda. El avión privado de la empresa, precioso, las playas de la isla y los correspondientes acantilados y selvas, a juego. Poco más ofrece este “film” que plantea trivial la diatriba, el enfrentamiento entre una empleada tan, tan resuelta y eficaz, tan hábil en toda circunstancia, que no hay forma de creérsela; y un superjefe estúpido e indefenso hasta el paradigma, que no es menos inverosímil.

La “peli” discurre desde la desvaída indefinición inicial hasta las gratuitas escenas de un desenlace con no logradas ambiciones de “thriller” (éste es extendido y presuntuoso vocabulario cosmopolita de “entendidos”) y remata con el aplastante éxito de maniqueísmo revanchista de la ya, a esas alturas, empachosa protagonista. O sea, todo un poco memo.

A la noche, volvían a sonar el agua y los truenos aquí, al resguardo del yate en el amarre.

 

*Torrent y otros catalanes redundan con un peculiar “tampoco no”, que es de sorprendente y difícil construcción.      

lunes, 2 de febrero de 2026

La pega es que le falta el río Kwai

 

A extremos siderales

llevó su chulería,

cuando a vista de todos

se expresó el otro día.

No le hace falta abuela

a este mulo obstinado

que, patán diplomado,

entona su “a capella”

mintiendo a todo gas

sin perder su compás.

 

Relapso correoso,

de la manga se saca

varias cartas marcadas

que le sirvan de endoso

de ciertas culpas suyas

que con trampa embarulla.

Trá, trá, qué malamente

se lo monta este Puente.

 

Seudo estrambote y cambio de métrica:

En serio, ¿fue el sellador,

fue cosa de soldadura?

¡Qué primor, qué caradura!