viernes, 3 de febrero de 2023

¿Hasta cuándo?

 

La gasolina vuelve a las andadas

y Perro, como siempre, “se escaquea”.

¿La ley del sí es sí?: una burrada

pero hay que mantenerse como sea.

Tramposo hipotecado que no puede

sin Podemos seguir en el sillón;

conque nadie dimite porque el sueldo

sólo se cobra en la coalición.

Y por si cuela y compra voluntades

se aumentan gasto público e impuestos

para que “la paguita” a los cofrades

los convenza de prorrogar el gesto.

 

Naufraga el mapa, lleno de bufones

y en cambio falta mucho ciudadano

que exija que el control de las gestiones

no siga estando en las marranas manos

de esta funesta banda de gentuza

que sólo sirve para hacer chapuzas.

jueves, 2 de febrero de 2023

Una calle sin salida

 

Parece que hay personas que sosiegan las cuitas (las graves, las extremas) rebajando el impacto con fórmulas diversas de la serenidad.

Iba a escribir que me alegro por ellas; pero voy a dejarlo estar.

Porque todavía, a mis años, se me encrespa el carácter y tira mucho más a la desesperación y la impotencia; a una rabia indignada, en los antípodas de la inteligencia y la reflexión, que es útil sólo para que la tensión arterial haga de las suyas. Así que comprenderlas no es la palabra, aunque puede que sí, que lo lleven mejor, con más comodidad.

 

Tus últimas noticias, no por previstas en el tiempo son menos dolorosas. Era una calle sin salida, el “twist of fate” que Dylan dice, que sólo cabía aplazar. Has hecho y harás todavía lo que quede.

Aquí estamos, aunque enanitos, para compartir el pulso, desconcertados -o avergonzados- por no servir para más.

Y que os queremos, eso va a misa.

 

-¿Ya sabe Vuesa Merced

que no es piadosa la vida

cuando sólo nos propone

callejones

de nula o mala salida?

-Seor soldado, bien lo sé.

Y permitidme añadir,

porque lo da la ocasión,

que es muy difícil seguir

en medio de emoción tanta,

con llanto en el corazón

y este nudo en la garganta.

miércoles, 1 de febrero de 2023

Sírvete un whiskey esta noche, y escucha

 

Y convincente, o irresistible de otro modo, con el sabio fraseo en libertad que ayuda a trasegar texto tan amontonado y generoso, las pausas inducidas del “rubateado” que se asienta ligero, potenciadas por el espléndido vibrato que la garganta dosifica y controla con arte; y envuelta en ese sugerente tratamiento de jazz que también la técnica permite y despliega…

… la versión, expresada y elegante a un tiempo, de Sinne Eeg sobre “The windmills…” subraya, innecesariamente confirma la calidad de esa pieza.

 

-¿Reiterativa está Vuesa Merced?

-Aducidme un por qué no.                        

martes, 31 de enero de 2023

¿Volver al origen?

 

Ser algo alérgico a las “nuevas tecnologías”, como es el caso de este Hipocampo, no llega a tanto como para no dar al césar lo que es del césar. Ni para que lo cortés quite lo valiente.

Y si las fuentes de antaño fueron la Biblioteca de Alejandría o la Enciclopedia Británica, entre otras, también autorizadísimas, hoy tenemos Internete que se pinta sola para estar siendo el infinito caudal de las in y desin formaciones más exhaustivas y variopintas.

 

-No me digas más.

-Te digo: ¿tú tenías noticia, aun tardía, de Eva Mendes cantando?

- ¿En serio?

-Ya ves. He pillado una muestra asombrosa. “Les Moulins de mon coeur”, cuya música, de melancólicas y conmovedoras tonalidades menores compuso Michel Legrand, admitió que al autor de la letra, de hermosas comparaciones francesas, Eddy Mornay, se la vertiesen al inglés, como lengua más hegemónica y quedara, “très bien aussi”, como “The windmills of your mind” que, con ese traslado, tuvo más extraordinario y siempre merecidísimo éxito internacional.

Varias versiones auparon tal canción. Y hete aquí que la Mendes, quien con inteligencia y delicadeza omite impensables y quizá inviables alardes cantores, modula con su dulce dicción americana/cubana ese texto y esa tonada, y le queda de primera. Hasta con un aire de la inocente ternura de F. Hardy.

En la ensoñación de neuronas personales, se me hace que Mendes está devolviendo “Los Molinos” a su primer origen.

lunes, 30 de enero de 2023

De sobremesa

 

-¿El libre mercado, eh?

-Le veo pegas.

-Díme una, aquí entre nosotros, modestísimos profanos.

-La especulación, que se ve claramente favorecida, estimulada.

-Eso es porque el que puede, el que tiene cierta sartén por el mango, rara vez renuncia a la posibilidad de sacarle al prójimo la máxima cantidad de dinero.

-Lo cual que el desvalido consumidor -la gente de a pie, que casi todos lo somos a la fuerza- para huir, por ejemplo, del vampirismo de las eléctricas, se pasa al “pellet” y los mercaderes correspondientes de ese combustible alternativo “le estaban esperando”, para crujirlo también, cualquiera se lo iba a perder.

-Y también se señalan con escándalo los beneficios brutales de supermercados, bancos, etc.

-Y eso que con fundamento cabe la sospecha de que tales cantidades astronómicas son sólo las declaradas oficialmente. Vamos, que falta lo que se oculta.

-¿Y?

-Que no hay autoridad ni poderes decentes que pongan coto a este salvajismo, que limiten forzosamente los “precios galopantes de las cosas” con decretos “ad hoc”, me da igual que sean decretos reales o republicanos, coño. Que para otros temas, bien que se dictan sin tasa.

-Y entonces saldrían ranas diciendo que se coarta la libertad…

-… de mercado: exactamente. Más que nada porque ya queda poco margen para que nos exterminen, vía ruina.

-¡Madre mía!       

domingo, 29 de enero de 2023

Todos juntos por el Rock and Roll

 

Según se va sabiendo, lo que vamos a comentar fue surgiendo de una especie de magma o sanedrín que poco a poco terminó de cristalizar cuando, entre otras personas, Joaquín Torres le puso forma y, hasta cierto punto, tomó las riendas, como buen Juan Palomo que es, además de ilustre instrumentista y sabio mágico de la grabación de la música, de los encantos seductores del sonido.

Y meses antes de la pandemia, que Alá confunda, nos iba llamando y convocando. Creo que la respuesta ha sido tan favorable como unívoca. Por mi parte, de inmediato le dije sí, porque varios álbumes y numerosos puntos, y hasta líneas, de coincidencia y entendimientos compartidos nos aproximan.

Joaquín, conocedor de mis acreditados reparos a cantar trovas ajenas, es más, a cantar, a secas, fue cuidadoso, como suele, y me propuso que mi intervención se ciñera a un tema cuyo texto (entre los otros del proyecto) es con evidencia el más elaborado literariamente. Eso templó algo mis cautelas.

Dificultades en el desarrollo, y esfuerzo ciclópeo, tiempo y trabajos y tenemos en las manos finalmente “Todos juntos por el Rock & Roll”, un álbum de carne y hueso que -producción y sonido irreprochables- plantea una selección, siempre subjetiva, de canciones de considerable éxito popular en los años 60/70, más o menos, en las voces veteranas de cantores o así, muy diversos. La muestra refleja con acierto lo que mayormente, y con alguna inocencia o relativa y natural inmadurez, se hacía, sobre todo en Madrid. Y cierra con un epílogo instrumental encomiable, del propio Torres.

 

El R&R (rock and roll, para los de la EGB) es también, a estas alturas, algo romántico (en la mente de algunas generaciones) con una elasticidad de concepto que se atreve a amparar de manera audaz desde “Luna de miel” a “Cállate, niña” pasando por “Popotitos” y “Soledad”, que en la presente revisión mejoran mucho de interpretación y arreglos.

Creo de buena fe que el espíritu del R&R ha rozado en diferentes momentos a todos los participantes de esta aventura, que así nos justificamos como tales, para componer este singular fresco o tapiz.

Enhorabuena a los padrinos.  

sábado, 28 de enero de 2023

¿Una cabeza nueva para los títeres?

 

Antonio, amable comunicante que tiene la deferencia de leerme estos renglones con asiduidad ejemplar, me hace llegar mentas (como decían los remotos gauchos de Borges, destinados a encontrarse y pelear -vistear- un día) de un artilugio, vamos a llamarlo así, que parece ser uno de los “últimos gritos” de la moda de la inteligencia artificial.

Que es un enunciado inquietante pero de existencia innegable, por mucho que se le quiera (o sin quererlo) añadir visos de conspiración.

Hasta donde puedo percatarme, que me limita mi sesgo “retro”, parece haber un tal AI, entidad tecnológica o así, que se encarga, previa petición, de hacer realidad cualquier antojo, artístico de preferencia, que la cortedad natural impide a los paisanos. Como si dijéramos que facilita un alado corcel para que alcancen sus sueños, quizá informes, personas con más sobrepeso que disposición natural.

Lo cual que paladinamente es de admirar la deslumbrante capacidad e inventiva de quien o quienes han parido a AI: los paraísos y las pesadillas de LSD que iluminaron, o ensombrecieron, por ejemplo a nuestros “hippies”, con sólo un “click” en la teclita oportuna. Y ya está: el presente y el futuro despliegan la psicodelia de sus infinitas posibilidades.

Acaso algunas sean un arma de dos filos. Por sí o por no, siempre nos quedará París, refugio de esa cofradía de perdedores que -contra el maxi“progreso”- seguiremos prefiriendo un solomillo a la pimienta antes que una píldora concentrada como dieta para astronautas y cibermutantes.

viernes, 27 de enero de 2023

El respeto que implica la calidad

 

Una casualidad afortunada.

En Internete, un deambular abierto a los azares: Crosby, Stills & Nash recreaban “Blackbird”, esa joya que los britanos Beatles estrenaron en el Álbum Blanco.

Cuando están de manifiesto el talento, la sensibilidad y el arte (con las sabrosas inflexiones de Stills), es verdad que una versión alternativa no desmerece, antes bien, se hace acreedora de tanto reconocimiento y admiración como la inolvidable original.  

jueves, 26 de enero de 2023

Ni al pan, pan, ni al vino, vino

 

“Pa” qué.

Entre la corrección política, relativamente contemporánea como forma del embuste, y los eufemismos de toda la vida, se deslizan con anestesia cómoda nuestras hipocresías y nuestras cobardías. Es un festival del “confort”.

Rebozados en disimulo, blandos elusivos adictos al algodón, cualquier cosa menos ir directamente al grano.

Así que llevamos meses diciéndole “efectos indeseados” a las flagrantes cagadas de una ley cuyos fallos siguen sin corregir las burras y los burros (con perdón de los venerables animales así llamados) que la redactaron, quienes a su vez no dejan de ser unos indeseables.

Mientras, Perro, risa eufórica de pasota, okupa de su nube premeditada, hace como que juega al ajedrez sobre una mesa con tapa resplandeciente de cristasol y en su salón divino de la muerte, cuadros de arte abstracto, iluminación impecable, de medida elegancia, todo diseño y -casi se palpa- una calefacción que derrota por goleada a la ola de frío y desdeña con seguridad las recomendadas y “deseadas” restricciones.

(Mi radiador de aceite apenas pasa de la teoría a la acción. No quiere complicidades con el cambio climático, que tan “indeseado” sabemos.)

martes, 24 de enero de 2023

¿Cómo va a faltar un fresco en enero?

 

Invitado, supongo, por Ana Rosis y su equipo, O. Junqueras toma la palabra en Tele5 y, como de costumbre, queda retórico/cansino insuperable.

Se vale de su redonda y en apariencia bonachona imagen, de sus encadenados sofismas disfrazados de silogismos, repetidos con adormecedora insistencia de seudomantras, y de un machacón propósito estafador que intenta vendernos con mañas de trilero.

Y claro que la presión/chantaje con que obligan a Perro, ese acobardado e impotente ambicioso, consigue resultados: ahí es nada, salir pronto de la cárcel y que te faciliten el mangoneo delincuente de los dineros. A él y a su cuadrilla.

Pero nada de nada que el separatismo se modera; nada de que está dividido, que entre bomberos pirómanos jamás se van a pisar la manguera. Siempre se entenderán, lo vimos y lo vemos.

Y sobre todo, Oriol: votar es democrático, qué novedad. La pega, lo falso, es que tú quieres que sólo vote la gente de esa región que llamas tuya, en parte ya sometida e intoxicada. Pero lo auténtico es que si no votamos todos los que tenemos derecho a votar, todos los demás de todas las otras regiones, necesariamente implicadas y afectadas; si no quieres, porque no te conviene, que juguemos todos, la baraja siempre está a un paso de romperse.

Lo que es que tú ya sabes a qué Perro ir con ese hueso.  

lunes, 23 de enero de 2023

Hasta que pase el último gato

 

A veces, cuando hay suerte, puedo reservarme una pequeña sorpresa para el final. Otras, sólo dispongo de una señal, importante o no que sea.

Pero cuando empiezas a leer lo que he escrito, ya en las primeras líneas aventuras conclusiones, deducciones, formulas preguntas impacientes que quieren resolver el destino, como si fuera siempre un acertijo. Un jeroglífico.

Nos ha ocurrido en varias ocasiones. Y también te digo que puede que tenga algo de juego, andar sembrando palabras para esa expectativa, ese carácter esencialmente joven y curioso que no terminan de destruir las piedras con las que todos -así es la vida adulta- tropezamos.

 

No hay que desanimarse con las piedras. Total, hay un montón. Pero releyendo esto último, cómo no va a existir un refrán “ad hoc”: consejos vendo, que para mí no tengo.

Es la cuesta que cuesta en este enero. Que, por más que se entretenga, el invierno siempre acude a la cita.

domingo, 22 de enero de 2023

Ese lujo

 

Sé que eres blanca y gris. Mi daltonismo

ni en sus altos desvíos me consiente

más interpretaciones fantasiosas.

Y, en contra de tan llana realidad,

no sé qué antojo me empuja a llamarte,

o a imaginarte, síntesis de plata.

 

Eres sin más la habilidosa dueña

del aire y las corrientes que lo agitan.

Nos ves a todos: la casa, el jardín,

la arboleda silvestre, ahí delante,

bregando con las cañas y las dunas.

Y lo mejor de todo: esta hermosura

del agua que se riza y que resuena

y que lo abarca todo al extenderse

de América feraz, impetuosa,

hasta estas piedras romanas que en Cádiz

bien pueden presumir

del aparente arte ingobernable

que un esqueleto de Historia sostiene.

Etcétera.

 

Desde aquí se te envidia

-según los días-

ese lujo en tu vuelo, gaviota.

sábado, 21 de enero de 2023

Para acompañar con un Jack Daniel's

 

No descansan la Parca

ni Caronte y su barca.

El año se inaugura

con drásticas facturas

que el Tiempo está pasando,

fiel a su condición

que nunca avisa cuándo,

el muy cabrón.

 

David Crosby, mostacho,

vida tumultuosa

y fuente caudalosa

de música atrevida,

por senderos muy tuyos

que en esta despedida

se afirman con orgullo.

¿Parecías recatarte

en ciertas ocasiones

y, en ciertas formaciones,

sentiste que tus rimas

y que tus melodías

no eran tan accesibles?

¿Precisaban más días?

 

Quienes filtrar supieron

tu huella y magisterio

recordarán de ti

tus versos y tu arte

de sombras, de misterio.    

viernes, 20 de enero de 2023

Con puntos suspensivos

 

Ahora que de vez en cuando (menos de lo que yo quisiera) te pasas por aquí y, sentados al sol (porque lo hay) en el jardín te escucho hablar…

… mezclando fluidamente palabras y palabrotas…

… me viene un pensamiento evocador de tus primeros, primerísimos años, en los que ibas capturando, incorporando en cautelosa maduración los pasos y peldaños del idioma.

De forma gradual; que siempre nos queda corta la capacidad de observación para apreciar, en todo lo que se debería, los progresos, el crecimiento milagroso de la expresión, ese florecer que parece imperceptible casi, por lo cotidiano…

Se te daba muy bien. No es por presumir (de qué, uno es sólo un padre) pero llamabas la atención. Con ése y otros dones.

 

Al irte, te pido un segundo besote. Con una risilla tuya, nuestro abrazo se alarga unos segundos más.

Y como de costumbre, te digo que tengas cuidado. No es un mantra, ni un tic, ni una manía. Es que cuando… vamos, que lo que quiero es que nada malo y todo lo bueno te pase.

jueves, 19 de enero de 2023

La madre que los parió

 

Encantados de conocerse,

con sendos besos en las mejillas,

en los encuentros de alto nivel

recrean sus mentirijillas:

se cuentan recíprocamente

sus engaños al ciudadano,

juegos de manos entre villanos

con los que torean a la gente.

 

Se les diría palatinos

que, en los salones de Versalles

(importándoles un comino

nuestros problemas de la calle),

sólo se pasan información

sobre cosmética y nutrición,

“primordiales asuntos” precisos

a su deriva de narcisos.

 

Sin arrugas, la tersa piel

de los rostros impenetrables,

en las galas de alto nivel,

sonrientes e inalterables…

Perro y Macron, ahí los tienes,

figurones “finos y seguros”,

preparándose entrambos nenes

a la inmortalidad del futuro.

martes, 17 de enero de 2023

Usureros y mercaderes

 

Igual podemos creer a la “tele”, cuando nos cuenta que en Davos (remoto limbo, arca de Noé sólo para supervivientes VIP) se han reunido 2700 líderes mundiales. ¿A cortar el bacalao?

La reflexión que el Hipocampo, solo o acompañado, se hace de inmediato es que son muchos y se ve que todos, unos mierdas que en absoluto se proponen un arreglo ni medio decente de los problemas que nos agobian a los demás terrícolas.

Quienes, para esos usureros y sátrapas, mercaderes salvajes de la especulación, únicamente merecemos quedarnos con “la raspa”. Y a precio de oro.

 

Los ateos sostienen que no existe Dios. Porque, de lo contrario, intervendría fulminando a la camarilla cínica y vanagloriosa de vampiros desentendidos que se junta en Davos.

lunes, 16 de enero de 2023

Gina, qué escalofrío...

 

Tormentosa la tarde por aquí.

La nube negra que acapara el cielo

y la lluvia que empieza a abrirse paso

sugieren la metáfora de un velo

que resbala de duelo hasta el Parnaso.

 

A despecho del Tiempo que implacable

marca la decadencia en cada piel,

tu diseño italiano, inalterable

parecía pactado con Luzbel.

En el friso del cine siglo XX

casi ninguna tu listón supera;

y cualquiera, con dos dedos de frente,

ha de otorgarte eterna primavera.

 

El testimonio de tu fotogenia

afirma tu belleza y tu armonía

y no es preciso ni pedir la venia

para decirte adiós en este día

en el que vemos que, entre bambalinas,

otra estrella se nos apaga: Gina.

sábado, 14 de enero de 2023

¿Jeff Beck, muerto?

 

Y de inmediato, salta desde la memoria “The Nazz are blue”, con su tono de guitarra acerado, limpio, valiente, su -entonces casi imposible de creer- nota larguísima en uno de los “solos”.

Será cosa del relevo generacional, la poda indiscriminada, la clásica alegoría de la espada de Damocles que claro está que termina cayendo tarde o temprano; el cortocircuito que apaga de golpe el brillo, también eléctrico, de quienes nos inspiraron admiración y ganas de aprender, por poco que nos cundiese luego.

Vale que sí, pero joder con la rachita.

 

Por la vertiginosa “red” que todo lo devora, desciende un alud de reconocimientos que la legión (no parecía tan numerosa) de tus adeptos, Jeff, derrama por ese mundo del que “sic transit gloria”.

viernes, 13 de enero de 2023

Bombardeados

 

-Y bien, ¿diría Vuesa Merced que pudiera resentirse el Barcelona Fútbol Club (que ellos, tan modestitos, dicen que son más que eso) con el bombardeo de estos días sobre uno de sus jugadores?

-Ya se verá por la obra. Pero lo que sí, que ya no una gota malaya sino un maremoto, está siendo de consideración el escandalito, morbosamente coreado por amplios sectores de la población, que ha puesto sobre el tapete esa copla reactiva, como de culebrón iberoamericano y melodramático, nueva y brillante catapulta para la temperamental “LOBA” (que ella a misma así se llama). Aunque aupada en sus gorgoritos casi tiroleses que se escuchan subrayados con profusión por el empleo del “autotune” y otras intrigantes tecnologías, yo más la percibo como paradigmática y ondulante odalisca insinuantísima, y ahí se las den todas a Vuesa Merced.

-Ondulante y odalisca cumplidamente inciden en pleonasmo.

-Bien se ve; y más, en la galanura del movimiento de caderas.

-¿Sobreviviremos?

-No faltaría más. De mí os sé decir que, a modo de lenitivo, de sedante insistente y conveniente, he recurrido al “videoclip” en que Dylan, tocado con airoso sombrero, nos traslada su “Not dark yet”. Que es notoriamente otra cosa…

-… de alto contraste.

-Tal cual. Y Dios, sobre todos.    

jueves, 12 de enero de 2023

El arte y el mercado: un introito y una larga pregunta

 

Lo que pasa es que se extiende mucho la confusión y, por ejemplo, a la palabra música la sometemos a todo tipo de elasticidades y maltrato, consiguiendo que designe, que represente manifestaciones muy dispares y que dentro de ese malintencionado cajón de sastre (desastre) la ignorancia y el atrevimiento acumulen extraordinarios y asombrosos desvíos e impropiedades.

Porque ¿cabe la impunidad de que le digamos música:

por un lado a “Bring me a boat” (Kate Rusby y Declan O’Rourke) que asoma por internete derrochando hermosura en imágenes, instinto, talento y sensibilidad en las armonías de las dos voces, en el sonido del pasaje instrumental que (ya lo sabemos de cada vez) eriza la piel, cosquillea la oreja, incita esa humedad en los ojos que avisa de la emoción…

… y por otro -digamos también música- a los recientes exabruptos que (entre la prepotencia y la quemadura, y en forma de panfleto/canción pegadiza e intencionada, con éxito ya fulminante que se veía “de venir”) desahogan el despecho, legítimo o explicable que sea, de la bailona y bailable Shakira y su último y marciano colaborador?

(Y conste que todavía se dan ejemplos más graves.)