Según
se va sabiendo, lo que vamos a comentar fue surgiendo de una especie de magma o
sanedrín que poco a poco terminó de cristalizar cuando, entre otras personas,
Joaquín Torres le puso forma y, hasta cierto punto, tomó las riendas, como buen
Juan Palomo que es, además de ilustre instrumentista y sabio mágico de la
grabación de la música, de los encantos seductores del sonido.
Y
meses antes de la pandemia, que Alá confunda, nos iba llamando y convocando.
Creo que la respuesta ha sido tan favorable como unívoca. Por mi parte, de
inmediato le dije sí, porque varios álbumes y numerosos puntos, y hasta líneas,
de coincidencia y entendimientos compartidos nos aproximan.
Joaquín,
conocedor de mis acreditados reparos a cantar trovas ajenas, es más, a cantar,
a secas, fue cuidadoso, como suele, y me propuso que mi intervención se ciñera
a un tema cuyo texto (entre los otros del proyecto) es con evidencia el más
elaborado literariamente. Eso templó algo mis cautelas.
Dificultades
en el desarrollo, y esfuerzo ciclópeo, tiempo y trabajos y tenemos en las manos
finalmente “Todos juntos por el Rock & Roll”, un álbum de carne y hueso que
-producción y sonido irreprochables- plantea una selección, siempre subjetiva,
de canciones de considerable éxito popular en los años 60/70, más o menos, en
las voces veteranas de cantores o así, muy diversos. La muestra refleja con
acierto lo que mayormente, y con alguna inocencia o relativa y natural
inmadurez, se hacía, sobre todo en Madrid. Y cierra con un epílogo instrumental
encomiable, del propio Torres.
El
R&R (rock and roll, para los de la EGB) es también, a estas alturas, algo
romántico (en la mente de algunas generaciones) con una elasticidad de concepto
que se atreve a amparar de manera audaz desde “Luna de miel” a “Cállate, niña”
pasando por “Popotitos” y “Soledad”, que en la presente revisión mejoran mucho
de interpretación y arreglos.
Creo
de buena fe que el espíritu del R&R ha rozado en diferentes momentos a
todos los participantes de esta aventura, que así nos justificamos como tales,
para componer este singular fresco o tapiz.
Enhorabuena
a los padrinos.