-no mucho, sino prudentes- tomamos un cercanías de aquí, de Cádiz. Lo llaman: el TRAMBAHÍA.
lunes, 23 de marzo de 2026
sábado, 21 de marzo de 2026
Julio Iglesias, un suceso ruidoso
El tiempo ya
lleva su velocidad y además el “torrente” caudaloso de las noticias nos
amontona el sobresalto y pone en serio aprieto la memoria; así que parece que
van transcurridas muchísimas semanas, pero no tantas.
Y érase que
se era que a Julio Iglesias, cantante melódico de larga trayectoria, éxitos
múltiples de discografía y galas sin fin en las que ha sido aclamado por
muchedumbres de “fans”, y todo ello
durante décadas, a lo largo y ancho del planeta; a Julio, seductor de fama
paradigmática y legendario y profuso archivo de conquistas galantes, le fueron
a acusar de patrón sañudo y esclavista y de maltratador al uso y libertino
chocante o repugnante, a elegir, el peor y más despreciable monstruo de entre
los “viejos verdes”, promoviéndose
alto escándalo mundial, repulsa horrorizada y cuanto descrédito pueda
imaginarse.
Gestada y
guiada la acusación con evidente intención insidiosa aunque con testimonios y
argumentos por lo menos inestables, se han desestimado éstos por tales, por
luego desmentidos y como que fueron presentados en tribunal tanteado con
temeridad oblicua de alfil, porque iba de suyo que no eran la jurisdicción ni
la competencia correctas. Y que ya se verá, o no, donde corresponda.
Con daño gravísimo
de la gloria, en el mundo del espectáculo, y la reputación, en el plano
personal, del señalado, y muy retrocedido gradualmente el frente astronómico y el
delirio beligerante de sus febriles detractores, Julio responde a continuación
con demandas multimillonarias y querellas y lo que se encarte, que están en
curso y que van a descalabrar a más de cuatro. De prosperar, y como el bolsillo
es lo que más duele, quizá deba ejecutarlas hasta el final, sin acceder a la,
ahora acobardada y sumisa, componenda rectificadora que sugieren los pistoleros
metafóricos con gatillo fácil.
jueves, 19 de marzo de 2026
De ayer
-¿Puede que no hilaras fino?
-Puede que no vaya quedando tiempo.
-Pero omitiste matices…
-Es que me interesa el peldaño anterior: ni
siquiera procedía entrar al trapo; mucho menos a ése, cuya intención perversa
ni incluye el menor disimulo. Los españoles de hoy, con Felipe más o menos a
cuestas, con responder de nuestros personales errores y los que estamos
cometiendo colectivamente ahora, cumplimos. Lo que, siglos atrás, hicieran
otras personas, bueno y malo que siempre y de forma simultánea sucede, injusto
cargar con ello y ridículo atrevimiento que pretendan endosárnoslo. Fijo que si
perdiésemos la brújula haciendo balance, iban a salir escaldados todos los
gatos de ambas históricas orillas.
-O sea que cada palo aguante su vela…
-…y aprenda a hacer la digestión que le toca. La
Historia de cualquier territorio (a nosotros nos lo van a contar), en este
jodido planeta, no suele ser melosa; y nada va a mejorar con llantos
trasnochados ni con desvanecidos psicoanálisis coyunturales de saldo tardío. Ni
con delicados cimbreos de bailarines con cinturita fina.
-Pero hubo ciertos matices en la comprometedora
admisión.
-Y dale. Te digo que sonaron más a balbuceos con
celofán, con riesgo de cursilada palaciega, todavía por confirmar. Háblese con
verdad del comportamiento de TODOS LOS QUE FUERON IMPERIOS cuando entonces y,
el que tenga gana, a parte de sus quehaceres cotidianos, que establezca y
resuelva las decentes y pertinentes y concluyentes comparaciones. Y si eso, ya
vamos viendo.
miércoles, 18 de marzo de 2026
Felipe VI, el contemporizador
Alto, bien
plantado, con estudios y entrenamientos varios de calidad superiorísima, de
esmerados aprovechamiento y consistencia, la Constitución (que su señor padre
impulsó y estableció, en acuerdo con la sociedad civil, política, militar y
eclesiástica) lo sitúa como símbolo del Reino de España y su máximo
representante institucional para las relaciones internacionales y así.
Ya, como
árbitro con facultades decisorias, esa misma Constitución le tiene vetadas,
incluso descartadas, determinadas formas de intervención, de participación, en
esas “zarandajas” que dan que pensar, en estos tiempos de cuestionamiento y
pragmático, casi feo y ordinario utilitarismo.
Porque los
españoles, revoltosos a rachas, y azuzados a menudo por los políticos de turno
con aficiones al trastorno, se van preguntando lo oportuno del cargo y la
figura. Y ahí lo tenemos, algo aséptico, neutral y equilibrado por definición,
reinando sin gobernar, claro, con su consorte al lado, más “moderna” de origen
y criterios y tan influyente como las damas suelen ser con sus correspondientes
caballeros.
Ahora,
atendiendo a quejosos y desquiciados requerimientos de sesgados gobernantes
mejicanos, anda con los paños calientes de la diplomacia ambigua, hablando de “abusos”
con drástico y no perdonable yerro de perspectiva. Dicho en breve: medir el
mundo del siglo XV con la óptica de nuestro vigente XXI es una majestuosa y
desacreditadora tontería (Julio dijera “y
lo sabes”). Tontería impropia de alguien a quien como a Felipe, sus todavía
algo partidarios gustosamente queremos reconocer la formación y la
inteligencia.
Así que, sin
reclamar improcedentes peticiones de perdón, resuelvan los mejicanos entre sí
la condición mezclada, inevitable, de su genética, de sus muy mayoritarios
apellidos españoles (los de sus antepasados en la remota época épica de las conquistas
y civilizaciones); pasen en -qué coincidencia, vaya- lengua castellana la
caprichosa factura a sus bisabuelos, criollos de las independencias; y sobre
todo, no estaría mal que corrigiesen los líos del Méjico actual, que ya van
servidos de tarea.
En esta
movida, ¿se aconseja, se induce a Felipe? ¿Se le medio compromete? ¿Habrá quien
piense que, en ocasiones, calladito se está más guapo?
lunes, 16 de marzo de 2026
No más bromas
En contra del
malicioso y ridículo propósito progre/comunista
de que nos creamos una nación de izquierdas a fuerza de mentiras y de hacer repetidos e infumables disparates, las
elecciones -una tras otra, cuando no nos las falsean- van proclamando que los
españoles (“jartos” de la machacona oferta de estúpidas novelerías) siguen
demostrando que son bastante sensatos, gente con sentido común y ninguna gana
de ser timados “hasta el infinito y más allá”.
Conviene pues
que sin dilación Feijóo y su equipo saquen la calculadora y hagan la cuenta
rigurosa, la regla de tres incontestable de que a su escindida rama, VOX, le corresponde el peso, la influencia y la cantidad de codirección que sus
votantes le han concedido; y que Abascal y el suyo entren en razón flexibilizando
por su parte pretensiones que quizá en el futuro -pero no ahora mismo- puedan
encontrar el encaje.
Los votos que
aúpan a ambos son conservadores. Los más exigentes y los que, acaso por
tibiezas variadas, provocaron la alternativa de los primeros. En cualquier
caso, la alternativa que no debe darse es la agónica y calamitosa continuidad
del podrido gobierno actual. Conque, a falta de otra mejor cosa que elegir, uno y otro
jefes, ya estáis tardando.
lunes, 9 de marzo de 2026
Espejito, espejito, ¿quién es el más guapo?
Con el
desorbitado ditirambo
que profirió
la señora ministro
de igualdad
sin igual, Ana Redondo,
podría pergeñarse
incluso un mambo,
algún son
tropical
de hiperbólico
y colosal registro
que cantase
con sentimiento hondo
un personaje
de Chiquito, un “fistro”.
En cotas altas
queda el peloteo
y el intenso
bochorno para todos;
difícil superar
tal manoseo,
tan loco palmoteo,
tal exceso,
Redondo, tales modos.
viernes, 6 de marzo de 2026
Demasiados conejos para la misma chistera
Quitando a la
fúnebre plantilla que (porque le va en ello su pretensión, inútil, de
credibilidad y/o la mera supervivencia) todavía apuntala los embustes
permanentes del Sánchez ese, nadie en el mundo se cree ya sus mierdas.
A este
piernas insuperable, hay que reconocerle la obstinación nunca vista y el incansable
estilo: miente a todas horas y en cada asunto, y es imposible, y cómplice, el
intento de quienes quieren disimularlo.
Confiado
temerario en que podría extender su timo, ha ido sembrándolo por ahí,
traspasando fronteras, apostando a que perpetrar de manera sostenida una trama
de confusiones y falsedades, seguro terminaría infectando a cualquiera que se pusiera
por delante: al que se pusiera a tiro. Y como él todavía no ha recibido
ninguno, prosigue en su método sin que se le dé un ardite, famosa polilla que
ya es, cuán agujereado esté el tapiz de cutre estafa cuya compra nos propone.
El dicho que
asegura que “a tó hay quien gane”, tiene difícil verificación cuando se
trata de este tramposo.
jueves, 5 de marzo de 2026
Usureros "cum laude",
los gasolineros
no han tardado ni un segundo en aumentar el precio del combustible en los
surtidores de sus estaciones de sevicia.
(Leen Uds.
bien SEVICIA; un puto juego de palabras en circunstancias que deberían causar
motines y linchamientos en vez de nuestras resignadas y aborregadas risillas de
genuflexo cachondeo español). Y siempre lo hacen así, sinvergüenzas sabedores
de que sus depósitos almacenados, sus “stocks”
los compraron -y pagaron- antes de que el reciente y vigente arreón contra Irán
diese causa, motivo o pretexto para ese desconsiderado, apresuradísimo y
chuleador ajuste.
Claro que cuando
los máximos ladrones de España son sus gobernantes, el ejemplo venenoso no hace
más que cundir. Y cabe preguntarnos para qué mierda sirven las irrelevantes
asociaciones de consumidores, teóricas y patéticas e inoperantes de una utópica
resistencia contra los infinitos abusos que proliferan amparados en esa cosa -liberal,
sí, pero infectada de perversión- que con gentil y canallesco disimulo llamamos
economía de mercado, mercado libre, etc., y que significa que el pez grande se
come al chico, brutal conclusión sin escapatoria que tanto afean a Donald
Trump.
Con lo que sobra
de hipocresías y palabras con trampa y malas intenciones, habría que hacer una
falla gigantesca, un jodido auto de fe, en el que ardiese, ojalá para siempre, el
impresentable factor de la mala leche humana.
miércoles, 4 de marzo de 2026
Anda, que Dios te lo manda
¿Tú, un
paladín? ¿Heraldo escrupuloso
del ético,
moral comportamiento?
Jamás se vio
tal cara de cemento
ni fraude tanto
ni tan oneroso.
Salir por la
tangente
con fútiles
recursos inservibles
sólo pone
además de manifiesto
tu condición
tunante, indivisible.
Demagogo
incansable y tan mendaz
que seguro
que existe una academia
que, por
tanta mentira contumaz,
te dé mención
de honor en septicemia.
lunes, 2 de marzo de 2026
Susan Sarandon, "revisitada"
En algún
momento de su azarosa existencia, el cine español se fue creyendo tan
importante que venía a cuento festejar su vanagloria con la Gala de los Goya,
artificial paripé de imitación algo provinciana de lo que hacen por ahí.
-¿Por ahí?
-Sobre todo en Hollywood, o sea, la entrega de los
Oscar.
El cine
español está comprometido a servidumbres varias que con arbitrariedad y
discriminación caprichoso/selectiva determinan las despilfarradoras subvenciones
que suelta el ministerio de cultura con cargo a nuestro dinero. Así que, en
general, y como en la taquilla están claros el frecuente fracaso y/o la escasez
de asistencia del público (confirmado por datos oficiales) ese dinero a fondo
perdido -ese necesario sostén- se agradece con reverencias obsequiosas y con
diversas dosis de obediente seguidismo a según qué consignas, cuotas,
directrices y mierdas del gobierno de turno.
Este año, a
los premios Goya (de “tradición” más corta que la de la tomatina) te invitaron,
Susan, para entregarte el homenaje que tu carrera en el cine merece; carrera
larga, constelada de un sinfín de personajes, de papeles diferentísimos a los
que tu talento y tu atractivo, esos dones, concedieron relieve extraordinario.
Por la “tele”,
y de pasada, te hemos visto: el maquillaje y los focos atenúan todavía la
huella de los almanaques que nos van desmoronando a todos, esto va de suyo y
mejor que nos resignemos; lo que no, es el chasco, que otros dirán decepción, de
escucharte desvariar con tontos piropos de vieja gloria que dedicabas al “figura”,
y defender lo que se ve que no sabes.
El mundo ha
cambiado mucho, tú y yo ya hemos vivido lo suficiente para observarlo, fíjate
que hasta casi todo lo vamos reduciendo a siglas tan estúpidas como WOKE y
MAGA, que ya menudean también en la perdida originalidad de España. Y de
acuerdo, no estás obligada a ser faro, ni pequeñito, de tus espectadores. Pero
reconoce que pisar esa cáscara de plátano dará resbalón delicadísimo y quizá
percance irreversible a los huesos veteranos que con fragilidad sirven de andamio
a tu cuerpo de jota, Sarandon.
sábado, 28 de febrero de 2026
No descansa la Parca
ni tiene porqué.
Y acaba de llevarse a Neil Sedaka.
Como si de un
resorte se tratara, inmediato, automático, la memoria me trae la melodía de
aquel “Billete de ida”, traducción afable, considerada (y bastante correcta) del
título de uno de sus éxitos que Radio Vida me hacía llegar en la Sevilla soñada
de aquellos años de ilusiones crecientes. Antes me convoca que “Oh, Carol” o “La
chica del calendario”, tantos temas que subrayan un tiempo que de manera inevitable
se deshace en nostalgias.
Autor de
canciones que empujaban nuestra afición hasta convertirla en impremeditado
oficio, al que me alegra haber pertenecido, con todos los pros y las contras
inherentes, amalgama -como algunos compases- de escarmientos y enseñanzas.
Gentecillas
hay ahora que no vivieron, ni acaso sabrían saborear, la luz de entonces. Se
funciona, todos lo hacemos, así.
viernes, 27 de febrero de 2026
El hilo de Ariadna
Un esfuerzo
tenaz, prolongado en el tiempo, una lucha incansable, aunque algo agotadora, un
propósito que pudiera parangonarse al de las Cruzadas, por su condición ilusionante
y casi mágica de la búsqueda del Santo Grial, nos va aproximando, tras
laboriosas pesquisas e investigaciones, a la ansiada meta.
Como voz que
clama en el desierto, hemos expuesto aquí con cierta reiteración, “el abandono y la pena”, (que dice
Manolo García), la desolación sin límites a la que nos tiene abocados esa
resolución despótica que han dictado los fabricantes de camisas, según la cual
imposible es encontrar en el mercado nada que no sea el diseño reducido del
cuello dellas a dimensiones tan ridículas y minúsculas como grotescas, cuando
no directamente innobles.
Este plebeyo
empeño sólo en breves tiempos recientes ha enseñado tímidos atisbos de
rectificación, siempre que se descubran en las catacumbas del “internete” y
empero ceñidos por arbitrarios condicionamientos de talla y exigente y
descartador “slim fit”.
Estamos muy
cerca: finos artesanos camiseros en Sevilla (Sevilla tuvo que ser…) se prestan
gentilmente -y por consecuente estipendio- a poner a nuestro alcance una
solución a tantos desvelos, un bálsamo que restañe tanta inconsolable herida
abierta por la cutre ignorancia y el doloso desdén arbitrario de los mindundis
que aquí estamos denunciando.
Os
mantendremos informados.
miércoles, 25 de febrero de 2026
Llamar Borrascosas
-solamente- a
esas Cumbres, parece poquísimo si se tiene en cuenta el mayúsculo
desbarrancamiento que va a producir de forma inevitable un amor tan torturado como cuenta la “peli”.
Los críticos
(seudos casi todos) más descontentadizos y refitoleros, esas ratas miserables,
reprocharán seguramente a esta enésima adaptación al cine de la novela de Brontë
su exceso de belleza formal y la disposición enfática y elaborada de las
imágenes. Mas para el espectador de “buen saque” es una jugada gustosa, un
lucimiento para la Robbin, que consigue alto nivel en ese personaje caprichoso,
tiránico y apasionado de la protagonista, a cuyo lado palidece, con algún
envaramiento de tenebroso galán a lo convencional, el mozo a quien humilla y
somete, el enamorado sin límite, perruno y paradojal verdugo, hasta que,
vértigo y desastrísimo acumulados, el final, como se veía “de venir”, encaja y
encalla en el paradigma trágico y fúnebre clásico de la legendaria estética de
los románticos “old fashion”.
lunes, 23 de febrero de 2026
Aquí la Tierra. Llamando a los Templarios.
Ha sido una
lástima, una omisión imperdonable que nuestros mejores “periodistas de
investigación” y demás reporterillos (todos ellos afectados de un presuntuoso cuadro
clínico de oportunidad) no se hayan asomado antes a las pantallas para
explicarnos e ilustrarnos sobre lo que apenas ahora se vuelve novedad entre
nosotros: la cosa -fenómeno, movimiento, cuchufleta carnavalera o chifladura-
que denominan THERIAN, con una
ortografía anglosajona sospechosa que ya suena a moda estúpida incorporada sin
necesidad, como otras, a nuestros serviles y bobos seguidismos.
Quién lo iba
a decir. Abrieron con venenosas intenciones (ya sabéis quiénes) las compuertas
a la “autopercepción”, que es palabro
pedante y progre, y esas tolerancias “del revés” ya amparan, cómo no, las más
inimaginables singularidades.
Vale que en
seguida surgen dificultades notables en las opciones y su puesta en práctica; porque
no es lo mismo que uno se “autoperciba”
como un frigorífico que si al antojo le da por sentirse procesionaria del pino
o una lombriz corriente de tierra. Tampoco va a ser fácil lo necesario para
transatlántico, gallina ponedora o medusita portuguesa, por citar pequeños
ejemplos.
-¿Y tú, de Hipocampo a Oso según el “blog”?
-Pero jamás salgo de mis renglones.
-Sí que es verdad.
-Más se me ocurre: si, por delirio exacerbado de
respeto al individuo, se consiente
ir por la calle y por la vida emboscado bajo inquietante máscara, ya te digo yo que lo del burka no habrá más
remedio que dejarlo pasar.
-Qué momento, “oyes”.
domingo, 22 de febrero de 2026
Robert Duvall
Que, con la
edad, curiosa resulta esa cosa inocentona que no nos desaparece por completo:
la imposible, por engañosa, sensación de permanencia, espejismo donde los haya.
Así que,
acostumbrados a su estupendo y extenso trabajo en el cine durante fértiles
décadas, contábamos con que este señor “seguía ahí”. Y claro que no, que el
calendario prosigue su marcha y nos va dejando caer junto con las hojas.
Consiguió
este actorazo hacernos creíbles los personajes que le fueron encomendados, de
la condición que fuesen: les infundía su sello y su experiencia y los
espectadores podíamos identificarnos, entrar con natural comodidad en el pacto
tácito que el cine propone y sus buenos intérpretes logran con esa maestría que
el archivo, las filmotecas harán bien en conservar.
Buen viaje,
señor.
viernes, 20 de febrero de 2026
Hablando de tunantes
Para no
desmerecer de la falta de escrúpulos generalizada que caracteriza a los
políticos que padecemos, Rufián (a quien el Destino ya condecoró con un
apellido singularmente incómodo y tal vez descriptivo) pretende aglutinar -y si
se encarta, capitanear- esa quimérica y cíclica refundación de las izquierdas
más o menos extremas y comunistoides, cuyas principales señas de identidad son
la arrebatiña de traiciones y delaciones, el protagonismo cainita y sectario y
el afán de medro descarado desde una raíz de rencores y envidias que en esa
facción es casi la sola coincidencia, heredera chiquilicuatre de las añejas mierdas
soviéticas.
Gabriel,
híbrido de payaso patoso y provocador tribuno de taberna, ejerce un tonito
burlón y afectadamente pausado que no lo salva de su condición de separatista
profeso. Y en resumen, este no tan mozo ya, sólo va a engañar a los más
desnortados de la parroquia, malgastando en sus típicos fraudes la relativa
desenvoltura que no se le niega, con su personal madera de tunante fresco y
desperdiciado trepa a sus horas, que son todas.
miércoles, 18 de febrero de 2026
Opción
Para
sacudirnos el remoloneo añadido que semanas de aguaceros y sedentarismo
creciente han depositado en el ánimo, cine y a ver qué pasa.
Así que “Hamnet”,
propuesta algo rarita que formula (entre la fantasía y los elementos
biográficos e históricos que en proporción indefinida contenga) una aproximación
al mundo, en esta ocasión más bien familiar, del Shakespeare
literario-legendario.
De moda que
hace mucho está el papel de relevante importancia del eterno femenino, recae en
la ella de este “film” un sesgo de
esoterías brujas cuya intención es difícil adivinar y que, en el ambiente
rústico-sórdido de la época reflejada, espesa alguna sombra sobre la abnegación
madraza y el apoyo que genera la esposa del escritor, mientras que el instinto
y el oficio de éste tiran de él como, también, otra exigencia del Destino. Que
culmina en éxito arrollador y superación y aceptación comprensiva de la
peripecia dolorosa -la muerte de un hijo- y vale como colofón, como final o
conclusión del asunto.
Pasajes de la
banda sonora; la dulce entonación en la voz que dobla al español a la actriz en
sus primeras frases, la dureza de algunas escenas pueden, entre otros matices,
sacarnos del pasmo. O sea, que bien.
miércoles, 11 de febrero de 2026
Por poco optimismo que nos quede...
… que no es gran cosa el que nos queda, el cáncer contra la Constitución que constituye este desgobierno infame tendrá que remitir algún día; y entonces habrá que corregir muchos desafueros, enmendar muchas “merdés”, revocar cantidades de leyes, decisiones, imposiciones, sancionar corrupciones y abusos que de manera impune esta pandilla de desgraciados está cometiendo.
Costará
esfuerzo y sacrificios, luchando contra las aviesas resistencias que pondrán en
marcha desde el primer día los canallas desalojados. Ojalá que entonces no
prevalezcan los hechos consumados de tanta arbitrariedad y tanto expolio,
porque ya nos dijeron con pulcra, con decente sabiduría
Gregorio VIII
(Re.5): Quid latente aut per vim, vel
aliter illiciter introductum est, nulla debet stabilitate subsistere.
Y Licinio
(L.210): Quae ab initio inutilis est
institutio, temporis tractu convalescere non potest.
-Abocados a
esta vertiginosa sima, ¿qué podemos hacer?
domingo, 8 de febrero de 2026
Otra que tal baila
Gritona con
enchufe inmerecido
en el magno
tinglado de Bruselas,
tu recital
perverso y tus bufidos
suenan a
rencorosa tarantela.
¿Acaso una
receta has ingerido
de inadvertidos
hongos o de setas
que adoba de
veneno tus sentidos
como único
resumen de tu dieta?
¿O habremos
de achacarte el mal viaje
a un canuto
-no quiero ni pensarlo-
que produjo,
indigesto, tal potaje
y un
berrinche que no hay cómo tomarlo?
Que, ni
considerando tu cadencia,
la trayectoria
que traes de atrás,
se esperaba
tamaña incontinencia,
tal intención
de darles aguarrás
a los que no
profesan tu barullo,
tu bestial
batahola enajenada,
a los que -al
no tratarse de los tuyos-
no están de
acuerdo con tus canalladas.
¿Y en ésta
nos gastamos el dinero
y la mandamos
de representante?
¡Dios nos
libre de tal despeñadero,
de tal “talento”
y de tal talante.
viernes, 6 de febrero de 2026
Para Don Manuel, entre sus pergaminos
Aunque el
trastorno de tu pierna sea
distinto del
que a Byron aquejaba,
y de rondón
te permita eximirte
de un piadoso
bailar con la más fea,
no por ello
se debe colegir
una incomodidad
de poca monta
sino una
rémora que en tus paseos
dejan a la
cadencia un poco tonta.
La parsimonia
noble
que antaño
derramaban tus andares
se ha visto
en estos meses afectada
por un
demérito lleno de azares;
y aun así,
con arrojo
has arrostrado
tu vicisitud,
negándote, gallardo,
a quedar cojo
y haciendo tanto
honor a tu virtud
que en las nuevas
recientes
-que las más
de las gentes desconocen-
me trasladas
tu clara mejoría
y “menos da una piedra, Señoría”.
Como un alto
ciprés que ya en la ducha
sostiene su
exención con valentía,
recibe de
este amigo la que es mucha
y solidaria
muestra de empatía.
¡Que la salud
recuperada, el brío
y el animoso
viento circundante
soplen tus
velas de arduo navegante
y te lleven
al mejor puerto, tío!
jueves, 5 de febrero de 2026
34
Cuando la racha (qué oportuna)
cambia, el tono puede parecer obsoleto. Mas la esencia, que es lo que importa,
permanece. Por eso, en lo que estaba escrito de antemano…
Un asunto me
pregunto
cuya respuesta
me inquieta,
como si en una
carrera
no divisara
la meta.
Transcurren
los años y
ya se me han
vuelto costumbre
los versos
que rimo aquí,
con corto
indicio y vislumbre
de que las
ocupaciones
que colman tu
tiempo todo
te permitan
acercarte
un poco más,
de algún modo.
Que, ya se
sabe, “los hijos
pasan de ti”, y a su bola
van y no
vienen, silvestres,
letíficas amapolas.
¿Hasta cuándo
seguirás
-si nunca se
te ve el pelo-
siendo, y a
pesar de todo,
la niña de
mis desvelos?
miércoles, 4 de febrero de 2026
Oro de ley
-¿Y bien?
-Que en más de alguna ocasión se ha comentado aquí:
la magia de la música.
-Poco milagro habrá que la supere en efectos, en
sugestión. ¿Lo dices porque…
-… he estado escuchando hace poco “It’s only love”;
y volvió a conmoverme. Con breves y sencillas palabras cuyo sentimiento con
facilidad compartiría cualquiera, con una línea melódica y unos acordes
inspirados, los Maestros nos dejaron numerosas maravillas como ésa.
-¿Dirías que es la mejor?
-Claro que no hace falta; es más, afirmo que casi
todas las canciones de ellos eran simultáneamente las mejores…
-Cuadratura del círculo…
-… y que elegir una sobre las demás, fuera
indecisión insalvable y desaforado atrevimiento.
-Fueron años hermosos, oro de ley.
-Tú lo has dicho. Hasta la barba y el pelo crecían
frondosos al unísono.
-Ése es término de músicos.
-Naturalmente, chaval.
martes, 3 de febrero de 2026
Pasados por agua
Recuerdos del
agobiante confinamiento de hace años, me llegan en estas semanas de borrasca
tras borrasca (ahora les ponen nombre, dentro de la “conspiración” que pretende
infantilizarnos con tontunas diversas) que incitan a una comprometedora y
sedentaria reclusión doméstica.
Tampoco* la
cartelera disponible alentaba a otra cosa; y con esto no quiero omitir mi apoyo
y reconocimiento por Las Salinas, empresa que mantiene con empeño casi heroico
la posibilidad de ese espectáculo en Chiclana.
Así que ayer
tarde, aprovechando una, aunque insegura, pausa provisional de los aguaceros,
me atreví con cierto recelo -que luego encontraría su justificación- a “Send
help”, que es como no traducen mandad o manden ayuda. El avión privado de la
empresa, precioso, las playas de la isla y los correspondientes acantilados y
selvas, a juego. Poco más ofrece este “film”
que plantea trivial la diatriba, el enfrentamiento entre una empleada tan, tan
resuelta y eficaz, tan hábil en toda circunstancia, que no hay forma de
creérsela; y un superjefe estúpido e indefenso hasta el paradigma, que no es
menos inverosímil.
La “peli”
discurre desde la desvaída indefinición inicial hasta las gratuitas escenas de
un desenlace con no logradas ambiciones de “thriller”
(éste es extendido y presuntuoso vocabulario cosmopolita de “entendidos”) y
remata con el aplastante éxito de maniqueísmo revanchista de la ya, a esas
alturas, empachosa protagonista. O sea, todo un poco memo.
A la noche,
volvían a sonar el agua y los truenos aquí, al resguardo del yate en el amarre.
*Torrent y
otros catalanes redundan con un peculiar “tampoco no”, que es de sorprendente y
difícil construcción.
lunes, 2 de febrero de 2026
La pega es que le falta el río Kwai
A extremos
siderales
llevó su
chulería,
cuando a
vista de todos
se expresó el
otro día.
No le hace
falta abuela
a este mulo
obstinado
que, patán
diplomado,
entona su “a capella”
mintiendo a
todo gas
sin perder su
compás.
Relapso
correoso,
de la manga
se saca
varias cartas
marcadas
que le sirvan
de endoso
de ciertas
culpas suyas
que con
trampa embarulla.
Trá, trá, qué
malamente
se lo monta
este Puente.
Seudo
estrambote y cambio de métrica:
En serio,
¿fue el sellador,
fue cosa de
soldadura?
¡Qué primor,
qué caradura!
martes, 27 de enero de 2026
Pena, penita, pena
No sólo se
veía venir (sobre todo por quienes más lo detectaban, lo presentían con
conocimiento de causa) el mortal accidente; también era innecesario ser
clarividente para presagiar la mierda tramposa con la que el ministro echaría,
y de inmediato, balones fuera. Los que le aplauden (!) porque “da la cara”,
disimulan la pétrea dureza de ésta, las maromas de mico saltimbanqui que anda
prodigando para echarle la culpa al maestro armero.
Tanta
locuacidad, exhibida con más descaro que inteligencia, era inevitable que lo
hiciera incurrir en contradicciones clamorosas, de las cuales ni se arrepentirá
nunca (cínico “cum laude” como es,
como son los de su cuerda) ni cree que le pasarán factura.
Mintiendo
como un bellaco, retuerce el diccionario, iluso idiota de que la gramática y el
simple sentido común y el habla llana no van a ponerlo en el sitio miserable
que le toca. Y sí, antes de manifestarlo del tirón, ya sabemos que no tiene ni
idea del tema para el que fue nombrado, que estos figuras, estos barandas son
meros enchufados políticos, sólo aptos para adular y obedecer al jefe, y por
eso la interminable cadena de asesores, especialistas, peritos de cada cosa,
que le vayan, o no, haciendo el trabajo, útiles además para el despilfarro
clientelar de nuestro dinero y el hipócrita y elusivo troceo de las responsabilidades
y las culpas, el gran día de las cagadas, cuando se diluyen en humo huidizo y,
si cesan a alguno, ya le buscarán acomodo disimulón para la conformidad y el
silencio.
El atraco
gigantesco que los impuestos ejercen sobre nosotros es, por lo visto, la única
función que se ejecuta con rigurosa, persecutoria diligencia; el resto parece
que anda a la deriva, ante el estupor del contribuyente, amansado, disuadido,
entretenido con las más diversas socaliñas, con las más torpes añagazas, por
esta banda que combina en su perversa fórmula variadas dosis de payasos sin
gracia y garantizados delincuentes.
viernes, 23 de enero de 2026
Con las cámaras delante, en estos días,
son imposibles de esconder:
1)Los
circunloquios ceporros del señor Puente, gato panza arriba a quien contradicen
unas lógicas y lóbregas causas y sus correspondientes e insoslayables efectos.
Entre el hombre primitivo y el paleto corriente, quizá ostenta un cargo para el
que está falto de la preparación profesional exigible.
2)La
expresión de calmo jugador de póker inescrutable y el sonido algo untuoso,
cobarde, con el que sale al ruedo el señor Marlasca, menos pródigo en general
en sus manifestaciones, y al que ya desacredita incluso el cuello de su camisa,
tan cortito, tan cortito, que deja abandonada a la corbata en su propia
indigencia.
3)El afán de
señalarse de la señora Montero, descarándose como comadreja histérica,
luchadora agónica y desahogadísima para ser la novia en la boda, el niño en el
bautizo y el muerto en un entierro que para sí no quiere, claro.
martes, 20 de enero de 2026
Gato escaldado
Que las
investigaciones y las explicaciones no se embosquen, no se camuflen con los
disimulos de una enredadera de pretextos y de mentiras, como siempre.
Porque
estamos más que motivados para la desconfianza, más que remisos por la
indiscutible inseguridad que estos “gobernantes”, a fuerza de mostrarse incompetentes,
corruptos, negligentes, han instalado, han sembrado en la conciencia de los
españoles.
Porque si
tanto incremento produce la salvaje recaudación de impuestos que de nuestros
torturados bolsillos se extrae, convendría despilfarrarla menos y aplicarla a
lo necesario, a lo importante, que desde luego podrían ser, por ejemplo, las
líneas férreas y nunca la afición malversadora, ladrona, de esa larga lista de
zánganos que sólo se ponen de acuerdo cuando nos vampirizan.
Para los del
melindre a toda hora, para los hipócritas del quedar bien, dos detalles que me
da igual si os parecen inoportunos o triviales:
1)No me fío
de la psicología, que tantas adhesiones y convicciones recibe en general y, en
estos días de catástrofe, en particular; mucho menos de fiar parecen esas
señoras tituladas en ello, numerosísimas, que tan pendientes parecen estar de
su imagen (que antes se decía su aspecto) por televisión, compitiendo con las
presentadoras en maquillaje, modelitos y pestañas postizas.
2)¿Qué
idiotas deciden poner canciones “pop” como fondo musical (innecesario, por cierto)
de las trágicas imágenes que recibimos?
sábado, 17 de enero de 2026
La empanada en su laberinto
Con su
característica ordinariez y su acreditada condición mentirosa (“ordinalidad” de
vaivén), la vigente titular del ministerio de Hacienda -cuya ignorancia parece
clamorosa en los temas que a su cargo corresponden- ha dado una muestra
magistral de galimatías intencionado para intentar sin éxito colarnos el gol
tramposísimo del nuevo modelo de financiación para las regiones.
Que en realidad
es un chanchullo más para obtener el apoyo chantajista de la facción catalana
separatista, indispensable para que Sánchez y la pelotera cuadrilla prolonguen
su ruinosa okupación del mando.
Insuperable
de cinismo y deliberadamente confusa, la funcionaria Montero, cómodamente
instalada en las prebendas y sinecuras de su enchufado destino, ni en el punto
culminante de su obstinación podrá encajar consigo misma la maraña abstrusa de
sus prodigiosas mierdecitas.
viernes, 16 de enero de 2026
Los flecos
La decadencia
que han extendido nuestros calamitosos políticos por toda la sociedad española
y sus organismos, hace tiempo ya que aqueja, cómo iba a escaparse, al Correo
Postal: vale que es un servicio acosado con peculiar saña por las posibilidades
agresivas de la tecnología digital, un servicio casi romántico en probables
vías de extinción, pero aun así … Como evidencia de ello, el motorista de la
vespa amarilla, veterano como yo y medio amiguete a través de los años, me
entrega ¡HOY!, entre otros sobres de correspondencia demorados, el que contiene,
y cuyo franqueo es de fecha 29XII2025, una tentación de finísimos mantecados
que con su delicadeza y buenos modos proverbiales me hacen llegar los O’Neill,
desde su hermosa ciudad de Pamplona.
Estos dos
mozos (casi ahijados, tras décadas de comunicación y amistosas coincidencias),
sabedores de mi irremediable inclinación por las golosinas gloriosas de la Navidad,
me envían: hechos a mano, numerados, 24618 y 37856 respectivamente, los dos
primeros, que ya andan asimilados en mis diligentes entretelas. Los crean, los
elaboran, mil veces premiados, en la confitería Blancanieves Tejedor,
vascongados artífices de Vitoria, y se presentan envueltos en finos papelillos
de bordes clásicos para liar/desliar con movimiento rotatorio de opuestos
molinillos…
-¿Te estás difuminando en la prolija, minuciosa
descripción, Hipocampo?
-A consecuencia del palatino deleite, puede ser.
-Qué tuyo eres.
-Ya, pero es que se trata de los Mantecados del
Rey, Felipe II. Así que …
domingo, 11 de enero de 2026
Cuando el río suena ...
Mucho más que
rumores cercan a ese joker de sonrisa sardónica, de apellido Zapatero, que se
ve que ha estado muy mucho “a sus zapatos”.
Las imágenes
publicadas de sus contactos y entrevistas preferentes con el recientemente “extraído”
en Caracas no lo dejan en decente lugar, sino en “pringao” notorio de esos
atropellos y en señaladísimo sospechoso de graves manejos y transacciones que
mucho apestan a eso del tráfico de influencias y a comisiones de puerco
escándalo.
Convendría
revisarle las cuentas a este ejemplar, al que, en discreta órbita, aludía mi canción
de 2006 “El
Jefe” (sin ánimo de señalar), cuando tal personaje aún podía parecer
más idiota que temible; y aunque no hiciera falta mucha perspicacia para barruntar
en sus maniobras la condición de turbio fullero que ahora resulta
indisimulable.
viernes, 9 de enero de 2026
De momento,
la sucesión,
el relevo los toma Delcy, que está muy lejos de ser trigo limpio, y aun trigo.
Hechura del
mismo clan, pero como ya le ha visto las orejas al lobo, va amoldándose, o lo
simula, a las condiciones que el nuevo superjefe le marca. Dice ella, con su
nombre de culebrón televisual, con su dedo enhiesto, vertical, admonitorio, y
por la negra honrilla, que sólo Dios decide su destino, obviedad teológica que
hasta los ateos intuyen, pero se anda con ojo y, si colabora, igual le conceden
una semicómoda, o incluso lujosa, jubilación cuando corresponda. Cuando el
avispero sosiegue, que va para largo.
Como fórmula
de transición no es seguramente la peor, y quizá disminuye la no imposible -todo
lo contrario- guerra civil que los pros y las contras del circo bolivariano
podrían organizar a poco que los ánimos vayan caldeándose.
Donald apenas
disimula algo menos que sus antagonistas rusos, chinos, iraníes e incluso
cubanos, por ejemplo; por lo demás, son burros del mismo pelo (como siempre,
contendientes en la pretensión de la sartén por el mango) y el poder y el
dinero son los puntos de referencia, los resortes, los medios para que,
animales de fondo, no se nos olvide el argumento de “la razón de la fuerza”.
Cómo será esta
áspera realidad, que hasta Pilar Rahola, tan porfiada, díscola e
independientosa que es, manifiesta que, entre los dos bloques que no dejan de
existir, ni nos dejan existir, tiene claro y prefiere éste de acá, al que
pertenece. Al que le y nos toca, majetes, que vale ya de tontunas idealistas,
desplantitos chorras y minidesafíos. Porque sí, no mola ser colonia, pero quizá
sea mejor eso que el desastre “pa” siempre y del “tó”.
jueves, 8 de enero de 2026
El cuento de nunca acabar
Noctámbulo y
dubitativo parecía en ocasiones, que es como decir filósofo del trasnocho,
bohemio quizá, más en teoría que en abrupta y valentona práctica, lo conocí
mezclando en su coctelera demoradas observaciones, anhelos pendientes, sueños que
se cumplían o no.
De esa madeja
tejió canciones como la que da título hoy a este comentario, que vuelve a
saludar ya en ausencia a Noel Soto, trovador de pro, madera resistente que fue
de una escuela que, años ha, viene, qué pena, desvaneciéndose.
Cuando el
rumbo era de amores, nada que ver con los entonces inimaginables cantores salvajes
de ahora que, jaleados por la ordinariez y el deplorable paladar mayoritario,
andan, como mínimo, “empotrando” con las frases más soeces a sus mozas, quienes
parecen sentirse de lo más halagadas y conformes mientras esgrimen con paradójica inconsecuencia e
ignorante indigestión las pancartas más fieras de un dizque feminismo, tan de
baratillo que pocas veces habrán sido menos necesarias tales alforjas en viaje
alguno.
martes, 6 de enero de 2026
domingo, 4 de enero de 2026
Campanazo
Y ayer, la
estupenda noticia fue -no por ya anunciada, esperada, parecía eternizarse- la
detención de Maduro y lo que previsiblemente le va a caer en un juzgado. Que,
tirano por tirano, a Gadafi le ocurrió peor, ¿verdad?
Hagamos
memoria: más de 20 años atrás, el energúmeno demagogo Chaves (rebelde golpista
contra su gobierno, como Franco, ¿no, rojillos incansables, callados en aquella
ocasión como putas muertas?) instauró, a empujones con los venezolanos, una
fantasmal y decorativa república revolucionaria dizque “bolivariana” que se
sacó de la manga y que sus paisanos terminaron asumiendo, azuzados con engaños
o simplemente por la fuerza. Y multiplicando así la decadencia insoportable y
paradójica de una nación tan naturalmente rica y fértil como Venezuela es.
Muerto aquel
perro, no se acabó la rabia, vaya por Dios; y heredó el mecanismo del expolio
Maduro, que ha sido todavía más zafio, torpe y peligrosamente ridículo que su
antecesor.
Las
melindrosas y multinormativas democracias europeas, voz cantante de oropel en
las convenciones y acuerdos del derecho internacional, lamentaban profusamente
la mala suerte de ese país, mangoneado de la peor manera por un tipo al que no
todos se atrevían a llamar dictador crudelísimo. Pero corría el tiempo. Y
ahora, el tremendo Trump mete mano donde los escrupulositos reculaban y puede
que por fin se produzca un cambio, incluso un vuelco.
La izquierda
más o menos feroz profiere anatemas y tempestad de quejas porque, encima, es el
odioso y odiado yanqui el que mueve ficha. Y sobre todo, una inundación de
hipocresía y falsedades cubre este crujido planeta y hasta la próxima.
-El gobierno español se ofrece como mediador…
-¿Y tú te imaginas al folclórico y pintoresco
Donald del discurso aplastante tratando con unos piernas como, por ejemplo,
Zapatero y Sánchez? Me troncho.
sábado, 3 de enero de 2026
Enhorabuena y gracias
Por televisión
nos llega la que quedará como actuación de despedida de ese gran maestre de la
canción que ha demostrado ser Sabina, don Joaquín, a lo largo de una carrera
ejemplar, más literaria que musical, como artesano (así se define él), escritor
de canciones.
De un copioso
repertorio de bien trabadas y logradas canciones, en las que este admirable
relator ha lucido su ingenio, sus facultades a la hora de versificar una mirada,
principalmente urbana y madrileña, y la peripecia personalísima de su andadura
y aventura en la vida y en el escenario.
Con un
público numerosísimo y entregado, al que para ello “le sobran los motivos”, abarrotando
el estadio, sobrio y clásico, reposado el paso, Sabina dijo adiós con emoción
no ruidosa y gratitud consciente, entre sus músicos acompañantes y los laureles
de un éxito que merece y ha ganado a pulso.
Luego, la
misma “tele” se dejaba caer con las “monerías” presuntuosas de la Índigo. No
hubo manera de sobreponerse al contraste.
jueves, 1 de enero de 2026
El horno, ¿"pa" bollos?
Sánchez y la
cuadrilla que lo sostiene son un tumor que no extirparemos con risas. Y menos,
con risas desganadas, imposibles ya de sentir, que eran anoche las que en vano
pretendía la enésima y, esta vez, patosa parodia política de José Mota.
Años hace que
este genial cómico incide en ese filón que se ha ido desgastando, agotando, y
no hace mella alguna en el caparazón cínico y correoso de este gobierno.
Gobierno que, por cierto, sabedor de lo inservible y estéril de las parodias
que comentamos, miente su “respeto por la
libertad de expresión” dándoles sitio en la sumisa y casposa TVE.
Creo no ser
el único espectador que gozaba con los personajes de ficción ocurrentísimos con
los que Mota nos ha entretenido muchas veces, y ahora queda decepcionado ante
ese monotema lamentable y de dominante reiteración. Quizá también porque es la
realidad desastrosa la que todo lo va echando a perder.
Una sugerencia
cortés que cualquiera también podrá considerar desechable: cuando las cosas que
están sucediendo son una canallada permanente y grotesca, tomárselo todo a
cachondeo también llegará a ser contraproducente. Así que manténgase Mota en lo
mejor y más suyo; desengáñese y no desperdicie el talento que le sobra. Se lo
agradeceríamos.