jueves, 19 de noviembre de 2020

Los versos de hoy

 

-¿La digresión de ayer?

-Más que una broma,

que el asunto no habría consentido,

era la coincidencia entre dos frases,

como un eco o un latido.

Y de paso, un aviso:

toro que a todos pilla,

aparte de ser más que un compromiso,

puede ser el refrán del que a Sevilla

se fue y perdió su silla.

-¿De El Paso, has dicho?

-Acaso será ése un buen lugar

para el cuento de hoy que es lo que toca,

que si la fantasía se desboca

saldrá un texto que dé para canción

escrita en la frontera.

- “Póker de amor”, ¿no era

de tu cosecha un tema con mestiza?

-Eso es así; mas vamos

con el caso en cuestión o han de tacharnos

de circunloquio a modo de paliza.

 

POR EL PASO

 

Nunca te dio su número, mestiza.

La cuestión fronteriza

que enfrenta a policías e ilegales

nada supuso entre vosotros dos,

que en la pasión ambos erais iguales.

 

En la tierra caliente de tu tierra

no hubo tregua ni paz en esa guerra

que la atracción de súbito surgida

declaró en las miradas encendidas,

en el roce de cuerpos sudorosos,

en la exasperación de unas caricias

que, interpretando inéditas delicias,

siguieron asomando en vuestros sueños

muchos años después.

 

De las pocas jornadas

de duración que tuvo la aventura,

¿algo ha dejado el Tiempo con su usura?

¿Algo de la lejana encrucijada,

del beso del final, la madrugada

de la postrer fusión, blanca y cobriza,

en una sola piel?

¿Qué habrá sido, mestiza,

de ti,

de él?      

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Un muelle, a rebosar

 

La moderación en el discurso y la calma, que tan bien suenan casi siempre, en ocasiones también pueden resultar el ropaje disimulón de la hipocresía, la evidente insuficiencia ante los problemas o, en el peor de los casos, el desentendimiento medio cínico con el que las respuestas se tiñen de impresentable seudofatalidad. Más o menos lo que la titular del ministerio de economía ofrece a la zozobra casi desesperada de Ana Oramas.

Problema no coyuntural, sino estable y de desgraciada duración: la inmigración ilegal (o invasión, que a la postre no es palabra distante) acentúa con sus crecientes avalanchas la extrema situación en Canarias. El asunto es, desde luego, más antiguo que el efecto llamada y las estupideces de Caldera/ZP (con poca memoria basta) y sus “papeles para todos”. Digresión, aunque no tanta: toros para todos, en Canal Sur TV. Seguimos. Raíces remotas, las que se quieran, explotación de África por Europa, que fue inmisericorde y que ahora se exasperan su descripción y análisis con los criterios nuevos del revisionismo ignorante y la obtusa corrección política que sobre todo predican (y no siempre practican) los progres y los meapilas, etc. etc.

Claro que la desigualdad, las injusticias; la riqueza y la pobreza con criminal arbitrariedad repartidas por el planeta. Todo eso y lo que queramos. Así que, en plena feria de que hay que eliminar o permeabilizar las fronteras, porque son malísimas, desbordados los “centros de acogida” (dulce eufemismo), iremos llenando los hoteles, las instalaciones militares y así, pero no habrá barco para tanto pirata ni tampoco autobuses que trasladen (está el mar por medio) a los recién llegados a Madrid, en donde por lo visto nadie va a señalar que las pateras no tienen fácil lo de contactar directamente con Alemania y la Merkel, Dios mío, qué madeja tan enorme para desliar.      

martes, 17 de noviembre de 2020

El fantasma de la ópera

 

Para mentir con tanta contumacia

es menester un “máster” de frescura,

de especialización en las falacias,

de canalladas y de caradura.

Prometer unas cosas que sabías

que no ibas a cumplir de ningún modo

da la medida de tu bastardía

y de lo descompuesto de tu lodo.

 

¿Qué resentido encono

vive en tu corazón de baratijas?

¿Qué condición ruin de sabandija

te desafina cada semitono?

La interminable sarta de patrañas,

los embustes, blindándote el sillón

son remedo perverso de las rimas

que con la lira eructaba Nerón.

 

¿Para cuándo la estatua

que pretenda fijar en la memoria

las porquerías de tu trayectoria,

tu delincuente realidad de escoria?

lunes, 16 de noviembre de 2020

50 años después

 

Quienes consulten estas reflexiones

que el Hipocampo, atribulado, escribe

habrán notado en más de una ocasión

que al Comodoro aluden. Sea el Caribe

o estos mares del Sur su situación,

este “brother in arms” está injertado

en el perfil de nuestro acantilado

y en las zarandeadas entretelas

que gasta el corazón.

 

Que sólo sea un “malpaso” en esta historia

la niebla que esperamos transitoria;

el tropezón que afecta a su salud,

una cuerda gastada del laúd

que se repone, y a cantar victoria.

 

Nos quedan sepionets por degustar,

unas “birras” y un cielo de tocinos;

algunas curvas más por el camino

en nuestros “bugas” de ya veteranos,

de piratas con mapa del tesoro,

de “señores mayores”,

de casi “chicos de oro”.   

sábado, 14 de noviembre de 2020

Un jueves cualquiera

 

En varias ocasiones había recordado aquella peligrosa crisis epiléptica que casi se lo lleva por delante y el sentimiento predominante que le hizo experimentar: la tristeza de perder la belleza del mundo.

No lo asaltó el temor, a él que nunca presumió de valeroso, en la crujía de aquellas jornadas. Y antes, y luego, como cualquiera, había oído comentar con frecuencia esa quizá leyenda de la película de nuestra vida pasando velozmente ante nosotros en el instante final, en la hora decisiva de morir.

También, lo de la luz al fondo del túnel, expresión que, de aplicarla con tanto manoseo el común de las gentes, había adquirido un lamentable sentido de decadentísima y cursi chorrada.

Ninguna de esas ideas lo visitó ahora. En cambio, y antes de apagarse por completo en el último “sonido del silencio”, alcanzó a pensar: “hoy ha sido jueves”.

jueves, 12 de noviembre de 2020

"Mangas verdes"

 

Porque ese cargo, alto y exigente,

ha de medirte el temple asiduamente,

no es imposible, Biden, que, a tus años,

tu discutible resto de energía

te ponga a dura prueba.

Con lo que eso conlleva

de avatares y de quincallería,

de taquicardias y de desengaños.

 

Que en lo que ya me encuentro

no tan lejos de tu avanzada edad,

si, a poco, me concentro,

doy en pensar que en tanta actividad

como le corresponde a un presidente

no va a tener un hueco tu destino

para el tiempo prudente

que pide “la sopita y el buen vino”.

 

Y espectadores agoreros hay

que ya están en un ay,

“oyes”, cómo es la gente:

que a un paso por detrás

de tu podio eminente

te contemplan los ojos picarones

y el empujón y todo lo demás

que va a darte Kamala con su guasa.

Ya veremos qué pasa.

martes, 10 de noviembre de 2020

Todo un detalle

 

En este año puñetero, de cuyas dificultades parece que ninguno nos iremos de rositas, es todo un detalle que diferentes comunicantes, colegas, meros conocidos y desconocidos, amigos e incluso familiares hayan manifestado con su felicitación que en sus afectos y su memoria (que puntualmente refresca Internete) conservan un lugar que, aun de variables dimensiones, da otro a mi gratitud y reconocimiento.

A la íntima soledad del ser humano que quizá somos todavía, le vienen bien estas voluntarias muestras de acompañamiento. De esas señales a estas líneas que escribe el Hipocampo, ojalá permanezca el puente de la palabra GRACIAS.  

domingo, 8 de noviembre de 2020

El baile de los vampiros

 

Un Congreso pomposo

con 300 y pico diputados

(dietas, emolumentos, artilugios

de alta tecnología)

y esa orgía

del cachondeo de los aforados

haciendo de las leyes su refugio;

un desgobierno y muchos ministerios

y asesores y vicesecretarios

y coches oficiales y prebendas

concedidas a toda componenda

entre colegas de signo sectario;

y partidos políticos y golfos

y sindicatos,

todos subvencionados;

un despilfarro atroz multiplicado

por tantos gobiernitos regionales.

Y en este mar de males…

como siempre nos suben los impuestos

porque mansos, pastueños ciudadanos,

¿alguien sabe cómo se paga esto?

 

A través del planeta

y antes de que se vaya a hacer puñetas,

¿seguirán imprimiendo los billetes

en máquinas corrientes?

¿O en las nuevas 3D

-falsificados “de curso legal”-

a ver quién corre más

con el papel moneda de juguete?

 

¡Vaya farsa, queridos,

esta comparsa a tope de bandidos!

viernes, 6 de noviembre de 2020

Una cuestión personal

 

Que me acompañe esta brisa suave,

debajo de la cúpula

blanca y airosa en el “ambigú”,

y a soñar tire de mi mente absorta:

 

¿Es la costa de Algorta

(a la que Iñaqui por primera vez

asomó la mirada de esta nave)

la que al recuerdo en esta madurez

de improviso me lleva y me transporta?

¿Qué fue de aquellos lances

de ginebra profunda y de romances

y de conversaciones reiteradas,

sobre hazañas tan sólo imaginadas

y sueños de promesas por llegar?

 

¡Qué “saque” en los norteños asadores,

qué pintxos previos, postres y licores

bendijeron la compartida mesa!

 

Luego el tiempo, los años, las sorpresas.

Y con todo, ahora en Cádiz,

ante el interminable azul turquesa

de este mar y esta tarde soleada,

me da que sobre todo y sobre nada

aún podremos hablar: cuando se tercie,

si en ese paralelo

universo especial que no creemos

no toca que naufraguen el Titanic

y su orquesta de músicos

y sus botes de malogrados remos.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Un espectáculo recurrente

 

Aunque la funesta omnipresencia del virus haya arrasado con la práctica totalidad de los demás sucesos, el espectáculo de las elecciones en los Estados Unidos sigue siendo para nuestros informadores más o menos cotorros un recurso clásico, un suculento ingrediente de relleno para justificar su labor y los honorarios anexos.

Y con lo que tales comicios tienen de cine, más todavía. De modo que cunde una suerte de curiosidad embobada de asistentes sin vela a entierro ajeno, por más que gradualmente se manifiestan un cierto agotamiento, una sensación incómoda de que la hegemonía de aquel país (que, a pesar de sus errores y para sufrimiento de los envidiosos, supuso una referencia útil) decae, se degrada y ya no es la primera vez que, lo que parecía impensable apenas en el XX, asoman rumores indecentes de “pucherazo”.

A todo eso se suma la discutible talla de los contendientes. Trump – muy parodiado y descalificado enseguida por los “progres” del planeta – ha dado abundantes muestras de carácter entre astracanado y folclórico que muy poco favor le hace para el ejercicio de un cargo de tanta relevancia, poderío y peso internacional. Y el señor Biden exhibe un aura de fragilidad provecta, cuando se atreve al trotecito corto y desmayado para subir a la tarima de sus “mítines” (perdón por el palabro) que produce un punto de alarma y de duda acerca de su deseable energía para el tal cargo que decíamos.

Es difícil esperar de ambos que tengan éxito comparable a los “influencers” (vaya día que llevas) que infectan el caudaloso Internete. Y, “si me queréis, darse cuenta”, en casi nada podríamos compararlos con los Kennedy, Nixon ni Reagan que los jovenzuelos desdeñosos de hoy desconocen.   

martes, 3 de noviembre de 2020

Versos para encogidos

 

Cuando en acierto y precisión atina

a solas el pintor con su pincel

y en los trazos mejores y colores

consigue que el retrato sea más fiel;

cuando la puntería del arquero

da en el centro de toda la diana

porque si se dispara con esmero

queda perfecto el corte de manzana;

cuando el galeno te diagnostica,

prudente y sabio cada enfermedad

y anota con verdad

las medicinas para la botica…

 

¿Qué indecisión o escrúpulo te llevan

a acobardarte en mísero escondrijo?

¿Salir huyendo y no dar la cara,

cuando tan claros son los acertijos?

lunes, 2 de noviembre de 2020

¿Veremos un detalle?

 

El coro de mujerAs que el Gallito

colocó alrededor de su figura

para que, al frente de unos ministerios,

colaborasen en un sahumerio

con el que enaltecer su caradura,

¿va a decir algo ante la bufonada

reciente de Simón, el payasín?

¿O para ese “embustero y bailarín”

no habrá crítica en tanta abanderada?

 

¿Quizá un murmullo escaso y apagado,

un silencio de cómplices sumisas,

una leve objeción dicha con prisa

para dar ese tema por zanjado?

¿Serán las bocachanclas bocas chicas

aparcando el ruido permanente

con el que en otras reivindicaciones

salmodian sus consignas exigentes?

 

¿Con desfallecimiento comprensivo

aplicarán sedante vaselina

y, por disculpa, el discurso furtivo

de un peculiar cloqueo de gallinas?

 

Con máximo y legítimo interés

esperamos, con ilusión, un gesto,

un vodevil siquiera, un entremés:

¡Que nadie acuse a vuestro pabellón

de no querer permanecer enhiesto!