miércoles, 16 de octubre de 2019

Para mí tengo

que eres menos estúpido que malicioso. Así que te debieron cegar la vanidad y la ambición, y creíste que resultarían manejables los orcos que te ayudaron a trepar al sillón.
Tal como supongo que vas entendiendo, ¿cómo lo llevas, ahora que te la meten doblada*, porque tu pretensión de trajinarlos, claro es, no les ha sentado nada bien?
Cuesta creer que del todo seáis criaturas de Dios, pero que os juntáis, vaya que sí.

*Ya me perdonarás lo coloquial y familiar de la expresión, pero como te veo sonriente y además que, a mi lado, estás hecho un chaval...

martes, 15 de octubre de 2019

La jornada

Intoxicados a fondo por sus delincuentes cabecillas, otra vez han salido a liarla, a pretender que son de una pasta diferente que los exime de acatar la Ley.
Han salido a imponer a sus acojonados conciudadanos el estilo de la selva o de la mafia. Son los matones del barrio, de ese barrio impresentable en el que quieren transformar la región.

Los medios de difusión, carroñeros excitadísimos por cualquier mala noticia que los saque de la mediocridad y la rutina, se esmeran ¿complacidos? en dar cobertura máxima y preferente a las mentiras tan insostenibles como incansables que los sediciosos predican.
Será difícil limpiar la basura que las complicidades y las cobardías han ido amontonando; reeducar a la masa fanatizada.
Pero seguro que el paladín vencedor de ese torneo, tal y como promete, tal y como ya se ve (?), está garantizando la "normalidad y el buen funcionamiento del país, el orden y la paz social, la economía y la prosperidad, bla, bla, bla."
¿Sabéis quién digo?: el truchiman ese, en funciones.
Con todo, lo que más mola es que estamos preocupados por los "angelitos" y queremos que, en cuanto sea posible, accedan a disfrutar de la burla (la bula, no, la burla) de los legalísimos beneficios penitenciarios, porque, venga ya, todo ha sido una chiquillada, una travesura sin importancia...

-- Fue un asco de jornada.
-- Y las que vendrán. Pero es que los protestones están frustrados porque los engañaron.
-- ¿Y por qué, entonces, no linchan a los engañadores, a los que, con bravatas, afirman que "lo volverán a hacer"?

domingo, 13 de octubre de 2019

Ayer, a mediodía

(Detrás de cada madrugón
-- ese capricho cotidiano --,
de la cabeza al corazón,
los tumultos del pensamiento:
imágenes de aluvión,
unas, remotas, otras, a mano,
una suerte de sinrazón
zarandeada por el viento.)

Redondeando los matices
excéntricos de nuestra vida,
sólo faltaba la filigrana
de tener una hija vegana.
Así que en Cádiz, en el almuerzo
me expone sus teorías,
mientras con un levísimo esfuerzo
atiendo a esa pedagogía.
De mis croquetas de jamón
a su castizo salmorejo
hay un puente de comprensión:
no parece que estemos lejos.

La canina paciencia de Lolo
nos escucha la melodía,
los pros, las contras del protocolo,
los pleonasmos y analogías.
Absortos con las gaviotas,
¿cómo no íbamos a dar la nota?
Somos un trío tan peculiar
que en un descuido nos remoja
una ola suelta del mar.

Y mandamos un "selfi" a Maritere
que, a fuer de cuidadosos,
hacemos, cariñosos, los deberes.

viernes, 11 de octubre de 2019

¿Os suena?

Entre el rencor y el odio de los pírricos "vengadores" que hablan de la momia asesina y los "fans" que con inagotable admiración hablan de Su Excelencia, el Generalísimo, fijo que hay un extenso y preciso surtido de palabras que con mejor acierto podrían describir y calibrar los hechos y los resultados de aquel director que tuvo la orquesta española y cuya influencia, por el momento, permanece imborrable.
En todo caso, es de notar que por más que se insista en el éxito de LA TRANSICIÓN como soldadura, sólo parece que fue relativa; y que la ciudadanía (a la que, según el estilo y los tiempos, se la amansa, o somete, o anestesia, unos con drástico rigor y otros con lavados de cerebro y distracciones elusivas) termina heredando y reproduciendo lo más conflictivo de los comportamientos. Y eso, incluso cuando por definición siempre se arrima al sol que más calienta.
De región en región, al paisanaje lo caracterizan la vehemencia y la tendencia a exagerar que no son cualidades recomendables. Y que, si bien no se puede negar que van entremezcladas con otras, de signo positivo, convendría procurar el equilibrio de conductas y pensamientos con permanentes atención y esfuerzo, no sea que el resabio cainita nos lleve del todo a la pintoresca escena aquella de los dos tíos a bastonazos que con sagacidad profética pintó Goya.    

jueves, 10 de octubre de 2019

La correspondencia en el adjetivo

No podemos decirte,
grotesco y "honorable" avinagrado,
que no nos tengas más que acostumbrados
a tu discurso, pleno de falsías.

Que el exabrupto es el frecuente adorno
que pone de relieve tus trastornos,
consiguiendo con todos tus caprichos
que concluyamos que eres un mal bicho.

Conque, al recomendar la turbulencia
(que, según tú, tocará a la sentencia
que esperas del Supremo Tribunal),
no la llames CIVIL desobediencia,
rebelde enfático desde tu atril:
encontrarás mayor correspondencia
si la llamas CERRIL.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Un caso de frescura

Entré por la cocina y, al asomarme al porche, allí estaba posado sobre el primer escalón, con solemne, arrellanada, desentendida, monárquica serenidad, ni que fueran éstos sus dominios indiscutibles. Y no vayáis a creer que, por su sorpresa al verme, salió disparado en fuga: antes bien, con moderado paso emprendió una retirada que, sobre todo, era un amago de prudente y estratégico gesto, algo teñido incluso de displicencia.
Convencido de que sería inútil, pero aun así, por un resto de disciplina y respeto de mí mismo, di la vuelta por el jardín, soslayé, en su pasillo exigente, al "Cochecito de los recados" y me asomé por encima de la valla trasera.
A dos metros y en paralelo se había detenido. Y encima se acercó, como entre amistoso y pidiéndome cuentas. Nos quedamos mirando recíprocamente, de hito en hito; instantes después, sin dejar de reconocer su encanto (gris y blanco, el pelaje, ojos seductores de verde faro) y casi sonriendo, me decidí a romper el hielo y le hablé (la soledad conduce a comportamientos excéntricos): "Eres un sinvergüenza".
Ahí, como algo tocado de una improbable contrición medio burlona, se dio la vuelta para refugiarse debajo de un Audi.

No creo que tenga más de dos años. Y, por su juventud, imposible sería que conociera la canción que, entre las de Amor y sátira, escribí a modo de glosa de las desenvolturas y peculiaridades proverbiales de su especie. Son un caso de frescura. 

martes, 8 de octubre de 2019

Con los mimbres que queden

Tus camisas a rayas
de cuello y puños blancos;
el corte personal 
de tus lisos cabellos;
el acento andaluz, 
sencillo y no impostado,
para que tus palabras,
que inspiraban respeto,
se escuchasen en medio
de las algarabías.

La opinión ponderada,
nunca a tontas y a locas,
que tanto ejemplo ha dado;
que marcó buenas pautas
enseñando modales
a los atropellados;
el varonil, prudente,
discreto señorío
del humor tuyo, Pepe...
Nos deja desarmados
tu última noticia.
Te echaremos de menos
lo que dure esta fiesta,
con los mimbres que queden
en la cesta.

lunes, 7 de octubre de 2019

Junto al Balneario de Nuestra Señora de la Palma

-- Debajo del panamá
y al lado de la Caleta,
pareces un holandés
que atisbara
las condiciones mejores
para que ese cargamento
que zarpó de las Azores
llegue con bien; y atracara
una noche, entre dos luces
(el dinero, los temores
de topar con los agentes
y sus recios arcabuces,
que acosan el contrabando),
calculando
para no darse de bruces
con la ENHIESTA AUTORIDAD...

Pero es que ¿será verdad
tanta inútil fantasía,
hoy que paseas por Cádiz
aprovechando que el día
es un sábado de octubre
y que a esta playa la cubre
apenas, tímido, el mar?
Y, como Fernando, amando
estos graves desconchones:
evocando o convocando
las lejanas redacciones
en escolares pupitres;
las frustradas galeradas
a estas columnas truncadas
y las piedras al salitre...
¿Qué estás buscando, "holandés"?
¿Los vestigios y prodigios
de pescadores de antes, 
de valientes navegantes?

-- Un rumbo para no ser
un triste holandés errante.

domingo, 6 de octubre de 2019

Del rechazo y la furia

Ni el cambio climático, cuyas consecuencias arrasarán zonas enteras del planeta, ni el meteorito fulminante que predicen los agoreros van a ser necesarios: nuestro mundo ya está listo para autoaniquilarse entre la superpoblación, los desequilibrios económicos y sociales, las ideologías perversas y demás "insignificantes" ingredientes, que hacen trizas la convivencia y mantienen en muchos lugares un semipermanente estado de guerra literalmente anexo a todas las variedades de apocalipsis posible (ahora mismo, Irak, HongKong, Ecuador... ¿hay que seguir la lista?).

Así que nos estrenan "Joker", que refleja lo que hay, alrededor de un personaje no tan ficticio, porque vive y padece sueños de gloria, gravísimo trastorno neurológico, entornos de sórdida violencia y miseria al máximo, soledad, menosprecio y abandono y, en fin, un insuperable vapuleo vital. De ahí (y no olvidamos a "Taxi Driver") a la reacción del comportamiento criminal hay poco paso que dar.

Phoenix, formidable, haciendo reflexionar al espectador, haciendo imposible su huida, el refugio todavía tibio de la "mirada hacia otra parte", dejándole en avestruz con el culo al aire, obligándole a la piedad (y quizá la comprensiva justificación) de lo tenebroso, lo horrible que, también, surge de lo humano.
Y espléndida, eficacísima, la música de fondo con sus excelentes subrayados de la tensión sobrecogedora que envuelve este film extraordinario.  

jueves, 3 de octubre de 2019

Más preguntas

La lejana calle Feria.
Desde el balcón de la casa
él la miraba pasar.
¿Por qué, vestida de negro,
a juego con la melena
y con el grave mirar,
en el calor del verano
sevillano?

Con once años apenas,
aquel niño que miraba,
¿no era dueño de sus sueños?
¿Imaginarse podía
todo lo que le aguardaba,
lo que le sucedería
en los giros y revueltas
del delta con que el destino,
elaborando un camino
incierto, le preparaba?

Del mismo balcón salían
los acordes al piano
que sus manos ensayaban
(entre el twist y el rock & roll,
en tono de mi bemol,
lejos aún del alcohol).
¿Escuchaba el vecindario,
no entrenado todavía,
los ejercicios diarios
e inéditas melodías
de aquel rapaz solitario?

¿Son fragmentados inventos
en esta barca varada,
encallada, a sotavento?
¿Qué premonición fue aquélla?
¿Quizá sólo son recuerdos
-- los que encuentro y los que pierdo --
cuando ahora
voy mirando las estrellas? 

miércoles, 2 de octubre de 2019

De muy diferente piara

Los "finos modales", el cacareado seny, y la "pacífica" deriva de la horda, exhibieron ayer la enésima muestra de su "buen rollo" cotidiano contra los reporteros que sólo dan fe, en vez de intoxicar con las mentiras cómplices y los cuentos chinos.
¡Qué diferentes de aquellos Cerdos Salvajes, moteros en la "peli" que, años atrás, hicieran el desenvuelto Travolta y Cía.!    

martes, 1 de octubre de 2019

Julia, en "El hormiguero"

La equidistancia, Otero, no es posible
sin ocultar quién fabricó el "conflicto",
quién lo ha llevado a cimas tan "jartibles"
y no cumple la Ley ni sus edictos.
Sin omitir que la ambición pedorra
de cada presidente en el Gobierno
necesitó, desde Pujol a Torra,
para llegar a esta suerte de infierno,
cediendo a los chantajes
de tan impresentables personajes.

¿"Normalidad", los acorralamientos,
la pintura amarilla, los escraches,
las mentiras sin otro fundamento
que un estilo de mafia y cambalache?
Porque delante está de tus narices
que ni es como tú dices,
que ni felices ni comiendo perdices:
lo que viene ocurriendo,
con las empresas que salen corriendo
por las revueltas que cortan las calles
y que agitan la más falsa bandera,
y las agrias consignas embusteras
y la insufrible lista de detalles,
¿se acomodan con tu "normalidad"
¿O son, Otero, tu contribución
para esa irracional calamidad?

lunes, 30 de septiembre de 2019

Ya se imaginan Uds. aquello a lo que me refiero

Ni los propios actores, ni Lelouch que vuelve a dirigirlos, seguramente pensaron que retomarían, tantas décadas después, el hilo de aquella historia que destacó entonces como muestra de amores frustrados.
Envuelta en una música cuya sofisticada facilidad, algo empalagosa, estalló en éxito de rutinarias multitudes, la "peli" precursora señaló una época en la que todavía el cine no había llegado a nuestras cotas contemporáneas de escarmiento, y resultó un ejemplo de melancolías memorables, romanticismo francés residual y elegantes acabados.
Tales ingredientes (el deliberado rastro de ellos) permanecen ahora con logros notables que, intercalando escenas de archivo, dan curso a un desarrollo verosímil en el que Anouk está más de inmediato reconocible que Jean-Louis, ambos extraordinarios de solvencia y oficio, la inclusión de la Bellucci, bastante sin venir a cuento, los guiños eficaces a los cambios numerosísimos que han modificado nuestras vidas, la añoranza del Alpine y el Dos Caballos (de la mítica evocación de la velocidad con la que asoma el miedo en la secuencia del amanecer por las calles de París), la misteriosa magia con la que el sueño y la realidad pueden entrefundirse a ráfagas de la memoria y el arte mayor de las palabras emocionantes que quedan insertas en los poemas recobrados.
El gesto que atusa, como antes, la melena de ella, la expresión de ausencia intermitente de él, de verdad que no son detalles menores, mientras se sale de la sala de proyección con, de nuevo, los rumores afilados del Tiempo que suenan para todos nosotros y un espejismo de imposible esperanza.   

sábado, 28 de septiembre de 2019

Mano maestra

No cabe discutir que la simpática aquiescencia y el decidido y voluntarioso favoritismo del guionista influyen considerablemente en los resultados; y queda meridianamente clara la colaboración estrecha y firme entre su aportación y el trabajo del actor (Stallone) sin cuya catadura y veteranía muy otras consecuencias nos veríamos constreñidos a extraer.
Y que dicha veteranía no es fundamento único de lo que sostenemos se hace patente si imaginamos, por ejemplo, a otro curtido intérprete como Sacristán, José, que tiende más a dar el tipo "cara de acelga" y seguramente no habría salido con bien en el empeño de encarnar al Rambo que aquí se comenta hoy, flanqueado por una actriz sevillana y un actor con apellido de calle, también sevillana (¡).
V y nuevo episodio de las andanzas aguerridas del ex-combatiente, "Last blood" (o sea, ¿Última sangre?) se ciñe a un argumento directo y esquemático para dar pie a una de las drásticas "soluciones ejemplares" del personaje mítico y heroico, medicado ya por mor de achaques que los años nos van aportando a todos, pero todavía eficacísimo en la preparación de mortales y fulminantes apaños artesanos que eliminarán a la cuadrilla criminal de los enemigos, reservando al cabecilla para un final no lejano del que le tocó en suerte a San Sebastián, mártir.
Mano maestra para una justa venganza.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Debut con picadores

Declamando con cierto apresuramiento alguno de sus propósitos a medio cocer, el reciente aterrizado paladín se sometía, en el ruedo del desmesurado manoteador de la Sexta (¿la Secta?), a la novelería frivolona de los "analistas" de turno, ansiosos de sonsacarle cualquier detalle útil para iluminar la rutinaria mediocridad de las preguntas.
De unas preguntas que se caracterizan por ir precedidas de prolijos y farragosos exordios que en vano alardean de "centrar" cualquier aspecto de la cuestión que se trate, aunque apenas sirven para dejar en evidencia la plúmbea condición y el embotado relieve de esa cuadrilla de desnortados presuntuosos que las formulan.
Curiosamente, el entrevistado, mientras aparentaba escuchar, manuscribía con frenesí notas, en un estilo que acaso conserva mucho de los apuntes de la Facultad y que daba a entender una extraordinaria (o simulada) y virtuosa capacidad de bifurcar la concentración.
O sea, todos a cojear de sus respectivos pies.

-- ¿Te refieres al edificante espectáculo de la televisión que llaman "Al rojo vivo"?
-- Tal cual, tú.
-- ¿Y qué te ha parecido el señorín interviniente?
-- Como dicen en los toros (repásate el Cossío), "tardo en salir y de escasa presencia".
-- ¿Esperaremos por si un hervor le faltase?
-- Por cortesía, y por paciencia, que no quede.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Con lo malo que está el trabajo

Tontines de remota y aun imposible utilidad parecen los "enviados especiales", los corresponsalitos que (agencias de noticias, emisoras de televisión, etc.) nos repiten, antes, después o en medio, el comentario del suceso que sea, como si no fuéramos capaces de entenderlo de una sola vez, alargando con profundo patetismo la glosa, abrumados de pedestre terminología, rellenando sin necesidad visible cualquier improbable hueco de la información/desinformación correspondiente.

¿Qué pasa? ¿Eso "viste", da relieve, profesionalismo? ¿Añade lujo, aparente inversión financiera? ¿Hace crecer la codiciada "audiencia", de suyo aborregadita?
No sé si papanatas o papagayos, qué tristes y superfluos quedan al desarrollar tan anodinos simulacros.

-- Si ya sabemos que el trabajo está muy malo...
-- Y que "picar piedras en una cantera" sería peor.  

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Desunidas podemos & Co.

Zancadilla va, cainita quijada de burro viene, de aquel idilio de aula y sarampión bolchevique no era imposible que, andando el tiempo, los colegas experimentasen diferentes modales y se disfrazaran con desiguales atuendos en el compartido y heroico destino de reformadores a fondo de nuestra sociedad, a la que hay que rescatar de su naufragio ideológico y funcional, como ya hemos visto que consiguieron sus iluminados precursores en Cuba y otras latitudes, asaz dichosas.
Trasunto desgarrado, como los descendidos de Sierra Maestra, con toda la pinta (y la niña y la santamaría) hirsuta y pendenciera que todo revolucionario que se precie debe exhibir a lo largo de los siglos, jefe o macho alfa ¿indiscutido e indiscutible? que "si te opones a mí, te defenestro". El uno.
El otro: aire absorto y seudodespistado de eterno intelectualito estudioso, "no quiero asustaros, porque no he roto un plato" aunque desde fuera, "fíate -- o ríete -- tú de las aguas mansas" y de paso, "¿qué se habría creído ése?, ¡se va a enterar de lo que vale un peine!".

La centrífuga pandilla asamblearia, que los secundó no hace tanto, dirime una confusión múltiple de denominaciones de origen y se apresta a elegir profeta o, alternativamente, irse atomizando en irrelevantes, aunque presuntuosas, corrientes de enfrentados y ridículos protagonismos.

martes, 24 de septiembre de 2019

La continuación de las buenas costumbres

Seguramente desconcertados por la abrupta desaparición del árbol que a algunos debía servir de cobijo; omitido, durante varios días, el gratuito "servicio de desayuno" que los aquerenció, hoy los pájaros tardaban en decidirse a remontar desconfianzas y a aprovechar los trocitos geométricos de pan que vuelvo a dejarles sobre las baldosas del jardín.
Permanezco inmóvil, dentro del porche, sentado en el "sillón del observador", esperando. Al cabo, van atreviéndose, ensayando con cautela vuelos rasantes de reconocimiento, como de tanteo, explorando las posibilidades de hipotéticas trampas que (pero ellos no lo saben) no existen.
Y después, poco a poco, 5, 6, 7 de ellos, sin renunciar del todo a la prudencia, dándose ejemplo unos a otros, y que "a buen hambre, ni duro que fuese lo habría", van aterrizando y disfrutando de esta variedad de maná, discontinuo y providencial, con el que seguimos haciéndonos, diferentes y todo, buenos amigos. 

lunes, 23 de septiembre de 2019

La nostalgia del futuro

Con un antojo de más clásico y mejor estilo, le han dejado el título, no en el inglés machacón de tantas veces, sino en el latín sagrado que ojalá recuperásemos como universal "lingua franca".
"Ad Astra" discurre así entre la música serena de su banda sonora y la majestuosa belleza en las imágenes que fingen el espacio omnipresente en el argumento, la actuación de Brad en el personaje que encarna, pleno de metódica sobriedad reflexiva, de convencida predestinación y entrega, y los apoyos siempre maduros y sabios de Tommy Lee y Sutherland, causando en el espectador la admiración y la nostalgia del futuro que no alcanzaremos, la conmovedora melancolía en la distante aparición femenina y humana de Liv y un aura de heroísmo en el empeño decidido de investigar, de conocer y descubrir, ese fino y poderoso hilo que ensarta las hazañas inconcebibles de Alejandro, de Magallanes y de tantos otros gigantes para la eternidad.

Y por cierto, me da que algunos moteros querríamos una línea de cascos que algo se inspirasen en el que usa el astronauta del "film". Pónganse a ello los conspicuos diseñadores.

domingo, 22 de septiembre de 2019

Trenes y tiovivos

Vuelve a lucir la barba merovingia
que a rachas lo acompaña por la vida
y que con relativa displicencia
y cierto esmero cuida.
Para el tedio que implica la tarea
suele poner el canto gregoriano
en el pequeño equipo del salón
que es el que más o menos queda a mano.

¿Sorprenderá a los nuevos inquilinos
de la casa de al lado
este sonido, sacro y matutino,
esta música de los antepasados?

La lluvia que ahora cae,
que por suerte ya no es la de Orihuela,
de la reciente tala lo distrae
ante el jardín, a la luz de una vela.

(El Tiempo y sus vaivenes,
la rueda giratoria, el tiovivo
de los postreros ciclos, de los trenes
que no han de llegar nunca hasta Canfranc.)

-- Elegíaco estás, contemplativo
en el sólito modo.
-- Y astronauta vicario con Brad Pitt:
ya ves que esta mañana habrá de todo. 

sábado, 21 de septiembre de 2019

Nuestro estandarte

Con el poniente que tomó el relevo,
estos días atrás,
hoy ondea de nuevo
siguiéndole el compás
la enseña de la R solitaria,
que no es usurpadora ni corsaria
y que desistirá del usufructo
del mástil de la esquina en la terraza
cuando regresen por aquí sus ojos
de color de melaza.

-- ¿Estás seguro de que el daltonismo
no te engaña otra vez, en esta hora?
¿De que es ése el color
que brilla en la mirada de "tu amor"?
-- La duda abrumadora que señala
tu inoportuno y cauto rigorismo
no supone una escala
dodecafónica ni discordante
ni es digresión, ni un estorbo intercala
en "Mi Propósito Mío" de antes.
Conque permíteme seguir mi canto
y alabar sus encantos
(sus caderas, sus bucles y su risa)
y así, por retornar se dará prisa
y en este simulado baluarte
colocaré otra vez nuestro estandarte.

viernes, 20 de septiembre de 2019

El chollo

La decisión de un juez te da permiso
para asistir a un centro (¡y en Pozuelo!)
que hará más llevadero el compromiso
que te cayó por ser tan bribonzuelo.

Tu variopinta lista de delitos
no ha sido óbice ni cortapisa
para que, con mostrarte algo contrito,
bajes del coche con una sonrisa.
Y como eres famoso, te esperaban
con ansia los inquietos reporteros,
con la sumisa estupidez esclava
de la televisión de sumidero.

Compadecidos del aislamiento
que estás sufriendo en tu prisión selecta,
han arbitrado para tu contento
una fórmula leve e indirecta;
y, aunque sólo dos veces por semana,
una excursión para pintar la mona
será tu paripé de filigrana
con que salir un poco de chirona.

¡Tremendo chollo, Urdanga,
la insólita dulzura de ese juez
que tan finas puntillas
lleva cosidas en las bocamangas!

jueves, 19 de septiembre de 2019

Cine horroroso

La insólita e innecesariamente larga duración de "It: capítulo 2" no hace otra cosa que agravar su gratuidad y sus presuntas y confusas raíces psicológicas y existenciales, la acumulación de fotogramas y escenas que deberían espeluznarnos, si no reiterasen el desfile de monstruos grandes o pequeños, el payaso maligno y cabronazo, imaginados y/o surgidos de otros tantos que caracterizan al género, y todo eso mientras se supone que ha debido haber una primera parte que situaría al desprevenido espectador en cierto nivel de comprensión o aceptación resignada del caótico argumento.
En todo caso, la disparatada pesadilla se va trivializando en los decorados del sobrante tramo final de la "peli" (en el inframundo de espantos de la desvencijada y siniestra casa) y, más que remontar, termina por agotarnos con obviedades y chorraditas, a pesar de la inclusión en el reparto de algún que otro figurón con más importantes antecedentes.
Al menos, me dio tiempo de pasar por Mercadona, antes de que cerraran. 

martes, 17 de septiembre de 2019

Más de lo mismo

¿Y nunca dirán "ya basta"
los sufridos españoles
al dineral que se gasta
en parásitos políticos?
¿No estamos "hartos de coles",
de debates analíticos,
de líderes inservibles
y democracia "jartible"?

Los insípidos gloriosos,
los egoístas berrendos,
estos falsos y tramposos
que piden nuestro refrendo:
¿no habrá quien la mande al paro
a esta pandilla de golfos,
forajidos,
a ejercitar su descaro
en el más profundo olvido?

domingo, 15 de septiembre de 2019

En el aire de nuestra habitación

Hay veces que, después de los amores,
en el aire de nuestra habitación
queda un silencio grande.

Y un poquillo después,
se siente el pasar leve
de la pregunta muda e interior:
Esta vida, ¿hasta cuándo?

Y al poco,
y porque tu cabeza suele estar 
reclinada en mi hombro
y el vello de mi torso
hace por tu nariz cierta cosquilla,
te la frotas igual que una chiquilla.

sábado, 14 de septiembre de 2019

La petición

El "Coletas", con la jeta,
¿va a pedirle al Rey que medie?
Pero Pablito, tesoro,
¿no eras republicanote?
Y en medio de tus rabietas,
¿no te parece un desdoro
venirle con ese lloro
a Felipe, que Dios guarde?
Haciéndote el carajote,
como te desprecia Sánchez
y la cosa está que arde,
¿pretendes que el Rey se manche
con la pringue y los manejos
de tu chalaneo viejo?

¡Pero si eras comunista
de la guardia más añeja!
¡Si tu vitola castrista
no consintió ni al habano
la Corona!
¿Y andas pintando la mona,
solicitando el respaldo
para tus planes de saldo?

Decir "altura de miras"
es el moco que se tiran,
como tú, los caraduras.
Y hay tantos hijos de fruta
que al final añoraremos
la Monarquía Absoluta.

viernes, 13 de septiembre de 2019

El espectador

Un helicóptero patrulla
a baja altura sobre la playa.
Lo observo desde este acuario
que otras veces es atalaya.
Y al mismo tiempo, en el jardín,
como el reflejo de un espejo,
las libélulas hacen sin fin
el remolino de sus cortejos

Ocioso y contemplativo,
me entretienen estos matices
hoy, que estoy poco reflexivo.

-- No te creo, pero ¿qué me dices?
-- Que el mar en calma da sus brillos
y silencios ocasionales
y, ahora en septiembre, ya los grillos
urden sus ritos teatrales;
y a los sensuales frotamientos
de sus élitros encrespados
no los enmudece el viento
en sus reclamos enamorados.

-- ¿Nada que hacer?¡Qué vida llevas!
-- ¿Y te parece que estas rimas
no me ponen bastante a prueba?
¿Que la fantasía y sus esgrimas
no son un globo que se eleva?
-- Hipocampo, estás en la Luna.
-- Y ella es la Dama que me quiere,
blanca y suave. ¡Qué fortuna! 



jueves, 12 de septiembre de 2019

Al memo en funciones

Un "pacto de perdedores"
te colocó en el sillón
y ahora la soldadura
que prolonga esa postura
es tu sola caradura.

Permaneces
haciendo el tonto con creces.
Empachoso, las más veces,
traidorzuelo, las restantes;
y las veinticuatro horas
del día, desesperante
tu obstinación trepadora.

Tu anhelo
y tu estúpida porfía
alargando esta agonía
de investidura fallida
es el farsante camelo
del que pierde la partida
y con romper la baraja
pretende que todo encaja.

Eres puro aburrimiento,
tío. "¿Por qué no te callas
y ojalá, cuando te vayas,
te vayas a tomar viento?

miércoles, 11 de septiembre de 2019

El ficus en el jardín

Conozco tu origen, como que casi eres contemporáneo de Irene.
Así que durante cerca de treinta años (que se dice pronto) te he observado crecer, volverte más y más alto y frondoso, resistir con valentía al viento, que algún año fue más fuerte de lo que hubiésemos querido. Y aun así, ahí sigues, respondiendo a mis sobrios, pero insistentes, cuidados, al ritmo sostenido del riego y poco más.
Acompañándome, y creo que como yo a ti.
Y no me siento bien cuando ahora te miro, sabiendo que en pocos días voy a decidir tu tala, y sigo regándote como si no fuera a suceder, con un ánimo trufado de tristeza y traición.
Porque sólo respondiste a tu naturaleza, generando un previsible entramado de raíces que trastornarán la casa si no te lo impido. Y estarás (o no) conmigo que hasta ahí no podemos llegar.
Con Manolo Jardinero ya tenemos fecha para la semana próxima.
Pero, oye, me gustaría...: ¿tú crees que habrá una "nube" donde reunirnos cuando yo, también, me acabe?

martes, 10 de septiembre de 2019

Cuatro horas después

¿Hechos a imagen y semejanza de Dios?: no es posible. Porque entre Sus Infinitas Perfecciones cabría la habilidad para el escarmiento. Y no es nuestro caso.
Así que como otrora creo haberos relatado la experiencia inefable que supuso el montaje de una estantería para la cocina, hoy arduamente reconozco que de nuevo nos hemos dejado seducir por la tentación demoníaca y estamos inmersos en la primera fase del bricolaje imprescindible para la construcción e instalación de un mueble donde guardaremos los zapatos que no entran en el anterior.
-- Eso se llama zapatero.
-- No quería ni formular esa palabra, ni mencionar el nombre maldito del infausto "sansirolé" que hace años nos hizo la vida tan imposible.
-- Prosigue, pues.
La primera impresión al desembalar las piezas de la estructura fue su complejidad y lo laberíntico del mapa que había de guiar nuestros pasos o precipitarnos al abismo de la desolación. Descripción y dibujos, viñetas numeradas, etc. parecían abstraerse como los más ignotos pergaminos, infestados de una enigmática escritura que los arqueólogos pretendieran descifrar en vano, tal era su remota y arcana condición.
De forma insidiosa, el "legajo de instrucciones" aseguraba con pérfida hipocresía y afilado sarcasmo que la operación duraría una hora, con el concurso de una sola persona para su desarrollo...

Cuatro horas después (y omito los pormenores), la destreza de Lady Taladro y el apoyo en ocasiones errático aunque pleno de inocencia y buenas intenciones fallidas del Hipocampo, dan cima a la aventura, con la satisfacción del objetivo alcanzado, del final, aunque agotador, resueltamente victorioso. 

domingo, 8 de septiembre de 2019

"Objetivo: Washington D.C."

Como tantas "pelis" de acción (aun superando a varias de ellas, y reiterando la hipótesis de una conspiración que eliminaría al presidente USA y daría pretexto para otro "gran negocio de las armas") ésta se nutre de posibilidades, nada inverosímiles, antes bien, harto reales según nos ha demostrado la Historia y aunque no suelen servirnos ni de enseñanza ni de escarmiento.
Así que la trama avanza con desenvoltura, los efectos son logradísimos e impresionante en su eficacia el muestrario de instrumentos bélicos con que los buenos y los malos, difíciles de precisar a veces, se machacan a conciencia, así como las escenas de incendios, deflagraciones y colapsos de edificios, etc.
Lo que ya no es frecuente, sino una estremecedora y honda escena que removerá los sentimientos y el lagrimal de cualquier padre, es la que protagoniza con singular ( y contenida y expresiva, al mismo tiempo) maestría Nick Nolte, en el papel de veterano combatiente, sabio de decepciones, acorazado de independientes y resistentes filosofías, de áspero y seco sentido del humor y con todo, tan capaz como el que más de la abnegación y la ternura con las personas que quiere.
En esos primeros planos ya hay toda una lección de cine.

viernes, 6 de septiembre de 2019

A buenas horas

Miradlos subirse al carro del oportunismo: los mediocres, los pedorros, los piernas; los adictos a la carroña de la murmuración; los idiotas casuales y los que miraban para otro lado antes, desentendidos, y ahora, urgentes, se ponen al día con unción farisea, con trilladas frases convenientes; con lamentos de plañidera tardía.
Los oficiosos, los "enterados", los expertos repentinos, descubridores in extremis de la cáscara boba del vocabulario que más creen que corresponde a la actualidad de esa celebridad -- bastante olvidada, recobrada de golpe con el atropellamiento de lo inesperado -- que acaba de morir hace poco y que, vaya por Dios, zarandean ahora, con afectos verdaderos o ficticios, porque sirve de cebo para (tan sólo por algunos días) entretener al público y rellenar el vacío cutre de los programas de la televisión, esa escuela de horteradas y supercherías.
A buenas horas, mangas verdes.  

jueves, 5 de septiembre de 2019

De nuestra agencia de noticias

Los medios de comunicación, tan fervorosos siempre con las noticias de máximo morbo como espuela de las audiencias, con profusos comentarios y reportajes se han hecho eco de un suceso reciente y rural que pone de manifiesto las tensiones ideológicas y la colorista variedad de las corrientes contemporáneas de opinión que afectan y van modificando nuestro pensamiento, nuestros usos y costumbres, reformando en sus más hondas raíces la sociedad y los códigos morales, capitaneados por las vanguardias de la intelectualidad y de la moda, por el inquieto y combativo estilo de colectivos filigraneros & so on.

En el cuartelillo de la autoridad competente, ha interpuesto denuncia una gallina ponedora (cuya identidad salvaguardaremos con respeto y sumisa obediencia a la altiva ley de protección de datos) por asalto a su honestidad e intento de violación perpetrados por un atrevido y calenturiento gallo, durante las fiestas de la localidad de Fuentedisparates del Río, que se celebraban a la sazón.
Llamado a declarar el imputado, manifiesta su intención de demandar a la gallina por un supuesto delito de fraude o estafa, toda vez que, establecidos los atisbos, pormenores y movimientos de aproximación que corresponderían a una previa intimidad, la gallina resultó ser otro macho disfrazado (algunas versiones dan por hecha una condición transexual o travestida) que naturalmente impidió con firmeza cualquier escarceo, no importando que el carácter de la intentona fuese abusivo o persuasivo, forzado o dócil y blandamente cortés.
En la actualidad, los jueces están estudiando el expediente para, en su día, emitir el apropiado fallo de esta relevante causa.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Una pregunta

Un único operario multiusos
se ocupa de diversos menesteres
en esta "caracola" frente al mar;
y aunque abunda en métodos confusos
y no es sintético ni minucioso,
no suele impacientarse y es modoso, 
y con mis cuitas y mis misereres
dócilmente se sabe acomodar.

Imprudente, la mañana presente
lo convoqué temprano y descuidando
del desayuno la ritual usanza,
sin advertir lo que la Ley de Murphy
traslada del lasciate ogni speranza.
Y así, con sobresaltos neuróticos,
leyendo de uno en otro pentagrama,
le abrí la puerta; trasegué el café,
omití el fruto seco; y las tostadas 
que, matinales, pautan el programa,
de milagro salváronse del frío
con el tenaz levante de este estío.

No me siento ecuménico;
tampoco cosmogónico.
Y, al no ser nada ubicuo,
la simultaneidad me torna agónico...
Terminado el encargo, me pregunto
por qué promuevo a veces, de repente
tan cuestionable cruce en los horarios:
¿me desordenan ya mis contrapuntos,
de una manera asaz improcedente,
mis largos, numerosos calendarios?