jueves, 20 de septiembre de 2018

El tunante en el sillón

Trepaste hasta el sillón presidencial
con tu sonrisa falsa de trilero,
maniobra ladina y fantasmal
sujeta a chantajistas y usureros.
No te importó saber que no podrías
hacerte con el mando y la batuta
como no fuese haciendo zorrerías
y dando la Nación en mercancía
al alcance de cuantas bastardías
propone el ansia de la gente hirsuta.

Ni te importa sentirte acorralado,
impotente, vacío de argumentos:
un payaso casi defenestrado
a pesar de tu cara de cemento.

Y cuando, soñoliento,
aguantas la embestida de Tardá
(con sus rudas y tercas letanías
y sus majaderías),
flotando en tus cobardes fantasías
seguramente piensas "Qué más da,
para los cuatro días
que me quedan de estar en el convento..." 

miércoles, 19 de septiembre de 2018

La que sí pica

Hondamente familiarizados con las incoherencias desvergonzadas y la dolosa manipulación que de manera permanente ejercen nuestros gestores públicos sobre la mansedumbre imbécil de los ciudadanos, en los tiempos venideros asistiremos, con estupefacto sosiego, al "donde dije digo, digo Diego" correspondiente al decretado e impopular cambio de hora que durante décadas nos vendieron como útil y que resulta que no lo quería casi nadie y encima no ha servido para casi nada.
Estos mismos apuntes ya han expresado más de una vez su antipatía y su desconfianza ante esa norma rocambolesca, sospechando su inoperancia fundamental y señalando la inocultable evidencia de que la luz natural, como quiera que nos pongamos, sólo tiene sus horas disponibles en función de las estaciones del año y no del desplazamiento artificial, caprichoso y administrativo de los barandas que nos toman el pelo y nos cuentan la milonga de las "opciones en el consumo eléctrico" y bla, bla, bla.

En estos viajes para los que no se necesitan alforjas, y en todos los demás, son carísimos y despilfarradores los andamios desde los que el poder -- europeo, planetario, el que sea -- se cisca en nosotros: sarna sin gusto, claro.  

martes, 18 de septiembre de 2018

El adiós y el horizonte

El adiós que tu mano
desde el andén me envía,
momentos antes de subir al tren,
no es un gesto lejano
de mera cortesía:
para nada, un adiós de "todo a cien".

Es sólo la cesura
que a estos dos hemistiquios que ahora somos
construyendo nuestras arquitecturas
con insistente aplomo,
nos concede una pausa
en este ir y venir que ya sabemos
de dónde trae causa.

Y el horizonte que mi pensamiento,
mientras regreso solo en el dos plazas,
le formula a este viento
(levante riguroso en las terrazas
valientes sobre el mar),
es que tu nueva vuelta, a no tardar,
será menos escasa.

lunes, 17 de septiembre de 2018

De la vida, la convivencia y otras inigualables zarandajas

Con el sexo instalado como motor del mundo, desde que éste lo es, la decadencia natural y los calentones residuales de cuatro veteranas, atizados por la "lectura ejemplar" de renombrado y mediocre montón de papel impreso, pueden tratarse con cierto humor aceptable, dentro del cual momentos y frases agudos alternan con otros de fácil risa, incluso de ordinaria chocarrería y gregarismo barato.
Y con eso, si apartamos todo eso, quedan el indiscutible talento y el oficio de actrices y actores (la "peli" es algo coral, como dicen los listos) cuya trayectoria los avala de sobra y que saben cómo señalarnos una realidad que muda constantemente y, a pesar nuestro, de manera gradual nos va reemplazando y cancelando para que, también por ahí, la Naturaleza vaya a lo suyo, sin la piadosa gazmoñería que a todos nos quedaría cómoda.
Y como al cine americano cabe ponerle, en general, pocas pegas, la comedia de frustraciones e inercias sale adelante sin esfuerzo, retratando un aspecto de nuestras vidas ampliamente compartido y con señales de identificación suficientes para que este privado "Club del libro" -- "Book club" para la vanguardia -- entretenga y ya está.
La hermosura de Candice y la picardía de la Fonda ahora son sólo así. ¡Qué le vamos a hacer, mientras sus galanes defienden como pueden "lo que queda del día"!
La nostalgia no está obligada a la infelicidad. De ello da luminosa prueba la feliz inclusión en este film de fragmentos de una preciosa canción de Paul Simon y de otras que por fortuna nos acompañaron durante años.
Finos guiños para los aficionados. 

domingo, 16 de septiembre de 2018

La Charo, mística y fría,

de aquella peluquería
de la lejana canción,
también va cumpliendo años.
Y un moderado montón
de sensibles desengaños
sobre su rostro ha dejado
surcos que son las señales
del Tiempo, finos cristales
algo antiguos y arañados.

Cuantas notas musicales
suspiraron sus amores
locos y desenfadados,
¿son sus recuerdos mejores?
¿o son hoy como puñales
y, otros días, arenales
que arrasaron, obstinados,
querencias y carnavales?

Dicen quienes lo conocen
que su carácter cambió
cuando se mudó de oficio:
mayordomo pontificio,
para después recalar
en esa floristería
donde en sus postreros días
sus ríos darán al mar.
Los cabellos que le quedan
-- rizados si bien dispersos --
se los recoge en un moño;
y puede que si le llegan
los rumores de estos versos
se asombre y exclame ¡Coño!

(Nota sinuosa del Hipocampo: estas rimas aluden a cierto personaje de semificción, veterano ahora y cordobés de toda la vida.)

sábado, 15 de septiembre de 2018

O así

La carrera profesional de Doña Penélope y Don Javier lleva dadas ya diversas muestras de aceptable quehacer, lo que acumula méritos para la consideración y la gloria de esta rutilante pareja. Pero "Todos lo saben" evidencia que conviene ponerse en manos de directores solventes; y cuando no lo hacen con el debido aplomo, el resultado es un tropezón, o un paso atrás, Cigala dixit, en sus laureados "masters".
Aquí la película no termina de cuajar, ni de arrancar ni de madurar y ellos quedan envarados, inexpresivos y anodinos: porque tampoco se trata de seguir con honra la estela, el ejemplo magistral de la Magnani (recurriendo a exagerar el desgarro de los gritos) o de Brando (a fuerza de oscurecer tenebrosamente, y más allá, el tono de voz). Es más, se echa muy en falta una nitidez de la dicción y en cambio sobra el atropello con el que nuestras "estrellas del celuloide" y los otros del elenco nos confunden y embarazan el oído, al declamar frases a velocidades sin necesidad supersónicas. Como decía Ortega, "no es eso".
Otras veleidades desorientadas son notable ornamento del film, entremezclando localizaciones acertadas con un exceso de detalles en el mobiliario popular y algo rústico de las casas donde la acción transcurre, anegadas en señales "de carácter". O algún aroma inexplicable de ambiente ¿sefardí o griego a lo Zorba? o quién sabe, en las danzas colectivas y familiares durante la interminable secuencia de la boda, planteada con una desconcertante y remota carga de orientalismo.
Esos detalles que no dejarán de sorprender y decepcionar la corporativa buena fe y el solidario voto de defraudada confianza de según qué innoblemente zarandeados espectadores.
Se diría que estamos ante un borroso episodio de una serie de cualquier adocenada televisión, para las tardes del sábado. O así.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

¿No os lo vais a creer?

Cuando las cosas serias, las cuestiones
que preocupan la vida de cualquiera
-- como nos pasa a todos --
ofrecen una pausa pasajera
a nuestras complicadas emociones
y se conectan nuestros electrodos...

...cambia el mundo, mejoran los colores
del mar y del jardín y hasta las nubes
nos parecen mejores.
Y de común acuerdo, viene y sube
una cálida y suave vibración.

Conque desde mi antiguo corazón
-- remoto, inverosímil de Cruzadas --
te envío unas corcheas de pasión;
y si encuentran en tu diapasón
la respuesta esperada,
de la mano hasta el lecho nos vamos
y el uno al otro nos desayunamos.

martes, 11 de septiembre de 2018

Una página suelta

Intenté hacer memoria. Y, entre mí:
--Para que haga 40 años de esa canción...
Y rebusqué en páginas de cuadernos amarillentos. -- Del 77. ¡Vaya!
Os la expongo hoy, con su título provisional, por más que, a estas alturas, pudiera ser inamovible.

LA TARDE se me marcha, ventana prisionera
de esta ciudad oscura, de esta ciudad ajena.
Es corta mi atalaya y "el campo queda lejos":
quizás es que me engaño en el espejo.
Sin deshacer las nubes, teñidas de naranja,
a las seis de la tarde salió la estrella blanca
y el oro de los montes se vuelve azul turquesa.
Tantos noviembres, poco a poco, pesan.

¿Por qué no me llamaste? ¿Tánto te ha sorprendido
el sentimiento que has movido en mí?

La tarde me resume el día con la noche
en la sutil caricia que ondula el horizonte.
La tarde me suspende el tiempo y los sentidos:
tantos noviembres, con tu amor cumplidos.

De las mil y una tardes del mágico desierto
donde quedó mi alma saldrá un soplo de viento
que se vendrá en las nubes  hasta rozar tus labios
con mi rendido aliento enamorado.

(En un entorno urbano -- edificio grandote, al lado de aquella circunvalación, farolas nocturnas desde la alta terraza -- ¿suplían los sueños según qué asperezas de la realidad, qué iniciativas, frustradas no lejos del Escorial?)

lunes, 10 de septiembre de 2018

¿Genio y figura?

-- Las cosas ahora son de otra manera,
pero entonces, aquello, ¿cómo era?:
vivir con ilusión las ilusiones
y darles rienda suelta en las canciones.
Si no comerse el mundo, un cierto anhelo
de darle un buen mordisco al caramelo;
y, al vuelo de los sueños,
sentirse un poco de la vida dueño
y, hasta con los pies puestos en el suelo,
pensar que se podía cualquier día
(o noche de desvelos)
darse un garbeo a tocar el cielo.
-- Pues en la fantasía y los insomnios
tus cosas no parecen muy distintas:
sigue el abracadabra de palabras
haciendo todo el gasto de tu tinta.
Que no sé si deriva a calamar
tu sosegada esencia de Hipocampo.
-- Pues mira, en ciertos versos de esos días
"el campo queda lejos", se decía.
Una inédita trova
a la que el "blog" de hoy va dando coba.
-- ¿Y se puede saber
qué quiere Vuesarced decir con eso?
-- Que en este punto paro;
y no te creas que me vendo caro,
que mañana, si Dios quiere, regreso.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Estreno mínimo

El oso polar me mira
flotando en el agua azul:
blanco, esponjoso, peludo;
yo, por el ojo de buey,
observo sus movimientos,
parsimoniOSO y atento.

Se diría que sonríe
disfrutando la cadencia
solemne como la ciencia
de un veterano doctor.
Con un fondo en baldosín
modesto de baño clásico
-- blanco azulejo de baño,
que es la moda de este año --,
incorpora su volumen
plantígrado, orondo, básico.

Las burbujas
destellan en ese mar
de divertida ficción.
¿Me creeréis si os cuento
que es testigo a barlovento,
o puede que a sotavento,
y ocurrente y nuevo invento
de estos versos de ocasión,
que incluyen en la sonata
del intermitente "blog"
de hoy,
esta voluble fermata
medida por el reloj
de esta sala donde estoy?

martes, 4 de septiembre de 2018

El pregón vuestro de cada día

El bufón grotesco de los énfasis demagogos, el mercachifle tramposón y embustero de marca mayor, el correoso falsificador de cuantas verdades haya disponibles, el patético y teatrero Quim, reitera sus delirios, a ver si consigue engañar a los que le faltan y borrar de la memoria la inmensa rapiña sobre la que se ha venido construyendo el esperpento separatista, con la anuencia acobardada, las omisiones y las dejaciones de los sucesivos e incompetentes gobiernos de España.
Nada nuevo: el sobado y terco empeño de ganar, a fuerza de cansancio, el pulso de la sinrazón.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Bailarines. Y bailarinas, ¡no faltaría más!

Será un placer reivindicarte, Iceta,
después que ha contemplado mi estupor
la aparatosa y vana morisqueta
que a esa inglesa reboza en alcanfor.

Ahora tus movimientos
son casi de odalisca: un tal portento
al lado del desgarbo de esa dama
(que no tiene bastante con el "brexit"
y que, inmune al pudor, se desparrama
en una danza que es un oriflama
de la más imponente sosería),
que en estas fechas yo te aplaudiría.

La británica "premier",
¿estaba en sus cabales cuando hacía
tan loca ostentación de cervicales?
¿Era un impresentable mar de males?
¿Era una grulla o un ninot de falla
fallida en todo artístico propósito?
Semejante e insípida antigualla,
ensayando un floreo tan indómito
que atónitos nos deja,
¿no era inútil e inválida mojama
servida en espasmódica bandeja?

Conque, Iceta, me atengo a la verdad
que encierran los refranes castellanos:
"detrás vendrá quien bueno
te hará", sin duda es el que viene a mano.

viernes, 31 de agosto de 2018

El éxodo

Por miles abandonan Venezuela
los rendidos paisanos de Maduro,
huyendo de miserias y secuelas
de un mal presente y un peor futuro.
Que no sirve de nada la abundante
riqueza generosa de esa tierra
ante el obtuso modo maleante
de ese verdugo que al mando se aferra.

Las naciones vecinas se estremecen
con la avalancha que se viene encima,
mientras el sátrapa sigue en sus trece
con una demagogia que da grima.

Parece que, sembrados por aquí,
imitadores suyos ya tenemos.
¿Convendrá utilizar un bisturí
no sea que después lo lamentemos?
Las decadencias son la cuesta abajo
que de confusos gérmenes se inicia;
luego, el aire se envicia
y a la postre todo se va al carajo.

(No está de moda escuchar atentos
la voz del Estilita en su desierto;
se sueltan muchos cuentos
y a cualquier "bolo" lo llaman concierto.)
Mas si Roma cayó...

miércoles, 29 de agosto de 2018

La toalla

El paripé legal que te consiente
subirte en el atril de presidente
sólo tu vanagloria ha satisfecho,
con un gobierno endeble y contrahecho
de socios chantajistas y usureros
que para nada ocultan el plumero
de este burdo modelo de cohecho.

Entre sus garras, títere facundo,
simulas tus sonrisas relamidas:
te perdonan la vida,
recién nombrado y ya tan moribundo.
Mas como la vergüenza no es lo tuyo,
intentarás que dure tu morralla
hasta que tu impotencia y tus fracasos
hagan al fin que tires la toalla.

lunes, 27 de agosto de 2018

Los círculos concéntricos del "leitmotiv"

Permitidme que insista...
Se va yendo el verano.
Y ralean los dispersos visitantes, los turistas, a merced de este viento que no para, no sé cuántos días hace ya. Los veo deambular por la playa, obstinados en que -- no sé cómo -- "el buen tiempo acompaña".
Debo ser de otro planeta: apenas asomo, lidiando como buenamente se puede (ventiladores, aire acondicionado, sombra rigurosa de toldos y persianas) este calor que no llegaba. Ya te digo.
Somos reiterativos; olvidadizos; inertes.
Y más cortos de vista de la cuenta; porque estos ciclos, estas vueltas del reloj y el calendario...
Hacemos lo de siempre. Sin terminar de creer, de convencernos, de este tiempo que, inexorable, pasa: que nos pasa por encima con sus trucos de noria, con sus pirotecnias engañosas de ilusionista, con su espejismo de durabilidad imposible.
Más valdrá que el levante nos deje descansar, ¿no os parece?
Mientras, de claro en claro y de turbio en turbio, devoro libros para que, soñando, este temido vértigo se torne más ligero de llevar.

domingo, 26 de agosto de 2018

El heredero y la deuda

Con un enhiesto y agrio rencor de miliciano que hubiera trocado el relativo y presunto arrojo en cobardía inmaculada y servil, puede que termines saliendo adelante con tu ansioso propósito.
Sólo que, con cuarenta y tantos años de retraso y otra cuenta parecida desde aquella derrota, cuando decides ser ahora el portavoz de la frustración, el voluntario heredero del lastre incómodo que siempre supone una "deuda" que se quedó por cobrarle al viejo -- muerto en su cama, ¡ay! --, no es fácil conceder que te parezca apropiado, entre tus variadas triquiñuelas y disimulos, sacar pecho, machote.
¿Y qué preferirás colgarte: una heroica y conmemorativa medalla o bien un escapulario humilde y santurrón?

sábado, 25 de agosto de 2018

No imagino

qué habrán podido fumarse los iluminados gestores de "Alpha", para el caso de que hayan conseguido llegar a la irreflexiva conclusión de que el dinero dilapidado en llevar a término ese film merecía la pena.
Es más, va a ser difícil que incluso los más inocentes y fanatizados ecologistas encuentren el menor atractivo en la apuesta, a más no poder fantasiosa, inverosímil, con la que supuestos personajes de Europa, 20.000 años atrás, resuelven sus aventuras mientras hablan entre sí como ñoños contemporáneos de nuestro XXI.
Ni el joven primitivo y ultrasensible, ni el lobo feroz amaestrable, ni el resto de la cuadrilla interviniente pueden tomarse en serio en toda la duración de ese relato para el cual no encontramos más que adjetivos inconcebibles.
-- ¿Y no lo viste "de venir"?
-- No, si yo ya...
-- Pues corre el rumor de que en el guión colabora Carmen Calvo, bajo un confuso aunque bizarro  seudónimo.
-- De menos nos hizo Dios. 

jueves, 23 de agosto de 2018

Acordes

Antes de que amanezca está sentado
en su sillón dilecto, favorito,
escuchando el sonido, acariciado
por ese son que acuna sus sentidos.
Va clareando lento en estos días
que despidiendo van otro verano.
(¿Y en qué para la clásica porfía?
¿En este absorto mano sobre mano?)
No es un vaivén lo que se trae el agua
en su arrimo a la arena:
es un zás, zás continuo,
como contaba Cela,
que parece que sólo viene y viene.
En la raya, dos luces dan temblores:
¿son barcos faenando, pescadores?
Brisa mínima, aromas del jardín
y al fin nuestra farola, que se apaga,
obediente a consignas de alumbrado.

-- ¿Qué te falta, Hipocampo? ¿Un "va, pensiero"
que canta Zucchero bajo el sombrero
de artista surrealista?
¿Qué neurona dicta en tu cabeza
estos compases laxos, de pereza?
-- No es nada, tan sólo es que contemplo
cómo se pasa el tiempo, en un empeño
que se envuelve en acordes manriqueños.


 

La temperatura del horno

Que los provocadores existen es una deplorable evidencia cuyos ejemplos, despreciables y chocantes, contemplamos con demasiada y creciente frecuencia.
Para más inri, dentro de esa especie de moscas cojoneras, se da la variedad aún menos comprensible del chuleta que confía (o lo simula, o lo pretende) en que la respuesta de los provocados será "proporcionada", que es la palabrita hipócrita de moda para designar lo que al tal chuleta y a otros de su jaez les vendría bien: algo suave, una réplica modosa, meramente académica, incluso acobardada, que no ofreciera riesgo alguno.
Con evidencia paralela, estos lelos aprenderán seguramente que no va a ser así. Que igual al chuleta lo hacen ídem un buen día, ya que estamos todos tan graciosos y ocurrentes, con la "literatura" del menú en el restaurante.
O con la temperatura de un horno que algunos envenenados se han propuesto conseguir que no esté para bollos.

miércoles, 22 de agosto de 2018

"Retornamis"

(La salud frágil de este "Plegablito"
me impidió redactaros, estos días,
las notas pertinentes.
Hoy contemplo en la "tele", de hito en hito,
las contras y los pros del presidente,
sus grises fruslerías.)

Mirando sus tonterías,
parece que se podría
hacer extensible "El Jefe"
a su actual y cansina
y extraterrestre porfía.
Con la subida de impuestos
que trama contra nosotros
¿tendrá suficiente cesto?
¿Transformar la austeridad
en despilfarro sociata,
¿satisfará su ansiedad?
¿Y esa "autoridad" ociosa
que sus cómplices avalan
servirá para otra cosa
que para sembrar revanchas
con frívolos gestos hueros,
como si no hubiera mancha
ni se le viera el plumero?

A estas alturas, los huesos
del General ya estarán
más que molidos, deshechos.
¿Y no tiene, por ventura,
otra mariconadita 
que lo ponga más arrecho?

Fantasma: ¡Qué coartadas!
Apenas son bufonadas.


martes, 14 de agosto de 2018

¿Se habrán sentido así?

Al lado del sofá, arrinconadas, allí las detectó. Jugando a camuflarse con cierto resabio hipócrita  entre los cables de la lámpara, con la procelosa e insegura instalación de ese cacharrito (creo que lo llaman "router" o así) de las luces minúsculas y oscilantes cuyos misteriosos temblores forman parte del infinito "INTERNETE".
Cuando procedió a su inmediata captura/exterminio, se preguntaba:
-- ¿Soy Némesis?¿Se sentirán como, según la Biblia, se sintió Elías cuando arrebatado fue por el Carro de Fuego?
Porque la repentina, furiosa succión que debió suponer para ellas el imprevisto ataque de la aspiradora ha significado el funesto final de una existencia acaso miserable, de un conato insolente de invasión nunca solicitada y repelida ahora de forma triunfal y con método consistente.
-- No eran -- concluyó -- de formato excesivo ni de aspecto altamente sobrecogedor, tarántulas o algo similar; pero, en fin, no queremos nada de arañas por la casa. 

lunes, 13 de agosto de 2018

El Artilugio

¿Por ventura os he hablado en alguna ocasión anterior del ARTILUGIO?
Círculo mágico, redondel sugerente de esoterismos y abstrusas cábalas, panoplia heráldica de epopeyas legendarias, de rampantes y remotos equinoccios, reunión de piedras artúricas del brumoso Norte, ojo de buey en navío misterioso y bucanero, y fuego más fastuoso que fatuo sobre el cual el rito iniciático desenvuelve el cometido previsto...
Adquirido tras profusos debates y titubeos eclécticos, asienta sus reales, su plano determinado por sus propios tres puntos de apoyo, dando fundamento y estabilidad preclaros a la plataforma, medianamente amplia, en la que será preparado el suculento condumio.
Y he aquí que la sabiduría, el esmero y la concentración obran cada vez la milagrosa amalgama de ingredientes, azafrán, audaces y sabrosos sofritos, tropezones marineros, generoso arroz, calor y llama precisos que emanan, como venimos describiendo, en homogéneo y pertinente reparto por la base de la paellera, para que a su través llegue a nuestra mesa la...

(Aquí se desvanecen las enseñanzas del manuscrito que hoy reproduce el Hipocampo en su "blog", siempre sujeto a vaivenes, sometido a perplejidades y zarandeado por los pros y las contras de toda atribulada conciencia.)

domingo, 12 de agosto de 2018

"The Equalizer 2",

que no estoy seguro de cómo deberían darle apropiada y aun literaria traducción los venales y laxos responsables.
Pues bien, a los espectadores de cine que, todavía y ocasionalmente, conseguimos sustraernos al desencanto absoluto y los más perforantes escepticismos, nos gusta encontrar esos personajes de ficción, tirando algo a héroes, que se encargan de hacer una justicia alternativa (bien que con métodos tan personalísimos como rigurosos) allí donde la oficial, demasiadas veces defectuosa y manipulable,  no alcanza. O no resuelve; o falla con impresentable y singular estrépito.
En esa tradicional línea, Denzel Washington retoma el concepto con madurez, recursos y magisterio, encarnando en un ex-militar que, bajo la apariencia sosegada de un honrado taxista y buen convecino, ajusta las cuentas y pone las peras al cuarto a criminales brutalísimos que, como dicta el guión, caerán fulminados por las incontestables y eficaces maneras del protagonista.
Nivelazo de producción, acabado y profesionalismo, este film americano se gana una reconfortante recepción, dando de paso algún apunte que señala descomposiciones sociales no discutibles y que nadie con poder de hacerlo se está tomando en serio rectificar. 

sábado, 4 de agosto de 2018

De acuerdo, sí

Ese vestido blanco y estival
que descubre tu espalda en la que sello
estos besos que no han de evaporarse
en tanto permanezcan mi deseo,
mi cariño por ti; y esta paciencia
que tan bien le conviene
a toda convivencia...

De acuerdo, sí:
puede que entre las compras,
en el supermercado predilecto,
no parezca el lugar más adecuado,
ni el momento. Y con todo, tú dirás
cómo y por qué y ahora...
Pero ya lo cantaron los Ketama:
"No estamos locos, que sabemos lo que queremos..."

-- ¿Y no será un farol?
-- ¡Qué sabe nadie!

viernes, 3 de agosto de 2018

Consecuente con su condición de escritor,

Juan Manuel de Prada, bueno sería que no tuviese a mano -- y en la punta y aun el filo de la lengua -- el abundante y colorido flujo de palabras que, con buen tino y cierto dejo de ironía habitual, deja caer en sus intervenciones por televisión.
Ni que decir tiene que los "contertulios y analistas" que con él coinciden quedan en general como desvaídas aves de corto vuelo y de rutinario discurso, muy corrientones y adocenados, densos a la violeta y, a menudo, ecos de ecos en los lugares comunes y en las cautelas de los pies de plomo y la más bobalicona corrección política.
Y el otro día, soslayando de modo transitorio el acreditado brillo de su selecto vocabulario, definió tu campanadita aeronáutica como macarrada propia de un hortera de bolera y de quien tiene un morro que se lo pisa.
Desde aquí, que modestamente ya te hemos dicho varias cositas, celebramos el humor y la puntería de esas expresiones, de esos casi clásicos/populares, y la caridad cristiana que contigo tiene quien podría crucificarte sin esfuerzo con la ristra de clavos léxicos, con los pulidos alfileres de fijar mariposas en la cartulina del coleccionista, que desde luego merecen tus evoluciones melindrosas, PAMPLINAS.

jueves, 2 de agosto de 2018

Meteorológicas

No nos parece normal
el clima que soportamos:
después que fue torrencial
de borrascas este invierno,
superado todo el tramo
que ya parecía eterno,
el verano no llegaba.
Desigual, se demoraba,
para nada puntual.
Y ahora de modo brutal,
con encono repentino,
vino un levante feroz
más/menos 40º,
que arrasa de hoz y coz
a los bañistas, pasmados.
Sólo quedan unos pocos
atrevidos, más bien locos,
héroes de casta, astifinos,
"coloraos", con un destino
de probables carcinomas,
porque no es ninguna broma
LA CALOR que cae ahora,
en este tiempo traidor
con el sol en Sol mayor.

Y mira, mira, la arena, 
fantasmal, se arremolina.
¡Que pena! Veraneantes:
¡regresad a la oficina!

miércoles, 1 de agosto de 2018

La razón de la fuerza

Demasiados intereses contrapuestos, en el lío de los taxis.
Normativas que no se cumplen. Otras, que parecen obedecer a criterios extravagantes. Cansancio entre los conductores del gremio porque los gobiernos, los DESgobiernos, prometen cosas y luego no las llevan a efecto, con clásicas mañas de toreo bufo y tomaduras de pelo. Temor a una competencia, puede que con matices, pero que dentro de la globalización, el libre mercado, etc. no se detendrá hasta producir una obligada reconversión, como tantas que ya ha habido en otros sectores, y las que habrá.
Y un consistente olor a lucha por mantener un asunto que arrastra gran carga de monopolio y de especulación histórica de licencias.
Y entonces, como ha ocurrido con los estibadores y así, se recurre a la fuerza y con abuso de ella se secuestran las ciudades y se somete a un chuleo sin límites a los usuarios, al público, que es el que siempre paga los platos rotos, ahí y en los aeropuertos y en el Metro y en el copón, con la cosa esa del derecho a las huelgas. Guay.
Los políticos, siempre fuertes con el débil, se atascan en firme cuando quien puede les tuerce el brazo. Y siempre -- los pescadores del río revuelto -- enseguida saltan las ocurrencias de ceder (trocear, descomponer "hasta el infinito y más allá") las competencias a esa cáfila de las taifas, de los venales mercaderes locales, para que coronen por completo, como suelen, el sabrosísimo caos.
Cuando la razón, otras veces la sinrazón, que a menudo están algo repartidas, no encuentran el camino, viene la fuerza, llámese ETA, el separatismo o un Alzamiento de esos que todavía recordamos.
¿El taxi tendrá que ponerse al día?¿Reciclarse? Los políticos, con su generosidad y altura de miras a la hora de subirse el sueldo propio, ¿sirven para algo útil que merezca el dineral que les pagamos?

martes, 31 de julio de 2018

De un eclipse inaprehensible y otras disquisiciones

("Plegablito" en el dique seco, reparando calderas. Por eso, hasta hoy no he podido trasladaros estos versos.)

Te ocultas a mis ojos, sabedora
de que no habrá más oportunidad
para vernos las caras como ahora,
con tanta y pertinente propiedad.

Por la televisión profusamente,
con prodigalidad nos lo anunciaban;
y la Almendrita, oportunamente,
en tal sentido anoche me llamaba.
(Que está en la edad de sueños y quimeras
y siendo de tal palo, tal astilla,
seguramente es como yo era:
asaz aficionado
y observador de temple moderado
ante determinadas maravillas.)

Y cuando hoy me asomo a la ventana,
te dejas ver de plata y vainilla,
redonda estatua, clásica y romana
que ilumina el jardín en esta villa.
Que más tarde en el mar, como procede,
te hundirás para darle paso al día.
(Espero que me queden
muchos amaneceres todavía.)
Y si anoche, rojiza cortesana,
te escondiste de mí,
te recobro, elegante, esta mañana:
yo te prefiero así.