sábado, 16 de diciembre de 2017

De aluminio, con asa de baquelita

Es tanta mi impericia en la cocina
y el repertorio es tan rudimentario,
cuando ensayo las mínimas recetas
que componen mi arreglo alimentario,
que puede que no exista en el Planeta
un caso así de tal indisciplina
acrisolado en largos calendarios.

Me encuentro al desengaño resignado 
descartando nuevos aprendizajes;
asignaturas de un apostolado
inaccesible ya en este viaje.

(Aunque tengo un secreto
que cultivo con honda convicción:
para las sobremesas ante el mar
de ocasional color azul turquesa
recupero el cafe, la certidumbre
de la máquina antigua y de respeto.
Y mientras que me arrimo a esa costumbre,
un tanto misterioso ante los posos,
parezco un alquimista francmasón.)

viernes, 15 de diciembre de 2017

Nuestra Terpsícore

Claro que no debemos compararte
con Astaire, Nureyev ni con el Gades;
tampoco con Travolta equipararte:
ni tu voluble vuelo, caro Iceta,
alcanzará jamás tan altas metas
ni el virtuoso don de esos cofrades.

Así que te nos quedas solamente
en caganer chistoso y navideño
que en la tribuna confirma risueño
su personal "gracieta" reincidente.
Y proseguir camino tan glorioso,
fosforescente en tu frivolidad,
si quieres que te diga la verdad,
quizá te lleve sólo a hacer el oso;
un panda, si me apuras,
que en los tuyos despertará ternura,
y los otros, juzgándote más recio,
sin ambages te tildarán de necio
o de un incongruente caradura
que, so pretexto de construir "puentes",
tiene el capricho de ser presidente.

¿Y este circo en esa autonomía
depende de estas farsas alocadas?
¿Tan simple y majadera algarabía
es cosa de aplaudir desde las gradas?

jueves, 14 de diciembre de 2017

Lo mejor de cada casa: fina tapicería andalusí

Los egregios ídolos, los tunantes de la rifa que durante demasiados años, décadas, han venido copando el ordeño andaluz con el rótulo impertérrito de FINCA SOCIALISTA, componen un gesto de displicente hastío, una carita de estar por encima del bien y del mal, y desfilan por el banquillo en compañía de otras veinte figuras del toreo, Gaspar y Maleni, entre ellas, para empezar a rendir, o a que les ajusten, las cuentas.
Que igual, como los trámites han sido, son y serán tan lentos, ya es un poco tarde para que también a este elenco admirable le llegue todo el San Martín que habría sido pertinente.
Y desde luego que, en su día, resultó llamativa la larga cambiada que le dieron a la juez Alaya, sacándola del tablero con los presuntos fundamentos que, vinieran a cuento o no, formularon unos y otros; que esto de cambiar a los jueces sobre la marcha siempre nos desconcierta a los espectadores profanos y bienintencionados, cada vez que ocurre.
¿En qué quedará el festejo? ¿La Sexta fustigará a estos pintorescos caciques con el encono y la apasionada profusión que emplea para otras movidas?
¡Ánimo, criaturas!

miércoles, 13 de diciembre de 2017

A imagen y semejanza

El vigente director visible de la pista del circo americano (que es una carpa esencialmente como la de los demás países) parece resuelto a mandar más emisarios a la Luna.
Con paciencia, nuestro hermoso satélite sigue asomando cuando le corresponde y ojalá no lo echemos a perder, si menudearan nuestras visitas.
Conque nos recuerdan por la "tele" aquello de julio del 69. Cuando, recién aterrizados de Colombia en Madrid, G.A. ("a" Sonrisal o el Peñoquescente Inmoble Incandepollo, o algún disparate de injerto similar) y yo compartíamos, provisionales y transitorios, el azar en una pensión de modesto vuelo, a la espalda de la Gran Vía, que entonces ni barruntaba a Carmena: va para cincuenta años, casi.
Pero veamos: ¿qué ocurrió, en qué se fue el tiempo? ¿Cómo es posible esta sensación de que no cundió apenas, de que resbalamos sobre miles de cosas que sucedieron -- o que nos traspasaron -- y que nos dejan ahora sólo una nebulosa global y las ganas, claro que imposibles de contentar, de que se nos conceda otra vida más?
Otra que, es de temer, volveríamos a derrochar con la jubilosa energía, también con la inconsciencia inevitable, por lo que se ve, que son características de estas pequeñas, vanidosas, bulliciosas, felices a rachas, otras veces pensativas y empeñadas, siempre débiles y confusas imágenes y semejanzas ¿de Dios? que dicen que "semos". Vaya.

martes, 12 de diciembre de 2017

Vidas "ejemplares"

¡Qué prudente y callada se tornó Sor Lucía!
Tanto que tantas veces protestaba y gemía
y de repente ahora que le ponen el foco
permanece discreta y se pronuncia poco.

¿Qué debemos pensar de esta Sor "apolítica"
cuando tantos afectos con altos personajes
eran lazos de abrazos, fecundo cabotaje,
fundación, subvenciones y sonrisa solícita?

Argentina de origen que se aprendió el "vosotros",
no ha soltado del todo desde allende los mares
el desenvuelto acento, los dares y tomares,
la afición a otras riendas y a domar otros potros.
Intrépida y dispuesta, te nos has vuelto esquiva,
esgrimes por respuesta "verdades" relativas;
y, al dar a tu expediente sonoro carpetazo,
nos tememos, Lucía, que ya no molas mazo.

Y mientras tanto, Rull, lamenta flatulencias,
que es tema incontinente de pérfida elocuencia;
porque evacuar tal charla con loco frenesí
se diría más propio de un pedorro a así.
¡Ay, Rull de mis pecados!
¿qué rumor, qué trastorno,
qué mosca te ha picado?

lunes, 11 de diciembre de 2017

Oportunidad y normalidad

Así que resulta que el traslado a Sijena no era oportuno, porque los ánimos están caldeados. (¿Y cuándo no? ¿Acaso ha sido oportuno cualquiera de los muchos años pasados, entre el remoloneo y la impunidad de los resabiados?
Que resulta que es un asunto de EMOCIONES y, claro. Y si yo me EMOCIONO al volante y me pongo a 200 kms/h., fijo que me la cargo ¿no?
Pero lo que trae la mala crianza en los niños es que luego, en ocasiones, hay que internarlos en un correccional. Porque esto de las manifestaciones "pacíficas" con empujones, insultos, amenazas contra los propios policías autonómicos (que el día primero de este octubre pasado tan tibios y elusivos fueron) y que hoy deben protegerse, el no va más, con pasamontañas de enmascarados, en previsión de posteriores, esperadas represalias de la horda, o sea, lo mismo que lleva años ocurriendo con los terroristas, aquí y en todas partes...
Por cierto, esos falsos "arrepentidos", que con tal condición los excarcelaron, y ya enseñan de nuevo la patita, ¿serán llamados a capítulo otra vez? A los chantajistas, los agitadores, los amotinados, ¿hay que tratarlos con almíbar?
Las elecciones que vienen no serán normales, desde luego: porque nunca fue normal la conducta de aquel govern de tramposos.

domingo, 10 de diciembre de 2017

El Hipocampo, ante la ciclogénesis

Mirando los modelos
de algunas nuevas "trikes" por Internet
se ha pasado del todo la mañana
mientras espero a Ana.
Que este nombre le han dado
los entendidos, dignos cual prelados,
y los sociólogos más ocurrentes
a la borrasca que nos va a empapar.
Y es que, imitando modas, con un par,
acaso frívolas e inconsecuentes,
ya tenemos listado recurrente
(del 50% masculino
y del otro 50, femenino,
para que nadie salga protestando)
con el cual ir nombrando
de ahora en adelante
los temporales que vayan llegando.

Y bueno está, más vale que nos llueva,
la Virgen de la Cueva:
atrincherado en el sofá -- café
y mantecados ya hace más de un mes --
con la calefacción, aquí en la sala,
y la prosa elegante y satinada
de don Antonio Gala,
enfrentaré, valiente, esta jornada,
que dicen en "el parte"
que lo peor será esta madrugada.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Los Coen, esos inventores

Cuando los Coen andan por medio, los aficionados no escrupulosos podemos asistir al estreno de sus films con la gozosa garantía que, temporada tras temporada, suelen proporcionarnos estos dos inventores geniales.
"Suburbicon" es otra muestra de su oficio: un asunto que desde el principio sugiere unos nubarrones que se irán encadenando (y desencadenando) con una dosis de pavor ominoso, que cunde más que el terror de monstruos gratuitos que otros presumidos expenden; y que deja espacio para la aversión que suscita esa trama de personajes cobardes e hipócritas que, con un indirecto y eficaz humor negro, terminan encontrando a su San Martín, en tanto se desarrolla un escenario paralelo de otra hipocresía, racista y violenta, a cargo de una sociedad de mitades del XX demasiado autocomplaciente, ciega y anclada en prejuicios y feos convencionalismos.
El Sr. Clooney, restando tiempo y dedicación a sus cafés y a la debida cautela que suponemos administra en relación con su inquietante parienta, injertada en pantera peligrosa, dirige la cuestión sin quedarse atrás en el mérito.
Una "peli" para no perdérsela.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Sustraerse

al poderoso influjo, al ejemplo de Elvis, fue una prueba casi insuperable y Halliday no pudo ni quiso superarla.
De manera que optó por ser (y lo erigieron como, sobre todo sus paisanos) la réplica gala, un poco más estridente en brillos, un mucho más rígido de voz y gestos y, al cabo, figurón más lustroso que ilustre del espectáculo durante décadas, "estrello" de relieve más exagerado que genuino y alternativa beligerantona a la nostálgica saga del existencialismo residual que de la Gréco había pasado, transmigrado de dulzura, a Françoise Hardy, de quien éramos tan tiernos admiradores; o contraste con la escuela grande de Aznavour, Bécaud, Brel y los que, menos conocidos -- Leny Escudero de las baladas, ahora ingenuas, y otros --, nos habían ido informando acerca de la chanson en sus largas variantes.
Y aunque, desde mi punto de vista, siempre pareció con bastante menos mérito, sabiduría y seducción que Eddy Mitchell (Les Chaussettes Noires, etc.), la noticia de su muerte, en esta racha tenebrosa de insistencias, tú, me ha conmovido porque llegó a ser una referencia notable, casi obligada por lo vistosa, de unos años cuyas inquietudes nos dejaron a muchos definitivamente marcados.
¿Habrá que ir entonando con cautela, testamentario modo, "My way"?  

miércoles, 6 de diciembre de 2017

La desazón que ensombrece mi ánimo

De entre las diversas actividades para las cuales la Divina Providencia no ha tenido jamás interés visible en dotarme, se encuentra en prominente lugar de honor la conocida, de forma más o menos internacional, como BRICOLAJE.
De casi nada, para mi profunda decepción, han servido aproximaciones y ejemplos que Lady Taladro me viene proporcionando con una suerte de optimismo que parece no verse defraudado, a pesar de las numerosas evidencias en contra.
Y mi más reciente desafío con los arcanos de ese mundo por demás abstruso, tuvo una epifanía en el aciago día de ayer:
Detectada una grieta o fisura en el sector central de la manguera que conmigo suele colaborar en el regadío manual del gramón, me armé de valor, inciativas y capacidad (que luego se vería sólo teórica) de adaptación frente a la adversidad, y procedí a adquirir, en mi ferretería de cabecera, un artilugio que oficia de lo que podríamos llamar sin intención procaz "empalme", que estudié con metódico detenimiento.
Una vez comprendido el concepto, hube de cortar el segmento dañado de la manguera. Como conozco a fondo la conducta vanagloriosa y poco más que inocente de mi colección de "heroicos" cuchillos de monte, empecé por omitir su eventual convocatoria y previsoramente afilé un cuchillo de cocina que no tuvo éxito; recurrí a otro, jamonero; descarté una tijera grande porque la sospeché inoperante; y después de destrozar en parte esa herramienta que denominan con anglofilia "cutter" o algo así, llegué a la primera base, expresión que arriesgo, por las influyentes descripciones que me procura P.Auster en su libro último.
No quisiera extenderme, más, en el relato de esta singular experiencia. El caso es que, instalada la pieza reparadora (como cierta congregación docente/religiosa en Majadahonda), insistí hasta donde me fue posible en el ajuste de las roscas correspondientes y...
... parte del agua se sale.
La desazón que ensombrece mi ánimo, no digo yo que sea tan melancólica como algunas de las que El Principito de Saint-Exupéry nos hacía sentir. Pero tampoco es de naturaleza desdeñable, puedo asegurároslo. 

martes, 5 de diciembre de 2017

Respetuosa reseña de un reto

Termino hoy el considerable atracón de lectura que ofrece 4,3,2,1 de Paul Auster.
Varias de sus obras anteriores me han ido volviendo confiado con su estilo, con su magisterio, con sus frecuentes referencias literarias que lo evidencian como escritor de fuste tanto como lector, a su vez, de notable voracidad. Y, aficionado a sus vistosas ficciones, me he medido con el "tocho" reciente de su firma.
Supongo que podría describirse como el fresco de una larga época, esmaltada de sucesos que, con nuestra edad, podemos recordar y/o reconocer en gran parte, aunque otros resulten demasiado norteamericanos para que en su momento histórico llegasen con puntualidad a nuestra atención, diversificada y desgranada en tantos años de personales andanzas. Pero el largo relato invita con éxito a una aceptable identificación, simpatía, incluso sonrisas despertadas al calor de esas evocaciones y el reconocimiento de un libro múltiple, experimental y poderoso de estructura, de imaginación y de ambicioso desarrollo.
Con eso, puede que quepa disculpar un exceso de toponimias y de matices no siempre relevantes que entorpecen algunas páginas en ocasiones crudas y provocadoras, aunque verosímiles, y una contundente prueba para nuestra dedicación, para según qué disciplinas voluntarias del tumulto y la panorámica. 

lunes, 4 de diciembre de 2017

Clonados

... y ¿cuántos de vosotros no tenéis a estas alturas una "tablet"?
¿Unas gafas de sol con lentes de espejo?
¿Una prenda de esas que parecen -- con capucha o sin ella -- de una suerte de nylon cibernético, de sintética fibra o así, diversamente satinada, con abultadas franjas/lorzas horizontales del histórico estilo Michelín, o bien con primorosos rombos capitoné/boatiné?

Quienes no pertenezcan todavía
a tan fecunda y terne cofradía,
que le escriban, para esta Navidad,
al gran Papá Noel, prolijo en renos
y algo vetusto y venido a menos,
o a nuestros sempiternos Reyes Magos
quienes, por cierto, son más de verdad.

Y en adelante, que nadie se enfrente
a una consternación tan deprimente
como sin duda pienso que sería
la de pasar siquiera un sólo día
sin tales condimentos,
uniformados hasta los cimientos,
pululando por plazas y avenidas,
presurosos de afanes colectivos
y, en el gesto y los rostros,
el deseo y el gasto imperativos.

(Quizá debo sentarme a contemplar
el confuso vaivén de esta asamblea
desde este velador, en este bar
de esta terraza enfrente del mar;
y, como ya he dejado la bebida,
pediré un capuchino o lo que sea,
reflexionando acerca de esta vida.) 

domingo, 3 de diciembre de 2017

Como si pudiese

Las señales. Los avisos.
Poca música escucho, desde hace ya tiempo, años. Igual no tengo el ánimo o la concentración. O, si un psicólogo me investigara a fondo, igual me sonsacaba los motivos y me diagnosticaba cualquier rechazo subconsciente, un conflicto de Boabdil.
Estos días, algo de canto gregoriano (de los "cedés" que me regalaste tiempo atrás, en una de mis visitas a Arturo Soria); y esta mañana, algo de Bergia, sorpresas, añoranzas, recuerdos, otras veces atinadas, certeras y singulares formas de jugar y de expresar con las palabras.
Las palabras. La afición, el casi vicio de reiterar las teselas de esas construcciones múltiples, de ensayar sin descanso los movimientos de un ajedrez que no termina.
Ahí voy: sin digerir todavía tu... me detengo antes de elegir entre marcha, escapada, desaparición, tántas fantasmadas para no escribir muerte, y que ésta sigue siendo increíble, porque no parece que haya podido ocurrir, porque, como idiotas, andamos escondiéndonos de la realidad, de la maldita lotería que no perdona y que con la ceguera implacable de lo que somos, apenas un momento, nos va "premiando" con finales cortos o largos, previsibles o repentinos, jodidos todos: jodidos de aceptar.
Luego, hay que seguir segregando la sustancia de nuestro caparazón protector maltrecho, restañando sus esporádicas fisuras, sus costuras y sus estructuras para que podamos prolongar algo más las verónicas, las chicuelinas, las largas cambiadas, todos los pases que se nos ocurran para sortear provisionalmente, para demorar la cornada final, siempre presentida entre las sombras, las señales, los avisos.
Y ya sé que es retórico preguntarte, pero es como si todavía pudiese, Antonio, ¿cómo lo llevas?

sábado, 2 de diciembre de 2017

Florituras

Mentir un sí para salir del trullo
es nebulosa y pobre gallardía
y parece insensata la porfía
de apoyar con empeño a esos capullos.
Pero tenemos asombrosas leyes
que consienten escrúpulos espléndidos
y así, a los saltimbanquis más polémicos
se les trata como si fuesen reyes.

"Con papel de fumar" es la expresión
que de manera coloquial describe
tal enfoque de cosas
que aquí se considera en verso o en prosa.
En la añoranza inútil del Caribe,
se viene encima un frío "del copón",
este fin de semana.
Os dejo, desde hoy hasta mañana.

(Y abrigaos bien, que hay mucha gripe.) 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Entre alcaldes

Me suena que el alcalde de Sijena
tiene razón al contar su versión
de un expolio de larga tradición
que unos tunantes quieren dar por buena.
Y el alcalde de Lérida se aferra
a un recurso en contra de sentencia
que han desobedecido por su terra
con clásica y con cínica experiencia.
No cuela el "celo en la conservación"
que más parece hipócrita argumento:
¿otra vuelta de tuerca siempre al cuento
para saltarse la legislación?
A una rapiña fea
suena este caso de esa patulea
que piensa que con ella
no reza nunca la común marea.

Más hete aquí que ahora
hay coyuntura para que se enmienden
tan tenaces inercias transgresoras:
porque lo del 155
no ha de sobrar para que con ahínco
se les meta en cintura
a esos recalcitrantes caraduras.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Porque hay cosas que no se arreglan con palabras. Y aun así...

-- Anoche no te decidiste. ¿Y hoy?
-- Hoy, cariño y respeto. Y silencio; ya habrá ocasión...
-- No estés tan seguro...
-- Desde luego.

Pero hoy sigue la duda. En fin, adelante.
Expresiones hay para casi todo. "Se agolpan los recuerdos."
Los de casi medio siglo (¡qué vértigo!) de nuestra vida.
Con la cordialidad a toda prueba de los camaradas, te fuimos diciendo Lucerito, Capitán Purillo, Rey de la Palanca (de vibrato, en la guitarra eléctrica)... Cuando te llamaba por teléfono, o cuando nos encontrábamos con el medio abrazo circunspecto del saludo entre hombres de respeto, yo te nombraba Antonio, y una de mis absurdas neuronas me hacía pensar que era nombre de romano antiguo; o de peluquero, como habría dicho mi viejo profesor de francés, aquel Mr. Déjean que iba a dar las clases en San Francisco de Paula, montado en su bicicleta.
Tú más sobrio y yo más excesivo, coincidimos en mucho de lo fundamental. Fueraparte, nuestras bromas recíprocas eran sobre tu "sonido callejón" y mi adscripción a la lealtad del "chorus". Nuestros cotilleos, sobre figurones de la música y su industria, cuyo análisis reiterado y zumbón volvía una y otra vez, tántas fueron, entre comilonas y tertulias de sobremesa. Conservadores de pensamiento, confidentes sobre aventuras románticas verdaderas o soñadas, todo un rumbo discontinuo pero firme, desde las "galas" con los Pekenikes...
De estas últimas temporadas, el propósito permanente de volver a esos microsurcos, que ahora ya, frustrado, me produce un arrepentimiento impotente e inútil.
Lo sé, nos vamos yendo y cada vez, quién lo diría, el trance nos toma más a traición que por sorpresa: así de avestruces somos, de trapos que insisten en borrar los trazos de tiza de nuestras endebles pizarras.
Así de imbéciles "héroes" en un incorregible desastre, en un único, inevitable y garantizado naufragio.
¿Me avisarás si hay algún sitio luego, un pentagrama más para juntarnos?

-- Anoche, ni una lágrima. ¿Y hoy?
-- Hoy, al final de estas líneas, me estoy desquitando. ¿Qué otra cosa, si no?     

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Plañideras, arbitristas y otras subespecies

Mucho ruido desprenden las consecuencias del pintoresco amago republicanito de estos tiempos.
Y claro es que en ocasiones las víctimas y los victimistas (justos y pecadores) pueden confundirse y confundirnos, aunque como ya deberíamos ser mayorcitos...
Así que lo del boicot a los productos de alli, cabe y cabrá esperarlo cada vez que los comportamientos generen unas antipatías que luego pasarán la natural factura. Y de acuerdo en que los jaleos los arman los políticos; pero la "mayoría" que los nombra y la otra mayoría que no lo impide no pueden sacudirse el delicado compromiso y la aplastante responsabilidad "a escote".
Por ahí, buceando entre esas aguas "turbumables", evolucionan los bailarines tipo Iceta que, para caer pasablemente bien a casi todos (o eso se cree él, pobrecito), y por si lo dejaran llevarse el gato al agua, va lanzando desatinadas sondas provocadoras de un asombroso "perdón de deuda" que da la medida de su desenvoltura de memo "cum laude" y de su desvanecido e inquieto estado mental. 

martes, 28 de noviembre de 2017

A Pionono, en la distancia aunque en la cercanía

No sólo en opinión de tu Doctora
que al ser Santa debe tener razón
(y que Alá ilumine en cada hora
cada criterio de su corazón):
también el Hipocampo va y te exhorta
a que jamás tu hábito abandones
que ya sabemos cuánto reconforta
un dry Martini ante las sediciones.

Y mientras contemplamos de hito en hito
la danza del fantasma catalán
que, abochornando al seny acostumbrado,
con majaderos modos corcovados
emite plebiscitos inauditos
y bufidos de burdo orangután,
BRINDA A LAS VEINTE TREINTA cada día,
que, en Collado Villalba o por aquí
(en esta luminosa Andalucía),
varado en las arenas gaditanas,
el estro nuestro afirme su otrosí
enhiesto como un palo de mesana.

lunes, 27 de noviembre de 2017

De película de terror

Fermentado en la frustración de tus rabietas, en el incesante vómito de tus canalladas y mentiras, era de esperar que (tal cual has hecho) recomendaras a tus otrora cómplices inmolarse aceptando con gozo el presidio, en la actitud opuesta a la tuya, capitán araña.
Esto, mientras que sigues zanganeando por Flandes y así, y seguramente poniéndote ciego de chocolates, etc.
Y no es que el ridículo que vas haciendo sea fácil de superar, au contraire, mon ami. Pero lo cansino, lo torpe, lo impresentable es la intención tóxica y el contagio que pretendes, que quizá sería menor si la imprudente frivolidad de los medios de comunicación y deformación no se cebaran tanto en la novelería, rancia ya, de las extraterrestres provocaciones que esmaltan tu discurso, en la ramplona "actualidad" de tus exabruptos de muñeco/payaso de ordinaria película de terror.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Monsieur Poirot y sus filigranas

Como la añoranza es libre, ya se echa de ver en la recreación de esos ferrocarriles de lujo maravilloso que fueron exponente notorio de una época que cultivaba la belleza, en vez de la mera funcionalidad que, socializando que es gerundio, ha terminado por marcar con adocenamiento y vulgaridades feístas nuestras décadas más recientes.
Así, las imágenes del Expreso de Oriente-Coches Cama, etc. son una gozada y el asesinato resulta lo de menos, sobre todo si, como es de esperar/temer, en las logorreas que pretenden explicar los abstrusos vericuetos argumentales de los relatos de doña Ágatha, se pierde el hilo en cualquier punto, bajo la presión agotadora de las deducciones, implicaciones y conclusiones del detective de los mostachos extraordinarios, meticuloso y tiquis-miquis a sus horas y tirando a pedantón con relativa carita de bueno, el resto del tiempo.
Banda sonora con pasajes de lucimiento y reparto de figuras del cine para esta versión y revisión de la célebre aventura, con hermosos fotogramas, paisajes y exquisitos miramientos de tradición elitista y elegante para unos privilegiados y afortunados viajeros.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Alto contraste

Para esta Navidad que se aproxima y que con tanta fruición adelantan los entusiasmados y ansiosos centros comerciales, la inefable y vetusta alcaldesa de la Villa y Corte, en conciliábulo judeocristiano con sus más ocurrentes adláteres, ha resuelto que el descomunal rebaño de la ciudadanía mansamente ordene sus evoluciones (que van siendo, con la masificación, tumultuosas en sus andanzas y frenesíes de consumidores compulsivos) y discurra con cierta obediente globalización de autómatas por una calle de ida y otra, de vuelta.
Y precisamente porque nos cuesta olvidar por completo el carácter castizo que otrora manifestaran los madrileños en los tiempos de Esquilache, ¿es de esperar que ahora al "aire de fiesta, los chicos y chicas" y los más talluditos también, sean dóciles a tal propuesta de imaginativo diseño? ¿Habrá un "aire de mesta"? ¿Los cachazudos agentes de la autoridad municipal darán de sí para enredilar a los descarriados, los desorientados, los meros rebeldes con más o menos causa?

En ALTO CONTRASTE (mantelería con las servilletas cambiadas, de otro color), con este veroño que andan diciendo por ahí, la mayoría de los locales de restauración, ocio y esparcimiento de estas playas de Chiclana de la Frontera ha cerrado por vacaciones y porque, bendito sea Dios, fuera de temporada descansamos en un remanso serenísimo de reconfortante desolación.  

viernes, 24 de noviembre de 2017

"Oro"

A partir de uno de esos frecuentes emperres más o menos heroicos que suelen caracterizar el sello de las escrituras poco sagradas de Pérez Reverte, se urde esta película cuyo avance (trailer, para entendernos) sugería algunos detalles bizarros y "de época" que son la tentación corriente y algo irremediable de este porfiado espectador.
Y.
La cosa es que el ambiente sobrecogedor de la selva, las penalidades de los turbulentos conquistadores/aventureros y así sucesivamente, son tema jugoso y, como en esta ocasión, desperdiciable. De modo que se cuenta con algo de truculencia un enredo de conspiraciones, traiciones y recíprocos asesinatos, muy discutiblemente justificables por el honor, la disciplina y otros matices, de camino que se está a la busca de una ciudad hipotética o legendaria que rebosa riquezas y la expedición, como si no tuviese bastante con el acostumbrado ataque de los indignados indígenas, irritadísimos por lo que experimentan como imperdonable invasión, se defenestra a sí misma en una sin par arrebatiña de poder y crueldades, degüellos, estocadas y otras contundentes lindezas hasta topar, los dos únicos supervivientes de tal epopeya fanática y patética, con la realidad de que no, que no había oro, sino cerámica vidriada y brillante, y de esa manera la hazaña termina como el rosario de la aurora.
Tal que una banda de considerables energúmenos y visionarios toscos queda la mayor parte de los personajes, y el 70% del tiempo, el relato atropellado y las voces pedregosas y de turbia dicción (o el sonido cutre o lo que sea) más bien echan a perder el resto de esta cinta un poco ambiciosa y otro poco decepcionante. 

jueves, 23 de noviembre de 2017

Ya os avisé ayer

Ahora espero que avance la mañana
para dar el paseo preceptivo.
(Era el martini "rojo relativo"
como aquella canción italïana;
otras veces, sangría, "margaritas"
o "gin-tonic" con almendritas fritas.
Puede que esto te suene:
visitas a Granada con Irene.)

En fin, el tiempo pasa. Las edades
se van llevando antiguas amistades.
No llueve casi nunca; el sol, altivo,
desciende sobre guiris y nativos
que, en poca cantidad, estas semanas
deambulan en breves caravanas.
La brisa es fresca, el mar viene rizado
de espumas blancas que buscan la arena
y azul añade al azul de un cielo
-- estelas de verbena
que surcándolo trazan los reactores --
mientras hay en la orilla pescadores
que parecen hieráticos actores
lanzando con paciencia sus anzuelos.

-- Tú lo que estás es muy desocupado.
-- O absorto, inocuo y contemplativo.
-- "Pa" amarrarte, vaya.
-- Es una forma de verlo. 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Prolegómenos y protocolos

No por llevar la contra y parecer
que ejerzo una protesta de calado
(ahora que ya está, y nos han dejado
sin la agencia de los medicamentos,
por mor de las matracas y los cuentos)
salgo a la esquina, hasta el contenedor,
ataviado con mi bata blanca:
si en Salamanca fuera profesor
o un inventor en un laboratorio
que, a trancas y barrancas,
diseñase bruñidos armamentos,
no fuera tan notorio
el aspecto enigmático de actor
que luzco acaso, en este momento.

Los residuos que llevo y deposito
con distante cautela y aprensión
son los restos fugaces y marchitos,
el colofón contrito
de toda gastronómica afición.
Y luego, con germánica entereza
decido sacudirme la pereza: 
pongo una lavadora; tiro el agua
del cubo que incorpora la fregona.
Superado el verano una vez más,
recojo el toldo del porche de atrás,
para tener más luz en la cocina...
...rimas domésticas, como de rutina,
que os dejo. Proseguiré mañana
con otra extemporánea pavana.

martes, 21 de noviembre de 2017

La oportunista desbandada de los "valientes"

Inspirados en el cobarde y fullero ejemplo de vuestro embustero y fugitivo cabecilla, ya os vemos las mañas reculadoras que os servirán para que "el Estado represor", como os gusta decir a los calumniosos, no os ponga las peras al cuarto tanto como seguramente os merecéis.
Lo curioso del caso es que la chapuza de vuestro fingido "arrepentimiento", de vuestros presuntos acatamientos de última hora a esas leyes que con insolente soberbia fueron repetidos objetos de vuestra transgresión, posiblemente no tendrá mayor efecto en la actitud de los tercos e hipnotizados que os secundan.
Y que esa misma miseria, esa escandalosa falta de coherencia y de gallardía servirán quizá de moneda, aunque falsa, para pagar en parte la imperdonable deuda que deja vuestra gestión ruinosa y malintencionada y que, no muy bajo cuerda, ya estáis tratando de reeditar, hatajo de sinvergüenzas, mientras los papagayos/ametralladora (que apenas respiran en las tertulias para imponerse con el parloteo paranoico, defensor de lo indefendible) sólo aumentan con ello vuestro descrédito y la evidencia clamorosa de vuestras mentiras y de vuestra delincuente sinrazón.

lunes, 20 de noviembre de 2017

En la sala de espera

En esta era de los teléfonos móviles, el hombre había optado porque la señal acústica del suyo fuera un fragmento del Himno Nacional, de cuya musical hermosura siempre fue un fervoroso admirador.
Y cuando sonó brevemente en la sala de espera del hospital al que acudía para una intervención quirúrgica, un ceporro, avinagrado de gesto y obtuso de intenciones, inició una especie de protesta renegada, acorde con los sarampiones centrífugos vigentes.
El hombre, mirándolo con distante sosiego, lo interrumpió:
-- Su impertinencia es intolerable: ni hemos sido presentados ni yo lo he autorizado a dirigirme la palabra. En consecuencia, su descortés intento de interpelación está destinado al fracaso.
El tunante de los malos modales quedó alli, rumiando la indigestión impotente de su abortado atrevimiento.
El hombre, que ya tiene una edad, no simpatiza con según qué expresiones de la zafiedad y de la mala educación.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Indicaciones del manual de "mantenimientis" (fragmento)

... convendrá en todo caso, y para el mejor deslizamiento de nuestras vidas, tener a la vista (delante, enfrente o bien al lado) la vela blanca de un balandro o de alguna otra embarcación elegante y ligera, que nos haga sentir cierta gozosa serenidad, una suerte de admirado y alegre y moderado principio de risa, mientras evocamos en el porche el talento con el cual este cocido, que aquí ya se ha nombrado anteriormente con merecidos elogios, redondea el mundo y nuestras personales hechuras y vuelve este mes de noviembre, sembrado de soles y gentes casi invisibles por el paseo marítimo, un tiempo de delicia, de lecturas reposadas, de silencio en espera, hasta el nuevo retorno del torbellino que antaño calificáramos con previsora palabra y que, entre lealtades y exigencias, suele celebrar estas redacciones dispersas del Hipocampo, de forma que éste, cada cierto tiempo, concluye y expresa su convencida y proverbial manifestación "eres muy simpática", indirecta y pudorosa envoltura de un cariño que desborda con mucho los límites encantadores de unas caderas, etc.
(También pueden Vuesas Mercedes lucir sobre un chaquetón de color azul marino la insignia correspondiente, la condecoración circular en terso metal, disponible "on line".)
-- ¿Y a ti te parece que te entendemos?
--  Digo yo que una parte, al menos. ¿No? 

sábado, 18 de noviembre de 2017

Enemistades ominosas

Desde el primer momento supe que entre nosotros sólo podría darse una (cuando menos, larvada) enemistad, como los hechos demostrarían pronto.
No me gustó su mirada desafiante, y el carácter mutuo de la desconfianza quedó patente cuando intentó escapar, a pesar de lo reducido del espacio y de su condición tersa y pulida que iba a hacer más difícil todavía cualquier amago de camuflaje.
Por mi parte, no contribuía a mi tranquilidad su casi frenética carrera ni tampoco que su cuerpo fuese de tamaño menor que el de una lenteja. Así que pasé a la acción de inmediato, con la intrépida determinación que suele templar el ánimo de los más avezados aventureros y exploradores de cualquier selva amazónica que se precie y, emulando a los antidisturbios y sus mangueras a presión, abrí a tope el grifo, cuyo decidido caudal ha debido llevarse (por los laberintos infinitos y kafkianos de las alcantarillas) el inundado cadáver de la araña que sorprendí en el fregadero, a mi regreso a casa, después de unos días de viaje.
Ahora, los latidos de mi alterado pulso van estabilizándose, con la conciencia del deber cumplido y del restablecimiento del orden democrático en las instituciones...  

viernes, 17 de noviembre de 2017

La vuelta a las rimas

La transitoria desaparición
de las palabras que combino a solas
no se debe ni al viento ni a las olas,
ni a un fatal paro de este corazón.
Y aunque el colesterol
prosigue su empeñoso y firme asedio
no son ese camino ni esos predios
los que entorpecen de este BLOG la acción.
Solamente propongo en mi descargo
que tenga en cuenta el paciente lector
el sabor nada amargo
de estos versos filtrados al desvelo
del sueño de una nueva madrugada
de cariños como de terciopelo.

Después de Astorga y las mantecadas,
los chorizos picantes y, de Alonso,
ese reconfortante chocolate
(digna liturgia de dignos abates,
sosegados después de los responsos),
continúo otra vez con la tarea
de las rimas que traigan las mareas.

El Hipocampo.

martes, 7 de noviembre de 2017

Convendrá tenerlo presente

Contemplo todo esto que ya, alguna vez, hemos nombrado aquí.
-- Sí, sí, para poner los dientes largos: que si el mar, que si el jardín, que si las puestas de sol...
-- Precisamente. Pero hoy, con el "taller" de costura que han montado en el porche las manos laboriosas que me hacen el café...
-- A "Isadora" te refieres.
-- Justo. Pues que mirando el ficus frondoso de la esquina y el limpio cielo del día, y el cristal emplomado e inocente del balandro, el faro y el acantilado...
-- Eso, tú sigue.
-- No me interrumpas. Que lo que me da pena es saber que nuestro tiempo, el de todos, tiene la duración limitada y siempre será poco, ahora que algunas cosas ya aprendimos (no digo que todas, claro) para vivir, sentir, querer mejor.
-- Pues aprovecha a tope, esa modesta sabiduría.
-- Tienes razón. Convendrá tenerlo presente.  

lunes, 6 de noviembre de 2017

Forajidos por el mundo

No sé con qué delito de los tuyos
hará la vista gorda el juez flamenco:
¿se dejará influir del verbo tuyo
y de esos cuatro que forman tu elenco?

Aquí ya conocemos
tu desleal retórica falsaria
y habrá de ser muy mucho más que memo
si con tu estrafalaria luminaria
te hace caso del rollo macabeo,
de la matraca revolucionaria
de esa república zurda y temeraria
(que parece sacada del TBO)
y el mojigato son de tus plegarias.

Contemplamos por la televisión
tu hipócrita sonrisa, al desayuno;
tus paseos de "mártir" moribundo
que traza los segundos,
los días, las semanas de pasión,
de cobardes manejos oportunos.

Pero por tu horizonte se dibuja
la acreditada factura pendiente
de una celda con barras, "presidente"
que acogerá tu rostro de granuja.