domingo, 5 de julio de 2015

De fino catador en retirada a rigurosa novia abstemia



Claro está que prefiero
la caldera de amor de tus caderas
a la comodidad refrigerada
del porche delantero.

Pero,
amor, aunque a gusto me quede
a preparar los canapés contigo,
cocinera fermosa,
bajo la hélice elegante que ya sabemos,
considera que hoy,
5 de julio, Cádiz, humedad
relativa del todo por ciento,
un poco de levante
y 35º a la sombra,
lo tengo complicado y necesito
tu comprensivo permiso para una copa.

sábado, 4 de julio de 2015

Publio Cornelio Lugones



Es psiquiatra y argentino, que casi queda en pleonasmo.
Mi amistad con él comenzó el siglo pasado, en la época en que yo me desvivía en un candente affaire de naturaleza predominantemente sensual, con una prima lejana suya, cantante de origen británico.
De vez en cuando, todavía seguimos conversando por teléfono (reside en USA) y nos contamos algunas anécdotas o comentamos cosas del frívolo presente.
En estos días, le he pedido su opinión profesional sobre la curiosa actitud que la Srta. Villa ha adoptado con el reciente asunto del “chiste” de presunto humor negro. Él (todo se riega por Internet) ya había seguido la noticia y, entre singulares referencias, me ha señalado ciertas variedades exóticas del síndrome de Estocolmo y otras sintomatologías sofisticadísimas y por demás alambicadas.
Después de nuestra charla, la neurona de turno me subrayó el refrán de que va a ser que sarna con gusto, no pica. Por más que me pareciera una opción “heavy”, la cosa se puede complicar con la hipotética inversión de otro refrán que apuntaría a los casos en que se paga la penitencia antes de cometer el pecado.
Como suele afirmar la Pedroche (cuando por la Sexta asoma sus hermosas hechuras de bombón suculento), eso es así, y los pimientos, “asaos”.

Casualmente, el ocurrente divulgador del “chiste” acaba de rasurarse la amplia barba de talibán que venía usando, para mayor despejo municipal o no vaya a ser que lo reconozcan sin dificultad los insatisfechos.  

viernes, 3 de julio de 2015

Diferentes y parecidas




Desde la Venus de Willendorf (y antes) hasta Papá Levante (y después), el mundo, la Historia, la especie transitan, o se apañan, entre vaivenes y bandazos, siempre signados por el “eterno femenino”.
Escalofriante plantearse siquiera un catálogo apenas que, desde luego, habría de quedar insatisfactorio. Pero síganme:
Nefertiti y Judith; María Magdalena; las modelos que inspiraban a Fidias y Praxiteles; las intrigantes consortes de los emperadores romanos; Brunekhilda, Juana de Arco, Verónica Franco; Paulina Bonaparte y Mariana Pineda; Catalina, cómo no, de Rusia, Marilyn, anteayer, la Mazagatos, en un descuido, la Cospedal, haciéndonos condonar sus tropezones, marrones y laberintos, con su reciente corte de pelo y su bronceado guapo …

¿Y ahora resulta, Pantoja, racial y abismal hembra de los profundos sures, que no sabías las cuentas galanas de Julián?
¿Ni tú, Cristina, tan aséptica y europresentable, con la añadidura heráldica de la noble estirpe, las facturas de diseño de Iñaki?
¿Ni tú, suavona buenorra, rubiasca y contestataria, (Tania, qué cosa, te dieron por nombre en el registro), la cañería proleta que desaguaba fondos en cascada para los inventos de tu espabilado hermano?
¿Cómo tan parecidas y tan diferentes? ¿De verdad os pareció que, lenta y todo, la Ley no iba a tocaros? ¿NUNCA?
¡Señor, Señor, las cosas que hemos visto!

jueves, 2 de julio de 2015

La Democracia



Que es ese santificado sistema con el que tantos se andan llenando la boca.
Dicen que la inventaron allí, en la Antigüedad.
Y ahora les va sirviendo para equivocarse y elegir a un gestor, a un jefe de tribu de lo más chapucero, resuelto a echarle la culpa de lo que pasa, y de lo que pase, a cualquier otro, travistiendo de victimismo su clamorosa incompetencia.
Lo que pasa es que pretende un Tercer Rescate, pero sin verdadera voluntad de pagar los anteriores. Que se pide más dinero, rechazándole las condiciones al que lo tiene que soltar.
Admira el disparate. Pasma la cínica desvergüenza con la que algunos, bastantes, cuentan los detalles al revés. La desfachatez con la que se avienta una humareda confundidora de palabras como dignidad, soberanía, humillación…
Y lo que va habiendo es que cientos de miles de abueletes han sido lanzados a la incertidumbre y la indignación de ver su dinero escatimado, escamoteado; y en un muy peligroso e inseguro alero, los ahorros y las pensiones por los que trabajaron y lucharon toda su vida.

La democracia teórica, que tan equilibrada y aceptable se finge, cuando se lleva a la práctica da para estos desastres. Porque la mayoría decide, sin otra RAZÓN que la FUERZA de su CANTIDAD. Pero la mayoría suele ser manipulable, cuando no escasa de sabiduría. Y entonces la CALIDAD ya ha desaparecido.
Y ahí, la mayoría no es mucho mejor que una torpe e irracional, aunque ingente, manada que en ocasiones remata en estampida y vuelco espectacular por el barranco.
Qué marrón.  

miércoles, 1 de julio de 2015

Discrepancia de "lo establecido"



Cuando los ortodoxos, esos fariseos, reprueban mi conducta y pretenden fustigarme con sus anatemas, porque me doy caprichosamente, o sea, con independencia, a mezclas “herejes” (como, por ejemplo, bourbon whiskey de 12 años con limón y burbujas, para bautizar el ibérico de veta contundente), yo permanezco impasible y continúo acatando SÓLO la inspiración subjetivísima del instante, esa gozosa tiranía, el antojo a toda prueba, la imaginativa amalgama que la vanguardia de un paladar intrépido puede llegar a sugerir.
Curiosamente, alguno de estos críticos cítricos*, son redomados mariquitas y, a la par, devotos del cerdo agridulce que sospechosamente les sirven en restaurantes orientales, entre sonrisas de ladina y esquinada cortesía que no determinan si la metamorfosis ocurre antes o después de los sigilosos y no verificados sepelios.
Cuando estas confrontaciones, estos desacuerdos tienen lugar, se activa mi neurona de Sagunto, Numancia, etc. Y tan campantes.

*(Esta intencionada y sagaz pirueta fonética la traigo otra vez de un bello aunque breve libro de Héctor Acebo, a quien me propongo visitar algún día en sus dorados y bucólicos predios. Que en ello Alá me asista.)