miércoles, 31 de diciembre de 2025

Como en casa, no se está en ninguna parte

 

Hasta ribetes de increíble tiene haber llegado a este 31XII2025. O sea, sobrevivir (con variables índices de éxito) hasta coronar el primer cuarto de este siglo XXI que tan lejano y tan fantástico pudo parecer.

La “tele”, esa infatigable invasora, cada fin de año más trivial y más alienante, abusa de los resúmenes y de la hipocresía galopante que tiñe las “fechas entrañables” con buenos propósitos de boquilla y ya conocidas zarandajas. Alternativamente, vamos a procurar que, en lo posible, este privado comité conyugal soslaye esos “tics” globalizadores y salvaguarde los arpegios de independencia (relativa, lo sé) que todavía queden sonando en nuestro pentagrama.                         

lunes, 29 de diciembre de 2025

B.B.

 

No fue una inocentada fúnebre, dado el día en que se supo la noticia: a los 91 años, Brigitte Bardot deja la escena y pasa a la reserva, o sea RIP.

Bien es verdad que mucho tiempo hacía que había dado portazo al cine y a muchas de sus exigencias, pasando a defender otras causas y cortando bastante por lo sano con el estúpido mundillo de las más frívolas vanidades. Se lo pudo permitir quien dio una brillantísima vuelta de tuerca más a la legendaria fama de seducción, glamour y encantadora belleza de que presumen las “femmes” del espectáculo francés.

Cuando B.B. la lió parda (que es frase que estaba por inventar) el mundo era otro y fascinó a incontables legiones de admiradores, con una desenvoltura y un pícaro atrevimiento que significaría casi su personal revolución, sin guillotinas, pero con una imagen (peinado, figura y rostro) que imitarían, con gestos y vestuario, con desplantes y vaivenes diversos, las más valientes y modernas de sus contemporáneas. Y cuya escuela, cuyo estilo sigue siendo formidable y vigente influencia, eco que resuena, tantas décadas después.

Fue mejor actriz de lo que fingen concederle las envidias; se atrevió a cantar (¿recuerdan “Sidonie” y otras?) con corta aunque sugerente (era la suya, claro) voz; la perseguían los reporteros del escándalo, ciertas pacatas prohibiciones, en fin larga estela, estolas de plumas, mirada insinuante y luego, madurez recia de, al parecer, criterios y convicciones para ponerse el mundo por montera quien lo pueda.

 

El Hipocampo:

Alguna ignorante e infeliz presentadorilla te ha llamado Brigitte BÁRDOT, con el acento cambiado. En tu rincón, seguro que se estremecen los rizos de tu pelo y de tus enaguas de encaje.                       

domingo, 21 de diciembre de 2025

Sostenidos, bemoles y becuadros

 

La estrepitosa losa del fracaso

sobre ti cae, candidato raso.

Y ante tal descalabro y tan mal rato,

ni siquiera dimites de inmediato.

No se te da un ardite,

que ya andabas jugando al escondite

-errante mequetrefe- maniobrando,

huyendo, subrepticio, entre dos cargos

y ahora vas a bailar la seguidilla,

que ya te pilla, de este trance amargo.    

 

No te cuadra, Gallardo, este apellido

que tan sonoro es y en ti, chirrido.             

martes, 16 de diciembre de 2025

En medio de la sesión de amores,

 

le dijo a su dama que siempre sería guapa.

Claro que, después de los años, la sonrisa de ella al escucharlo no era ya de vergüencilla pero sí, en cambio, de cariñoso y complacido esponjamiento.

-¿Como el de la modelo de “Sólo pienso en ti”?

-De esa índole.

-Vuesa Merced es caballero afortunado: por la dama y la canción lo digo.

-Ya lo creo.  

domingo, 14 de diciembre de 2025

En los momentos previos

 

a su premiada participación en la tierna y madura asamblea de los Pioneros Madrileños del Pop, el Hipocampo (por otro nombre Rodrigo, recatado precursor, hombre de sosegadas aficiones) procede a templar las “sogas” vocales.

Diciembre de 2025.



viernes, 12 de diciembre de 2025

Los "progres": ese melodramático cuento chino

 

Con cansina insistencia, con disimulos de raposa, las ideas de “izquierda” se han ido extendiendo durante décadas y generaciones, cimbreando su barata seducción y, a lo largo del XX, ya se hacía norma sentir, o simular que se sentía, esa manierista orientación. A todos los niveles, planes de educación, información predominante y tendenciosa, teorías economistas y proselitismos varios. Hasta moda, en los sectores más frívolos y poco reflexivos, en las elitistas pandillas de la “cultura” y el “arte”, tan necesariamente “comprometidos”. Propaganda y dale que dale.

Esta convención, gradualmente desacreditada ya por sus falacias, sus hipocresías demagogas, sus fingidas solidaridades igualitarias y sus evidentes fracasos, finalmente está cansando y desengañando a la gente y la vuelve a otras miras que tienen más de sentido común y de tradición que de falsos espejismos presuntuosamente utópicos.

Lo que dure la torpe fascinación por esa colosal estafa “progre”, durará el deterioro y el funcionamiento errático de nuestras sociedades.

lunes, 8 de diciembre de 2025

En el ambiente

 

-Hipocampo, ¿y no te parece que tu blog abunda demasiado en lo que podríamos llamar crítica política?

-Y me quedo corto; que se diría que, de tanta mierda como nos están echando encima, el personal se va como resignando, como tragando, casi amoldado a tan defectuosa realidad. Más digo: que quienes ni siquiera con la palabra, o con la protesta expresa manifiestan su desacuerdo, acaso no sean más que laxos de conciencia, desertores, cobardicas corrientes.

-Vaya.

-Lo que yo te diga.   

sábado, 6 de diciembre de 2025

Esos simpáticos roedores

 

Las ratas que subieron a tu barco

no lo abandonan hoy, en su ruina,

porque les sigue siendo fértil marco

de pródigo cohecho y golosina.

 

Bien pagadas, para que la costumbre

de gestionar contigo la basura

se les vuelva barniz de servidumbre

e impenitente y terne caradura.

 

Plaga de ratas, banda miserable

que aplaude tus mentiras, “capitán”,

la condición canalla e insaciable

que estructura tu andamio charlatán.

 

Sanedrín teatrero de ladridos

y admonitorios amagos fingidos,

ni Yoli ni el fugado ni los otros

te dejarán caer:

la colección de ratas que contigo

tienen un chollo que ya no hay más que ver.    

viernes, 5 de diciembre de 2025

Ussía

 

La considerable horda de los cafres, los ideologizados zurdillos del rencor y la revancha trasnochada no te echarán de menos, bendiciendo los olvidos deliberados que van a producirse en esta hora de tu partida.

En otros, en cambio, tardará en desvanecerse (porque el Destino es más caprichoso que agradecido) tu ingenioso modo de escribir, tu humor, tu camino liberal y caballero, prendas que van siendo más elegantes de la cuenta para el desquiciado tiempo que toca.

Salve, Alfonso.  

jueves, 4 de diciembre de 2025

Nuremberg

 

Entre los temas que con frecuencia nos viene presentando el cine, uno de los preferidos ha venido siendo el que trata de la segunda guerra mundial y el conflictísimo que los políticos (cuando no) armaron, nunca mejor dicho, en aquellos años.

Y, como escenario estelar de primera clase, aquel juicio de Nuremberg en el que se ventiló como se pudo todo el expediente.

En las Salinas de Chiclana hemos asistido a la reciente versión de esa coyuntura: las naciones vencedoras de la guerra enviaron a sus respectivos representantes para constituir un tribunal penal internacional que se esmerara en el análisis y las conclusiones. No es éste el mejor “film” realizado al respecto, y este alegato de los magistrados para desmontar a Goering carece de la pretendida brillantez y la eficacia que los personajes y el guion le conceden. Se basa en un recuento enfático y conminatorio, aunque de rutinarias estadísticas, de las víctimas y las fechas al que, en su propia responsabilidad, asiente el interpelado dándolo por válido; y en la afirmación, más que natural, de que con lealtad a su difunto jefe y su programa, lo volvería a hacer (frase que ¡oh, sorpresa! los separatistas catalanes tan de moda han puesto en nuestros días).

En el reparto de actores, Malek casi se come a Russell, siendo éste quien es. Pero la peli da para, por lo menos, dos exigentes y revisoras consideraciones: cómo andaba por ahí Stalin, dictando lo que sea el exterminio, en tanto que nadie osó juzgarlo por el que él mismo cometió; y cómo la orgullosa democracia USA presumía de condenar el racismo, asunto que todavía hoy, +- 80 años después, le sigue cojeando, retóricas leyes aparte.

La salvajada nazi, cuyo horror no se discute, obtuvo un suspenso en el examen, con ribetes muy hipócritas, que se le hizo en Nuremberg.   

martes, 2 de diciembre de 2025

A Susana Díaz

 

(tan PSOE ella, tan heredera de Griñán en la Junta andaluza, cuando entonces) le va costando cada vez más trabajo disimular el gordo “entripao” que le produjo y le produce el robo de aquellas primarias, del que ahora van saliendo poco discutibles informaciones y datos: “pitufeo” es el burlón vocablo que designa esos puercos manejos.

El origen, la falsa legitimidad del tramposo mayúsculo arrancan en aquella infame charlotada que no consiguen borrar ni olvidar quienes la vivieron en primera fila. En consecuencia, todo el andamio posterior se viene abajo ya sólo con eso, principio de la gigantesca estafa urdida a continuación.

-¿Y serán capaces hasta de eliminar los archivos – la hemeroteca- que tan con el culo al aire deja a esa chusma?

-Como puedan…    

lunes, 1 de diciembre de 2025

"Del caserío, me fío..." ¿O no?

 Como herejes relapsos que no abdicarían de su empecinamiento ni al lado ya de la hoguera, quedan aún tertulianillos correosos intentando defender lo indefendible, agarrados al clavo ardiendo anecdótico, de inutilidad palmaria, con la murga de si hubo o no hubo reunión en “el caserío”. Con este “rábano por las hojas”, residuales inverosímiles tratan de salirse por una resbalosísima tangente, sosteniendo que es verdad (¡) la afirmación de los dos compinches al respecto, siendo notorio que son incapaces de nada que no sea, precisamente, mentir.

Y es que da lo mismo, granujillas: con reunión previa o no, la necesidad ambiciosa, codiciosa de unos votos para usurpar el sillón de presidente ha sometido al protoembustero a cuanto chantaje le han hecho, pagando tales extorsiones en moneda o en especie, en ventajas arbitrarias o en chuleo de la peor clase; esas cuentas no se las salta ninguna aritmética.

Con una cara de cemento portland sin precedentes, ahí andan, negando la realidad de cada palabra del diccionario. Vaya tropa, tú.