lunes, 10 de marzo de 2014

Paco de Lucía



Tuyo fue el prodigio: bailaba con pasión y con alegría entre tus dedos, tu corazón y tu cerebro.
Nuestro, el privilegio: el de ver surgir (en este tiempo tan sembrado de mediocridades) el milagro y la luz de tu consumado arte.
Ahora que va pasando la primera avalancha, no es sólo en Algeciras, maestro, donde el aire se resiente porque echa de menos tu sonido; en muchos otros lugares nos durará siglos la sensación de derrota, el luto por tu pérdida y tu marcha.

domingo, 9 de marzo de 2014

Argumento en el agua



Asiduamente, con demorado embeleso, la contempla.
Él observa extasiado: sus movimientos gráciles, su danza en art-déco; esa manera suya, estática, de apariencia pasiva y entregada, esa resbaladiza ficción de dejarse querer. Las irisadas luces que emite y que refleja.
Segura de su atractivo, de su poder magnético y fascinante, ella duda y ondula entre las aguas mansas (fíate tú de eso), controladas, científicas.
Cada día que pasa, y cada noche, la espera de él es ya casi un acecho, una suerte de adoración enmudecida y empecinada, temerosa y feliz, paciente y desarmada, anclada con fatalismo en la más peligrosa incertidumbre.
Mas con ingenua ilusión, con el viril impulso de su instinto directo y sin ambages, el pez payaso se atreve a confiar en su fortuna y sueña elaboradas literaturas amorosas con las que conquistará finalmente el frío, tóxico, letal y se diría que cristalino corazón de la medusa.
El argumento, es previsible, no acabará bien.
(El hipocampo lo sabe.)
Y eso que todo se desarrolla en la sencillez domada del acuario municipal que mandó construir el alcalde (para ponerse otra medallita), en un apacible pueblo marinero del Sur, con la semifinanciación hipotecadora y maniobrera de la Junta de Andalucía, sección quizá de Medio Ambiente y Zarandajas diversas.  

sábado, 8 de marzo de 2014

Palacio de las Dueñas



No habría en todo Iguazú empujones del agua tumultuosa que sobrepasaran a tu irresistible, milenaria, acumulada colección de títulos nobiliarios, prebendas, ejecutorias, sellos de sobresaliente e ilustre nobleza, timbres de aristocracia, heráldica no ya en piedra sino en ónix o en lo más espectacular que se te ocurra proponerme; tus leyendas, tus juergas atrevidas, tu rompedora idiosincrasia porque, todo hay que decirlo, te la podías permitir, consumiendo sucesivos y selectos consortes, elásticos en la comprensión de tus genialidades, desplantes, acaso escarceos… Tus mansiones, tus fincas, tu… Duquesa, duquesísima: no te faltó de nada.
Aun así, la arrasadora e inesquivable erosión del tiempo ha ido cambiando los rasgos de tu rostro casi hasta el cubismo, o al bárbaro ingenuismo de los pueblos primitivos, concediéndote la ausente expresión, la distancia casi pétrea, de un dios sangriento y maya, de una cosa que evoluciona de manera inabarcable y abismal, de un acontecimiento natural y terrible como los maremotos, los volcanes que ocasionalmente sacuden el mundo, como los aerolitos, tía.
Y tras todo eso, también blanco de los francotiradores del cotilleo, ahora te ves de algún modo enrasada (en la opinión rastacueril, en la banalidad consumista, en la ignorante e insolente falta de todo respeto) con Aguasanta, o Aguassantas, esto no lo tengo muy claro, emergente estrella del ciclón mediático, nariz como de Cleopatra y montones de “problemas existenciales”.
Es la vorágine de nuestros días, Duquesa, el sumidero en el cual los quizá cuernos de tu niña al torerito y viceversa son apenas un lejano y muy disuelto azucarillo, una mínima opereta.
Un día de éstos, me daré una vuelta por Ixbilia y atisbaré durante un instante, desde fuera, como buen “pariartista”, un sesgo, un escorzo esquivo de los frondosos, fragantes jardines de tu Palacio de las Dueñas.

viernes, 7 de marzo de 2014

Investigación en curso y otros aconteceres



El caso de la portuguesa muerta ha tomado un rumbo que está desorientando de manera considerable a los agentes especiales que fueron designados para su esclarecimiento, y ello, a pesar de las acreditadas solvencia y experiencia de estos profesionales.
Como quiera que algunos de los resultados de la autopsia y otros detalles relativos al ADN, etc. desparecieron inexplicablemente durante su traslado del laboratorio al juzgado, en la posterior controversia (muy caldeada por el efecto de las obligadas dimisiones que han tenido lugar), ha causado manifiesta incomodidad en el Cuerpo de Policía la filtración de una fuente, habitualmente fiable, según la cual, la occisa, o su asombroso doble, ha sido vista paseando al atardecer por un romántico bulevar de la ciudad de Orense.
Inmediatamente se ha procedido a la inspección minuciosa del lugar y sus alrededores y se ha montado una suerte de dispositivo o retén que de forma permanente vigila la zona, desde diversos puntos estratégicos.
Algunos de los agentes “in situ” han sido vistos con llamativa frecuencia en un bar/restaurante cercano, famoso por sus exquisitas empanadas y un vino albariño “de la casa”, soberbio en su modosa modestia.
Desde la Central se ha solicitado un informe acerca de estas dos especialidades que está siendo redactado de conformidad.

jueves, 6 de marzo de 2014

"Conde Nuño, henos de Pravia"



A 6 o 7, dijimos. Y hoy debería ser 6. (“Buenosnías”, qué supermercado tan bonito.)
Podemos divagar, soñar, fantasear.
Dar (como dicen los oradores más conspicuos y originales, fecundos e impredecibles) “rienda suelta a la imaginación”.
Y eso valdrá aproximadamente con tal de que no digamos nunca, o apenas, una mentira tan grande como una sequoia, un baobab o, cambiando de tercio, la pavorosa criatura que en los mares del Norte temen y desean a un tiempo los más rudos, avezados e intrépidos navegantes: el calamar gigante, el monstruo de las profundidades que se conoce con el nombre de kraken.
Que la mentira, hoy en día, sea corruptora moneda de cambio, caliente paño de la desvergüenza o asombrosa pirotecnia espectacular de los estafadores y los cínicos, debería llevarnos cuando sea, cuando se pueda, y ojalá que cuanto antes, a una catarsis bienhechora, a un borrón y cuenta nueva que curase con definitivo cauterio nuestros cerebros de esa y otras venenosas carcomas.