miércoles, 26 de abril de 2017

A media sal

Con el señuelo de unos actores principales cuyo magisterio y oficio nadie pondría en cuestión, a "Un golpe con estilo" le sobra inocencia y le falta humor, incluso del fácil.
Cabe suponer o sospechar que Caine y Freeman habrán cedido a unos jugosos y tentadores honorarios. Porque hasta el agotador curso de las respectivas carreras, casi siempre brillantes, desde luego prolíficas, se merece, en el caso de estos dos grandes del cine, conservar el decoro en la decadencia.

Alternativamente, a "John Wick / Pacto de sangre", tras los infinitos impactos de los disparos y los no menos infinitos sicarios eliminados, no le queda más remedio que intentar huir envuelto en una trepidante y consecuentísima paranoia.
No sé adónde vamos a llegar.  

martes, 25 de abril de 2017

Barra libre

Tan numeroso es el elenco de "pringados" en la corrupción política que Ud. no termina de creerse que (como algunos repiten incansables, "a ver si cuela") son mayoría los que se apuntan a esa actividad por vocación, espíritu de servicio al país, etc. Y que además dichos apuntados generosamente están renunciando a ejercer con mayor lucro otras alternativas laborales en el sector de las empresas privadas.
Porque ni parecen tan preparados como profesionales, ni sobran los chollos, ni los perros con longaniza, sobre todo cuando no median los correspondientes "enchufes".
Conque la atracción (y la tentación) de ingresar al panal de rica miel es evidente entre tanto zángano; y es evidente la epidemia de mangantes; y "no cuela" tampoco que no se entere nadie nunca de lo que se cuece.
La línea de flotación del PP no resistirá unos cuantos cañonazos más de esos que le disparan sus propios artilleros. Y el coro de los antagonistas, que no se quedan atrás en el "choriceo", se va a aprovechar a fondo: porque aquí no se trata de limpiar de verdad el patio, sino de seguir, y de tapar con el ruido la escandalosa basura en la que todos andan instalados.
¿Verdad que ninguno de los tramposos devuelve la pasta?

lunes, 24 de abril de 2017

Barrer la casa propia

En Zapeando, con su plantel de chicas guapas y de relativos bufoncitos (ese programa que en las tardes comenta con mejor o peor gracejo lo que hacen los otros), flor de retales, cómodo mosaico donde los haya, y cuyo éxito debe ir en aumento, porque las pausas publicitarias en él también lo van haciendo...
reproducen algún detalle de la entrevista que Ana Pastor (marisabidilla y por lo general incisiva progre de la Sexta) hace o hizo a Marine, tan de actualidad hoy.
Entrenada en las modas, pobrecita, enhiesta escudera del pensamiento políticamente correcto siempre que a su cuerda le convenga, pone cara de alucinar cuando la francesa le espeta el argumento demoledor de que con las fronteras, en su tierra, pretende hacer lo que cualquiera haría con la puerta de su apartamento: filtrar la entrada, si ésta procede; y ello dependerá -- interpretamos -- de que, por ejemplo, primero todos los franceses tengan empleo; y los puestos vacantes, cuando llegue a haberlos, ya se cubrirán con personas de otros países.
Esto, que no es más que la lógica, ahora en desuso, de barrer la casa propia antes que nada, hace mucho que con la hipocresía imperante se ha vuelto entre criminal e inaceptable. Pero fijo que hay cantidad de gente callada, disimulando, para que no le caiga "la del pulpo".
Y que, tarde o temprano, el péndulo hará lo de siempre. 

sábado, 22 de abril de 2017

Tibias y velas

La ciudad.
Ya sé que es un rito inútil; peor, una insistencia que, a fondo perdido, una y otra vez va resolviéndose en decepcionante frustración.
Que es imposible, y acaso enfermizo, juntar los fragmentos en los que el Tiempo ha ido troceándonos la vida.
Que el ruido, el simple bullicio que los demás comparten, jamás me sirvió y menos ahora, cuando en este autobús, que debe ser el premio mayor de los decibelios, toda la tropa enfrascada en los telefonitos, me pasa por la mente la sombra del recuerdo de mi padre, su gradual aislamiento, su laconismo de los (muchos) últimos días.
Las calles populosas, casi se diría en una manifestación permanente, de colmena; los comercios, los bares... Las señales de entonces, desvanecidas. El poderoso lazo inverso con el que no pertenecemos.
-- Tú no eres mucho de relacionarte, de hacer amistades nuevas con facilidad...
-- Lo sé, el polo opuesto. Por cierto, ¿Paul Simon ya rozaba alguna de estas sensaciones cuando cantaba "Still crazy after all these years"?

Péndulo que oscila entre las calaveras y las carabelas, hoy compré una brújula y un reloj.
Los miro complacido, en casa, reconociendo que, claro, los objetos nunca llenan el vacío.

viernes, 21 de abril de 2017

Réquiem por un moscardón

Un cálculo imprudente y atrevido
puso fin a tu vuelo atolondrado,
llevándote a caer como has caído
en ese laberinto ensimismado.

¿No te advirtieron quienes te atribuyen
(los entomólogos más avezados)
la óptica espectral con que construyes
caleidoscopios de fino entramado,
del peligro alevoso de la malla
de casi doble condición que veta
vuestros asaltos como una muralla
de ciudadela blindada y secreta?
¿Por qué iba yo a dejarte sin permiso
ingresar libre por esta ventana
poniendo mi cocina en compromiso,
indefensa y exenta de aduana?

Concupiscente en tu revoloteo,
procuraste escapar aunque fue en vano,
que yo te preparaba el bombardeo
con el "spray" diligente en la mano.

Tu fósil desecado permanece
-- mausoleo, aviso a navegantes --.
El viento sigue y mientras amanece
elaboro estas rimas comediantes.


jueves, 20 de abril de 2017

Bochorno

¿Qué pasa con el dinero?
¿Nunca tendrán suficiente?
¿No existe un abrevadero
que a esta legión de cuatreros
le parezca que produce
satisfactorio aliciente?
El personal se hace cruces:
entre tanta multitud,
¿no va a ser nunca posible
un poco de pulcritud
y vergüenza compatibles?

¿El "ansia viva" que dice
el insigne José Mota,
no deja que cicatrice
esta democracia rota?
¿No habrá freno que modere
tan copioso coladero,
ni digestión que aligere
tanto queso de agujeros?

Son resonante bochorno
y un agotador escándalo
los mil modos de soborno
de esta cuadrilla de vándalos.

miércoles, 19 de abril de 2017

Una panda de timadores y unos memos que iban detrás

¿Y no os parece que ya "tenéis una edad" (y unos estudios, se supone, más o menos universitarios, que solemos pagar entre todos con las becas, etc.) como para no seguir yendo de niñatos, dar tanta lata y tanto coñazo sin gracia? ¿Tanta murga atravesada y desabrida ("esaboría", que dicen por aquí, en el Sur)? ¿Las consignitas cansinas, las poses, las gansadas groseras, los "numeritos" insolentones para que se hable de vosotros?
Y en el entremientras, ¿a trincar como los demás, a no dar mayor palo al agua, al morro del ancho del embudo?
Qué plan, nenes.

martes, 18 de abril de 2017

"Islas del Guadalquivir, dónde se fueron los moros, ay, que no se quisieron ir"

-- No pensé que iban a ser tan detallistas, tan rigurosos; total, parecía una pijada...
-- Pues parece mentira que no los conocieras, de tantas otras veces.
-- No sé, supuse que no lo tomarían en cuenta. Pero ya me extrañó, el otro día, que te hicieran todas las pruebas menos ésa. Y cuando al final me dijeron que tenía que traerte otra vez... En fin, la comprobación de David of the Love tampoco resultó difícil. Y surtió efecto: el testigo luminoso que se te quedaba encendido en el salpicadero, se apagó. Y esta mañana me faltaba cruzar los dedos cuando volvimos para la segunda revisión.
-- Bueno, hemos superado el examen. "Un añito más", concluyó hoy el inspector de turno al devolverte la documentación. Y ya te iba notando la distensión, de regreso a casa.
-- ¿Sí?
-- Desde luego. Y en esa manera mimosa que tienes de conducirme: luciéndome.
-- Anda que te pareces a Lázara.
-- ¿A quién?
-- Un personaje de García Marquez que sentenciaba que "... lo que pasa es que la coquetería es un vicio que no se sacia con nada".
-- Ya te puedes aplicar el cuento.
-- A los dos podría cuadrarnos el dictamen. Pero lo cierto es que juntos hacemos una fina estampa de veteranos.
-- Y que lo digas, bombón.
-- Tú más.
 

domingo, 16 de abril de 2017

Liturgia para un Domingo de Resurrección

Desayuno.
Relectura de El Aleph, de JLB, en el sillón predilecto del porche delantero.
Una nueva Gillette ("lo mejor para el hombre"), de manera que el afeitado de hoy será minucioso, prolijo, demorado, mientras la música de fondo queda a cargo de Camarón, por alegrías, que es una cosa que "pa qué".
Un riguroso paseo de una hora, hasta Los Pescadores, en la primera pista de la Barrosa.(Hay gente, ansiosos bañistas precoces, a remojo y al sol; y, por el paseo marítimo, familias, parejas con o sin críos, personas con o sin perros, ciclistas -- que no están autorizados por ahí, aunque ellos, claro... --, invictos caminantes adictos al footing o como le digan a eso, etc.)
Almuerzo con horario europeo.
Ducha.
Selección de vestuario.
Cine en Cádiz, primera sesión de la tarde. (Una escasa docena de palabras para solicitar de la taquillera la entrada preceptiva.)
Cuando luego regrese a casa, que es donde mejor se está, ya sé que en el teléfono encontraré la sentencia consabida: "Bienvenido a tu buzón de voz; no tienes mensajes".
Voy y vengo en el navío de los arcos de acero, escuchando "CANZONE" de Lucio Dalla y "SENTIMENTO", de la Piccola Orchestra Avion Travel, espléndidas ambas, luminosos recuerdos del viaje a Italia, de las conversaciones con Fioroberto.
¿Y han pasado ya once años? ¡Qué desolación!

sábado, 15 de abril de 2017

Un divorcio entre letra y música

En consonancia con la fecha de hoy, Sábado Santo, Los Conciertos de la 2 de TVE nos hacen llegar, a los moderadamente madrugadores, el Stabat Mater de Gioachino Rossini.
Posiblemente bienintencionado, el compositor debió quizá sentirse sometido o comprometido con las convenciones del género. Con lo cual, mientras el texto cantable (por suerte no demasiado largo aunque fatalmente constreñido a la proverbial reiteración de las frases) nos está trasladando aspectos dramáticos y terribles de la pasión y muerte de Cristo -- con su Madre en primer término, como espectadora y partícipe dolorosísima --, la música vuela por libre, explayándose en pasajes imaginativos, brillantes a veces; de gran lucimiento vocal y orquestal, por más que escasamente nos den la sensación de la apropiada solemnidad, de la seriedad que debería estar presente para describir episodio tan extraordinario y cruel.
La abundante formación de orquesta y coros, los eminentes solistas y la vistosa y a la par sobria imagen del director, cosecharon con merecimiento nutridos y prolongados aplausos del público que asistía en el auditorio; y la obra, por nuestra modesta parte, un desazonado y estupefacto desacuerdo.
Porque cabe la duda de que la lírica de piezas así suponga realmente un piadoso favor para la religión de los cristianos.
 

jueves, 13 de abril de 2017

Y ahora...




Hablé contigo ajeno a que el final
se acercaba de urgencia.
Sin saber que la muerte
te había contado ya los días
y estaba presta a bajarte el telón.
Ahora,
me desarman la estúpida inconsciencia
con la que derrochamos nuestras vidas;
lo absurdo de todo,
lo casi inútil de todo.
Ahora que,
como nos han dicho,
formas ya parte de Dios,
con lo cual todo lo conoces,
ya sabrás que jamás
me atreví a desvelarte
(no, al menos, de una manera evidente)
lo que sentía por ti.
¿Qué importan ya el deseo,
los sueños, la atracción, la simpatía?
¿Aquel intento mío
de convocarte a ese juego
que, a lo mejor no es más que un analgésico
para las almas a la deriva?
Hablé contigo
y era tu fin y yo no lo sabía.

martes, 11 de abril de 2017

Sobre los eufemismos y la "corrección política"

Con la falsa piedad y los circunloquios, con el "pasteleo" y la presunta delicadeza del lenguaje elusivo andamos a cuestas.
Debaten en estos días, como tantas veces, una perjudicial deriva en la vida de un relativo "personaje" que lo condujo, como a muchos otros, a largas temporadas de peligrosa -- siempre lo es -- adicción. Corrientemente, y claro que también en esta ocasión, a eso lo van llamando enfermedad.
Y es cierto que se llega a un estado equiparable a una enfermedad; pero es una hipócrita cobardía omitir que el clásico principio de cualquiera de esos fenómenos (drogas, tabaco, alcohol, etc.) se inserta en unas irresponsables dejaciones y en una considerable falta de control personal (favorecida a veces, no digo que no, por las circunstancias que queramos imaginar). Pero sabemos de qué abismos se trata.
El recorrido que desemboca en las tales enfermedades improbablemente es fortuito. Y cualquier paño caliente que apliquemos para disminuir las causas es inservible. Lo que nos pase (bien lo sé) sólo debe ayudarnos al arrepentimiento y a un escarmentado cambio de hábitos.
Nada de milongas. 

lunes, 10 de abril de 2017

El discutible grado de la veteranía o, también puede decirse, de la paternidad

¿A Uds. también les ocurre que, inmersos en la indefensa y casi total ignorancia de la tecnología y sus avatares, solicitan de su hija (como joven experimentada en los arduos laberintos de "Internete") cierta ayuda y que, en ocasiones, la espera, la antesala, la insistencia necesaria semejan una suerte de barreras casi insalvables?
O sea, ¿como que incluso la impaciente juventud de más insuperable nexo de unión "pasa"de uno, se demora y desmemoria, se dispersa y se hace de rogar?
¿Y que, a pesar de todo ello, la seguimos queriendo a morir?
¡Ufff...!
Y bueno (venna, anna), más vale tarde que nunca.

sábado, 8 de abril de 2017

En el espacio

Clara deudora, como muchas otras, de la mítica "Alien, el octavo pasajero", la recientemente estrenada "Life/Vida"(vamos a dejarlo así) proyecta con generosidad su espeluznante horror en un crescendo de tensiones que pocos espectadores negarán. Porque, como suele decirse, desde las primeras escenas "se masca la tragedia", por fantástica que ésta sea.
El argumento es fiel a los supuestos del género y no escasea en los matices de la criatura (casi inocente e infantil en su inicial curiosidad) y en su fatal evolución hacia el correspondiente monstruo tentacular y viscosísimo, que resulta un ejemplar de pegajosa y gelatinosa ferocidad depredadora.
El desenlace pretende una sospechosa sorpresa, aunque no tomará desprevenidos a los cinéfilos avezados y escarmentados.
Pero ya lo creo que el film entretiene.

viernes, 7 de abril de 2017

Para el recuerdo

En la Puerta de Jerez, en Sevilla,
dos hombres tocando "blues",
con armónica y guitarras.
No será muy andaluz
ese canto de cigarras;
pero es una maravilla
que me extiende una sonrisa
inconsciente por la cara.
Que es una tarde sin prisa,
cielo azul, templado el tiempo:
hoy la vida no es avara.

Y en un distinto momento,
cantando por sevillanas
de sereno tiempo lento,
una mujer que cantaba
a otras dos que acompasaban
la elegante filigrana 
de esa danza,
renovó en mi corazón
una remota alianza
suspendida en la emoción.

Vuelvo a la orilla del mar:
aun con el tiempo ya ido,
yo sé bien dónde he nacido
y no cederá al olvido
aquel olor de azahar.

jueves, 6 de abril de 2017

Fino retórico,

el señor Rufián, con su lenguaje esmaltado de agresividad cavernaria y groseros insultos, ha conseguido que hablen de él.
Visiblemente era su propósito; y va a insistir en el estilo exhibido porque sabe que seguirá teniendo repercusión y que quizá no podrán pararle los pies.
Puede ser que pretenda que su oratoria le proporcione un relevante futuro en la tribuna. Siendo así, esperamos que sin tardanza inicie una relación con la Esteban. Con matices, sería un dúo digno de ver.  

miércoles, 5 de abril de 2017

Los resortes de la trampa

Emisora privada
de una televisión, actualmente
te propone y presenta
para que nos comentes,
con esa seductora vestimenta,
detalles y matices concernientes
de la diaria meteorología.

¿Son tu dosificada simpatía,
tus movimientos, tu lozana estampa
acaso, los resortes de esa trampa
en la que inadvertidamente nos caemos
y, atraídos por lo que de ti vemos,
ni percibimos ya lo que nos dices
con tus ojos parleros y felices?

Subida en tus sandalias de tacón
(agujas brujas de incierto vudú,
saetas finas que hasta el corazón
con liberalidad nos lanzas tú),
esos resortes,
¿son la visión gozosa de tu espalda,
la abertura risueña de tu falda?

Dime al fin qué resortes,
sentado aquí de frente a la pantalla,
me hacen perder el norte
desde mi cómodo sofá en la playa.

martes, 4 de abril de 2017

"British"

Dos grandes "virtudes" nacionales, que siempre os adornan, que jamás habéis dejado de practicar, sustentan con evidencia vuestra posición ventajista, tan propia de truhanes acreditados como sois.
Y hay que reconoceros el tesón, lo indesmayable de vuestra milenaria conducta; reconocer que, más aún que la rapiña depredadora -- es decir, la sinrazón con la que el crudo egoísmo abusa de su fuerza --, lo que os distingue es la más cínica y redomada hipocresía.
El caso es que, como ejemplo de maniobreros, sois un primor que nunca defrauda.

Y luego, para redondear, tenemos a Dastis, que va de inoportuno insípido; y al provocador bocachanclas de Picardo. ¡Qué maravilla! 

lunes, 3 de abril de 2017

De colores

-- Arijuna, no te entiendo.
-- Ya me dirás.
-- Pues entre la sintaxis de ajedrez, los arcaísmos del vocabulario medio atípico... y los saltos en el tiempo, de vueltas atrás y luego al presente, incluso al no cristalizado futuro, en ocasiones no hay manera de seguirte el hilo.
-- Ni de cuajar pesquisas, ¿verdad?
-- Bueno, eso también.
-- Pero, fíjate, lo esencial es la aventura de la lectura, la breve dosis de fantasía, el pequeño laberinto deliberado; la cosa impresionista, si se me permite, que, si nos ponemos al minúsculo detalle del pincel (o peor, del tiralíneas), toda la escena se deshace, se difumina, se pierde "como el agua entre los dedos".
-- Ésa es otra: las citas, las alusiones de más o menos siete velos...
-- Ni que fuese yo el único pecador del Purgatorio.
-- Tú sigue, anda.
-- Eso voy haciendo. Imaginar que hay momentos en los que salgo del acuario y contemplo estas macetas desde las nubes, montado en un globo de colores.
-- Sí, sí, de colores como las bombillas que se usan para iluminar y decorar las verbenas. ¡Menuda verbena tienes tú...!

domingo, 2 de abril de 2017

Los inconclusos giros de la noria



(Evoco hoy, de tanto tiempo atrás, un presagio que se resolvería con más surrealismo que otra cosa. Ahora lo matiza la niebla confundidora del recuerdo.)
  
Chiclana de la Frontera, 21-IV-2004

Por aquí abajo, lejos de tu guerra,
como un presentimiento palpitante,
Carlos Núñez y su “Almas de Fisterra”
me dan sus aires celtas, anhelantes.

Escribo ahora y faltan varios días
para iniciar esta visita extraña;
quizá adivinará tu lejanía
por qué decido atravesar España,
pensando si soñé lo que he soñado
estas noches pasadas:
que el hilo mágico de un son sagrado
de tus labios llegaba
con un viento suave
y algo de lluvia fina,
de caracolas y de aguamarinas.

¿Qué profecía hermosa
formulé sin saberlo, hace diez años,
en un texto de Verde Veronés,
sobre tus pechos, nieve blanca y rosa,
fino puñal extraño,
que viene a herirme ahora, tan después?

¿Qué significa esta señal de plata?
¿Renovarás tus dulces seducciones,
tus no veladas insinuaciones
con las que, en plan de gata,
la vez tercera que frente a mí estabas,
mimosa, me halagabas?
¿O habrá de recibir mi amargo sino
nuevos desdenes, nuevos desengaños
que ahogar en ancho caño
de albariño ambarino, de “bon vino”?