jueves, 22 de diciembre de 2016

El bombo dorado

Con atolondrado alborozo, con absoluta expectación, se han vivido los desafueros de la lotería, en el día de hoy, transmitidos, claro está, por la "tele", que ya parece olvidada de lo de Berlin y de lo de Vistalegre y de lo de Aznar, etc. 
-- El "ansia viva", como dice José Mota.
-- Y las estrecheces. La gente "no llega a fin de mes".
-- Eso de "estrecheces" es añejo: lo que se decía antes.
-- Pues la expresión habrá caído en desuso pero la realidad sigue vigente: paro, sueldos bajos, pobreza energética ...
-- ... y los bares, con sus terrazas, y los restaurantes y las gasolineras y los hoteles, a rebosar. ¿Dónde está el truco?
-- Puede ser. Pero hoy, arrebatados por el fervor de la ingenuidad, ¿un espejismo al año, hace daño?
-- Me hace recordar aquella sentencia que escuché en el Virreinato de Nueva Granada: "para cuatro días que vamos a vivir, dos, borracho y dos, durmiendo". 
-- ¿Drástico?
-- Abstemio.

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