domingo, 17 de agosto de 2014

No se puede legislar en caliente



La frase tiene un tufo de excusa progre y, quizá por eso, en una sociedad devaluada como la que nos han fabricado, goza de frecuente aceptación y empleo. Se conoce que ha quedado como vistosa y redonda.
Pero incluye una dejadez terrorífica que ya le está cargando a gran parte del personal. Pasa que las sentencias que van saliendo demasiado a menudo son de lo más insatisfactorio y no por ser profana y pastueña la ciudadanía carece de sentido común.
Entre técnicos de la cosa, o sea legisladores, y jueces áticos y de diseño, nuestros criminales reciben sanciones más bien “lights” y mucho apoyo para una reinserción que llega o no llega, pero que a los damnificados/víctimas los deja en explicable encabronamiento y frustración. Ejemplos, con los años, lustros, décadas, para aburrir.
Y ocurre que la continuidad de delitos que se están cometiendo, a este paso, no dará margen para que nada se enfríe tanto como dicen querer los de la frasecita. Así que, en caliente, frío o templado, habrá que hacer algo distinto de verlas venir o echar balones fuera, ya puestos en lo de usar frases “de reconocido prestigio”.
Los encuentros, tertulias, etc. arden con todo este asunto, pero se le da muchas vueltas y seguimos lo mismo, y va dando muy mucha rabia tanta estéril carajada.

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