martes, 3 de junio de 2014

Malignos trastornos cibernéticos



quizá imputables a demonios nefandos, impidieron estos últimos días (30, 31, 1) la llegada puntual, desde el “Blog” Reflexiones del Hipocampo, de los enlaces cotidianos al “Facebook”. (Enrecomillo ambos palabros, tan foráneos como asumidos por la multitud que somos, sumisa y algo inerte.)
Algunas otras deplorables desapariciones intentaremos subsanar próximamente.
A los estimados destinatarios de estas elusivas líneas garantizo mi lealtad, o sea, que no me iría sin despedirme; y que soy ajeno a los trastornos mencionados.
Cuando no señale, como ya he hecho otrora, las pausas voluntarias, pensad que algo indebido ocurre.
Y disponed plenamente de reflexionesdelhipocampo.blogspot.com donde, toco madera, hasta ahora todos los textos permanecen intactos y en su orden cronológico.
En Julio se cumplirá, Dios mediante, el primer año de su andadura. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada